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jueves, 26 de noviembre de 2020

La situación actual del covid-19 en China

 Hace ya 10 meses desde que empezó el confinamiento de Wuhan y cómo han cambiado las cosas desde entonces, ¿verdad? En aquel momento nadie se imaginó cómo estaríamos unos meses después. Bueno, menos Taiwán, que reaccionó enseguida y se ha mantenido sin apenas casos. La mayoría de los demás países, en cambio, se esperaron a verlo venir, como si la cosa no fuera con ellos. Recuerdo que al principio hasta había rumores que decían que el virus solo afectaba a los asiáticos. También se decía que en realidad en China estaba ocurriendo poco menos que el apocalipsis zombi o que el virus lo había creado Estados Unidos para cargarse China (si esto fuera verdad, sería la definición perfecta de "salir el tiro por la culata"). De estos y otros rumores ya hablé en esta entrada, podéis ir a reíros (o llorar) un rato.

Supongo que no hace falta que os cuente cómo está la cosa en España porque lo sabéis mejor que yo. Pero mucha gente me pregunta cómo estamos en China... ¿Seguimos haciendo confinamiento? ¿Hay muchos casos? Y a mí hasta me da pena cuando contesto que llevamos haciendo vida normal prácticamente desde abril y podemos salir, comer en restaurantes, ir a sitios llenos de gente y hasta viajar (bueno, por dentro de China, salir es posible pero volver es muy difícil).


 

¿Es tan difícil de creer? El país en el que empezó todo y donde a principios de año era el caos total y la gente se caía muerta por la calle (eso decía otro rumor) ha podido controlar el virus, y muy rápido. El confinamiento de Wuhan duró 11 semanas, lo que en aquel momento parecía una eternidad pero ahora, visto lo visto... otros países la quisieran para ellos. Aquí en Suzhou estuvimos mes y medio en casa (ni siquiera era un confinamiento obligatorio, solo recomendable) y salíamos para ir al supermercado. Según este artículo de The Lancet, China consiguió controlar el virus gracias a varios factores: se actuó rápidamente en cuanto se dieron cuenta de la gravedad del asunto; la gente estaba preparada porque se acordaban de la epidemia de SARS en 2003; y apenas hay residencias de ancianos porque estos viven con sus hijos. Además, la gente se puso la mascarilla desde el principio porque aquí tienen esa costumbre (se la ponen cuando están constipados o para la contaminación). Ahora mismo aquí no hay ningún tipo de restricciones, pero la mascarilla sigue siendo obligatoria en los autobuses y en el metro, y al entrar en los centros comerciales también te piden que te la pongas (aunque luego dentro se la quita mucha gente).

Enmascarados en el metro.

Probando un parque de juegos nuevo el finde pasado.


Pero esto no quiere decir que China esté 100 % libre del virus. De vez en cuando aparecen nuevos rebrotes de la nada, pero aquí no les tiembla la mano y los cortan enseguida, ya sea cerrando un pueblo entero o haciéndole el test a todos sus habitantes. Uno de los últimos rebrotes ha sido en el aeropuerto de Shanghái, en la sección de carga, no la de pasajeros. Aparecieron cinco casos (supuestamente porque un trabajador limpió un contenedor refrigerado procedente de Estados Unidos y no llevaba mascarilla) y la noche del domingo pasado hicieron la prueba a todos los trabajadores de esa parte del aeropuerto: más de 17 000 personas en una noche.

En Suzhou hace mucho que no hay casos nuevos pero la semana pasada tuvimos un sustillo cuando se publicó que un hombre que había dado positivo en Tianjin había estado en Suzhou el 6 y 7 de noviembre. A lo mejor en ese momento ni siquiera tenía el virus todavía, pero encontraron e hicieron el test a unas cien personas que habían tenido contacto con él en Suzhou.

Pues eso, no sé. Que aquí estamos bien de momento y está la cosa muy controlada. Espero que en España mejore... aunque, sinceramente, allí creo que ya las únicas soluciones son la vacuna o la inmunidad de grupo.

Ahora solo espero que yo ya no sea gafe y que no aparezca un rebrote enorme en China 5 minutos después de publicar esta entrada...


jueves, 18 de junio de 2020

¿Seré gafe?

Yo no sé qué pasa con esto del coronavirus, pero basta que yo diga una cosa en el blog para que la situación cambie radicalmente.

Por ejemplo, en la entrada anterior, de hace 10 días, escribí: "A día de hoy, me parece que no queda ningún lugar de alto riesgo en toda China".

¿Y qué pasó 4 días después? Que, de repente, hubo un rebrote en Beijing. Llevaban casi 2 meses sin casos nuevos, y ahora en una semana han encontrado 137. Todos los casos están relacionados con un mercado mayorista de productos frescos y se encontraron rastros del virus en una tabla que se usaba para cortar salmón importado. Veo que en las noticias en español dice que se ha recomendado no comer salmón, que en muchos sitios ya no lo venden y que se han desplomado las ventas, pero no sé si será solo en Beijing porque yo estoy mirando en el supermercado online y sigue habiendo salmón, y al mismo precio (caro) de siempre. Yo que quería aprovechar para hacer acopio a precios populares, pero mi gozo en un pozo. De todas formas, si C. me viera comprando salmón le daría un patatús, probablemente. Curiosidad sobre este tema: si escribes "salmón" en Baidu, el Google chino, la primera sugerencia que te da para continuar la frase es "probablemente no tiene la culpa", o sea que se sabe que la recomendación de no comerlo es pura precaución extrema.

