jueves, 19 de abril de 2018

Mis caracteres chinos favoritos

Todo el mundo dice que el chino es muy difícil y yo, qué queréis que os diga, estoy de acuerdo. Que sííííííí, que la gramática es muy fácil y blablabla, pero aprender a escribir los caracteres es una putada muy gorda. Al principio te enseñan los facilitos, los que en origen eran una representación visual, como sol o luna, y dices: "Anda, qué gracioso". Luego la cosa se va complicando y ya no tiene ninguna gracia, y cada día después de clase tienes que escribir cada carácter nuevo 20 veces para que te entre en la mollera y te acuerdes en el dictado del día siguiente.

Cuando dejé de ser estudiante a tiempo completo, se me empezaron a olvidar un montón de caracteres. Si los veo escritos los reconozco, pero escribirlos a mano es harina de otro costal. Esto también les pasa a los chinos, sobre todo a los jóvenes que usan pinyin para escribir en el móvil (muchas personas mayores utilizan una opción que hay para "dibujar" los caracteres a mano en la pantalla y al hacerlo así supongo que no los olvidan tanto).

El carácter más complicado de todos (porque tiene muchos trazos) es biang, que es el nombre de unos tallarines. Menos mal que apenas se usa y los únicos que lo tienen que escribir son los pobrecillos que ofrezcan estos tallarines en su restaurante (pero muchas veces lo he visto escrito con el pinyin, porque no hay dios que lo escriba):
Es que parece de cachondeo, jajaja.

Yo prefiero los caracteres más sencillos. Mi preferido, sin ninguna duda, es este:

¿Sabéis lo que significa? PINCHITO. ¿A que es genial? ¡No hace falta saber chino para entenderlo! Por cierto, se pronuncia chuan, y si estás en el norte de China le tienes que añadir muchas erres detrás (chuanrrrrr) para que te entiendan.

Otro que me gusta mucho es san:
A ver si sabéis qué es, que también está muy claro. Es... ¡paraguas!

Otro que me hace mucha gracia es una combinación de dos caracteres (la tercera imagen, pero necesita explicación previa):

 Mu, que significa árbol o madera (este carácter normalmente se usa con el significado de madera). Parece un poco un árbol, ¿no? La línea horizontal es el suelo y las tres de abajo las raíces.




Lin es un apellido y también significa madera, ya que son dos árboles.






Senlin... cinco árboles... ¿y esto qué será? ¡Pues qué va a ser! Bosque, jajaja.






¡Ay, ojalá todos los caracteres fueran así de obvios! Entonces seguro que no se me olvidaría cómo escribirlos...

jueves, 12 de abril de 2018

Moda premamá en China

Hace ya unas semanas que me empezó a apretar la ropa y tuve que ir a comprarme pantalones de premamá (¡chan chan! ¡20 semanas!). Primero fui a mirar algunas tiendas y centros comerciales, pero estaba todo lleno de ropa para bebés y apenas nada para premamás. Luego me enteré de que en el Suzhou Center hay bastantes tiendas, pero total... esta ropa no la voy a usar mucho tiempo y en Taobao es más barata. Solo hay un pequeño problema... el estilo. Os voy a enseñar los básicos indispensables de la moda premamá en China, patrocinados por Taobao.

- El pichi antirradiación
Esta prenda de ropa no se ha visto jamás en un país occidental, pero en China (y parece que también en Japón) es un must. Según los chinos, los móviles y los microondas emiten radiaciones malignas y para proteger al bebé te tienes que poner el pichi este, que está hecho con no sé qué material especial. Solo me queda una duda: si te verdad te expones a radiación, te va a entrar también por las manos y por la cara, ¿no? Tendrías que ponerte un traje como los de las centrales nucleares o algo. Los periódicos chinos ya dijeron en 2011 que los pichis estos son el timo de la estampita y que absorben más radiación de la que absorberías normalmente. Pero parece que la gente no se ha enterado, porque por la calle se siguen viendo y en Taobao hay millones de tiendas que los venden. Por cierto, aparte de ser un horror estético, son carísimos. La única ventaja que tienen es que son como ir gritando que estás embarazada, así que enseguida te ceden un asiento en el metro o el autobús.
Este tan "bonito" cuesta 469 yuanes. ¡¡¡60 eurazos!!!

