lunes, 20 de febrero de 2017

La "auténtica China"

La última vez que fui a Shenzhen a la fiesta de empresa salí un día a cenar con varios compañeros. En el taxi de camino al restaurante se sentó a mi lado un alemán de otro departamento al que solo conocía de vista. Me contó que había vivido algunos años en Shanghai y me preguntó que dónde vivía yo en Suzhou. "En el Industrial Park, ¿lo conoces?". Me dijo que sí, que había estado por aquí de visita. Y entonces soltó la fatídica frase: "Pero esa zona no es la auténtica China".

Pensé qué tipo de lugares serían la "China auténtica de verdad de la buena" para este alemán, pero enseguida me sacó de dudas. "La concesión francesa en Shanghai, eso sí que es más auténtico".

Eeeeeh... ¿hola? ¿Concesión francesa? ¿Francesa? ¿Te da alguna pista la palabra "francesa"? Si me hubiera dicho, no sé, Shijiazhuang o un pueblo en el medio de Anhui... pero no. Se le ocurrió decir la concesión francesa, que, como su propio nombre indica, es probablemente el lugar menos típicamente chino de toda China, jaja.

La "auténtica China" es un lugar elusivo que nadie sabe muy bien dónde está. La frase se oye muy a menudo, eso sí. ¿Que quieres ir a Beijing a estudiar? Esa no es la auténtica China, hay muchos extranjeros y está muy occidentalizado. ¿Shanghai? Uff, si ahí solo hay extranjeros. Parece que uno de los requisitos imprescindibles para que un sitio entre en la categoría de la China auténtica es que no haya ningún extranjero.

No sé muy bien qué quería decir con que el Industrial Park de Suzhou no es la verdadera China. ¿Quizás es porque este barrio está limpio, las calles son anchas, hay zonas verdes y no hay apelotonamientos? ¿La China real solo es la que está sucia, descuidada y llena de gente? ¡Pobres chinos! Tendré que comunicarles a los aproximadamente 2 millones de personas (99% chinos) que viven en este barrio que, sintiéndolo mucho, no viven en la auténtica China.

¿Esto pasa en otros países? ¿Los extranjeros que viven en Estados Unidos, por ejemplo, dicen que Nueva York no es auténticamente americana? ¿Es más auténticamente español uno que vive en un pueblo de Zamora que alguien que vive en Madrid? ¿París no es la Francia de verdad? (Entonces, ¿qué es?).

China es tan enorme y hay tantas diferencias entre unas zonas y otras que definir lo que es "auténtico" y lo que no parece una tarea bastante difícil. Además, si no es auténtico, ¿qué es? ¿Falso? ¿Vivimos en una realidad paralela? ¿Un parque temático? ¿El show de Truman?

Espero que al menos el resto de Suzhou sea auténtico de verdad de la buena.

domingo, 12 de febrero de 2017

Turismo por los alrededores de Suzhou: Luzhi

Ayer fuimos a Luzhi (甪直), un pueblo cerca de Suzhou. Es uno de los varios pueblitos con canales que hay por estos lares. Hace mucho tiempo, cuando vivía en Beijing y visité Suzhou un par de veces, fui a dos de los pueblos con canales más famosos: Zhouzhuang y Tongli. En todos hay que pagar entrada pero la ventaja de Luzhi es que puedes pasear por el pueblo gratis, ya que la entrada solo te la piden para visitar los edificios emblemáticos: un templo, la casa de no sé quién, el museo de no sé qué. Como hacía sol decidimos no comprar la entrada y limitarnos a pasear por el pueblo. Como Luzhi no es de los pueblos famosos yo pensaba que no habría mucha gente, pero estaba bastante animado. La calle principal a ambos lados del canal estaba llena de tiendas vendiendo las mismas cosas que venden en todos los sitios turísticos. La especialidad de Luzhi son los encurtidos y C, pensó en comprar algunos pero al final decidió que no. Supuestamente son para comerlos con la sopa de arroz pero nosotros raramente la hacemos.
En la calle principal de la zona antigua.
Puerta decorada para el año nuevo chino.

Había un montón de tiendas donde podías alquilar vestidos de princesa china, de soldado revolucionario o trajes de novia y hacerte fotos.

Otras tiendas vendían las mismas mierdas de siempre.


