lunes, 22 de enero de 2018

Qué hacer en Suzhou en invierno

Todos estamos de acuerdo en que Suzhou en verano es un horror: calor asfixiante, humedad pegajosa, mosquitos... pero, ¿y en invierno? ¿Mejora mucho la cosa? Seamos sinceros: la verdad es que no. En invierno hace un frío húmedo que te cala los huesos, pero la solución es ponerse 8 capas de ropa, 3 calcetines uno encima de otro y 2 pares de guantes. Lo peor es la contaminación:
Este panorama teníamos la semana pasada.

¿Qué hacer cuando el aire huele a altos hornos y en la aplicación para ver el tiempo de tu teléfono sale una máscara de gas debajo de la temperatura? Pues o te quedas en casa pegadita al purificador de aire (sí, es un aparato imprescindible) o te pones una mascarilla y te enfrentas a las hordas de micropartículas para que te dé un poco el aire (contaminado) durante el fin de semana. Esto es lo que se me ha ocurrido que se puede hacer en Suzhou en invierno, cuando el tiempo no acompaña o en la niebla se lee "cáncer de pulmón" en 3D si bizqueas los ojos:

- Quedarse en casa
Esta es la opción por defecto. ¡Hay tantas cosas que hacer en casa! Desde tumbarse en el sofá a leer hasta ponerse a limpiar, pasando por todo lo que tenga que ver con pantallas, como videojuegos o películas. Incluso hay gente que en casa tiene cosas para hacer ejercicio (yo solo tengo un videojuego para bailar y a las 4 canciones ya estoy sudando como un pollo). Pero si trabajas desde casa, como yo, probablemente llegues al sábado con ganas de salir de la "oficina".

- Ir al centro comercial

Esto en España suena raro, pero en China ir al centro comercial es una actividad de ocio muy popular. Aparte de tiendas, en los centros comerciales hay restaurantes, cafeterías, cines, parques con juegos para los niños... Algunos tienen también recreativos y boleras, y los más exagerados tienen pista de patinaje sobre hielo, ponys y simuladores de snowboard. Además, si algo hay en Suzhou son centros comerciales, madre mía, parece que los regalaran. Cada vez que abren otro me gusta darme una vuelta (cuando ya hayan pasado la expectación y las muchedumbres, si es posible) para ver qué novedades trae. Comprar, lo que es comprar, compro poco.

- El karaoke
¿Por qué a los españoles, y los occidentales en general, les da tanta vergüenza cantar en público? Ir al karaoke es súper divertido, y está abierto prácticamente todo el día, no solo por la noche. Ya sé que mucha gente va al karaoke a emborracharse, pero yo voy a cantar y no bebo ni gota. Por supuesto, hay un montón de canciones en inglés; en español poca cosa (la de Despacito sí la tienen). Si alguien necesita recomendaciones de karaokes en Suzhou, que pregunte sin miedo. Y si no las tienes todas contigo, puedes probar primero las cabinas de karaoke que han aparecido como setas en prácticamente todos los centros comerciales. No tienen muchas canciones, pero pagas 20 o 30 yuanes y te haces a la idea de cómo es el karaoke. Si te da vergüenza que te vea la gente puedes correr la cortinilla.
Las cabinas de karaoke.
- Hacer deporte
No tengo muy claro que las pistas de deporte cubiertas tengan purificadores de aire, pero bueno. En Suzhou hay pistas cubiertas para jugar al bádminton y al  baloncesto prácticamente en cualquier esquina (la calle Suhong Rd está llena de fábricas que quebraron y se han reconvertido en centros deportivos). También hay mesas de pimpón por todas partes (en las zonas comunes de los residenciales suele haber). Piscinas cubiertas hay menos, pero haberlas haylas. La piscina pública más popular es la de Xinghai, y en ese mismo edificio hay también pistas de bádminton y de squash.

