lunes, 19 de febrero de 2018

El año del perro

¡El año nuevo lunar, también conocido como año nuevo chino, empezó el viernes! Como ya sabéis, según el calendario chino cada año corresponde a uno de los doce animales del zodiaco, y este año le toca al perro. Si entre el 16/02/2018 y el 04/02/2019 cumples 12, 24, 36, 48, 60, 72, 84 o 96 años, entonces tu signo del zodiaco chino es el perro y este es el año de tu signo... lo cual no es nada bueno. Según la astrología china, en el año de tu signo eres más propenso a tener mala suerte, pero puedes contrarrestrarla si siempre llevas algo rojo puesto (puede ser una pulserita).

Según la web Your Chinese Astrology, donde podéis ir a leer el horóscopo si queréis (en inglés), los nacidos en el año del perro son leales, fieles, inteligentes, directos y responsables. Como características negativas, pueden ser creídos, fríos, cabezotas, criticones y poco sociables.

Para seguir la tradición que empecé hace unos años, el otro día me fui al centro comercial a ver qué decoraciones de año nuevo chino habían puesto.
Dos en uno: decoración de año del perro y de San Valentín.

Qué majos los perretes.

Los osos no sé muy bien qué pintan.

Este trineo yo diría que también lo usaron en navidades...



En las tiendas también se habían apuntado con mucha euforia al año del perro:

Los shiba inu están muy de moda en China últimamente.

Esto es un perro, ¿verdad? Era una tienda de animales. ¿¿Empanadillas chinas para perros?? Que no se entere Nico...

Estamos en Malasia de vacaciones y he programado esta entrada por anticipado así que es un poco trampa. ¡Feliz año del perro!

lunes, 12 de febrero de 2018

Cocina china vs cocina española

Desde que trabajo desde casa (este es mi tercer año) cocino más y solo salgo a comer fuera los fines de semana. Antes comía en restaurantes cada día y la diferencia se nota un montón... en la báscula. Desde mi momento más "pesado", a finales de 2015, hasta ahora, la diferencia es de 8 kilos, que no es moco de pavo. Y no es que esté pasando hambre ni nada, simplemente como más verduras, menos arroz, menos fritangas y, por supuesto, nada de aditivos y aceites chungos de los que usan en los restaurantes. Pero la verdad es que hoy no venía a hablar de la comida en sí, sino del lugar en el que se prepara: las diferencias entre una cocina china y una cocina española.

Lo que más se echa en falta en las cocinas chinas, cuando vienes de España, es un horno. ¿A que no se os ocurre ningún plato chino que se haga en el horno? Ea, es que no lo usan, así que no lo tienen. Nada de pollo asado, pescado o verduras al horno, ni por supuesto pizza o lasaña. Pero los chinos jóvenes y modernos sí suelen comer estas cosas (al menos pizzas, y la moda de hacer galletas y tartas en casa también ha llegado aquí), así que muchos apartamentos ahora tienen un hornito pequeño, tamaño microondas. Yo tenía uno en el piso de Shanghai pero la verdad es que nunca lo usé. Ahora en Suzhou tengo un horno de verdad (era uno de mi requisitos indispensables; el otro era lavadora con agua caliente) así que puedo hacer todo lo que se me ocurra (que tampoco es mucho, jajaja).
Hornito que se compran los chinos jóvenes para hacer pastelitos.

Algo que hay en todas las cocinas chinas pero que yo antes no sabía ni que existía es la arrocera (bueno, yo la llamo mifanera, mifan es arroz en chino). Claro, en España esto no tendría ningún sentido porque nadie come tanto arroz blanco como para tener una maquinita específica para cocerlo. Pero la verdad es que el cacharro este sirve para más cosas: hacer platos de arroz con cosas y sopa de arroz y cocinar al vapor.
La usamos bastante.

Otro electrodoméstico imprescindible en las casas chinas es el hervidor de agua, no solo para hacer té sino también para beber agua caliente (según los chinos, el agua caliente bebida cura todas las enfermedades). Esto no lo hay en todas las casas en España, pero cada vez es más común (según mis observaciones totalmente subjetivas).
Yo la uso más que nada para rellenar la botella de agua caliente y no congelarme por las noches.

