martes, 17 de octubre de 2017

De vuelta en Suzhou

Pues ya se acabó mi mesecito en España, ya se acabaron las vacaciones y ya estamos de vuelta en Suzhou.

Esta vez me ha costado volver porque me lo he pasado muy bien en España. He visto a amigas a las que hacía años que no veía, fui a la boda de una de ellas, vino todo el mundo a verme a mí a nuestra boda, me bañé en la piscina... muy bien todo. Al llegar a China, nada más pisar el aeropuerto de Chengdu, ya me puse de mala leche porque la aerolínea (china) montó un follón que te cagas para dar las tarjetas de embarque del vuelo de enlace de Chengdu a Hangzhou (las dieron en mano al bajarnos del avión, leyendo los nombres a gritos, las típicas señoras de mediana edad empujando para ponerse las primeras, etc). Después al llegar a Hangzhou estaba lloviendo y hacía frío. Ya sé que no es ni bueno ni normal que a mediados de octubre en España hiciera más de 30 grados, pero es que el cambio fue demasiado brusco.

Escribiré detenidamente sobre la boda y sobre los viajecitos que hemos hecho por España y Portugal, pero ya si eso otro día, que ahora tengo sueño. Os dejo con unas fotillos de la decoración de la boda para ir abriendo boca.






martes, 26 de septiembre de 2017

¡Feliz sí cumpleaños!

¡Hoy es mi cumpleaños! ¡El primero que paso en España desde 2005! En aquella ocasión cumplía 21 y ahora ya son 33...

Todos mis cumples desde 2006 a 2015 los pasé en China. En 2011 ni siquiera estaba viviendo allí pero me mandaron de viaje de negocios justo esa semana. El hotel me dejó una tarta en la habitación. ¡Qué majos!

El año pasado mi cumpleaños me pilló en Amsterdam. De hecho, ese día por la mañana volé desde París hasta Amsterdam, pero los siesos de Air France no me prepararon una tarta. Buuuh! (Yo pensaba que en los aviones te daban tarta en tu cumpleaños).

Aunque ya casi no como dulces (es que no me entran ni ganas, aparte de chocolate negro a veces), esta tarde habrá que comerse un pastelito o algo.


martes, 19 de septiembre de 2017

Fotos de Cáceres

¡Aquí sigo en Cáceres organizando la boda! Ya no queda casi nada. He hecho la degustación, hoy tengo la prueba de peluquería y maquillaje, ya me he reunido con el decorador y con el dueto que va a tocar, el ramo ya está encargado, me he hecho una limpieza facial (que no me había hecho en la vida, jajaja, anda que no me habrán quitado células muertas de la cara)... Me falta decidir la comida definitiva y organizar las mesas. Yo pensaba que esto se hacía con muchísima antelación, pero no. Con que lo diga 7 días antes ya va bien. El problema es que los días antes de la boda voy a estar en Madrid con la comitiva china, así que a ver cómo sale la cosa.

Como no tengo muchas cosas interesantes que escribir en el blog, he pensado poner unas fotillos de Cáceres. Para hacerle algo de publicidad y tal. Seguro que sabéis que Cáceres está en la lista de patrimonio de la humanidad desde 1986 por el siguiente motivo: La historia de las batallas libradas entre moros y cristianos se refleja en la arquitectura de esta ciudad, que presenta toda una variedad de estilos: románico, islámico, gótico septentrional y renacentista italiano. De la época musulmana subsisten unas treinta torres, pero... ¿habéis venido a verlo? Yo bajé el sábado a la parte antigua a ver una actividad de baloncesto que habían puesto en la plaza y a hacer algunas fotillos.
La plaza mayor de Cáceres. A la derecha, el ayuntamiento.

Pusieron unas canastas en plena plaza y hala, a jugar al baloncesto. A la izquierda, la torre de Bujaco, del siglo XII.

¿Sabéis que Cáceres sale en la última temporada de Juego de Tronos? Lo voy a detallar en blanco, y si ya la habéis visto o no os importan los destripes (así es como hay que decir spoilers en español) seleccionáis el texto y lo veréis. Cuando Euron vuelve a King's Landing con Yara y Ellaria de prisioneras y la gente le recibe, esa calle es delante de la concatedral de Cáceres. La batalla entre el ejército de Jaime cuando vuelve de saquear Highgarden y el dragón es en Malpartida, a 10 kilómetros de aquí. Y el castillo desde el que Jaime y Bronn miran el ejército de Daenerys en el último capítulo es el castillo de Trujillo, a 40 kilómetros.

Fotos de la parte antigua:
A la derecha, la muralla. En la casa de la izquierda han descubierto unos restos romanos hace poco.

El palacio episcopal.

Ahí en el huequito está la plaza de San Jorge. Aquí tocaron Hanggai hace unos años en el festival WOMAD. ¡Y hay un vídeo! (Empieza a partir del minuto 2:30).