Letrero de una tienda de antigüedades.


Ahí a la derecha se sientan los abuelos del barrio a tomar el sol.

Un mini lago.
Estos bollitos los había visto también en la calle Pingjiang de Suzhou pero nunca los había comido. Obviamente no son una delicia, algo tan cuco no puede estar demasiado bueno. Es como las tartas y cupcakes de colorines.

sábado, 4 de febrero de 2017

Vacaciones en Hong Kong

Pues ya se acabaron las vacaciones de Año Nuevo Chino. Qué cortas, ¿no? En teoría ayer y hoy eran laborables pero en mi empresa no empezamos a trabajar hasta mañana. Sí, mañana domingo. Qué cruz.

La visita a Hong Kong fue bien. Los padres de C. nunca habían montado en avión pero no se pusieron nerviosos. Tuvimos la gran suerte de que los vuelos no se retrasaran, algo bastante inusual en China. Volamos a Shenzhen (al ser vuelo nacional es más barato) y fuimos hasta Hong Kong en autobús. No había tráfico ni colas en la frontera y fue bastante rápido e indoloro. Los chinos ahora tienen una tarjeta para cruzar la frontera con Hong Kong (antes era una especie de pasaporte) y pueden utilizar las barreras automáticas en vez de hacer cola. ¡Y vaya si se nota! El tiempo de viaje desde el aeropuerto de Shenzhen hasta Kowloon se ha reducido prácticamente a la mitad.

Hong Kong no se veía más lleno de gente que de costumbre, pero algunos sitios turísticos estaban hasta la bandera. Por ejemplo, el Pico Victoria. Llegamos a la parada del tranvía que sube la montaña y había una cola kilométrica. Es un tranvía muy mono, pero no tanto como para hacer tres horas de cola. Cogimos un taxi para subir (para eso no había cola) y nos costó solamente 50 HKD. Comimos arriba e hicimos el camino que rodea la montaña que hay a la izquierda. Y a la hora de bajar... ay omá, dos millones de personas esperando para el tranvía, los buses y los taxis. Decidimos bajar andando. Agujetas en las pantorrillas para el resto del viaje.
A la izquierda se vislumbra la cantidad de gente que había esperando para el tranvía. De la muchedumbre que iba a cruzar la calle, la mayoría eran filipinas camino de la iglesia.

Mierda de niebla...

Bajando de la montaña. Como fueras deprisa acababas rodando cuesta abajo...

Otro sitio que también estaba a reventar era la oficina donde se compran los billetes del ferry a Macao. A mí ni se me había pasado por la cabeza comprar los billetes con antelación, ¡si sale un ferry cada 10 minutos! Mal. Nos quedamos sin ir a Macao porque ya no había billetes y al día siguiente solo quedaban vueltas para las 23:30. Es que los chinos cuando están de vacaciones son terroríficos.

Fuimos también a Lantau y a Lamma, dos islas que pertenecen a Hong Kong. En Lantau hay un buda gigante en lo alto de una montaña y un monasterio budista. También hay muchos caminos por los que la gente hace rutas por la montaña. Vimos varios camiones de bomberos, ambulancias y policía. Un hombre se había despeñado por un barranco y salió al día siguiente en las noticias. Glups. En Lamma vimos a mi amiga G., que vive allí, y andamos por la ruta que va entre los dos pueblos principales de la isla.
Menuda humareda de incienso había en el monasterio.

El buda gigante.

El puerto en Lamma.

Tuvimos bastante mala suerte con el tiempo. Había niebla y llovió varias veces, una de ella cuando estábamos en medio del camino andando por la montaña. Vimos los fuegos artificiales del año nuevo chino, pero la mitad se perdían entre las nubes bajas.
Tol rato nublao...

Las masas viendo los fuegos artificiales.

El hotel estaba en Mong Kok, que debe ser una de la zonas con más gente por metro cuadrado del planeta. Qué de gente, por dios. Había varias calles cortadas al tráfico y en una de ellas se ponían puestos ambulantes y artistas callejeros. Uno de nuestro favoritos era un señor mayor que bailaba a lo Michael Jackson y saltaba un aro como si fuera un tigre del circo.