- Ir a un museo
En Suzhou hay un porrón de museos (aunque yo no he ido a todos). El Suzhou Museum es el más famoso y el edificio es muy bonito, pero los fines de semana suele haber bastante cola (porque además es gratis si no recuerdo mal). El Museo de la Seda lo han renovado hace poco y por lo visto también está bastante bien. En el Culture and Arts Center (el edificio gigante con luces psicodélicas al lado del lago Jinji) siempre hay alguna exposición gratis, normalmente de arte contemporáneo. Casi llegando al New District hay un Museo de la Revolución al que le tengo ganas porque seguro que es muy kitsch.
En el jardín del Suzhou Museum.

- Ir a una librería

Hace unos años, Suzhou era un erial en lo que a libros se refería. Pero todo ha cambiado tras la apertura del Phoenix Mall y del Eslite, donde hay varias plantas de librería. En Eslite tienen bastante libros en inglés. Los precios ya son otro tema, pero al menos hay sillas donde te puedes sentar con todo el morro a leer (libros que no estuvieran retractilados, claro). En China, las librerías son también un poco biblioteca.


Y esto es lo que se me ocurre que se puede hacer en interiores cuando hace mal aire... ¿alguna idea más?

lunes, 15 de enero de 2018

Películas chinas (que vi en 2017)

Esto de hacer la recopilación de las películas chinas que vi durante el año se ha convertido en toda una tradición. Además es muy socorrido cuando no estás inspirada para escribir en el blog, como me ocurre estos días. La lista de 2015 está aquí y la de 2016 aquí.

Películas chinas que vi en 2017 y me gustaron 

- Yo no soy Madame Bovary (我不是潘金莲): Fan Bingbing (la actriz china más rica y famosa, y guapísima por supuesto) en el papel de una campesina paleta que organiza un divorcio falso de su marido para poder comprar una segunda casa. Esto, aunque suene a cachondeo, en China es muy normal y yo conozco a gente que lo ha hecho. En la mayoría de las ciudades grandes las leyes limitan la compra de propiedades inmobiliarias a una por matrimonio (o no que las limiten sino que ponen las condiciones tan difíciles que a menos que seas multimillonario no puedes permitírtelo, en plan pagar 70 % del precio total como entrada). Las parejas que hacen esto se vuelven a casar después de comprar el segundo apartamento y aquí tan contentos todos. Pero, en la película, el marido va y se casa con otra y empieza a decir que su ex mujer había tenido líos con todo quisqui. La campesina entonces empieza su cruzada personal para limpiar su nombre y obligar a su marido a volver a casarse con ella. El título original en chino no utiliza el nombre de Madame Bovary, sino el de Pan Jinlian, personaje de una novela china que es el paradigma de las busconas y, según la wikipedia, la patrona de las prostitutas.

- The Wasted Times (罗曼蒂克消亡史): una historia de mafiosos en el Shanghai de los años 30, cuando los japoneses estaban ya intentando invadir la ciudad. He visto que tiene malas críticas pero a mí me gustó bastante, la fotografía y el vestuario son impresionantes. Ya podría volver a ponerse de moda el traje con falda larga para los hombres, me parece súper estiloso.

- Chongqing hot pot (火锅英雄): un grupo de amigos que abren un restaurante de hot pot (un tipo de restaurante donde tienes una olla con sopa en tu mesa y cocinas tú mismo lo que pides, muy popular en China) dentro de una especie de búnker, y resulta que el búnker da a la cámara acorazada del banco de al lado. Película sin pretensiones para pasar el rato.

- Full Circle (飞越老人院): esta peli me gustó mucho, nunca había visto una residencia de ancianos en una película china (los chinos creen que las residencias de ancianos solo existen en Occidente, donde somos unos degenerados sin corazón que echan de casa a los viejos). En esta peli, los jubilados se entretienen haciendo obritas de teatro y su sueño es participar en un concurso de la tele. Uno de los viejitos que aparecen es Wang Deshun, que apareció en todos los medios occidentales hace un par de años como "el abuelo macizo de la pasarela".

- La patrulla de la montaña (可可西里): la pelea continua de una patrulla forestal en el Tíbet contra los cazadores furtivos de antílopes. Está basada en hecho reales que ocurrieron en los años 90 y parece casi un documental.