En todas las cocinas chinas hay también un wok, pero yo no tengo. Me apaño con las sartenes normales de fondo plano. El wok parece muy complicado de manejar y no me veo yo poniendo el fuego con llamas en modo infierno y lanzando los salteados por los aires...

En cuanto a lo más básico de una cocina, que son los fogones, también hay algunas diferencias. En España suele haber 4 fogones, mientras que en China se apañan con dos. Debe ser porque los platos chinos se hacen más rápido y además porque el wok ocupa un montón de espacio. También el wok debe ser el motivo de que aquí no haya vitrocerámicas (o yo nunca las he visto en una casa), porque a ver cómo usas el wok...

En los pisos pequeños que no tienen cocina independiente suele haber un hornillo eléctrico para una sola sartén/cacerola, pero supongo que esa gente no cocina mucho.


Una cosa que me acabo de comprar y con la que estoy encantada de la vida es la yogurtera. En China es complicadísimo encontrar yogures con una textura adecuada (que no sea líquida, parece que aquí se lleva beber el yogur con pajita) y sin azúcar añadido (y además un montón). Hay un par de marcas que fabrican yogures sin azúcar, pero a un precio de escándalo, más de un euro por vasito. Así que al final decidí comprarme una yogurtera, que vale cuatro perras, y hacerme el yogur natural yo misma.
Mi yogurtera, más maja ella...

Otra cosa que en China no existe es el lavavajillas. Jamás he visto uno. Aquí lo friegan todo a mano. En cambio, mirad lo que he encontrado en Taobao mientras buscaba fotos para poner en esta entrada... un aparato que todo el mundo debería tener en su casa:
¡Máquina para hacer tostadas y huevos fritos a la vez! ¡Súper útil!

martes, 6 de febrero de 2018

La nueva tradición del Año Nuevo chino

Cuando yo era una jóvena estudiante de chino en Beijing, en el libro de texto de cada clase siempre había algún tema que hablaba del Año Nuevo chino. Aprendimos que durante esta fiesta se junta toda la familia, se limpia la casa a fondo el último día del año (el día de Año Nuevo no se puede porque echarías fuera a la buena suerte), se hacen empanadillas caseras, se cena todos juntos, se ve la gala especial en la tele, se tiran petardos, se dan sobres rojos con dinero a los niños...
Hacer las empanadillas desde cero es un currazo. Y yo nunca consigo que la masa se quede bien cerrada. Bueno, lo intenté dos veces, hace muchos años.

Cuando empecé a trabajar en China, descubrí que había otra cosa que se hace por Año Nuevo chino: la fiesta anual de la empresa. Suele ser una cena con actuaciones (que preparan los propios empleados), hay premios a las mejores actuaciones, sorteo de regalos y discursos aburridos de los jefes. He escrito un montón de entradas sobre estas fiestas, pero para no dar mucho la vara enlazaré solamente dos: una de mi empresa actual y otra de mi trabajo anterior.
La legendaria fiesta de empresa de 2015 en la que gané un iPhone.

La nueva tradición a la que me refiero en el título es la de enviar sobres rojos por WeChat. Bueno, no es nueva nueva, lleva ya unos años, pero se ha convertido en una parte esencial de toda celebración que se precie. Ya sabéis que WeChat es una aplicación de mensajería que tiene un montón de funciones más, entre ellas la de pagar en tiendas o transferir dinero a tus amigos. Y, siendo una aplicación china, por supuesto también se puede mandar dinero en forma de un sobre rojo que tienes que abrir. Cuando mandas un sobre rojo dentro de un grupo, puedes elegir cuántas personas pueden abrirlo y si la cantidad total se repartirá a partes iguales entre todos o cada uno recibirá una cantidad aleatoria. Y así ha nacido el nuevo deporte nacional: la caza del sobre rojo. Como normalmente hay más personas dentro del grupo que sobres rojos disponibles, hay que estar muy atento al teléfono y ser el más rápido al darle al icono del sobre.