El salmón se pregunta: "¿Yo he traído la neumonía? ¿Y dónde leches están mis pulmones?". En chino, a la COVID-19 la llaman "nueva neumonía" y neumonía en chino son los caracteres de pulmón e inflamación.

Este no es un meme chino pero me ha hecho gracia.


Da mucho canguelo esto de Beijing porque demuestra que en cualquier momento y lugar puede haber un rebrote. Si esto ha pasado en un sitio donde llevaban 2 meses sin registrar casos, ¿qué va a pasar en España? Allí la gente está volviendo a la normalidad y se está empezando a hablar de irse de vacaciones, pero se han registrado 4173 casos nuevos en la última semana. 1378 de esos casos se han encontrado en Madrid, una comunidad de  6,6 millones de habitantes, y la desescalada sigue como si nada. En cambio, en Beijing, con 21,5 millones de personas, encuentran 137 casos y vuelven a cerrarlo todo y a tomar medidas. Yo no sé qué queréis que os diga. Es que lo raro sería que no hubiera rebrotes en España.

El rebrote este de Beijing probablemente también provoque que China tarde aún más en abrir las fronteras... a lo mejor ni para Navidades puedo ir a España. Cada vez soy más pesimista con este tema. De momento se sabe que como mínimo hasta octubre no se aumenta la frecuencia de vuelos internacionales. Ahora mismo hay muy pocos y los billetes están carísimos. La hija de un conocido de C. estaba estudiando en Estados Unidos y se tenía que volver porque ya se había graduado y se le acababa el visado. Pues le ha valido el billete la friolera de 80.000 yuanes, más de 10.000 euros.

Lo de la frontera es otro ejemplo de mis tendencias gafes. El lunes 23 de marzo escribí una entrada titulada "Ahora lo peor es volver" en la que hablaba de los tests y la cuarentena que tenían que hacer todos los que llegaran a China desde el extranjero. "China no ha cerrado sus fronteras ni prohíbe la entrada de personas que hayan estado en tal o cual sitio", dije yo. ¿Y qué pasó tres días después, el 26 de marzo? Que China anunció que a partir del 28 de marzo no entraba ni Dios que no tuviera pasaporte chino. Ni residentes de larga duración, ni gente con permiso de trabajo, ni extranjeros con familia en China, ni nada. Todos a tomar por saco, y avisando con solo dos días de antelación. Total, que muchos extranjeros que viven aquí y que estaban fuera en esos momentos, se han quedado fuera y a saber cuándo podrán entrar. Y los que estamos aquí, si salimos no podemos entrar tampoco, claro.


lunes, 8 de junio de 2020

El impacto del COVID-19 en la economía

Vaya título sesudo que me ha salido, ¿no? Pero no, no voy a hacer un análisis del estado de la economía, principalmente porque no tengo ni idea. Lo que sí quería contar son los cambios que estoy viendo en Suzhou estas semanas. Aquí el coronavirus ya está controlado desde hace tiempo y no ha habido nuevos casos en meses, pero mucha gente sigue llevando mascarilla por la calle y para entrar en lugares públicos nos toman la temperatura y tenemos que enseñar un código QR que básicamente demuestra que no hemos estado en lugares con alto riesgo de coronavirus (a día de hoy, me parece que no queda ningún lugar de alto riesgo en toda China).

En Suzhou nunca tuvimos cuarentena forzosa como en Hubei, pero la mayoría de la gente, por iniciativa propia, salió de casa lo menos posible entre el 23 de enero y mediados de marzo. Muchas fábricas y negocios tuvieron que parar. Una de las primeras veces que salí después de que pasara lo gordo fui a un centro comercial de barrio que hay cerca de mi casa. En la planta donde está el supermercado hay una zona con un montón de restaurantes pequeños que sirven comida rápida y a donde suele ir a comer la gente que trabaja por los alrededores. Por cierto, en China comida rápida no son bocadillos o hamburguesas, sino tallarines y arroces con cosas. Durante el coronavirus la mayoría de los restaurantes siguieron trabajando y enviaban a domicilio, algo que desde hace varios años es muy común aquí. Pero ni así han conseguido sobrevivir, porque el día que fui vi que por lo menos un tercio de los restaurantes pequeños de ese centro comercial habían cerrado. Y lamentablemente no han sido los únicos... hace un par de semanas me enteré de que Awfully Chocolate, una pastelería a la que íbamos de vez en cuando, ha cerrado sus dos locales en Suzhou. Ahora las tartas de chocolate decentes más cercanas están en Shanghai...
Adiós, chocolate.


Otros sitios que también han cerrado son el puesto donde vendían taiyaki (pastelitos japoneses en forma de pez) y la heladería que nos caía más cerca de casa y a la que solíamos ir en verano dando un paseo. Allí fue donde Baby A. probó un helado por primera vez.
Adiós, helados. Tengo que ir a ver si la otra heladería a la que vamos a veces sigue abierta, como haya cerrado ya no sé de ningún sitio más donde vendan helado tipo italiano...

Adiós, taiyaki. Este fue el último que nos comimos, en marzo.