- Angels wear white (嘉年华): esta película normalmente hubiera durado una semana en la cartelera china, al no ser una super producción (la cartelera china da bastante grima la mayoría del tiempo) pero tuvo la "suerte" de coincidir en el tiempo con un escándalo sobre abuso de niños en varias guarderías. Como va de dos niñas de primaria a las que viola un hombre mayor en un hotel (hecho real sucedido en Hainan hace unos años), la empezaron a publicitar en muchos medios y así tuve la oportunidad de verla en el cine.

- Chasing the dragon (追龙): Andy Lau (que es el hombre que verdaderamente lo hace todo en Hong Kong, ya que sale en TODAS las películas) es un policía de Hong Kong en los años 60 y Donnie Yen es un inmigrante ilegal que se acabará metiendo en trapicheos. Peli de acción entretenida, aunque me quedo con la duda de si el motivo principal es recordar a los hongkoneses lo mal que estaban cuando eran colonia británica (los policías ingleses que salen en la historia son lo peor de lo peor). Gran parte de la acción se desarrolla en la ya desaparecida ciudad amurallada de Kowloon, aka la ciudad sin ley.


Películas chinas que vi en 2017 y me dejaron indiferente

- The summer is gone (八月): una peli independiente en la que realmente no pasa nada de nada. Va sobre un niño que pasa el verano en su ciudad. Está bien, pero se hace un poco aburridilla. El personaje de la madre está muy conseguido, es que no parece una actriz, parece cualquier señora de mi residencial, jajaja.

- Un ladrón es siempre un ladrón (縱橫四海): una de las pelis de infancia de C. (prácticamente solo les llegaban pelis hongkonesas). Va sobre tres ladrones de obras de arte y sale Chow Yun-Fat de joven (otro que también salía en todas las pelis de HK).

- Suddenly Seventeen (28岁未成年): imaginaos cuánto me impactó esta película que no recordaba absolutamente nada sobre ella y tuve que buscar el trailer en youtube. Una chica que tiene ya 27 años (edad peligrosa en China) todavía no se ha casado (horror) porque su novio no se lo ha pedido. Se lo acaba pidiendo ella y el novio pasa. Totalmente deprimida, se come un bombón que la convierte en su yo de 17 años. Resulta que la directora de esta peli es Zhang Mo, la hija de Zhang Yimou, que por el momento parece no haber salido mucho a su padre.

- Más allá de las montañas (山河故人): otra peli de la que no recordaba casi nada. Una mujer tiene dos pretendientes y obviamente elige al más rico, que (¡sorpresa!) acaba no siendo el mejor marido. Yo quiero que me guste alguna película de Jia Zhangke, yo lo intento, pero todavía ninguna me ha llegado. Bueno, es que solo he visto esta y la de Platform, que es un rollazo impresionante (y veo que, de sus películas, es la que mejor puntuación tiene. Ay, madre).

- City of Rock (缝纫机乐队): yo quería que esta película me gustara mucho, en serio, al fin y al cabo es de Da Peng, mi cómico chino favorito. Pero es bastante flojita. Y eso que ha salido en un buen momento, porque ahora hay mucho interés en China por la música alternativa (vamos, todo lo que no sea pop comercial) y en la tele hay programas de hip hop y rock, cosa impensable hace unos años (el programa de hip hop especialmente lo ha petado, y eso que es tan, tan malo que hace pupita). Bueno, la peli. Va sobre un chico que quiere tener un grupo de rock y tocar en el parque del rock de su ciudad, y se pone en contacto con Da Peng, que es el ex manager de un grupo de rock muy famoso. Hay cameos de un montón de músicos míticos chinos, pero ni así se salva.


Cagarrutas del año




- Railroad tigers (铁道飞虎): hay pelis que huelen a cacafuti desde kilómetros de distancia, pero tu marido las pone "por ver algo" y como en casa solo hay un sofá te las acabas tragando. Raildroad tigers es Jacky Chan pegando patadas en el techo de un tren en marcha. Según la sinopsis pasa algo más, pero no lo recuerdo.

