jueves, 21 de febrero de 2013

鼓浪屿 Gulangyu

Cuando algún chino me preguntaba qué iba a hacer por Año Nuevo Chino y yo le contestaba que ir a Xiamen, su respuesta siempre era la misma: ¡Gulangyu! Yo no conocía este sitio antes de ir a Xiamen pero parece ser que es famosísimo entre los chinos.

Gulangyu es una islita entre la isla de Xiamen y tierra firme. Está muy cerca de Xiamen, se tarda menos de cinco minutos en ferry. El aspecto de la taquilla donde se compraban los billetes para el ferry era tal que así:
Menos mal que la cola iba rápida.
Gulangyu desde el paseo marítimo de Xiamen.


Hace 100 años, o cualquier otro día que no sea Año Nuevo Chino, Gulangyu debe ser el paraíso. Es bastante pequeña y no hay coches ni edificios altos. La mayoría de las casas son antiguas mansiones. Gulangyu tiene pinta de lugar de retiro de extranjeros hace 150 años.
¿Nos compramos una casita?
Había muchas casas que parecían abandonadas, discutimos la idea de comprar una y montar un hotelito.

Al ser un sitio de costa es típico comer marisco (tanto en Gulangyu como en Xiamen), pero la verdad es que el marisco chino no está bueno. Sabe a plástico.
La famosa conchapolla. Es que hasta tiene un agujerito en la punta!

¿Y qué se hace en Gulangyu? Pues básicamente pasear, ya que no hay otro medio de transporte aparte del coche de San Fernando. Bueno, hay unos cochecitos eléctricos como los de golf, pero piden la friolera de 30 yuanes por persona. También se pueden probar todas las frutas y snacks que venden por la calle: jackfruit, fruta de la pasión, peras de cera, esa cosa verde que no sé si era un dátil verde o qué... También hay un té con leche que está buenísimo, 20 yuanes el vaso pero totalmente merecidos. Tenía pasas y almendras!

En Gulangyu había sitios petados de gente...

... y rincones solitarios.

Uno de los puntos de interés de la isla es un peñasco desde el que hay buenas vistas. La entrada vale 60 yuanes pero bueno, ya estamos acostumbrados a estos atracos a mano armada y, como digo, el paisaje está bien.


También hay un museo de pianos, pero ahí ya no fuimos. Parece que es una isla muy musical, había un conservatorio y todo.

Fuimos dos días a Gulangyu y exploramos la isla de norte a sur.

lunes, 18 de febrero de 2013

Xiamen

En 2008 pronuncié la famosa frase de "No vuelvo a viajar por China durante el Año Nuevo Chino", pero ya se sabe que no se puede decir "de esta agua no beberé" ni "este cura no es mi padre". Los billetes de avión para huir de China hacia cualquier punto cardinal en el extranjero estaban a precios prohibitivos y con 6 días de vacaciones no se puede ir en tren o en bus para ahorrar. Así que nos fuimos a Xiamen porque Yunnan también estaba carísimo.

Xiamen es una ciudad-isla en la provincia de Fujian, que es una provincia bastante desarrollada, y justo enfrente de Taiwan. De hecho, muy cerca de Xiamen hay una isla llamada Jinmen que pertenece a Taiwan. En el siglo XIX era el principal puerto desde el que se exportaba té, así que es una ciudad con aspecto colonial.

El primer día fuimos a pasear por la zona de Zhongshan Rd (中山街), que es la típica calle peatonal que hay en absolutamente todas las ciudades chinas, con las típicas tiendas de ropa a donde supuestamente las chinas van a comprarse ropa (todo marcas chinas).


Inocentes de nosotros, dijimos: "Pues no hay tanta gente!". No sabíamos lo que nos esperaba los días siguientes.

En los alrededores de la calle peatonal había un barrio muy pintoresco de callecitas estrechas y casas viejas.
Antigua mansión que ahora tiene pinta de alquilarse por habitaciones.

Ya casi no se lee, pero en esa pared blanca pone "No tengas prisa en casarte ni en tener hijos".

"Tendido eléctrico". Buahaha! Qué chispa!

El tercer día fue el horror total. Hordas y hordas de gente habían decidido ir a los mismos sitios que nosotros. Primero fuimos a un templo. ERROR. En Año Nuevo Chino toda la gente va allí a rezar.
Había aproximadamente un millón de personas en el templo.
Como la Universidad de Xiamen estaba cerca del templo y me habían dicho que el campus era muy bonito fuimos a verlo. ERROR 2. Había cola para entrar en el campus!! Menos mal que fue rápido.
El campus de la universidad. En el lago había unos peces monstruosos, capaces de comerse hasta a ese cisne.



Como Xiamen es una isla hay playa, por supuesto. No hacía temperatura para bañarse pero fuimos a echar un vistazo... como otros dos millones de chinos. Como dicen en chino, en aquella playa "había más gente que arena".

Este quería llegar a Estados Unidos pasando por el centro de la Tierra.



Y un último apunte sobre Xiamen: las colas para entrar al baño de mujeres siempre eran terroríficas.

sábado, 9 de febrero de 2013

Nieve

El Año Nuevo chino es como la Navidad en occidente. ¿Y qué es lo típico de la Navidad? (al menos en el hemisferio norte)... pues el frío y la nieve!
Y como esta noche es la Nochevieja china, ayer y antes de ayer estuvo nevando.