Y ayer me di cuenta de que un restaurante de tallarines de nuestra calle también ha chapado y en el local van a abrir un pequeño supermercado. Otro restaurante que había de hot pot cerró hace varias semanas, probablemente por el coronavirus también porque eso de todo el mundo metiendo los palillos en la misma sopa no parecía muy buena idea durante esa temporada, y ahora allí van a abrir un Family Mart (tienda 24 horas tipo 7/11).
El ex restaurante de tallarines, en pleno proceso de transformación.


Vamos, que muchos pequeños negocios, sobre todo de cosas no esenciales, se han ido a la mierda. Por lo menos en China la gente abre y cierra negocios con una facilidad asombrosa y montan otro chiringuito en menos que canta un gallo, pero en España no sé yo cómo va a ir la cosa.
Hace un mes esto todavía era Awfully Chocolate, ahora es una tienda de peluches.


lunes, 30 de marzo de 2020

Mis predicciones relacionadas con el coronavirus

Hace unos días me llegó por varias vías una foto de un libro en el que Sylvia Browne, una supuesta vidente, había predicho el coronavirus en 2008. Como me llegó tanto por la parte española como por la china, deduje que era algo que se había hecho viral en todo el mundo. Al buscar información descubro que lo había tuiteado nada más y nada menos que Kim Kardashian, así que se debe haber extendido por toda la galaxia. Esta es la página del susodicho libro en la que se predice el coronavirus que nos está llevando por la calle de la amargura estos días:



Así de primeras parece clavado: una enfermedad como la neumonía, en 2020, por todo el mundo, sin tratamiento. Guau, impresionante, ¿no? Pero yo, que tengo la fea costumbre de cuestionar todo lo que me envían de internet (la gente debe odiarme ya) no me creo nada. Mi primera reacción es: "Eso que pone en el párrafo de arriba de que en 2010 habrá una bacteria muy contagiosa que se puede matar con descargas eléctricas no me suena de nada". Mi segunda reacción: "En un libro enterito lleno de profecías, alguna tiene que acertar por pura estadística". Y ya si buscas en internet información sobre la supuesta vidente, es para mear y no echar gota: según este artículo de Newsweek, no daba una y varias búsquedas de personas desaparecidas se torcieron por las "pistas" que daba esta vidente. En este otro artículo de Snopes se explica que el libro de predicciones se publicó después de que hubiera pasado lo del Sars, así que puede que de ahí le viniera la inspiración.

Dándole vueltas a la cabeza con estas cosas de predecir el futuro, he pensado que voy a predecir yo unas cuantas cosas que creo que van a pasar a causa del coronavirus. Así, si acierto alguna, después de unos meses puedo mandar este post como prueba y hacerme rica saliendo en tertulias en la tele. ¡Muajajaja! ¡Qué plan tan maléfico y perfecto! Aquí van mis predicciones, que he visto con mi ojo interior cuando estaba en trance intentando hacer callar a un niño que llevaba tres cuartos de hora llorando a grito pelao.

- Trump no ganará la reelección
Antes de que pasara toda esta movida de la epidemia, yo estaba convencida de que Trump iba a ganar las elecciones a finales de año. No sé, en la prensa internacional siempre se están metiendo con él y diciendo que es tonto pero pa mí que tiene muchos apoyos en su país. Ahora creo que la cagada en la gestión del virus, y la crisis económica más que nada, van a hacer que pierda las elecciones.

- En España no va a dimitir ni el tato
En muchos países occidentales, la gestión del virus está siendo un descontrol total. España está haciendo el ridículo especialmente y los resultados no hacen nada de gracia. Yo digo que ninguna de las personas de los organismos responsables va a entonar el mea culpa.
El País, noticia del 26 de febrero.


El País, noticia de hoy, 30 de marzo.

- Rumores sobre el origen del virus
Cuando todo haya más o menos terminado, se extenderá el rumor de que el virus se liberó a propósito para vender vacunas, tests, mascarillas, respiradores y demás equipos de protección. Probablemente se señalará a China como culpable, aunque Estados Unidos o cualquier país que consiga desarrollar la vacuna también es un buen candidato.


- China se encerrará aún más en sí misma
Debido a los rumores mencionados anteriormente, y a que todo el mundo señalará a China como culpable de la epidemia, China se cerrará aún más y el típico victimismo chino de "es que todo el mundo nos odia" se reforzará más todavía. Esto significará más nacionalismo, más artículos beligerantes en los periódicos del Partido e incluso más series de tv patrióticas, aunque parezca imposible que pueda haber más aún.


¿Qué os parecen mis predicciones? ¿Apostáis por alguna? ¿Tenéis alguna predicción en la manga?


lunes, 23 de marzo de 2020

Ahora lo peor es volver

De verdad que yo no quiero hablar más del coronavirus, pero es que es el monotema que domina mi vida. Aunque aquí ya hemos pasado lo peor y estamos volviendo poco a poco a la normalidad, ahora mis grupos de WeChat están llenos de mensajes de gente que estaba de vacaciones fuera de China cuando empezó todo y tuvo que alargar la estancia, o de familias que decidieron irse cuando la cosa se puso fea. Ahora estas personas han vuelto a China o se preparan para hacerlo, y volver ahora es una movida que voy a explicar a continuación.