- Journey to the West: The demons strike back (西游伏妖篇): ver una película de Viaje al Oeste siempre es arriesgado porque no conozco la historia (los chinos se la saben de pe a pa porque la estudiaron en el colegio y porque han visto millones de series y películas. En serio, prácticamente cada año hay una nueva peli o serie de Viaje al Oeste). Si a eso le sumamos efectos especiales de mierda y actores horribles, pues normal que la película me diera ganas de matar (otra vez) a Stephen Chow (aunque solo sea el productor, pero ya tiene delito poner dinero para hacer esto), que es un ídolo de masas aquí pero últimamente solo hace bodrios. Y con últimamente me refiero prácticamente a los últimos 15 años, así que...


¡Y estas son todas las películas chinas que vi el año pasado! Solo dos cagarrutas, menos mal (y las dos elegidas por C. Uhm...).



jueves, 4 de enero de 2018

¡Feliz 2018!

¿Que ya es 2018? ¿Pero no fue ayer mismo cuando Ramón García por fin dijo "feliz 2005" después de estar toda la noche evitándolo y España al completo gritó "por el **** te la hinco"?

No hicimos mucho en Nochevieja, pero al menos organizamos una cena un poco especial (tampoco mucho). Yo hice una lasaña de salmón y espinacas (la primera lasaña que hacía en mi vida, he de decir que no quedó nada mal), C. hizo costillas dulces (su plato favorito), su madre hizo unas verduras y teníamos un pato laqueado que C. compró la última vez que fue a Beijing (envasado al vacío, la piel se reblandece cuando debería estar crujiente... no mola). Reciclamos el mantel navideño del año pasado.


Yo había comprado uvas para todos pero los padres de C. se fueron después de la cena, así que nos pusimos a ver una película de Andy Lau (ese hombre sale en absolutamente todas las películas hongkonesas desde hace años y no envejece nada. Es la versión asiática de Jordi Hurtado). Como nunca vemos la tele (yo no sé ni dónde están los canales, es un sistema de televisión por internet, como una aplicación y solo vemos series o películas), no conseguimos encontrar un programa donde estuvieran retransmitiendo la cuenta atrás a las 12. Qué desastre. Nos comimos las uvas al tuntún.

El año acabó con la peor contaminación que habíamos tenido en muchísimo tiempo (más de 300 de PM2.5) y, para compensar, hace un par de días empezó a llover y ahora tenemos un aire que pasaría hasta los estándares de la Unión Europea. Esta mañana ha nevado en algunos sitios un poco más al norte, no sé si nos llegará a nosotros próximamente.

Y eso. Que hemos cambiado el numerito en el calendario, pero poco más.

¡Feliz año nuevo!

martes, 26 de diciembre de 2017

La Navidad en China

Este año la Navidad ha pasado y yo ni me he enterao. Como caía en lunes y trabajámos (no es festivo en China), esta vez he pasado de organizar cena o comida como el año pasado. Quizás haga algo en Nochevieja o Año Nuevo, ya veremos. Papá Noel sí me traído un té y unas mascarillas coreanas, y eso que yo no había pedido nada.

Ya lleva unos años ocurriendo y esta vez ha vuelto la polémica: algunas ramas locales del Partido Comunista y varias universidades prohíben a sus miembros que celebren la Navidad "porque es una fiesta occidental y nosotros lo que tenemos que celebrar son las fiestas chinas". No sé si serán imaginaciones mías, pero este año me parece que ha habido menos decoraciones navideñas en los centros comerciales. Porque total, aquí, la Navidad se celebra comprando y saliendo a cenar fuera. Es un poco como Halloween en España. No sé vosotros, pero cuando yo era pequeña nunca me disfracé por Halloween, nos disfrazábamos en Carnavales y punto. Supongo que de tanto verlo en las películas americanasse ha extendido a todo el mundo. Ahora muchos niños chinos van disfrazados a la guardería el día de Halloween.