Así que ahora, en las fiestas de empresa, cuando llega el momento de que los jefes envíen sobres rojos en WeChat, la gente deja de comer y de hablar, sacan los teléfonos y se quedan embobados mirando a que aparezca el rectangulito naranja. La verdad es que se lo pasan pipa, y cuando se envía un sobre se oyen grititos alborozados de los que han pillado algo y exclamaciones de enfado de los que han pulsado demasiado tarde. El jueves pasado fue nuestra fiesta de empresa y no fui porque ir a Shenzhen es una paliza impresionante y además el viernes y el sábado había que trabajar. Pero por la noche, cuando empezaron a enviar los sobres rojos en el grupo, me metí un rato y pesqué casi 500 yuanes, con la tontería. Esa noche se debieron mandar en el grupo más de 10 000 mensajes, porque después de cada sobre rojo la gente empieza a mandar gifs como este:
Gracias, jefe.

¿No os parece súper humillante el gif este de la reverencia? Yo lo odio. Me imagino al jefe vestido como un rey medieval, subido a algún sitio y tirando monedas de oro al barro para que los campesinos se peguen por ellas. Preferiría que nos dieran un sobre rojo individual a cada uno como felicitación del año y ya está, pero a los chinos les encanta jugar a la caza del sobre rojo.


lunes, 29 de enero de 2018

La gran nevada

Cada año siempre nieva al menos un día en Suzhou, pero suelen ser cuatro copos que no llegan ni a cuajar. Este año, sin embargo, ha caído una nevada considerable (teniendo en cuenta que esto no es el norte, claro). Empezó a nevar el miércoles por la tarde, siguió todo el jueves, el viernes paró y el sábado otra vez. Ya es lunes y sigue habiendo un montón de nieve acumulada porque hace un frío que pela. A mí no me ha afectado mucho porque trabajo desde casa, pero estos días han cerrado colegios y guarderías y han cancelado trenes y aviones.

Voy a poner algunas fotos que he robado de internet. La mayoría son del jueves, cuando solo había nevado un poquito.


Uno de los famosos jardines.


Vista aérea un poco tramposa porque está en blanco y negro.

Un residencial.




Yo salí el sábado, cuando caía más fuerte, a hacer recados por el centro. No me resbalé, a pesar de los pronósticos de C.
El panorama al salir.

Peces en la nieve.

Pieses.


lunes, 22 de enero de 2018

Qué hacer en Suzhou en invierno

Todos estamos de acuerdo en que Suzhou en verano es un horror: calor asfixiante, humedad pegajosa, mosquitos... pero, ¿y en invierno? ¿Mejora mucho la cosa? Seamos sinceros: la verdad es que no. En invierno hace un frío húmedo que te cala los huesos, pero la solución es ponerse 8 capas de ropa, 3 calcetines uno encima de otro y 2 pares de guantes. Lo peor es la contaminación:
Este panorama teníamos la semana pasada.

¿Qué hacer cuando el aire huele a altos hornos y en la aplicación para ver el tiempo de tu teléfono sale una máscara de gas debajo de la temperatura? Pues o te quedas en casa pegadita al purificador de aire (sí, es un aparato imprescindible) o te pones una mascarilla y te enfrentas a las hordas de micropartículas para que te dé un poco el aire (contaminado) durante el fin de semana. Esto es lo que se me ha ocurrido que se puede hacer en Suzhou en invierno, cuando el tiempo no acompaña o en la niebla se lee "cáncer de pulmón" en 3D si bizqueas los ojos:

- Quedarse en casa
Esta es la opción por defecto. ¡Hay tantas cosas que hacer en casa! Desde tumbarse en el sofá a leer hasta ponerse a limpiar, pasando por todo lo que tenga que ver con pantallas, como videojuegos o películas. Incluso hay gente que en casa tiene cosas para hacer ejercicio (yo solo tengo un videojuego para bailar y a las 4 canciones ya estoy sudando como un pollo). Pero si trabajas desde casa, como yo, probablemente llegues al sábado con ganas de salir de la "oficina".

- Ir al centro comercial

Esto en España suena raro, pero en China ir al centro comercial es una actividad de ocio muy popular. Aparte de tiendas, en los centros comerciales hay restaurantes, cafeterías, cines, parques con juegos para los niños... Algunos tienen también recreativos y boleras, y los más exagerados tienen pista de patinaje sobre hielo, ponys y simuladores de snowboard. Además, si algo hay en Suzhou son centros comerciales, madre mía, parece que los regalaran. Cada vez que abren otro me gusta darme una vuelta (cuando ya hayan pasado la expectación y las muchedumbres, si es posible) para ver qué novedades trae. Comprar, lo que es comprar, compro poco.