China no ha cerrado sus fronteras ni prohíbe la entrada de personas que hayan estado en tal o cual sitio, pero ha montado un operativo en los aeropuertos de agárrate y no te menees. Todos los pasajeros que aterrizan en aeropuertos chinos procedentes del extranjero tienen que hacerse un test para ver si tienen el coronavirus o no. Y eso implica colas y esperas. Imagínate llegar de un vuelo de más de 10 horas y tener que esperar sentadita en el avión otras 10 horas mientras los demás pasajeros van desembarcando uno a uno. ¡¡Y encima estando con niños!! Esto de las 10 horas pasó al principio de imponer estas medidas, ahora creo que lo hacen de otra forma. Cada día se han ido cambiando o añadiendo medidas y las últimas noticias que tengo es que todas las personas que lleguen del extranjero, sean chinas o extranjeras, vengan de donde vengan, tienen que hacerse la prueba del ácido nucleico y esperar en una sala a que salgan los resultados (imagínate tirarte un día entero en una sala del aeropuerto esperando a que te den el resultado, después de un viaje agotador). Luego te llevan a tu ciudad en un autobús (no puedes ir en tu propio coche o taxi) a pasar una cuarentena de dos semanas en un hotel especialmente preparado para ello en que los gastos corren de tu cuenta. Por lo menos los precios que he oído de gente que está ahora haciendo esta cuarentena no son muy elevados: unos 100 yuanes por persona y día.

Antes esta cuarentena solo era obligatoria para los países de riesgo (entre los que se encuentra España desde hace unas semanas) y se podía hacer en tu propia casa si vives en Suzhou. Te instalaban un sensor en la puerta para que solo pudieras abrirla tres veces al día (para sacar la basura y para recoger pedidos de comida) y los vecinos te vigilaban y te denunciaban si salías de casa (se han dado casos de denuncias falsas por vecinos que se habían tomado demasiado en serio su cometido de "vieja del visillo").

Desde que escribí mi entrada anterior han pasado 10 días y el número de muertos en España ha pasado de 55 a 1813. No sé, lo dejo aquí para que quede constancia escrita. A ver cómo estamos dentro de otros 10 días...

Aquí en Suzhou ya salimos de forma más o menos normal pero seguimos teniendo que llevar mascarilla y te toman la temperatura para entrar en cualquier parte. Hay algún caso nuevo pero son todos de gente que ha venido del extranjero.

Unas fotillos de los últimos días:

Mis paredes después de estar un mes y medio con un niño que no puede salir de casa.

El primer bizcocho que he hecho en mi vida.

Árbol en flor. El fin de semana hemos salido.

Con mascarilla, por supuesto.


viernes, 13 de marzo de 2020

Recomendaciones para la cuarentena

Esta semana he estado muy ocupada en el curro y no había tenido tiempo de actualizar hasta ahora. Y, ay, amigos, que ya tenéis al bicho en España bien implantado. Yo había apostado que allí no se iba a cancelar ninguna fiesta por el coronavirus y, sinceramente, me alegro de haberme equivocado. Ya habrá tiempo de quemar las fallas más adelante. Las procesiones de Semana Santa también habrá que aplazarlas probablemente. Ya sé que, por ahora, se ha dicho que los colegios van a cerrar dos semanas, pero la realidad es que, viendo como ha sido aquí, el cierre va a durar mínimo un mes y medio. Aquí en China los estudiantes siguen dando clases por internet y no hay todavía una fecha definitiva para volver a las aulas.

Lo que no esperaba yo es que fuera a haber tantos casos en España. No es por alarmar, pero en España ya ha habido más muertes por coronavirus que en cualquier provincia china, a excepción de Hubei.
Pantallazos de coronavirus-map.com



Si exceptuamos Hubei, la provincia china con más muertes es Henan, con 22. En Henan hay una población de 94 millones de habitantes según el censo de 2010, así que es casi el doble que España, y han tenido menos de la mitad de muertes

Por lo que me están contando por WhatsApp, en España la gente no se está tomando muy en serio el virus (bueno, menos en lo que respecta a asaltar el supermercado). Que sí, que no es pa tanto, yo misma lo he dicho varias veces, pero tampoco es para hacer vida como si nada. Que aunque a ti mismo quizás no te vaya a afectar mucho si te infectas, no es plan de ir cargándote a todos los viejos y enfermos que te cruces por la calle. Lo que pasa si se sigue haciendo vida normal es que los hospitales acaban colapsados y la gente infectada se muere porque no puede recibir tratamiento a tiempo. Vamos, lo que pasó en Hubei.

Así que nada, yo que ya tengo experiencia en el tema os dejo aquí unas recomendaciones que son de sentido común y que ya las habréis visto en otros sitios, pero así me quedo tranquila.

- Evitar salir de casa en la medida de lo posible. Esto en China fue relativamente fácil porque, como todo estaba cerrado, tampoco se podía ir a ningún sitio aunque quisieras. Así que solo podíamos ir al supermercado.

- Trabajar desde casa si se puede. Bueno, esto para mí fue fácil porque siempre trabajo desde casa. En la empresa de C. trabajaron desde casa dos semanas y después volvieron a la oficina, donde siguen estando con mascarillas a pesar de que ya no hay casos en Suzhou. En los trabajos que requieran presencia física, habría que mantener una distancia de al menos metro y medio entre una persona y otra y, si hay comedor, la gente se debería sentar separada y no charlar.

- Cuando la claustrofobia aprieta, se puede ir a dar una vuelta a un parque o zona abierta donde no haya mucha aglomeración de gente.