Dicen que este año ha habido hasta mensajes anti-Navidad en WeChat. Yo como tengo a muy poca gente y a la mitad los tengo bloqueados para no ver las chorradas y anuncios que ponen, no he visto ninguno. Por lo visto había algún pirado diciendo que en Navidad los occidentales celebran una matanza de chinos que se produjo cuando la guerra del opio o por ahí (????), otros dicen que qué ha hecho Jesús por los chinos para que haya que celebrar su cumpleaños (xD) y que lo que hay que celebrar a lo grande es el cumpleaños de Mao Zedong, que casualmente es el 26 de diciembre.

Prohibiciones locales y mensajes loquísimos o no, el día de Nochebuena salimos a cenar y estaban los restaurantes y centros comerciales a reventar. Según el Global Times (periódico del partido), algunos medios extranjeros han dicho que en toda China se ha prohibido celebrar la Navidad cuando es mentira, solo eran regulaciones locales en sitios concretos. La verdad es que yo no he leído ninguna noticia donde diga que se ha prohibido celebrar la Navidad en toda China, pero a saber lo que hay por internet. Que cada uno celebre lo que quiera.
Decoración navideña en un centro comercial de Shanghai hace unos años.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Mis libros sobre China de 2017

Ya es buena hora para hacer el recuento de lecturas de este año, ¿verdad? En 2017 he leído menos que en 2016 (post del año pasado aquí) porque he estado ocupada organizando bodas y circuitos turísticos y también porque he pasado más tiempo aprendiendo cosas relacionadas con el trabajo (es decir, jugando a videojuegos). Este año he leído 23 libros (uno de ellos en chino), 6 cómics (uno de ellos en chino también) y 3 novelas cortas. Como el año pasado, voy a detallar los que tienen que ver con China, que para eso es el tema principal del blog.

- Cisnes salvajes, de Jung Chang (título original: Wild Swans: Three Daughters of China)
La biografía de la abuela y la madre de la autora, y la suya propia, en un relato que va desde principios del siglo XX hasta la muerte de Mao. Obviamente, las vidas de estas tres mujeres se vieron influenciadas por los acontecimientos ocurridos en China durante este periodo: que si los señores de la guerra, que si el partido nacionalista, que si la liberación comunista, que si la revolución cultural... Se publicó en 1991 y, según la Wikipedia, se convirtió en el libro sobre China más leído en todo el mundo.


 - Balzac y la joven costurera china, de Dai Sijie (título original: Balzac et la petite tailleuse chinoise)
Una historia sobre dos chavales a los que envían a trabajar a un pueblo perdido durante la revolución cultural porque sus padres son "enemigos del pueblo", pero es diferente a historias similares porque es bastante graciosa. Los dos chavales se ganan a los del pueblo contándoles historias de películas que han visto o libros que han leído.

- Todo bajo el cielo, Matilde Asensi
Ay, omá. Si sabes un poquito de China, este libro es un despropósito porque probablemente sepas tú más que la autora. Hay varias metidas de pata en el texto, aunque ahora mismo solamente recuerdo la que decía que Yunnan es una ciudad (es una provincia). Es una historia de aventuras muy fantasiosa sobre la búsqueda de la tumba del primer emperador de China y la protagonista principal da bastante grima. Ahora que lo pienso, la protagonista de El último catón, de la misma autora, también me pareció bastante repelente. Debe ser el estilo particular de esta señora...

- Parsley and Coriander, de Antonella Moretti
La autora es una señora italiana que vive en Suzhou. El libro va sobre varias mujeres que viven en China y algunas son un poco repipis.

- Las baladas del ajo, de Mo Yan (título original: 天堂蒜薹之歌)
Mo Yan ganó el premio Nobel de literatura en 2012. Este es el primer libro suyo que leo, y la verdad es que me ha extrañado que siga viviendo en China, porque en esta historia los oficiales comunistas quedan a la altura del betún. Tiene una estructura rara que al principio no me gustó nada, pero luego me acabé enganchando. Va sobre una zona rural donde todos los campesinos han plantado ajo siguiendo las directrices de los oficiales, y cuando llega la hora de vender la cosecha resulta que hay ajo para parar varios trenes y no se la compran. Obviamente los campesinos se van a enfadar...