No faltó la obligatoria visita al Sasa para comprar cremas, claro. ¡Ya estamos abastecidos para todo el año! Y por supuesto me puse púa de comer.

Decoración de año nuevo chino.

viernes, 27 de enero de 2017

¡Feliz año nuevo del gallo!

Hoy es el último día del año lunar y es como Nochevieja en España. Las tiendas cierran antes de lo normal, las familias se reúnen para cocinar y cenar juntos, y hay un programa de variedades que dura toda la noche. Al contrario que en España, donde ya todo el mundo pasa del especial de Nochevieja, aquí ver ese programa es una tradición que se sigue manteniendo. Yo la verdad es que lo he visto muy poco, porque no me hace gracia. Hay las típicas actuaciones musicales y mini obras de teatro cómicas con las que los chinos se parten. Parece ser que la del año pasado tuvo polémica porque fue bastante propagandística y lavacerebros y la gente se quejó. Este año voy a intentar verlo.

Pues eso, se acaba el año del mono y empieza el año del gallo. Si sois gallo en el horóscopo chino (las personas que entre febrero de este año y enero del que viene, más o menos, cumplan 12, 24, 36, 48, 60, etc, lo son) tenéis que tener cuidado y llevar siempre algo rojo para que la mala suerte no os persiga. Aquí dejo un enlace sobre las predicciones del horóscopo chino para este año, a ver si os acierta en algo.

Mañana nos vamos a Hong Kong a pasar las vacaciones. Cuando los chinos oyen que vamos a Hong Kong dicen: "¡Estará llenísimo de gente y todas las tiendas estarán cerradas!". En cambio, un compañero del curro que es oriundo de Hong Kong me ha dicho que no habrá más gente de lo normal y que habrá tiendas abiertas. Además mañana por la noche hay un desfile de año nuevo y el domingo por la noche hay un espectáculo de fuegos artificiales. ¡Bieeen! Iremos también de excursión a Macao un día.

Hoy es el primer día de las vacaciones oficiales y he salido a dar una vuelta por los centros comerciales a ver qué decoraciones de año nuevo habían puesto. No había gran cosa, qué decepción. Se lo curran bastante más en navidades, porque para los chinos esa fiesta sí es de salir a comer fuera y comprar cosas.

Yo creo que esta decoración es la misma que tenía este centro comercial en Navidad.






El año del gallo también trae nuevas coñas, aunque no llega al nivel del año del caballo, que fue el mejor. Con el gallo, las bromas y juegos de palabras se limitan prácticamente a que gallo (鸡 ) es homófono de buena fortuna (吉 ) y a que, al igual que en español y en inglés, este animal también se usa para referirse a cierta parte del cuerpo masculino.

Pues, ¡lo dicho! ¡Feliz año nuevo del gallo!

miércoles, 18 de enero de 2017

"Mi madre también es extranjera"

La mayoría de los niños (y adultos) de mi residencial tienen miedo de Nico, pero hay un par de niñas que se atreven a tocarla. El sábado por la mañana bajé a hacer el pipí matutino y una niña de 5 o 6 años me preguntó:
- Tía, ¿tu perro muerde?
(Tía en el sentido de pariente, no el "tía" que decimos en España a los amigos. Los chinos llaman hermano mayor a las personas un poco mayores que ellos, tío a las personas de la edad de sus padres y abuelo a las personas de la edad de sus abuelos. El momento en el que pasan de llamarte hermana mayor a llamarte tía es un gran trauma).
- No, claro que no.
- Quiero tocarla pero me da un poco de miedo.

La niña se acercaba un poco y cuando Nico se movía hacia ella se asustaba. Agarré a la perra, le enganché la cabeza entre mis piernas y le ofrecí el lomo a la niña para que la tocara. La niña encantada de la vida.

Me mira (yo llevaba la mascarilla anti contaminación puesta) y me pregunta:
- Tía, tú eres extranjera, ¿no?
- Sí.
- ¿De dónde eres?
- De España.
- Mi madre también es extranjera, ¿sabes?
- ¿Ah sí? ¿De dónde es?

La niña sale corriendo y chillando: "¡¡MAMÁAAAA!! ¿Tú de dónde eres?" y vuelve a los 5 segundos:
- De Ningxia (una provincia en el noroeste de China).