También hay esta otra versión, que debe dar mucho calorcito en verano.

- El peto
Una amiga china me ha dicho que es una de las prendas más usadas durante el embarazo. Dejando aparte las consideraciones estéticas (a mí no me gusta, creo te hace parecer gordísima), ¿qué hacen estas señoras cuando están fuera de casa y tienen que ir al servicio? Porque en China los baños públicos normalmente limpios, lo que se dice limpios no están, y además son de water a ras de suelo. Con el peto este te tienes que despelotar entera al ir a mear, y me imagino totalmente los tirantes cayéndose al suelo y empapándose bien en el liquidillo.


- Los vestiditos de niña
Digo yo, si tienes 14 años y te has quedado preñada estos vestidos te pegan, pero si no...


- El pijama
Las veces que he ido al hospital siempre he visto a embarazadas ya muy gordas o a recién paridas con el pijama este gordote. Supongo que es la opción más cómoda y llega un momento en el que te da todo igual, pero espero no llegar a ese punto.
¿Vosotros os atreveríais a salir así a la calle? Las chinas no tienen ningún problema.


Menos mal que tengo varias camisas y vestidos anchos y creo que de partes de arriba podré sobrevivir sin comprar casi nada...

jueves, 5 de abril de 2018

Restaurante español en Suzhou

Cuando yo llegué a Suzhou, en el centro comercial más de moda en esa época había un restaurante español: el Lizarrán. No era como el Lizarrán de España y sospecho que el dueño era un chino que había copiado el nombre y quizá también los platos (nunca he ido a un Lizarrán en España, así que no estoy segura). Luego lo cerraron. Después apareció otro restaurante español cerca de mi casa y duró unos dos años (cuando me decidí a ir resulta que ya había cerrado). Ahora hay otro restaurante "español" (se llama Crazyones) en el nuevo centro comercial super fashion Suzhou Center y fui el domingo pasado con dos amigas. Pongo "español" entre comillas porque atención a la foto de la paella valenciana que tienen en el menú:
Paella valenciana con olivas y lo que parece ser un filete de pollo empanado encima.

Ya me extrañaría que hicieran paellas de verdad en un restaurante en China. Al fin y al cabo, la gran mayoría de los clientes van a ser chinos, y la mayoría de chinos opinan que la paella es rara porque el arroz está medio crudo. Le pregunté al camarero cuánto tardaban en hacer la paella; me dijo que media hora. Segunda pista de que muy auténtica no iba a ser. Así que elegí la "paella" más rara que nunca he visto en España: una paella vegetariana con piñones, espinacas y calabaza.
¡Toma ya!

Aparte de la paella pedimos varios entrantes: tortilla de patatas, croquetas, pincho de jamón y gambas. A muchos chinos la comida española les parece sosilla porque no tenemos sabores tan fuertes como los que acostumbran aquí, así que la tortilla y las croquetas venían con salsa picante.


Mis amigas se pidieron gazpacho, yo no porque no me gusta mucho. Mirad cómo venía decorado:


La comida estaba buena (por otra parte, ya sabéis que yo me como lo que me echen) pero, a ver, auténtica, lo que se dice auténtica, no lo era mucho. El restaurante estaba llenito, así que parece que a los chinos les gusta. Estar en el centro comercial de moda también ayuda bastante. No me pareció caro para lo que se ve por Suzhou.

Después de comer, pasear por el lago, beber un té en una terraza y ver una peli en el cine (Ready Player One) pillamos el espectáculo de fuente musical del centro comercial.


Toma selfie.

viernes, 30 de marzo de 2018

Trabajar desde casa también es trabajar

Trabajar desde casa en China no es normal. Aquí, "estar en la oficina" significa "trabajar", aunque he visto demasiadas veces gente que se pasa horas y horas en la oficina rascándose la barriga. En mi trabajo anterior, cuando el jefe no estaba, se notaba. La gente se levantaba y se ponía de cháchara y se iban a la hora en punto, algo que no hacían nunca cuando el jefe estaba, ya que hay que hacer ver que estás muy ocupado siempre. De lo contrario, corres el riesgo de que alguien se dé cuenta de que la empresa podría sobrevivir perfectamente sin ti, o el jefe podría darte más cosas que hacer. (En esa oficina, cada vez que había una nueva tarea a repartir, la gente se peleaba por no hacerla, jajaja).