- El karaoke
¿Por qué a los españoles, y los occidentales en general, les da tanta vergüenza cantar en público? Ir al karaoke es súper divertido, y está abierto prácticamente todo el día, no solo por la noche. Ya sé que mucha gente va al karaoke a emborracharse, pero yo voy a cantar y no bebo ni gota. Por supuesto, hay un montón de canciones en inglés; en español poca cosa (la de Despacito sí la tienen). Si alguien necesita recomendaciones de karaokes en Suzhou, que pregunte sin miedo. Y si no las tienes todas contigo, puedes probar primero las cabinas de karaoke que han aparecido como setas en prácticamente todos los centros comerciales. No tienen muchas canciones, pero pagas 20 o 30 yuanes y te haces a la idea de cómo es el karaoke. Si te da vergüenza que te vea la gente puedes correr la cortinilla.
Las cabinas de karaoke.
- Hacer deporte
No tengo muy claro que las pistas de deporte cubiertas tengan purificadores de aire, pero bueno. En Suzhou hay pistas cubiertas para jugar al bádminton y al  baloncesto prácticamente en cualquier esquina (la calle Suhong Rd está llena de fábricas que quebraron y se han reconvertido en centros deportivos). También hay mesas de pimpón por todas partes (en las zonas comunes de los residenciales suele haber). Piscinas cubiertas hay menos, pero haberlas haylas. La piscina pública más popular es la de Xinghai, y en ese mismo edificio hay también pistas de bádminton y de squash.

- Ir a un museo
En Suzhou hay un porrón de museos (aunque yo no he ido a todos). El Suzhou Museum es el más famoso y el edificio es muy bonito, pero los fines de semana suele haber bastante cola (porque además es gratis si no recuerdo mal). El Museo de la Seda lo han renovado hace poco y por lo visto también está bastante bien. En el Culture and Arts Center (el edificio gigante con luces psicodélicas al lado del lago Jinji) siempre hay alguna exposición gratis, normalmente de arte contemporáneo. Casi llegando al New District hay un Museo de la Revolución al que le tengo ganas porque seguro que es muy kitsch.
En el jardín del Suzhou Museum.

- Ir a una librería

Hace unos años, Suzhou era un erial en lo que a libros se refería. Pero todo ha cambiado tras la apertura del Phoenix Mall y del Eslite, donde hay varias plantas de librería. En Eslite tienen bastante libros en inglés. Los precios ya son otro tema, pero al menos hay sillas donde te puedes sentar con todo el morro a leer (libros que no estuvieran retractilados, claro). En China, las librerías son también un poco biblioteca.


Y esto es lo que se me ocurre que se puede hacer en interiores cuando hace mal aire... ¿alguna idea más?

lunes, 15 de enero de 2018

Películas chinas (que vi en 2017)

Esto de hacer la recopilación de las películas chinas que vi durante el año se ha convertido en toda una tradición. Además es muy socorrido cuando no estás inspirada para escribir en el blog, como me ocurre estos días. La lista de 2015 está aquí y la de 2016 aquí.

Películas chinas que vi en 2017 y me gustaron 

- Yo no soy Madame Bovary (我不是潘金莲): Fan Bingbing (la actriz china más rica y famosa, y guapísima por supuesto) en el papel de una campesina paleta que organiza un divorcio falso de su marido para poder comprar una segunda casa. Esto, aunque suene a cachondeo, en China es muy normal y yo conozco a gente que lo ha hecho. En la mayoría de las ciudades grandes las leyes limitan la compra de propiedades inmobiliarias a una por matrimonio (o no que las limiten sino que ponen las condiciones tan difíciles que a menos que seas multimillonario no puedes permitírtelo, en plan pagar 70 % del precio total como entrada). Las parejas que hacen esto se vuelven a casar después de comprar el segundo apartamento y aquí tan contentos todos. Pero, en la película, el marido va y se casa con otra y empieza a decir que su ex mujer había tenido líos con todo quisqui. La campesina entonces empieza su cruzada personal para limpiar su nombre y obligar a su marido a volver a casarse con ella. El título original en chino no utiliza el nombre de Madame Bovary, sino el de Pan Jinlian, personaje de una novela china que es el paradigma de las busconas y, según la wikipedia, la patrona de las prostitutas.