- Evitar tocarse la cara en la medida de lo posible cuando se está fuera de casa (a mí siempre me empieza a picar la nariz, la oreja o un ojo cuando estoy en el supermercado, no falla).

- Al volver a casa, lavarse las manos enseguida, colgar el abrigo en el balcón y desinfectar con alcohol las llaves y lo que se haya tocado al entrar en casa (pomos de puertas, etc).

-Cuidado con las cosas que pasan por muchas manos, tipo los botones del ascensor o del telefonillo. Se puede apretar el botón con las llaves que luego se van a desinfectar, o con el codo.

Que sí, que parece muy exagerado, pero quedándose todos en casita es como se mata al bicho. Nada de cafetitos en la terraza del bar, nada de llevar a los niños a jugar al parque, nada de quedar un ratito. Se puede hablar con los amigos por teléfono y aprovechar el tiempo en casa para leer, ver pelis, cocinar, hacer pan, hacer manualidades, o lo que surja. Yo después de las primeras dos semanas a veces pensaba "Hoy voy a salir un rato a que me dé el aire por aquí por la urbanización" y después me liaba haciendo cosas y ni me daba tiempo.

Venga, ánimo.


lunes, 2 de marzo de 2020

Andar más en casa que fuera

WeChat, el WhatsApp chino, tiene muchas más funciones aparte de mandar mensajes o hacer videollamadas. Una de ellas es WeRun, la miniaplicación que cuenta los pasos que das y al final del día publica un ranking con todos tus contactos que tienen esta aplicación activada. No sé si alguna vez lo he mencionado en el blog, pero los chinos son extremadamente competitivos, sobre todo los hombres. Y, el que más, C. Le fastidia tanto perder que se ha desactivado WeRun porque uno de sus contactos es un hombre jubilado que todos los días anda 40000 pasos. Si los anda de verdad o no, ya es otro tema, que hasta en esto la gente hace trampas. El caso es que, como C. ha visto que no va a poder ganar nunca, se lo ha quitado.

Desde que empezó la movida del coronavirus, la cantidad de pasos que da la gente se ha reducido drásticamente porque la mayoría de la gente no sale de casa. Pero a mediados de febrero, a mi suegro se le ocurrió la idea de andar dentro de casa. Más concretamente, en el piso de arriba, donde tenemos una especie de trastero. El tío sube allí antes de desayunar y se tira todo el día dando vueltas. No sé si escucha la radio o qué hace, porque menudo aburrimiento. Desde que empezó a hacer esto, lleva desde el 18 de febrero siendo el primero en el ranking cada día. Bueno, al menos en mi ranking y en el suyo, que depende de los contactos que tenga cada uno. Pero dudo que mucha otra gente esté andando 20000 pasos cada día. C. dice que seguro que muchos de sus contactos lo están bloqueando para no tener que verle cada día el primero.

C. y su madre dicen que mi suegro está pirado pero, oye, peor sería estar sentado todo el día mirando el móvil, como hacía antes.

El primero, con más de 20000 pasos. Eso son 15 km por lo menos, ¿no?

Ya hay que tener ganas para andar 15 km dando vueltas por aquí, ¿no? Pero cada loco con su tema.

¿Cómo va el coronavirus por vuestros lares? ¿Ya se ha vuelto todo el mundo majareta?

viernes, 21 de febrero de 2020

Confiar en el prójimo

Ayer tuve que bajar a por un paquete y vi el tinglado que hay montado ahora con los envíos. Normalmente (es decir, antes del virus) los repartidores meten los paquetes en unos casilleros que hay por todas partes y te mandan al móvil una contraseña para que puedas abrir el casillero y sacar el paquete. Si es comida a domicilio, te la suben a casa. Pero ahora, como los residenciales no quieren que entre nadie ajeno a la propiedad para minimizar contagios, los repartidores tampoco pueden entrar. Que quizás diréis, qué exageración, total, porque entre un mensajero. Pero es que aquí los residenciales son enormes, en el mío yo diría que viven 5000 personas por lo menos, y comprar o pedir comida por internet es algo totalmente común y corriente, así que normalmente hay un montón de mensajeros y repartidores entrando todo el día. Vamos, es que los mensajeros suelen trabajar solo un residencial, para que os hagáis una idea del volumen de paquetes que se mueve. Hasta hace unos días, como de todas formas solo había un par de empresas de mensajería trabajando y no les dejaban entrar, dejaban los paquetes en la acera, en la puerta del residencial, y te mandaban un mensaje para que fueras a buscarlo. Aquello parecía el mercadillo. Pero ahora el residencial ha montado estas estanterías para que dejen ahí las cosas:

Para los paquetes.


Para la comida.

La gracia de los tenderetes estos es que los repartidores dejan ahí el paquete o la comida y se piran... O sea, que en teoría, yo podría ir tan pancha, llevarme la comida de alguien y zampármela. O coger un paquete que no es mío. De hecho, cuando fui a recoger mi paquete nadie me preguntó nada. Pero si han montado esto es porque se fían de la honradez de los vecinos. ¡Qué bonito! Y, oye, mi paquete estuvo ahí varias horas y nadie lo tocó.