Cuando le digo a alguien que trabajo desde casa, algunos se imaginan que no hago nada en todo el día, o que me siento en el sofá y me pongo a ver la tele a media tarde. Supongo que, para algunos, trabajar sin que haya nadie vigilándote es algo inimaginable (sobre todo para un amigo que tiene su propia empresa. Pobre, vaya empleados debe tener...).
"Trabajar" desde casa.

El trabajo que yo hago se basa en proyectos con una fecha de entrega concreta y lo hago todo yo solita, ya que soy la única que traduce hacia el español. Es un trabajo para el que no hace falta estar en la oficina. Antes a veces teníamos alguna reunión y me llamaban por videoconferencia, pero ya ni eso.

Mucha gente se extraña cuando digo que no puedo quedar a las 11 de la mañana porque a esa hora tengo que trabajar. Aunque no esté en la oficina, enciendo el QQ (el messenger chino) y ahí están todos los de la oficina conectados. Si surge algo que hay que hacer rápidamente, me avisan por ahí. Y no es plan de que me escriban y yo conteste a las dos horas porque estaba paseando. Como no hay nadie "vigilándome", siento que tengo que demostrar que se puede confiar en mí y que estoy trabajando durante las horas que digo que estoy trabajando. A veces salgo a comer y se me pasa la hora, pero eso también lo hacen los que están en la oficina.

¿Trabajas desde casa? Seguro que curras un montón.

Pues sí, desde casa se es bastante productivo. No hay gente que se acerque a charlar contigo, no hay movimiento por todas partes distrayéndote, no hay ruidos, no hay reuniones que deberían haber sido un e-mail, no hay un armario lleno de guarrerías tentándote cada vez que te acercas a la cocina. ¡Anda que no engordé en la oficina de Shanghai! Con todas esas patatas fritas y pastelitos que yo en casa jamás tengo. Pero si me los ponen delante, no me puedo resistir. Si no fuera por el messenger, rendiría mucho más, pero tengo que seguir las conversaciones por si se dice algo importante. El año pasado trabajé un mes desde España y se notaba un montón cuando por mi tarde no había nadie conectado.

Aparte del ahorro en transporte, cuando trabajas desde casa también ahorras... ¡en ropa!


Yo no trabajo en pijama porque me ducho por la mañana y tal, pero me pongo ropa vieja de estar por casa. Bueno, y con esa misma ropa salgo a pasear a la perra... pero en China no importa.

jueves, 22 de marzo de 2018

La primavera que viene y va

A principios de mes tuvimos unos días buenísimos (lo que yo defino como: días en los que no necesito la botella de agua caliente). Yo llegué a pensar si, por una vez, el calendario chino había acertado y ya había empezado la primavera (según el calendario chino empezó el 16 de febrero). No hacía frío, había cielo azul y florecitas... pero nada. La semana pasada empezó a hacer un frío que pela otra vez.


El domingo fuimos a cenar al Suzhou Center por estirar un poco las patas, porque estaba lloviendo y no habíamos salido en todo el día. Había muchísima menos gente de la que esperaba. A lo mejor ya se ha pasado el furor por este centro comercial. Cenamos en un restaurante que se llama Grandma's Kitchen y que siempre está petado hasta la bandera, pero esta vez había sitio. En la mesa de enfrente había una chica joven (pero ya con bebé) y me fijé que llevaba medias y zapatitos. Aunque no pisara la calle y solo estuviera en el coche y en el centro comercial, yo no me atrevo a llevar medias y zapatitos en invierno. Si con botas forradas de pelo y dos pares de calcetines ya voy con los pies congelados... También vi en Instagram la foto de una amiga que estaba en Tokyo y se veían en la calle un par de chicas de instituto con mini mini falda y sin medias (o medias transparentes). Y digo yo, en Tokyo en marzo tiene que hacer bastante más frío que aquí. La gente está pirada o tienen un superpoder en forma de radiador interno.
Así en este plan iba la muchacha del restaurante. Yo tengo unos zapatos parecidos pero no me los pongo casi nunca porque en invierno hace demasiado frío y en verano demasiado calor. La primavera y el otoño duran una semana.

