lunes, 22 de mayo de 2017

Visita familiar II: Jinan

La ruta por China la organicé de manera que no fuera necesario volar a ningún sitio. Como escribí hace unas semanas, los vuelos internos en China son la muerte a pellizcos y siempre se retrasan, así que lo mejor es evitar los aeropuertos en la medida de lo posible. En cambio, los trenes de alta velocidad funcionan muy bien y son cómodos y puntuales. Así que diseñé la ruta buscando ciudades que quedaran entre Beijing y Shanghai.

La primera parada de la ruta fue Jinan, que es la capital de la provincia de Shandong. En China hay ciudades de las que siempre oyes hablar, aunque nunca hayas ido, como por ejemplo Guilin o Harbin. Yo nunca había oído absolutamente nada sobre Jinan y no sabía muy bien qué esperarme, así que me imaginé una ciudad feúcha-normal y bastante "China profunda". ¡Pero me equivoqué! Jinan me sorprendió gratamente. Aparte de los fantásticos parques y los manantiales de agua transparente que hay allí, la ciudad en sí me pareció muy maja. El estilo y la atmósfera de las calles me recordó un poco a Kyoto y había un montón de tiendas y bares chulos. Vamos, que hasta pensé que no me importaría vivir allí. Además, como está en el norte, seguro que hasta tienen calefacción en invierno (que es lo único que le falta a Suzhou para rozar la perfección).

Jinan es famoso en China porque tiene muchos manantiales. Pero son de agua fría, así que la gente no se baña en las aguas sino que se las bebe (no sé si la hierven antes o si se la beben directamente).
Parque del manantial Baotou. Un parque muy animado.

Agua transparente.

Señor cogiendo agua en el manantial de los tigres.



Al lado del parque del manantial de los tigres había esta piscina tan maja. ¡Con agua del manantial! Cualquiera que haya vivido en China sabe que encontrar una piscina descubierta no es tarea fácil, y menos una que ya esté abierta en mayo.


Otra de las atracciones turísticas de Jinan es la montaña de los mil budas. Los budas no son antiguos ni nada, pero la montaña da para un paseo muy agradable. Además hay un mercadillo en la entrada en el que tienen muchas cosas para curiosear, un montón de templos, un teleférico y un tobogán para bajar.
Buda vendiendo gambas secas.

Inciensos.

El teleférico.

En el centro de Jinan hay una callecita muy famosa llamada Furong Jie en la que venden muchos snacks diferentes y allí fuimos a cenar. Era un poco rollo como los mercados nocturnos de Taiwan. Comimos tofu apestoso (que llevaba una salsa de comino y estaba buenísimo), pinchitos de cordero, calamar, patatas fritas en espiral, yogur helado... Por detrás de esa calle fue por donde pasamos por un montón de barecitos con muy buena pinta donde sonaba música alternativa. También había varias tiendas de ropa vintage, lo que no es muy común en China.
La calle de los snacks estaba abarrotada.

Pinchitos... o pinchotes.

Patata en espiral y tofu apestoso.

Me gustó mucho Jinan, volveré seguro. Además solo está a 3 horas o así de Suzhou en tren rápido.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Visita familiar I: Beijing

¡Ya estoy de vuelta después de mis vacaciones de dos semanas! He estado de ruta turística por varias ciudades del este de China con mis padres, mi hermano, su novia, dos tías, un tío y un primo. ¡Y C., claro!

La primera parada de la ruta fue Beijing. Yo viví allí durante 3 años y me gusta ir de vez en cuando y ver cómo sigue todo. Esta vez me dio la sensación de que había más árboles. No son imaginaciones mías, ¿verdad? Deben haber plantado muchos árboles nuevos. Toda la ciudad estaba llena del polen ese que parece algodón.

La visita familiar empezó con el pie izquierdo porque todo el mundo tenía que haber subido al mismo avión en Londres para llegar juntos a Beijing, pero la mitad de la tropa se quedó en tierra porque al Madrid-Londres se le pinchó una rueda. En serio. Así que nos tocó ir dos veces al aeropuerto en el mismo día para recibir a los visitantes. Pero, aparte de eso, todo lo demás salió bien.

En Beijing hay millones de cosas para visitar, pero cuando vas con los días contados hay que elegir. Esta vez visitamos, en orden cronológico: la casa de Mei Lanfang (estaba al lado del hotel), Houhai, Beihai, el Templo del Cielo, el Palacio de Verano, la Gran Muralla, Nanluoguxiang, Qianmen, Tiananmen, la Ciudad Prohibida y Jingshan.