送你一匹马, de Sanmao (podría traducirse como Te regalo un caballo)
Sanmao es probablemente la escritora taiwanesa más famosa. Hace unos años leí su Historias del Sáhara, que se ha publicado en español hace poquito (yo misma pensé en hacer la traducción cuando lo leí pero se me han adelantado, jaja) y me gustó bastante, así que un día fui a una librería a buscar algún otro libro suyo, con tan mala pata que cogí este sin saber que es una recopilación de artículos publicados en revistas y periódicos. Algunos son graciosos, pero así en general dan la impresión de que Sanmao era una mujer amargada y deprimida. Vamos, que no sé por qué alguna gente pensó que su suicidio en 1991 había sido en realidad un asesinato. Para mí, leyendo estos artículos, el hecho de que se suicidara no me sorprende nada...

- Crónica de un vendedor de sangre, de Yu Hua (título original: 许三观卖血记)
Con este título parece que la cosa va a ser súper dramática, pero nada más lejos de la realidad. Es un hartón de reír, pero al estilo chino. No sé si se atrevo a recomendar las novelas de Yu Hua (que es muy famoso aquí) a los extranjeros porque son mega brutas y gracioso-asquerosas. Yo me lo pasé pipa. La traducción al español es muy buena (es de Anne-Helene Suárez, profesora en la Autónoma de Barcelona y leyenda de la sinología en España).

- Brothers, de Yu Hua (título original: 兄弟)
Cuando llegué a China esta novela se acababa de publicar y estaba en pleno apogeo. Alguna profesora recomendó que la leyéramos, pero es un tochaco importante (y más en chino). Después de leer Crónica de un vendedor de sangre me atreví con ella, aunque en español. Siguiendo en la línea de Yu Hua, me reí bastante otra vez. Dos hermanos de pega, uno honesto y bueno y el otro un caradura y bala perdida. Adivinad cuál de los dos va a tener más éxito en la sociedad china... Ah, en esta novela se habla de culos y demás a tutiplén.


- Historias de Pekín, de David Kidd (título original: Peking Story: The Last Days of Old China)
Un americano que se casa con una china aristócrata poco antes de la fundación de la República Popular. Unas historias muy interesantes sobre cómo era la vida en Beijing (al menos para la gente rica) antes de la llegada de los comunistas.

- Expat Jimmy, de Travis Lee
Una novela corta autopublicada escrita por un americano que vivía en Wuhan. Es el relato del primer día en China de un profesor de inglés que acaba de llegar. Le hace de cicerone otro que lleva ya varios años en China (el típico expat de vuelta de todo).

- Cicatrices, de Li Kunwu
Cómic de Li Kunwu un poco rarito sobre un montón de fotografías japonesas de cuando la guerra sino-japonesa que se encuentra en un mercado de antigüedades.

- La perla de China, de Anchee Min (título original: Pearl of China)
Novela sobre la vida en China de Pearl S. Buck vista a través de los ojos de una amiga suya china, aunque no tengo claro cuánto es verdad y cuánto es inventado. De todas formas, es entretenida y se lee bien.



¿Qué habéis leído vosotros este año?

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Viajecito ibérico IV: Portugal

Vamos ya con el último episodio del viaje que hicimos en octubre por España y Portugal, que esto se está haciendo más largo que un día sin pan. Nuestro viaje por el centro de Portugal continuó por las localidades de Alcobaça, São Martinho do Porto, Óbidos and Santarém.

Alcobaça es famosa por su monasterio medieval patrimonio de la humanidad:

Como se puede ver en la foto, el sitio es grandecito. La entrada creo que eran 6 euros y se podía visitar la iglesia y el monasterio. Dentro de la iglesia están las tumbas ricamente esculpidas del rey Pedro I y su amante Inés de Castro, los "Romeo y Julieta" portugueses (bueno, ella en verdad era española). Pedro, cuando era príncipe, estaba casado con otra pero se lió con la Inés esta, que era la dama de compañía de su esposa. Su padre, el rey, no aceptaba la relación (supongo que más que nada porque ella era española y a ver si iba a acabar un bastardillo medio español en el trono de Portugal) y, aunque la esposa legítima de Pedro murió joven, no le dejó casarse con Inés y además ordenó asesinarla. Cuando Pedro llegó a rey mandó buscar a los asesinos de Inés y les arrancó el corazón, y ordenó que a ella le hicieran una tumba de reina en el monasterio de Alcobaça. Hasta aquí la parte real de la historia. Aparte, la leyenda dice que vistió al cadáver, lo sentó en el trono e hizo que los nobles le besaran la mano y le rindieran pleitesía.