Este era el panorama ayer por la mañana. No había casi personas o coches por la calle porque mucha gente ha pedido vacaciones anticipadas (las vacaciones oficiales empiezan hoy).

Normalmente a las 8 de la mañana esto está lleno de gente y coches.

Ni un alma.

Hombre, por ahí viene un pringao que no ha pedido vacaciones anticipadas.

Ya estamos de vacaciones!! UEEEE! Mañana nos vamos a Xiamen!

lunes, 4 de febrero de 2013

El año nuevo chino

Cuando estudias chino, uno de los temas que seguro vienen en el libro de texto es el del año nuevo chino, la festividad más importante en China. Si te crees lo que pone en el libro y lo que dicen los profesores, te lo imaginas como algo así:


Bailes de dragones, color rojo por todas partes, fus invertidos, familias felices haciendo jiaozis, fuegos artificiales...

Pero en realidad la imagen más representativa del año nuevo chino debería ser esta:

Hordas y hordas de gente, trenes a reventar, hostias por comprar un billete y precios de vuelos prohibitivos.

Mis colegas españoles están bastante nerviosos con el año nuevo chino. No entienden que cierren todas las fábricas y que todo se paralice. Desde luego, es un problema de organización. ¿Cómo puede ser que 1300 millones de personas se vayan de vacaciones a la vez? Es una locura, se mire por donde se mire. Pero hay que tener en cuenta la realidad china.

En China, mucha gente no vive en su "ciudad natal". La mayoría de los universitarios estudian en otra provincia, y luego trabajan en alguna otra ciudad. Los que no estudian y se ponen a currar de operarios en alguna fábrica, también. En China las distancias son enormes, los sueldos pequeños y las vacaciones casi inexistentes, así que si vives a 800 o 900 km (como mínimo) de tu pueblo solo vuelves allí una vez al año. Y la única manera de que veas allí a toda la familia es que todos tengan vacaciones a la vez.

Se podría argumentar que organizar las vacaciones de todo un país también es una forma de tener controlada a la población, pero hoy no me he levantado peleona.
El sábado empiezan las vacaciones, hasta el viernes que viene! (Y el sábado 16 y el domingo 17 se trabaja... no vaya a ser que la gente se acostumbre a eso de tener tiempo para hacer sus cosas y pensar).

martes, 29 de enero de 2013

Incontinentia Suma

El otro día en el supermercado, ya en el momento de pagar, me topé con este cartel delante de la caja:


Observé atentamente a los que había delante y detrás de mi en la cola (todos occidentales, era un supermercado de cosas importadas) a ver si mostraban signos de estar aguantándose la risa, pero no. Qué poco observadores.


Lo peor es que no es la primera vez que esto ocurre.
Mayo de 2009: esta nota aparece colgada en el ascensor de la residencia. Dado que el motivo por el que había que disculpar la "incontinencia" era que tenían que arreglar las puertas de los baños, creo que esta vez se equivocaron a propósito para hacer la coña. ¿O no? 

martes, 22 de enero de 2013

Power Station of Art

Con este nombre tan rimbombante (qué palabra tan molona) han bautizado a un nuevo museo de arte contemporáneo en Shanghai. Bueno, nuevo nuevo no es, lo abrieron el año pasado. Antes era un pabellón de la expo, y antes, una fábrica, o central térmica, o algo así.


Ahí al fondo...

Ahora hacen allí la Bienal de Shanghai. Para allá que nos fuimos el sábado por la tarde.
En el museo Vostell de Cáceres también hay torrecitas de estas, pero con coches y aviones...

Falda paracaídas de una artista camboyana.

Container para hacer papiroflexia o lo que se tercie en la más absoluta oscuridad, si el gracioso de turno no saca el móvil.
Desde la azotea había buenas vistas.

Los pabellones de la expo siguen ahí...
La chimenea-termómetro que yo miraba todos los días al salir del trabajo es ahora la chimenea-termómetro de la bienal.

lunes, 14 de enero de 2013

La cena de empresa

Ayer tuvimos la cena de empresa. Era en un complejo de lo más curioso que imitaba un pueblo de Xinjiang, o algo así.
La plaza del "pueblo"
La entrada del baño

Un camello que pasaba por allí y posó para la foto.
Lo de cena es un decir porque yo llegué a la una y media de la tarde junto a un grupo de compañeros para preparar las cosas: descargar del autobús los premios del sorteo, poner aperitivos en las mesas (pipas, galletas, caramelos, tofu...) y poco más. Los que iban a actuar podían ensayar su numerito.

Los premios del sorteo eran, ordenados de menor a mayor importancia: conjunto de toallas, secador, juego de sábanas, edredón tipo 1, edredón tipo 2, edredón tipo 3 (se supone que el tipo 3 era mejor que el 1 y el 2, más calentito supongo), lavadora, televisión y trozo de oro. No me tocó nada, aunque las posibilidades eran del 55% (solamente de toallas ya había 60 juegos...). Jo! qué mala suerte tengo. Aunque si me hubiera tocado "el oro" no sé qué cara hubiera puesto, la verdad. ¿Qué se hace con eso? Oro amarillo, por dios. Más hortera.

La urna de las papeletas del sorteo.

Yo fui haciendo fotos por las mesas mientras llegaba todo el mundo.




Las actuaciones fueron de un nivel penoso tirando a patético, pero al menos nos reímos. Qué peligro tiene darle un micrófono a un chino.
Lo vive.