El sábado hizo sol, pero frío que pela. Llevo leggings con pelito por dentro.
En enero me compré estas botas de estar por casa a ver si me calentaban más los pies que las pantuflas normales. Y la verdad es que se nota la diferencia (pero sigo teniendo que llevar dos pares de calcetines).

Ya sé que solo estamos en marzo y tampoco es plan de ir en manga corta ya, pero no sé... yo me conformo con no tener que seguir siendo esclava de la botella de agua caliente.

jueves, 15 de marzo de 2018

Tirar menos plásticos

Últimamente me ha dado por intentar controlar la cantidad de plástico de usar y tirar que gasto, porque da miedo ver esa papelera para plásticos que se llena a la velocidad del rayo. En China les encanta envolverlo todo con capas y capas de plástico. Los rollos de papel higiénico vienen envueltos cada uno en su plástico y metidos 10 o 12 dentro de su bolsa grande. Hay galletas en bolsitas individuales. Te compras un té de bolas o un zumo en la calle y el vaso es de plástico, claro, y con tapa y pajita. Te compras una camiseta en Taobao y, aparte del embalaje del envío, la camiseta viene metida en una funda de plástico transparente. Si pides comida a domicilio, obviamente viene metida en cacharros de plástico, y con cubiertos de usar y tirar de regalo. Una locura. Así que esto es lo que estoy haciendo para poner mi granito de arena.

- Me llevo mi bolsa cuando voy a comprar. En China, como en España, si pides bolsas en la caja del supermercado te las cobran. Pero las bolsas para la fruta y la verdura son gratis, y en las tiendas de barrio te dan bolsas gratis en la caja. Si tengo que comprar cosas sueltas, como huevos (que los venden a granel), arroz, judías... me llevo bolsitas que tenga por casa, y una bolsa grande para meterlo todo. En las tiendas de mi calle ya me conocen y saben que no quiero que me den bolsas, pero esto lo he hecho incluso en los supermercados grandes: pedir que me pesaran las verduras sin bolsa y que pegaran la etiqueta directamente. No me pusieron problemas. En la frutería/verdulería a la que suelo ir están empezando a envolverlo todo en plástico, así que tendré que cambiar de tienda. En serio, ¿¿quién necesita que las berenjenas o las zanahorias estén envueltas en plástico transparente?? Ni siquiera pueden poner la excusa de para que se conserven mejor, si en las tiendas de barrio la gente compra cantidades pequeñas cada día para cocinar ese mismo día.
Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso: los boniatos morados en bandejita de plástico. ¡¡¡NOOOO!!! Por cierto, me declaro adicta a los boniatos morados al vapor.

- He dejado de pedir comida a domicilio. En China, desde hace unos años hay un boom de pedir comida a domicilio. Hay varias empresas que se dedican a gestionar los pedidos y hacer las entregas, y prácticamente puedes elegir cualquier restaurante porque todos participan en el programa. El problema es que todo viene en cajitas de plástico (de una calidad tan chunga que se rompen al abrirlas, así que no las puedes ni reutilizar) y te dan cubiertos/palillos aunque al hacer el pedido hayas dicho que no quieres. Total, que como estoy en casa, me hago la comida cada día y punto. Si no me da tiempo o me entra pereza (que casi nunca pasa, la verdad) mejor bajo a uno de los restaurantes de mi calle y como con platos y cubiertos de verdad. También paso de comprar bebidas para llevar (adiós, té de bolas) y en las raras ocasiones que voy a un Starbucks o similares pido que me pongan una taza y no un vaso de usar y tirar. Y nada de pajitas, por dios, que no tengo 2 años ni problemas en la boca. Y luego se tiran, llegan al mar y acaban en la nariz de una pobre tortuga.