Al parque Beihai yo solo había ido una vez, hace ya 10 años. Estaba hasta la bandera porque era domingo y antes de festivo (el Día del Trabajo).
El lago estaba muy concurrido.

El hotel estaba en Huguosi Hutong, una calle muy famosa por sus restaurantes. Los hutongs de allí también son muy monos.
En esas sillas casi siempre había algún abuelo sentado viendo la vida pasar.

El Templo del Cielo no es de mis sitios favoritos de Beijing, pero hay que llevar a los visitantes. Por lo menos como es grande no se notan tanto las aglomeraciones.
Pero haberlas, las había.

En un centro comercial que hay enfrente del Templo del Cielo encontramos el famoso dispensador de papel higiénico con reconocimiento facial.
Pero no es cierto lo que pone en la noticia de que solo te da papel cada 9 minutos. Si te vuelves a poner delante te da papel otra vez...

Al Palacio de Verano tenía muchas ganas de ir; creo que la última vez que estuve allí fue en 2009. Es un sitio muy bonito.
Foto de grupo.

El puente famoso del Palacio de Verano y que no me acuerdo cómo se llama.

Había que montar en barco, por supuesto. Pero de pedales no, que hacía mucho calor...

Con la Gran Muralla tuvimos mucha suerte. Fuimos justo el día después de que se acabara el puente de mayo, a una parte a la que yo no había ido nunca (黄花城 huanghuacheng) y no había nadie. Además, la zona era súper bonita.
¡Viva Huanghuacheng! ¡Muerte a Badaling!



El día que fuimos a Tiananmen ya se notaba en el cielo que algo se avecinaba... ¡al día siguiente hubo una tormenta de arena!
¿Qué harán luego con las fotos que se echan con los extranjeros?

La Ciudad Prohibida tampoco es de mis sitios favoritos, pero hay que ir. ¡Ah! He leído que a partir de octubre solo venderán las entradas por internet, así que estad al tanto si tenéis pensado ir. Había bastante gente (y eso que no era festivo).
Pero toda la gente va por el camino del medio, los lados suelen estar más vacíos.

Y así, a grandes rasgos, fue la primera parada de nuestro viaje.

martes, 25 de abril de 2017

El parque

En Suzhou hay un barrio que se llama Suzhou New District. Está al otro lado de la ciudad y casi nunca voy por allí, porque está lejos y porque tampoco hay mucho que ver (o yo no lo he descubierto).

El sábado pasado fuimos a hacernos el chequeo anual a un hospital taiwanés que está en ese barrio. Al terminar, C. me llevó a un parque cercano que había visto un día desde el coche.

El parque se llama 寿桃湖公园 o parque del lago melocotón y queda un poco a desmano, así que no hay mucha gente (de momento). Cuando nosotros fuimos había unas cuantas familias volando cometas. Volar cometas es el pasatiempo nacional favorito de los fines de semana soleados. Confesión: yo no he volado una cometa en mi vida.



No sé por qué el lago se llama melocotón, pero era muy bonito. Estaba súper limpio, en la orilla el agua era transparente y en la parte profunda era verde esmeralda. Creo que jamás había visto un lago tan limpio en China (es que no he ido mucho por las provincias del oeste, sé que por allí sí tienen).

Este parque está ya casi donde termina Suzhou.

Si no hubiera leído hace tiempo noticias sobre la bacteria devora cerebros que vive en ríos y lagos, probablemente me bañaría en este lago. Ahora que sé de su existencia, me da un poco de cosa. Por si acaso.


Ese samoyedo era muy simpático. Me llenó de pelos.

martes, 18 de abril de 2017

Los desayunos chinos

En mi calle hay varios sitios donde venden desayunos. Uno de los más populares es el que vende esto:

Leche de soja endulzada y 大饼 dabing, una especie de torta. La hay en versión dulce y en salada. Los padres de C. dicen que las de debajo de mi casa son las mejores dabing de Suzhou (y ellos son de Suzhou de toda la vida).

¡Pero en China hay muchas otras cosas que se pueden comer para desayunar! Hagamos un repaso a varias de las más conocidas:

煎饼 jianbing
Es una especie de crepe muy fino que se hace echando la masa en una plancha redonda y estirándola muy fina. Luego se echan los ingredientes que se quieran (el modelo básico lleva un huevo, una cosa frita crujiente que no sé lo que es y cebollino), se cierra formando un rollo y se dobla y parte en dos. Es bastante consistente. Típico del norte de China, pero se puede encontrar en puestos callejeros de todo el país.