El interior de uno de los palacios.


A ver si encontráis el pavo real.


Al fondo se ve Gredos.



El arco de la Estrella.


Qué, ¿os han entrado ganas de venir o no?

lunes, 11 de septiembre de 2017

La censura china

Hoy viene en El País Semanal (¡sí! ¡estoy en España!) un artículo titulado "China contra el mundo" que trata sobre la censura en internet. El subtítulo es: "El país más beneficiado por la globalización de las mercancías lucha contra la globalización de la información". El artículo es un poco meh porque empieza describiendo a un viajero que llega al aeropuerto de Shanghai, se conecta al wifi, intenta entrar en Facebook o Gmail, no lo consigue y se sorprende mucho. Pero, a ver, hombre de dios, ¿es que vive debajo de una piedra? Cuando alguien viaja a China (o a cualquier otro sitio, vamos), lo primero que hace es buscar un poco de información en internet, digo yo, y el detallito de la cantidad de páginas web extranjeras a las que no se puede acceder no tardará mucho en aparecer.

Es curiosa la censura de internet en China. Justo ayer me estaba riendo porque en el WeChat oficial del periódico China Daily publicaron un artículo sobre una dibujante de cómics que es famosa en Instagram. Y mencionaban Instagram, claro. Aplicación a la que no se puede acceder en China desde septiembre de 2014, cuando la bloquearon de repente. Me acuerdo de ese día porque yo acababa de empezar a usar Instagram hacía unos pocos meses y de pronto esa mañana ya no se podía actualizar y salía una carita triste en el feed.

Facebook y Youtube llevan más tiempo censurados, pero también lo viví en mis carnes porque ya estaba en China. Uno lo censuraron en 2008 y el otro en 2009. Uno fue (supuestamente) por la publicación de unos vídeos de protestas, violencia policial o algo parecido en Xinjiang, y el otro por lo mismo pero en Tibet. No me acuerdo cuál era cuál. Google (con todos sus servicios, incluyendo Gmail y Blogger) fue detrás unos años después. En todos los casos, el motivo oficial siempre es que "estas empresas extranjeras no cumplen con las leyes chinas". Es decir, que no censuran ciertos contenidos.

Saltarse la censura es tan fácil que casi parece como si al gobierno chino no le importara mucho que en realidad puedas usar una triquiñuela para acceder a Facebook y ver vídeos de gatos y artículos estúpidos compartidos hasta la saciedad. En realidad, ya consiguieron su principal objetivo: que la mayoría de los chinos usen programas chinos. ¿Para qué iban a tomarse la molestia de entrar a Facebook o Instagram cuando todos sus amigos publican sus novedades en WeChat?

El uso de los VPNs está en un territorio así como gris. Oficialmente no es legal (lo cual significa que China Daily, periódico del partido, está quebrantando la ley ya que tiene una cuenta oficial muy activa en Facebook), pero hasta hace poco no se había hecho nada para evitar su uso. Hace unas semanas se retiraron las aplicaciones de VPN de la App Store de Apple (lo que me extraña es que antes estuvieran allí tan tranquilas) y metieron a un señor en la cárcel por vender VPNs (más me extraña que los estuviera vendiendo desde China, normalmente se venden desde el extranjero). También un medio extranjero publicó que a partir de febrero de 2018 el gobierno impediría el uso de VPNs obligando a los proveedores de internet a cortar el acceso a quienes los utilizaran. Esto me extraña más aún que todo lo anterior junto, porque normalmente cuando el gobierno chino hace algo no lo anuncia con más de medio año de antelación. Lo hace y punto y te enteras cuando intentas entrar a Instagram y no se actualiza, como me pasó a mí.

La censura en internet solía ser temporal. Cuando yo llegué a China, en 2006, Wikipedia y la BBC estaban bloqueadas. Al poco tiempo dejaron de estarlo. Pero el bloqueo a las redes sociales occidentales va ya para 10 años y no tiene pinta de que se vaya a levantar, por mucho que Mark Zuckerberg esté aprendiendo chino y vaya a reunirse con el gobierno cada dos por tres. A menos que acepte censurar ciertas cosas y compartir la información de los usuarios con el gobierno cuando se lo pida (esto no sé si lo están haciendo ya en Estados Unidos).

Ah, ¿y sabéis que la web del periódico El País también está bloqueada? No recuerdo si fue en 2013 o en 2014, pero sí el motivo: publicaron un reportaje que daba cuenta del enriquecimiento de la familia de Wen Jiabao, el anterior primer ministro, durante su mandato.

Y así están las cosas.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Escapadita a Changshu

El domingo pasado hicimos una escapadita a Changshu, una ciudad a poco más de una hora al norte de Suzhou. Íbamos para comer con un compañero de trabajo de Charley y aprovechamos para dar una vuelta.