- Me he pasado al jabón. He dejado de comprar gel de ducha y champú y utilizo jabón de baño y champú en barra. En el lavabo también tengo pastilla de jabón en lugar de jabón líquido. El champú en barra la verdad es que hasta hace poco ni sabía que existía, lo compré en Lush en mi último viaje a España y va muy bien. El de Lush es un poco caro y aparte en China no hay pero he encontrado alternativas en Taobao. Para lavar la ropa uso nueces de jabón y van muy bien. Además, duran un montón y son baratísimas. Compré un kilo por 14 yuanes hace dos años y aún me queda la mitad...
Barra de champú de jazmín.

- Botellas reutilizables. ¡El lechero me trae leche a casa en botellas de cristal que luego devuelvo! El problema es que las botellas son de 200 ml... los chinos no son de beber mucha leche. Otro tema es el precio: vale el doble que me traigan la leche desde 30 kilómetros de distancia a que me manden a casa un brick de leche importada desde Nueva Zelanda o Alemania. ¿¿Cómo puede ser?? ¡¡Si además los productos importados pagan un montón de impuestos!! El agua que bebemos también nos la traen a casa en botellas de 19 litros (en China el agua del grifo no es potable) que luego se llevan.
La mini botella de leche de 200 ml que me desayuno.

- Compro menos, en general. Tengo la casa tan llena de cosas que no me entran ganas de comprar nada. No necesito nada. La ropa de mi armario debe tener una edad media de 4 años o así (y eso que es todo baratero). Total, como trabajo desde casa no necesito ropa nueva. Prácticamente solo compro comida y productos de uso diario. El problema es que comprar por internet es mucho más barato que ir al supermercado (sobre todo los productos importados) así que acabo comprando por internet... y recibo esto. Ayer me llegó un pedido en el que habían empaquetado cada cosa por separado.
Yo es que no lo entiendo, la verdad. Podrían haberlo metido todo en dos cajas grandes.

martes, 6 de marzo de 2018

Vacaciones en Malasia: Melaka

El otro sitio que visitamos durante nuestras vacaciones malayas fue la ciudad de Melaka, también conocida como Malaca. Malaca era un puerto comercial muy importante durante la época de las colonias porque estaba ahí en medio del meollo. Fue colonia portuguesa, holandesa y británica, y la mezcla de estas influencias con la malaya y la china (el sultán que había antes de que llegaran los portugueses estaba protegido por la dinastía Ming) la convierte en un lugar muy interesante (y patrimonio de la humanidad de la UNESCO). La ciudad no es muy grande, al menos el centro, y se puede ir andando a todos sitios.

Nos quedamos en un hotel que estaba a unos 10 minutos andando del centro histórico. Por el camino había una zona de tiendas indias, todas llenas de flores y saris de colorines y regentadas por hombres


El río Melaka atraviesa la ciudad. En el "paseo marítimo" hay muchos bares que se llenan de guiris por las noches, pero es un rollo tranqui más que fiestero.


La imagen más conocida de Melaka es probablemente la de los edificios rojos construidos por los holandeses. Aquí una iglesia.


También quedan algunas ruinas de cosas que hicieron los portugueses.
La iglesia de San Pablo.

Lo que queda de la antigua fortaleza de Melaka, construida en 1511.

El primer día comimos en un OldTown café, una cadena malaya. También venden un café instantáneo al que C. está enganchadísimo.
Comida malaya. La salsa marrón pica un poquillo.

Fuimos andando hacia el mar a ver si veíamos una playa, un puerto o algo... pero no. Antes de llegar al agua había un descampado/marisma bastante grande. No era plan de cruzarlo porque vimos esto:
Jurassic Park.

Al día siguiente visitamos una casa-museo de una familia chino-malaya rica. Había una visita guiada y nos fueron explicando qué había en cada habitación. La casa era muy chula.


Probamos las famosas bolas de arroz de pollo. En realidad no tienen pollo dentro, solo están hechas con caldo de pollo o algo. La cara de decepción de C., jajaja.


Otra foto más del río:


Y este era el medio de transporte turístico más popular: triciclos exageradamente adornados con personajes de dibujos. Cuando alguien se monta, el conductor pone música chunda chunda a todo trapo. Si el cliente es chino, entonces pone música china. Por la noche tienen lucecitas de colorines y no me extrañaría que hayan provocado más de un ataque de epilepsia.