- The Wasted Times (罗曼蒂克消亡史): una historia de mafiosos en el Shanghai de los años 30, cuando los japoneses estaban ya intentando invadir la ciudad. He visto que tiene malas críticas pero a mí me gustó bastante, la fotografía y el vestuario son impresionantes. Ya podría volver a ponerse de moda el traje con falda larga para los hombres, me parece súper estiloso.

- Chongqing hot pot (火锅英雄): un grupo de amigos que abren un restaurante de hot pot (un tipo de restaurante donde tienes una olla con sopa en tu mesa y cocinas tú mismo lo que pides, muy popular en China) dentro de una especie de búnker, y resulta que el búnker da a la cámara acorazada del banco de al lado. Película sin pretensiones para pasar el rato.

- Full Circle (飞越老人院): esta peli me gustó mucho, nunca había visto una residencia de ancianos en una película china (los chinos creen que las residencias de ancianos solo existen en Occidente, donde somos unos degenerados sin corazón que echan de casa a los viejos). En esta peli, los jubilados se entretienen haciendo obritas de teatro y su sueño es participar en un concurso de la tele. Uno de los viejitos que aparecen es Wang Deshun, que apareció en todos los medios occidentales hace un par de años como "el abuelo macizo de la pasarela".

- La patrulla de la montaña (可可西里): la pelea continua de una patrulla forestal en el Tíbet contra los cazadores furtivos de antílopes. Está basada en hecho reales que ocurrieron en los años 90 y parece casi un documental.

- Angels wear white (嘉年华): esta película normalmente hubiera durado una semana en la cartelera china, al no ser una super producción (la cartelera china da bastante grima la mayoría del tiempo) pero tuvo la "suerte" de coincidir en el tiempo con un escándalo sobre abuso de niños en varias guarderías. Como va de dos niñas de primaria a las que viola un hombre mayor en un hotel (hecho real sucedido en Hainan hace unos años), la empezaron a publicitar en muchos medios y así tuve la oportunidad de verla en el cine.

- Chasing the dragon (追龙): Andy Lau (que es el hombre que verdaderamente lo hace todo en Hong Kong, ya que sale en TODAS las películas) es un policía de Hong Kong en los años 60 y Donnie Yen es un inmigrante ilegal que se acabará metiendo en trapicheos. Peli de acción entretenida, aunque me quedo con la duda de si el motivo principal es recordar a los hongkoneses lo mal que estaban cuando eran colonia británica (los policías ingleses que salen en la historia son lo peor de lo peor). Gran parte de la acción se desarrolla en la ya desaparecida ciudad amurallada de Kowloon, aka la ciudad sin ley.


Películas chinas que vi en 2017 y me dejaron indiferente

- The summer is gone (八月): una peli independiente en la que realmente no pasa nada de nada. Va sobre un niño que pasa el verano en su ciudad. Está bien, pero se hace un poco aburridilla. El personaje de la madre está muy conseguido, es que no parece una actriz, parece cualquier señora de mi residencial, jajaja.

- Un ladrón es siempre un ladrón (縱橫四海): una de las pelis de infancia de C. (prácticamente solo les llegaban pelis hongkonesas). Va sobre tres ladrones de obras de arte y sale Chow Yun-Fat de joven (otro que también salía en todas las pelis de HK).

- Suddenly Seventeen (28岁未成年): imaginaos cuánto me impactó esta película que no recordaba absolutamente nada sobre ella y tuve que buscar el trailer en youtube. Una chica que tiene ya 27 años (edad peligrosa en China) todavía no se ha casado (horror) porque su novio no se lo ha pedido. Se lo acaba pidiendo ella y el novio pasa. Totalmente deprimida, se come un bombón que la convierte en su yo de 17 años. Resulta que la directora de esta peli es Zhang Mo, la hija de Zhang Yimou, que por el momento parece no haber salido mucho a su padre.