En el monasterio se pueden ver claustros, distintas estancias de los monjes y un montón de los afamados azulejos portugueses.


En la plaza de delante del monasterio hay algunas cafeterías y probamos los dulces de las monjas en una de ellas. También había tiendas de cerámicas (ahora me arrepiento de no haber comprado el azucarero en forma de tomate, era muy de los años 70) y bolsos y monederos de corcho. Según la vendedora (qué va a decir, la mujer) es un material resistente al agua y muy duradero. Bueno, por lo menos es una alternativa al plástico y al cuero. Yo no me compré nada pero varias del grupo sí se animaron.
El gallo de Barcelos, un símbolo de Portugal.



La siguiente parada fue São Martinho do Porto, un pueblecito costero que en verano tiene que estar muy concurrido. El día que nosotros fuimos hacía un frío que pelaba y un vientecillo helador en la playa, así que la visita fue rápida y luego fuimos a probar la gastronomía del lugar.

Cataplana de salmón y langostinos.

Por la tarde llegamos a Óbidos. Yo no lo sabía, pero este pueblo es súper famoso. La calle principal está llena de tiendas y restaurantes y hay un montón de turistas. Me recordó a los pueblos de agua de los alrededores de Suzhou, excepto que para entrar en Óbidos no hay que comprar entrada. El pueblo es muy bonito, eso sí, y si sales de la calle principal no hay prácticamente nadie.




En lo alto del pueblo hay un castillo, que ahora es un hotel de 5 estrellas, y una muralla por la que puedes andar.




El último día, ya de vuelta hacia Cáceres, paramos en Santarém a dar una vuelta y comer. Qué pequeñitas son las ciudades portuguesas. Bueno, y las españolas.
Grafiti en Santarém.

El Tajo.

Casa con azulejos.

martes, 5 de diciembre de 2017

Parque otoñal

Hace un par de fines de semana se me ocurrió la maravillosa idea de ir a un parque/montaña que hay a las afueras de Suzhou. Últimamente no doy una (como cuando se me antojó ir al centro comercial nuevo). Resulta que estamos en pleno otoño y una de las actividades otoñales favoritas de los chinos es ir a ver las hojas amarillas y rojas de los árboles de hoja caduca. Cuando estudiaba en Beijing, en el libro siempre había algún texto que iba sobre ir a la Montaña Perfumada (香山 xiang shan) a ver las hojas rojas (红叶 hong ye). Pues en Suzhou se va a la Montaña de la Balanza (天平山 tian ping shan) y a las hojas rojas aquí no las llaman hong ye sino feng ye (枫叶), que literalmente son hojas de arce, que se ponen rojas en otoño.

Como iba diciendo, últimamente no doy una. Cuando ya nos estabámos acercando al parque (en coche, porque está al otro lado de Suzhou), de repente un atasco morrocotudo en una calle. Al llegar al final de la calle, donde ya se entraba al parque, resulta que estaba la carretera cortada y había que dar la vuelta y meterse en otra calle y hacer cola con 5 millones de coches. Ahí ya dije "Vámonos pa casa" porque veía el percal, pero acabamos aparcando en un centro comercial de los alrededores y yendo a pata hasta el parque.

Aquí la entrada del parque:
¡El horror!

El parque era precioso, eso sí. Pero había millones y millones de personas. Este país da miedito.

Tendré que ir en verano para ver los lotos del lago en flor.

Conseguí hacer alguna foto en la que salieran menos de 300 personas:




Antes aquí vivía no se qué familia de postín. ¡Vaya finca de veraneo!





Como llegamos bastante tarde no nos dio tiempo a subir la montaña así que tendremos que volver cuando no sea temporada alta.