Todavía seguimos con el coronavirus pero en la última semana solo ha habido dos casos nuevos en Suzhou. C. lleva yendo a la oficina desde el lunes. Ikea sigue sin abrir. Los colegios y universidades tampoco se sabe cuándo empezarán el curso. Pero parece que poco a poco vamos volviendo a la normalidad.

viernes, 14 de febrero de 2020

Rumores sobre el coronavirus

Coronavirus, coronavirus, coronavirus. Qué pesada soy, ¿verdad? No hablo de otra cosa. Pero es que, muchachos y muchachas, llevamos tres semanas encerrados en casa así que no hacemos nada interesante, y aquí no se habla de otra cosa que del virus. Esta semana también he tenido algo de tiempo libre en horas de trabajo, así que me pongo a mirar cosas en internet, una cosa lleva a la otra, y acabas metida en un agujero como el de Alicia en el que los rumores son cada vez más alucinantes. Voy a hacer una lista de los que he oído hasta ahora:
  • El virus lo creó China en un laboratorio para diezmar a su población. Este rumor creo que cobró fuerza cuando salió la noticia de que un artículo de unos científicos indios decía que el virus parecía artificial. Lo que no se dijo tanto fue que ese artículo no había sido revisado por otros científicos (como suele ser lo normal) y que parece que sus conclusiones están bastante cogidas con pinzas. Por otra parte, el gobierno chino no es santo de mi devoción, pero tendrían que estar muy gilipollas para soltar adrede un virus que va a paralizar todo el país y a afectar la economía.
  • El virus lo creó Estados Unidos para desestabilizar China (y diezmar a la población). Mira, este ya me parece más verosímil, jajaja. Pero no, ya se ha demostrado que el virus no es articifial.
  • No hay ningún virus, la gente se está muriendo de la contaminación tóxica que hay en Wuhan. Bueno, es verdad que en Wuhan y en toda China hay una contaminación espantosa, pero no mata tan rápido.
  • Las cifras que publica cada día el gobierno chino son mentira. Esto creo que todo el mundo sabe que es así. Pero no necesariamente porque haya un afán de esconder la verdad (que no estoy diciendo que no lo haya, puede que sí, yo qué sé). Se sabe que las cifras de contagiados son probablemente mucho más altas porque no hay suficientes kits de prueba para hacerle el test a todo el mundo que tiene síntomas. Aparte, parece que estos tests no son del todo fiables y dan muchos falsos negativos. Hasta ahora, China solo contaba como casos confirmados a los que se hacían el test y daban positivo. Desde ayer cuentan a todos los que diagnostica el médico (creo que por examinación de los síntomas y radiografía de los pulmones, pero no estoy segura). Este cambio en la forma de contar los casos ha hecho que de un día para otro haya 14000 infectados más en la estadística.
  • La cifra real de muertes es 50 000, 90 000 o 300 000, dependiendo de a quién creas. Aquí mi principal duda es: Si hay tantísimos muertos en China, ¿cómo es que en el extranjero solo ha habido tres? 
  • Los crematorios en Wuhan están trabajando 24 horas al día para quemar todos los cadáveres. Y relacionado con este, el siguiente...
  • El nivel de dióxido de sulfuro en la atmósfera de Wuhan es muy elevado y esto quiere decir que se está quemando mucha materia orgánica (cadáveres). Parecía la prueba perfecta, ¿no? Excepto que... lo que más produce dióxido de sulfuro es la quema de combustibles fósiles y casualmente en Wuhan está la segunda acerería más grande del mundo. Aquí desmontan esta conspiración.
  • A algunos pacientes infectados los están ejecutando y cremando antes de que se mueran ellos solos.
Estos son algunos de los rumores que he leído hasta ahora. Varios ya se ha demostrado que son falsos, pero se siguen repitiendo una y otra vez. Yo el único que me creo es el de que las cifras reales sean más altas, me parece bastante probable. Pero vaya, que de "cifras más altas" a "300 000 muertos" hay un buen trecho.
Las cifras oficiales hasta ayer.


Desde que ha empezado toda esta movida, el post más visto en mi blog es uno que escribí hace casi 4 años sobre las comidas chinas que a los extranjeros les parecen asquerosas. Parece que después de saber que el virus vino de algún animal raro que se vendía en el mercado de Wuhan, la gente quiere saber qué más cosas horribles se comen aquí. Supongo que todos los que llegaron buscando carnaza se fueron decepcionados, ya que en mi lista no aparecen ni la sopa de murciélago, ni ratones vivos, ni tofu mohoso y otras cosas que he visto por ahí. Que sí, que alguien las comerá porque hay gente pa tó, pero de ahí a ponerlas como platos típicos chinos...


jueves, 6 de febrero de 2020

Aquí seguimos con el coronavirus

Ya llevamos 15 días de arresto domiciliario autoimpuesto y no hay muchas novedades. Ayer nos enteramos de que hubo un infectado en nuestro residencial el 26 de enero, pero hasta ahora no hay más casos. El virus sigue campando aparentemente a sus anchas (ya hay más de 50.000 casos entre confirmados y sospechosos) pero el número de personas que se han recuperado ya duplica a las que han muerto. Vamos, que pillar el virus no es una sentencia de muerte, como parece ser que están haciendo creer los medios internacionales. En un periódico sensacionalista británico leí un artículo en el que pintaban al virus como poco más o menos el apocalipsis zombie y decían que la gente se caía muerta por las calles. Incluso en periódicos serios mencionan el número de muertes en todos sitios, pero el de recuperados es muy difícil encontrarlo (las cifras oficiales en este momento son 564 muertos y 1188 recuperados). Parece que las noticias en España están diciendo también que los supermercados están vacíos en China, porque varias amigas me han preguntado si necesitaba que me mandaran cosas. Yo agradezco la preocupación, pero al menos en Suzhou tenemos de todo. Hasta encontramos mascarillas en la farmacia de nuestra calle.
Las cifras oficiales esta mañana: 28060 infectados confirmados, 24702 sospechosos, 3859 en estado grave, 564 muertes y 1188 recuperados.