Yo pensaba que Changshu iba a ser una ciudad china normal-fea, pero qué va. Me recordó un poco a Hangzhou. Tiene una montaña que es un parque, varios jardines clásicos, templos y hasta una pagoda cuadrada. La montaña la vi desde el coche camino del restaurante y tenía muy buena pinta. Pero con el solazo y el calor no apetecía moverse mucho. Así que solo visitamos un templo que había cerca del restaurante y ya volveremos en otoño a ver lo demás.

Entre el aparcamiento y el templo había una zona con árboles llena a rebosar de terrazas. Era la hora tonta entre la comida y la cena pero aún así había gente bebiendo té y comiendo pipas. Me pareció un sitio muy animado. ¡Ójala tuviéramos uno en Suzhou!
La zona de las terracitas.

El templo se llamaba templo Xingfu (兴福) y tenía las típicas paredes amarillas.

Nunca me aclaro si los templos son budistas o taoístas porque dentro hay budas y dioses chinos mezclados. En mi defensa he de decir que a C. le pasa lo mismo.

Con la entrada (que valía 10 yuanes) te daban 3 barritas de incienso.

Pues yo también enciendo mi incienso, ea.

Lo mejor del templo es que no había casi nadie.

Estanque con peces y tortugas.

Montaña con bambú en las traseras del templo.

De camino a la salida había otro estanque con un agua clara y cristalina que daba gusto verla. Dentro había un montón de carpas y podías comprar una bolsita de comida para peces. El señor que vendía la comida te animaba a cerrar el puño y meter la mano en el agua entre todas las carpas ansiosas por zampar. Menos mal que no tienen dientes... pero hacían un ruido de ventosa que daba mucho asquete. Hacía tiempo que no me reía tanto.
Yo me hubiera bañado en este estanque tan ricamente.

El apelotonamiento de peces.

A mí me daba cosita meter la mano (pero la metí). Mirad esas bocas abiertas...

¡Adiós, templo!

martes, 22 de agosto de 2017

El señor don Más O Menos

El señor don Más O Menos
por Hu Shi

¿Sabes quién es la persona más famosa de China?

Nada más mentarlo, todo el mundo lo sabe, es célebre en cualquier lugar. Se llama Más, se apellida O Menos, es oriundo de toda provincia, de toda ciudad y de todo pueblo. Lo has visto sin duda, sin duda has oído a otros hablar de él. El nombre del señor don Más O Menos anda en boca de todos todos los días, porque él representa a todos y cada uno de los habitantes de China entera.

La apariencia del señor don Más O Menos es más o menos como la tuya. Tiene un par de ojos, pero no ve del todo claro; tiene dos orejas, pero no oye del todo bien; tiene nariz y boca, pero no presta particular atención a olores ni sabores. Tampoco es que su cerebro sea pequeño, pero su memoria no es flamante, ni su raciocinio meticuloso.

A menudo dice: «Con que todo esté más o menos, vale. ¿Y qué necesidad hay de ser tan atinado?»

De pequeño, su madre le mandó a comprar azúcar moreno, y él compró azúcar blanco. Su madre le reprendió, y él meneando la cabeza dijo: «¿Y no es el azúcar blanco más o menos como el moreno?»

En la escuela, el maestro le preguntó: «¿Qué provincia linda con Zhili[1]al oeste?» Él contestó que Shaanxi. El maestro repuso «Error. Es Shanxi, no Shaanxi», a lo que dijo: «Shaanxi suena como Shanxi, ¿y no es más o menos lo mismo?» [2]

Luego, se hizo empleado de banca; podía escribir caracteres, podía también sumar, pero sencillamente no era meticuloso. Muchas veces escribía 10 en lugar de 1000, y 1000 en lugar de 10. El encargado se enfurecía con él, y lo insultaba a menudo. Él sencillamente reía ja ja ja y se disculpaba: «Entre 10 y 1000 tan sólo distan dos pequeños ceros, ¿y no es más o menos lo mismo?» [3]

Un día, por un asunto urgente, tenía que coger un tren hasta Shanghái. Con toda parsimonia se llegó a la estación, con dos minutos de retraso, y el tren ya había partido. Estupefacto, miró el humo del tren a lo lejos, y meneando la cabeza pensó: «Mejor será que parta mañana, total, partir hoy o mañana, es más o menos lo mismo. Pero ¡hay que ver qué concienzudos son los oficinistas del tren! Partir a las 8:30 o a las 8:32, ¿no es más o menos lo mismo?», se decía mientras regresaba a casa, sin comprender todavía en su corazón por qué el tren no había querido esperarlo dos minutos.

