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viernes, 9 de septiembre de 2016

La operación de Nico

¡Ayer operaron a Nico! Desde hacía unas semanas tenía una pata mucho más gorda que la otra. Fuimos a dos veterinarios y le hicieron pruebas: análisis de sangre, ecografía, rayos X. No sabían qué tenía. Al pinchar para intentar sacar una muestra de líquido no salía nada.
Menudo jamonaco.

No le dolía, ni le molestaba al andar, ni nada, pero eso no podía ser bueno. Así que ayer la llevamos a que le quitaran el bulto.
Nico esperando para entrar al quirófano.

Le pusieron anestesia total. Quedamos con el veterinario en que primero mirara qué era el bulto. Al cabo de un rato sale la enfermera para decirnos si queremos entrar a mirar. El veterinario ya había abierto la pata y tenía una masa sanguinolenta entre las manos. Menos mal que no soy delicada. Nos dijo que era una bola de grasa entre el músculo y el hueso. Decidimos que se la quitara. Tras otro rato, sale con un paquete como de charcutería en las manos. ¡La grasa de Nico! Pesó casi 500 gramos.

Volvimos a entrar al quirófano. Qué penita daba Nico, con una cicatriz enorme (le han puesto casi 20 grapas), la pierna y parte del lomo rapados (parece un cerdito) y el tubo de la anestesia todavía puesto (con una pinza para sujetar la lengua fuera de la boca). A los pocos minutos se despertó e intentaba mirarse la pata. Yo creo que pensó que se la habían cortado entera.
Nico recién despertada de la anestesia.

Intentaba mirarse la pata. Qué penitaaaa

La bajaron a planta (es decir, la metieron en una jaula para pacientes) y allí se tiene que quedar unos días. Ahora en un rato vamos a ver qué tal ha pasado el primer día.

Si alguien necesita veterinario en Suzhou, podemos recomendar Petway.

viernes, 11 de diciembre de 2015

El veterinario

El otro día llevamos a Nico al veterinario porque tenía un bulto en la barriga y C. es un poco paranoico. Como no se fía de los veterinarios chinos porque son unos sacaperras llamó a una señora que conoce que tenía un golder retriever para preguntarle a cuál iba ella.

La señora esta nos recomendó una clínica y allá nos fuimos el sábado. A sus siete años y medio, Nico nunca se había hecho una revisión médica. Así que contratamos el pack completo: electrocardiograma, análisis de sangre y de orina, ecografía y no sé qué más. 1400 yuanes (200 euros). Un poco de dolor, pero bueno, para quedarnos tranquilos. Si lo comparo con la vez anterior que fuimos a otro veterinario (yo sospechaba que Nico tenía una infección urinaria porque meaba 15 veces por paseo) no está tan mal. Solo por hacerle un análisis y darnos 5 píldoras de antibiótico nos clavaron 500 yuanes...

Los resultados de las pruebas mostraron que, para la edad que tiene, Nico está perfecta. El bulto en la barriga es un bulto de grasa por detrás del ombligo. Lo único que tenía era el nivel de proteínas bastante bajo. Así que ahora le damos una lata entera de "foie gras" para perros por la mañana, y el otro día se comió un huevo cocido.

Nico se lo pasó bomba en el veterinario. Tanta gente haciéndole caso, y tantos perros y gatos por alrededor. Había un braco de Weimar super bonito con una pata de atrás más larga que la otra. Nunca había visto un perro discapacitado en China (criado por un chino). También había un kuvasz enorme que había ido a bañarse. Entre unas pruebas y otras estuvimos allí casi tres horas. El veterinario me pareció bastante profesional. Hasta nos dijo que las proteínas bajas podían ser una cosa momentánea y que volviéramos dentro de dos semanas para repetir las pruebas de sangre (gratis).

Lo peor para Nico fue la ecografía. Le raparon toda la barriga, ahora que llega el invierno, y la examinación en sí duró bastante así que tuvo que estar un buen rato panza arriba. Ahora se está rascando todo el rato porque le pican los pelos al crecer.

Nico odia que le hagan fotos. Esta pose la conseguí mediante soborno con avellanas.