En Suzhou de momento ha habido 60 casos, de los cuales 4 ya se han recuperado. No se ha confirmado ninguna muerte. El comienzo del curso escolar se ha retrasado de momento hasta el 2 de marzo. El lunes que viene se supone que todo el mundo tiene que empezar a trabajar, pero es probable que vuelvan a retrasarlo. Ya se han anunciado subsidios para las pequeñas empresas. El domingo fuimos al Alcampo a comprar provisiones y conseguimos casi de todo. No había de todas las verduras, pero de otras sí (también es verdad que fuimos por la tarde; la gente mayor suele arrasar con las verduras por la mañana). En otras ciudades parece ser que están prohibiendo a la gente que salga de casa y solo puede salir una persona cada dos días para comprar comida, pero en Suzhou de momento no. Nosotros podemos salir si queremos, pero casi todo el mundo está en casa. Desde la ventana de la cocina veo el edificio de enfrente y todo el mundo está en pijama y mirando por la ventana. La comida a domicilio y una empresa de mensajería siguen funcionando, pero no pueden entrar al residencial y tienes que salir a la puerta principal a recoger tu pedido.

Yo casi que me he acostumbrado ya a estar en casa (más ahora que estoy trabajando; en nuestra empresa empezamos el lunes a trabajar todos desde casa). Lo peor es Baby A. Desde que empezó toda esta movida le cuesta mucho dormirse, supongo que porque no está lo suficientemente cansado, al no pisar la calle. Cada día intento pensar en algún juego nuevo para que se entretenga. De momento lo que más le gusta hacer es "cocinar" espaguetis de mentira y dárselos de comer a sus muñecos. También me ha llenado las paredes de rayajos de cera y lápiz. Me da bastante igual, la verdad. Ahí se van a quedar para la posteridad, jajaja. Muchos días ve la tele, pero solamente 10 minutos. Son unos dibujos sobre un bebé y cuando quiere verlos hace el gesto de lavarse los dientes, porque en uno de los primeros episodios que vio el bebé se lavaba los dientes.
El trajecito de año nuevo chino que solo ha podido lucir en casa, con lo presumido que es.


Nosotros pasamos mucho tiempo leyendo noticias en el teléfono, aunque yo cada vez estoy leyendo menos porque el tema cansa ya. Sobre todo la insistencia en pintarlo peor de lo que es en los medios internacionales. Que sí, que Wuhan es un puto caos y no dan abasto en los hospitales, pero el resto de sitios no. Lo peor que estamos pasando es el aburrimiento. Hace unos días hubo un escándalo porque la Cruz Roja china no estaba enviando las mascarillas y trajes protectores a los hospitales que tratan a los infectados, sino que tenía las cosas acumulando polvo en su almacén o las mandaba a otros hospitales. También se está hablando mucho de que el gobierno local de Wuhan tardó mucho en reaccionar y que muchos infectados allí no consiguen sitio en ningún hospital. La gente está bastante cabreada. Muchas aerolíneas han suspendido sus vuelos a China. De todas formas, a menos que se esté en Wuhan, me parece que es más probable pillar el virus estando encerrado en un avión durante más de 10 horas con 300 personas más que no quedándote aquí en tu casa. La cosa es que no sabemos cuándo tiempo vamos a tener que estar así en cuarentena. En teoría si todo el mundo lleva dos semanas en casa y el virus se manifiesta en máximo 14 días, ahora tendría que ralentizarse el número de contagios, ¿no? Menos la gente de Wuhan que no ha conseguido ingresar en el hospital y se lo está pegando a toda su familia...

Pues nada, a ver cómo está la situación la semana que viene. Seguiremos informando...
¡Todo el mundo a ponerse la mascarilla!

¡Y si se te han acabado las mascarillas, puedes ponerte una garrafa de agua como escafandra! 

miércoles, 29 de enero de 2020

El coronavirus en Suzhou

Como ya sabéis porque está en todos los noticieros, hay un virus nuevo rondando por China. Los primeros casos aparecieron en Wuhan a principios de diciembre, pero hasta el 31 de ese mes no se anunció oficialmente que se trataba de un virus nuevo. Durante las tres primeras semanas de enero no se oyó mucho del tema, hasta que la cosa explotó el jueves pasado cuando se decretó el cierre de Wuhan. Hasta este momento (29 de enero a las 16:00, hora de China) hay 6043 casos confirmados y 9239 sospechosos. Han muerto 132 personas y 114 se han recuperado. En Suzhou de momento hay 20 casos confirmados.