- Más allá de las montañas (山河故人): otra peli de la que no recordaba casi nada. Una mujer tiene dos pretendientes y obviamente elige al más rico, que (¡sorpresa!) acaba no siendo el mejor marido. Yo quiero que me guste alguna película de Jia Zhangke, yo lo intento, pero todavía ninguna me ha llegado. Bueno, es que solo he visto esta y la de Platform, que es un rollazo impresionante (y veo que, de sus películas, es la que mejor puntuación tiene. Ay, madre).

- City of Rock (缝纫机乐队): yo quería que esta película me gustara mucho, en serio, al fin y al cabo es de Da Peng, mi cómico chino favorito. Pero es bastante flojita. Y eso que ha salido en un buen momento, porque ahora hay mucho interés en China por la música alternativa (vamos, todo lo que no sea pop comercial) y en la tele hay programas de hip hop y rock, cosa impensable hace unos años (el programa de hip hop especialmente lo ha petado, y eso que es tan, tan malo que hace pupita). Bueno, la peli. Va sobre un chico que quiere tener un grupo de rock y tocar en el parque del rock de su ciudad, y se pone en contacto con Da Peng, que es el ex manager de un grupo de rock muy famoso. Hay cameos de un montón de músicos míticos chinos, pero ni así se salva.


Cagarrutas del año




- Railroad tigers (铁道飞虎): hay pelis que huelen a cacafuti desde kilómetros de distancia, pero tu marido las pone "por ver algo" y como en casa solo hay un sofá te las acabas tragando. Raildroad tigers es Jacky Chan pegando patadas en el techo de un tren en marcha. Según la sinopsis pasa algo más, pero no lo recuerdo.

- Journey to the West: The demons strike back (西游伏妖篇): ver una película de Viaje al Oeste siempre es arriesgado porque no conozco la historia (los chinos se la saben de pe a pa porque la estudiaron en el colegio y porque han visto millones de series y películas. En serio, prácticamente cada año hay una nueva peli o serie de Viaje al Oeste). Si a eso le sumamos efectos especiales de mierda y actores horribles, pues normal que la película me diera ganas de matar (otra vez) a Stephen Chow (aunque solo sea el productor, pero ya tiene delito poner dinero para hacer esto), que es un ídolo de masas aquí pero últimamente solo hace bodrios. Y con últimamente me refiero prácticamente a los últimos 15 años, así que...


¡Y estas son todas las películas chinas que vi el año pasado! Solo dos cagarrutas, menos mal (y las dos elegidas por C. Uhm...).



jueves, 4 de enero de 2018

¡Feliz 2018!

¿Que ya es 2018? ¿Pero no fue ayer mismo cuando Ramón García por fin dijo "feliz 2005" después de estar toda la noche evitándolo y España al completo gritó "por el **** te la hinco"?

No hicimos mucho en Nochevieja, pero al menos organizamos una cena un poco especial (tampoco mucho). Yo hice una lasaña de salmón y espinacas (la primera lasaña que hacía en mi vida, he de decir que no quedó nada mal), C. hizo costillas dulces (su plato favorito), su madre hizo unas verduras y teníamos un pato laqueado que C. compró la última vez que fue a Beijing (envasado al vacío, la piel se reblandece cuando debería estar crujiente... no mola). Reciclamos el mantel navideño del año pasado.


Yo había comprado uvas para todos pero los padres de C. se fueron después de la cena, así que nos pusimos a ver una película de Andy Lau (ese hombre sale en absolutamente todas las películas hongkonesas desde hace años y no envejece nada. Es la versión asiática de Jordi Hurtado). Como nunca vemos la tele (yo no sé ni dónde están los canales, es un sistema de televisión por internet, como una aplicación y solo vemos series o películas), no conseguimos encontrar un programa donde estuvieran retransmitiendo la cuenta atrás a las 12. Qué desastre. Nos comimos las uvas al tuntún.

El año acabó con la peor contaminación que habíamos tenido en muchísimo tiempo (más de 300 de PM2.5) y, para compensar, hace un par de días empezó a llover y ahora tenemos un aire que pasaría hasta los estándares de la Unión Europea. Esta mañana ha nevado en algunos sitios un poco más al norte, no sé si nos llegará a nosotros próximamente.

Y eso. Que hemos cambiado el numerito en el calendario, pero poco más.

¡Feliz año nuevo!