Cuando se lo conté a C. se partía el culo. Supongo que la niña confundió las palabras 外国人 waiguoren (extranjero) con 外地人 waidiren (chino de otra provincia).

Al volver a casa pasé al lado de la niña y su madre. La niña estaba diciendo: "¡¡MAMÁAAAAA quiero un perro!!".

La madre me miró con cara de odio.

miércoles, 11 de enero de 2017

Fin de semana en Shenzhen

El fin de semana pasado me invitaron a ir a Shenzhen para asistir a la fiesta de año nuevo chino de mi empresa, como cada año. Esta vez fui yo sola porque los otros dos compañeros que trabajan desde Shanghai no pudieron/quisieron ir. ¡Pero yo nunca digo no a un viaje gratis!

El año pasado cuando fuimos a Shenzhen a la fiesta pasamos bastante frío, pero esta vez me he desquitado. ¡Hacía 25 grados! Mis sabañones dejaron de darme la tabarra un par de días, pero a cambio me picaron los mosquitos. No se puede tener todo.

Me quedé en casa de una compañera para no estar sola en un hotel. Me llevó a ver su barrio, que ella misma no conocía porque no sale mucho.
Mega centro comercial.

Fuimos a cenar con otros compis y eligieron un restaurante cantonés en el que todo estaba muy rico. No sé si era caro o barato porque encima me invitaron. Luego fuimos al karaoke.



La fiesta en sí fue mucho más austera que en años anteriores (aquí y aquí). Era en un restaurante normal, no en un salón de celebraciones, y la verdad es que el sitio era un poco pequeño para todos los que éramos. Hubo los típicos discursos de los jefes (más cortos de lo normal, es de agradecer), entregas de premios y sorteos. No me tocó nada por segundo año consecutivo. Esta vez hubo solo 4 actuaciones, cuando normalmente cada departamento tiene que tener al menos una actuación. La comida era buffet y la cola kilométrica.
Entrega de premios.

Estábamos un poco apretujados.

Una de las actuaciones.

Mi mesa.

Aunque la fiesta en sí fue un poco caca estuvo bien el viaje relámpago a Shenzhen. Os dejo una última foto mostrando mi modelito y haciendo publicidad subliminal.

miércoles, 4 de enero de 2017

Primer paseo del año

En lo que a contaminación atmosférica se refiere, 2016 acabó un poco mal. Qué lastima, con el buen año que habíamos tenido. Pero ya se sabe que llega el invierno, encienden las calefacciones de carbón en el norte y el cielo azul se va a tomar por saco. 2017 ha empezado mal. Teníamos un fin de semana largo el 31, 1 y 2 y los tres días estuvieron por encima de 150 PM2.5.

Pero algo había que hacer aparte de estar encerrados en casa. El domingo parecía que mejoraba un poco la cosa así que fuimos a dar un paseo a la zona pintoresca de Panmen. Me la habían recomendado varias personas y yo todavía no había ido (¡glups!).

La zona pintoresca de Panmen está en la esquina suroeste de la ciudad antigua de Suzhou y consta de un parque con lago y varios pabellones, una pagoda muy fotogénica y un trozo de la muralla de la ciudad. La entrada vale 40 RMB, pero una ya está acostumbrada a estas cosas. Por lo menos el sitio estaba limpio y bien cuidado.

La pagoda es la estrella del parque y lo primero que se ve si entras por la puerta principal. Parece que antes se podía subir pero ahora ya no porque la están renovando por dentro. Pregunté a un señor guardia cuándo iban a terminar las renovaciones y me dijo que ni idea.
Admirando la pagoda desde la distancia.

El parque con lago incluía las míticas zamburguesas y había cola para cruzarlas.

Haciéndole una foto a un monje de piedra.
En el lago había muchos peces rojos.

La parte de la muralla era parecida a la que visitamos en septiembre. Aunque esta no sé si es renovada hace 3 años o no.


Saliendo del recinto por la puerta de la muralla había un parque en el había una reunión de perros. Había 6 o 7 golden retrievers, dos Alaskan gigantescos, un samoyedo, dos corgis y algunos más. Pensamos en llevar a Nico otro día pero se nos quitaron las ganas cuando dos golden empezaron a pelearse a mordiscos. Nico ya no está para esos trotes, en dos meses cumple 9 años.