油条 youtiao
¡La versión china de los churros! Son más largos y más grandes y normalmente te comes uno o dos como mucho. Se pueden acompañar de leche de soja. Los venden hasta en el KFC.


包子 baozi
Masa cocida al vapor. El relleno puede ser de carne, verduras, tofu, setas, pasta de alubias... prácticamente cualquier cosa. Los que no tienen relleno (solo masa) se llaman 馒头 mantou. Los que son como trenzados y tienen cebollino por fuera se llaman 花卷 huajuan (estos tampoco tienen relleno).
Baozi, mantou y huajuan.

zhou
La típica sopa de arroz también se puede comer para desayunar, aunque yo la suelo tomar en la comida o la cena.


mian
Hay gente que empieza el día metiéndose un buen plato de tallarines pal cuerpo.


肠粉 changfen 
Esto es típico del sur de China, yo lo he comido en Guangdong y por ahí. Es una masa de harina de arroz con la que se hacen rollitos. Dentro se pone carne, gambas, verduras o huevo y se baña con una salsa dulce. Está muy bueno.


 豆腐花 doufuhua
Es como un puding, pero hecho de un tofu muy suave, casi como un yogur. Se toma caliente. Como todos los tipos de tofu, por sí mismo no tiene mucho sabor, así que se le ponen aderezos dulces o salados, dependiendo del gusto de cada uno. Yo he probado la versión salada, que tenía mini gambas secas y verduritas.



Para los que no puedan vivir sin su café mañanero, en las ciudades grandes encontrarán Starbucks, Costa Coffee, McDonalds y similares en cualquier esquina. En las pequeñas... me parece que se tendrán que conformar con baozis o tallarines.

martes, 11 de abril de 2017

La hamburguesa china

El otro día me entraron unas ganas locas de comerme un roujiamo (肉夹馍). Un roujiamo es una especie de bocata chino típico de la provincia de Shaanxi (la de Xi'an). El pan es redondo y plano y la carne es cerdo estofado durante muchas horas hasta que se queda deshecho. Según Wikipedia es el bocadillo más antiguo del mundo. ¡Ya se comía en la dinastía Qin (221-206 a.C.)!


De camino a casa de la abuela de C. pasamos por un restaurante pequeñito que anunciaba roujiamo. Entré a comprar dos para llevar mientras C. esperaba fuera con el coche.

Dentro del restaurante los camareros y cocineros estaban comiendo (era un poco tarde). Uno de ellos, el más mayor (los demás eran prácticamente niños) me mira y sonríe de oreja a oreja, pero no se mueve en dirección a la barra. Probablemente está pensando "Una extranjera, yo no me entiendo con ella". Uno más joven que debe ser el cajero se acerca. "Quiero dos roujiamo para llevar", le digo. El más mayor respira aliviado. "¡Pero si hablas chino! El otro día vino un grupo de extranjeros y no veas qué follón para entendernos".

Mientras me preparan mis bocatas, los camareros me hacen el tercer grado. "De dónde eres. Cuánto tiempo llevas en China. Vives por aquí cerca. Cómo se dice roujiamo en español". "En España no hay roujiamo", les digo. "Si acaso se puede decir hamburguesa china o algo así". En la pared hay colgado un póster donde sale una caricatura de un niño comiéndose un roujiamo enorme y debajo pone Chinese Hamburger.

Cuando les cuento que llevo en China 10 años, el más mayor me pregunta si vine cuando era niña. Jajaja, qué ricos son.

El roujiamo de ese restaurante estaba muy rico, con el pan crujientito. Tendré que ir a visitarles a menudo.

lunes, 3 de abril de 2017

El aeropuerto de Shenzhen

Un señor francés dijo una vez que "el infierno son las otras personas". Probablemente ese señor no había estado nunca en China, porque todo el mundo sabe que el infierno es el aeropuerto de Shenzhen.

A primera vista, el aeropuerto de Shenzhen da buena impresión. Es grande, muy espacioso, muy nuevo y con un diseño muy chulo. Pero, ay, cuando llega la hora de viajar...
La planta de salidas del aeropuerto de Shenzhen.