El virus apareció en el peor momento, justo antes del año nuevo chino. Durante estas fechas, millones de chinos que trabajan fuera vuelven a sus pueblos o ciudades para celebrar las fiestas. Se dice que antes de que cerraran Wuhan habían salido ya 5 millones de personas; normal que el virus ya se haya extendido por todo el país y parte del extranjero. Supuestamente el virus se contagió a humanos en un mercado de Wuhan del que primero se dijo simplemente que era un mercado de marisco pero luego se supo que vendía toda clase de cochinadas. Menudo cabreo me pillé yo cuando vi las fotos del mercado, allí tenían animales salvajes vivos y te los mataban en el momento para que te los llevaras calentitos. Un cartel de uno de los puestos anunciaba desde marmotas hasta camellos, pasando por zorros o serpientes. ¿¿Quién quiere comer estas cosas?? La mayoría de los chinos también fliparon al saberlo y por las redes sociales empezaron a circular mensajes en plan "Cierra la puta boca y deja de comer cerdadas" (traducción libre, pero el sentido era ese más o menos). Una amiga que es de Hubei, la provincia donde está Wuhan, pero vive en Chengdu, iba a ir a pasar las fiestas con sus padres pero tuvo que cancelar el viaje. 19 días de vacaciones, probablemente todos los que tiene al año, desperdiciados.

Yo empecé las vacaciones el jueves, justo el día que la cosa se salió de madre. Por la mañana había quedado con una amiga para llevar a los niños a jugar y poco antes de salir de casa me escribió para decir que su marido no quería que salieran de casa. Creo que ese fue el día que se confirmó el primer caso en Suzhou. Nosotros no teníamos planeado viajar a ningún sitio, si acaso un día a Wuxi, aquí al lado, pero yo quería ir al Ikea, al centro comercial, estar fuera de casa simplemente... ¡que como curro desde casa siempre estoy aquí encerrada! Pero, aunque aquí no nos han puesto en cuarentena, la recomendación oficial es evitar salir si no es absolutamente necesario. Así que prácticamente no hemos salido de casa desde que empezó esta movida. Un día fuimos a cenar con unos amigos que habían venido de Taiwan y otro fuimos a visitar a la abuela de C. Ambas veces nos desplazamos en coche y llevamos mascarilla.
Calles vacías. Normalmente en año nuevo chino están vacías aunque no haya virus, pero ahora da más yuyu.

¿Y qué hacemos todo el rato en casa? Buena pregunta... nos levantamos tarde (porque, total, no tenemos nada que hacer), intentamos entretener al niño, vemos series, leemos... y poco más. Por lo menos no tenemos problemas de falta de comida ya que habíamos hecho acopio para las vacaciones y además nuestras respectivas empresas nos mandaron un montón de "cestas de año nuevo chino" con frutos secos, golosinas, fruta, carne... así que de momento no hemos tenido ni que ir al supermercado. Pero hay gente que había planeado ir de viaje y no ha podido y que están pasando las fiestas a base de tallarines instantáneos. Según se dice, en muchas ciudades es difícil encontrar fruta y verdura fresca. En este vídeo que grabó alguien de Wuhan después de que se impusiera la cuarentena se ven colas enormes para entrar en un supermercado. En Suzhou, por lo que he oído, no hay problemas de abastecimiento. Otra cosa que no hay es mascarillas, alcohol (del de desinfectar, no del de beber) y termómetros. El otro día C. fue a una farmacia y nada más entrar el dependiente le dijo que no había ninguna de esas tres cosas. Parece que estos días la gente no compra otra cosa en la farmacia. Nosotros mascarillas y termómetros tenemos, el alcohol se nos ha acabado y tenemos una botella pequeñita de desinfectante de manos para las emergencias. En el transporte público no te dejan entrar si no llevas mascarilla. Bueno, eso en las ciudades en las que no lo han cortado.
Pastelitos bastante apañados que le mandaron a C. desde Beijing. Me recuerdan un poco a los polvorones españoles.

En los últimos días los casos han aumentado bastante porque ahora están apareciendo los casos que se contagiaron hace una semana. Para intentar frenar los contagios, muchas ciudades han cerrado todos los lugares de esparcimiento público y prohibido las reuniones en restaurantes. Suzhou hoy ha anunciado el cierre temporal de algunos centros comerciales. No sé si mucha gente estaba saliendo de casa, mi impresión es que todo el mundo está encerrado. En las redes sociales chinas se han compartido vídeos de lo que está haciendo la gente para matar el aburrimiento, hay algunas muy graciosas como una familia que montó su propio baile del león con una manta y un cubo como cabeza. También se ha decretado la extensión de las vacaciones hasta el lunes que viene y algunas ciudades lo han extendido una semana más, hasta el 9 de febrero. Estas medidas son temporales y no sé si las volverán a alargar cuando llegue el momento. ¡Pero es que la movida esta podría durar perfectamente hasta el verano! Quizás nos pongan a todos a trabajar desde casa, y las fábricas no sé cómo lo harán. Pero la extensión de las vacaciones es algo nunca visto en China, donde normalmente tenemos que trabajar el fin de semana cuando hay una semana libre para recuperar algunos días. Y hoy varias aerolíneas han anunciado que dejan de volar a China temporalmente, a ver si va a ser más grave la cosa de lo que nos están contando. Yo ya no sé qué creer, porque WeChat está lleno de rumores y contrarrumores.

Pues eso, que menudas vacaciones nos han dado y vaya la que han liado los subnormales a los que les da por comer murciélago y cosas parecidas (y los que las venden). Que los cuelguen a todos del palo mayor.