Un día, contrajo una grave enfermedad, y a toda prisa mandó a un pariente a buscar al doctor Wang de la Calle Oeste. El pariente corrió apresurado, pero pasó un rato y no pudo encontrar al susodicho, con lo que le pidió al veterinario doctor Wang de la Calle Este que viniese. El señor don Más O Menos, convaleciente en cama, supo que habían traído al doctor equivocado; pero su enfermedad empeoraba, le dolía el cuerpo entero, su corazón ansiaba, e impaciente, se dijo a sí mismo: «Por suerte el doctor Wang es más o menos como el veterinario doctor Wang. Dejemos que pruebe a ver». Y entonces el veterinario doctor Wang se acercó a su lecho, y usando la fórmula de los bueyes, trató al señor don Más O Menos. Apenas una hora después, el Señor don Más O Menos lanzaba su postrero ¡ay de mí!

Muriéndose, el señor don Más O Menos tomó aliento y siguió diciendo: «Los vivos y los muertos son… más… más… o menos lo mismo, con que todo esté más… más… o menos… vale, y qué… qué necesidad hay… de ser… tan… tan concienzudo?» Y al terminar de decir esta máxima, justamente expiró.

Cuando murió, todos alabaron la visión ruinosa que en todos los sentidos tenía el señor don Más O Menos, su pensar incisivo; todos decían que nunca en su vida quiso ser concienzudo, ni quiso ganancias, ni quiso minucias, verdaderamente fue un hombre de conducta intachable. Y así le otorgaron un título póstumo, nombrándole el Gran Maestro Omnipresente.

Su fama fue extendiéndose cada vez más lejos, cada vez más añeja y grande. Innumerables gentes emularon su modelo. Todos se convirtieron entonces en el señor Don Más O Menos. Y así es cómo el país del centro se transformó en adelante en el país de los vagos.

Publicado originalmente en la revista Shenbao el 28 de junio de 1924.

********

NOTAS

[1] Denominación de la provincia que hoy corresponde más o menos a Hebei desde los tiempos de la dinastía Ming (1368-1644).

[2] En chino, la pronunciación entre Shānxī (山西) y Shǎnxī (陕西), sólo varía en los tonos. En la romanización se ha añadido una «a» a la segunda para evitar confusiones.

[3] En el original, el juego no es con los ceros sino con la escritura de ambos caracteres; 1000 千 tiene en la parte superior un trazo más que 10 十. Así, el señor don Más O Menos dice literalmente: «entre uno y otro sólo hay un pequeño trazo de diferencia…».


Traducción de Tyra Díez en la revista China Traducida.


Si a alguien que trabaje en China no le ha venido nunca este relato a la cabeza, que venga y me lo cuente.

lunes, 14 de agosto de 2017

Las camisetas en inglés

Esta mañana he leído este artículo en The Guardian: ‘My favourite salad is books’ – why the French love badly translated slogan T-shirts. Oh la la! Pero me temo que los gabachos, por mucho que tengan fama de ir siempre a la última moda, esta vez se han quedado en meros seguidores. Todo el mundo sabe que los reyes de llevar camisetas con frases sin sentido, incorrectas o con palabras malsonantes son los chinos. En internet hay ya muchos artículos sobre esta tendencia (solo tenéis que poner en google china t shirt english), pero yo he decidido llevar más allá la investigación y ver qué encuentro en las primeras páginas de resultados de Taobao cuando busco con las palabras clave "camiseta" e "inglés". Y estos son los resultados:

- Frases correctas pero que nadie sabe qué pintan en una camiseta
Restaurantes favoritos en Londres. Mmmm, pos vale.


Por qué sigues hablando. Mmmm, no sé...

Esta es muy buena. Es la definición de camiseta de Wikipedia, y además el reportaje fotográfico está hecho en Ikea, jajaja.


- Gramática sospechosa
Técnicas de fotografiando. Y esta camiseta con agujeros incluidos costaba 100 yuanes, lo que para ser una camiseta de Taobao es carísimo.
¿Date prisa por ti?

- Frases sin sentido

Chica luz solar. Ves. Brilla mi corazón. Yige. A lo mejor es un haiku y todo.

Nota de fcase. Esto solo se aceptará. Rey continúa adjunto.

- Erratas
La vida es ¿deouie? no significado

La verdad es que no tengo ni idea de qué pone aquí.

Confundir una L con una E es muy normal cuando no estás acostumbrado al alfabeto latino.

Rotternam, al ladito de Amsternam.

Esta camiseta sería graciosa si no la hubieran cagado tanto al escribir "backstage". Confundir la n de heaven por r es más comprensible...

Bonus track: buscando camisetas con frases en inglés, he encontrado esta en español.


Bonus track 2: esta camiseta es de un compañero de trabajo de C. Como veis, incluye la palabra cojones:
Interro gación. Unos gemelos. Buen par. Tenía sus cojones en mi mesa ahí.

Si queréis hacer un pedido de cualquiera de estas fantásticas camisetas, me lo decís xD