En China, los vuelos nunca despegan a tiempo, sobre todo los nacionales. Hay mil y un motivos por los que un avión puede retrasarse, pero aquí la mayoría de las veces lo despachan con un "control del tráfico aéreo". Esta frase tan críptica lo que viene a decir es que los vuelos civiles disponen de menos del 30% del espacio aéreo; el resto lo controla el ejército, así que el pueblo llano se aguanta con su franja diminuta de espacio aéreo y se come los retrasos con papas fritas. En la clasificación de la puntualidad de los aeropuertos de todo el mundo, los aeropuertos chinos siempre quedan de los últimos.

Esto del "control del tráfico aéreo" afecta a todos los aeropuertos chinos por igual, pero el de Shenzhen tiene además una forma especial de poner el dedo en la llaga: si llueve, los aviones no despegan. Hay que tener en cuenta que en Shenzhen llueve una media de 21 días al mes, así que la probabilidad de que tu vuelo salga a la hora especificada es prácticamente nula.

La semana pasada tuve que ir a Shenzhen por motivos laborales. A llegar al aeropuerto para coger el vuelo de vuelta, las pantallas me saludaron de esta guisa:
Amarillo quiere decir "con retraso".

Esa mañana había llovido. Hacía un rato ya que había parado, pero casi todos los vuelos estaban retrasados por "condiciones meteorológicas". Al llegar a la puerta de embarque pregunté a qué hora estaba previsto salir. Me contestaron que no lo sabían todavía, pero que el avión ya estaba allí.

Mi vuelo supuestamente era a las cuatro y media de la tarde. Pasan las cinco, las seis, las siete... y allí siguen sin saber a qué hora despegamos. Hasta que a las siete y cuarto cambian las noticias... ¡vuelo cancelado! La aerolínea (China Eastern) nos llevó a un hotel de los alrededores y nos metió en un vuelo a las 8 de la mañana del día siguiente. Podían haber cancelado a las 4 y ahorrarnos tres horas haciendo el mono en el aeropuerto...

Por supuesto, al día siguiente el vuelo no despegó a las 8 sino a las 9.

lunes, 27 de marzo de 2017

La prueba de maquillaje

¡Creo que ya lo tengo todo preparado para la boda china! Los vestidos, los zapatos, los complementos... ¡¡la mayoría de las cosas compradas en Taobao!! Cuando pase el evento escribiré un post sobre los aciertos y las decepciones de las cosas que compré en Taobao (la mayoría son aciertos, ¡bieeeen!). Si comparo con lo que me hubiera gastado en España, todo me ha salido baratísimo. ¡Y sin ni siquiera tener que regatear!

El otro día fui a hacerme las pruebas de maquillaje y peinado. La maquilladora era una chica muy maja (todo el mundo parece muy majo hasta que los añades a WeChat y ves sus publicaciones sobre boicotear a Corea del Sur y otras tonterías). Se rió bastante de mí porque cada vez que me acercaba el rizador de pestañas yo me echaba para atrás. C. me tuvo que agarrar. Cómo se nota que no te maquillas, dijo la chica.

En la boda voy a llevar dos vestidos: el típico blanco de novia y un qipao rojo. Cada vestido lleva un peinado diferente. El maquillaje será ligeramente más pronunciado con el vestido rojo, pero poco más.

Para el vestido blanco tengo que elegir entre uno de los siguientes peinados. No sé todavía cuál elegiré, según me dé en el momento, probablemente.
Pelo suelto.

Recogido con tiara adorno de Navidad, jajaja.

Los adornos del pelo son de la maquilladora. ¡No hace falta que tú compres nada! Hasta me ofreció pendientes y collares, pero de eso ya tengo (además los suyos eran demasiado voluminosos y brillantes para mí). En realidad yo ya me había comprado una tiara en Taobao; en la foto parecía monísima, una corona dorada como de hojas de olivo. Pero cuando llegó... ay omá. Qué horror, jajaja. Me la puedo poner en carnavales.

Para el qipao no me dio opciones: tengo que llevar un moño super chino sí o sí. Pero vamos, que me parece bien.
Moño chino por aquí...

... moño chino por allá. ¡¡Qué cantidad de pelo!!

Las fotos anteriores las hizo C. y son normales. Pero la maquilladora también hizo algunas con su cámara con filtro incluido (la aplicación que usan las chinas para hacerse selfies y que las hace parecer androides):
Foto con filtro "embellecedor". Encuentre las siete diferencias con la realidad...