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viernes, 26 de febrero de 2021

Lo que siempre me preguntan en China

¡Este mes ha hecho nueve años desde que vine a vivir a Suzhou! Es la ciudad en la que he pasado más tiempo, exceptuando Cáceres, claro, ahí estuve 18 años. Antes de venir a Suzhou viví en Beijing y en Shanghai cuatro años, así que echemos cuentas... llevo trece años en China. Cuando voy a España de vacaciones (bueno, cuando iba... antes de la era covid), la gente siempre hace bromitas diciendo cosas del tipo "ya eres china". ¡Ay, pobres ingenuos! Con esta jeta, ni aunque viviera en China 300 años dejarían de considerarme extranjera. Incluso a Baby A. (quizás ya debería llamarlo Niño A.) le llaman extranjero aunque también es chino, porque no tiene cara de chino.

Esto de ser (o parecer) extranjero en China hace que la gente siempre te haga ciertas preguntas. En serio, hay algunas que debo haberlas contestado un millón de veces, más o menos. Por ejemplo...

 

- ¿Te has acostumbrado a la comida china?

Para los chinos, la comida es una cosa muy importante. Sí, ya sé que todo el mundo come, pero no sé, aquí la comida es una parte de la cultura mucho más significativa que en otros sitios. Prueba de ello es que uno de los saludos tradicionales no es "Hola", sino "¿Has comido?" (吃饭了吗). Total, que cienes y cienes de veces me han preguntado: "¿Te has acostumbrado a la comida china?". He oído que muchos chinos lo pasan bastante mal con el tema del yantar cuando van al extranjero y un excompi al que mandaron a España dos semanas vino quejándose de "tener que comer pan todas las mañanas". Así que es de esperar que una de las cosas que más intriguen a la gente es qué tal llevo el tema de la comida, después de tantos años en China. La verdad es que no tengo ningún problema, a mí me gusta toda la comida del mundo (menos el pimiento verde, puaj).

Guotie o empanadillas fritas.

 


- ¿Sabes usar palillos?

Joer, si después de 13 años en China no supiera usar los palillos tendría que hacérmelo mirar, ¿no? Que tampoco es que sea física cuántica... (¿Los físicos cuánticos qué dirán cuando algo es muy difícil? A lo mejor dicen que es chino, jajaja).




- ¿Hablas chino?

Esta no es tan sorprendente, dado que hay muchos extranjeros que se tiran años viviendo en China y no son capaces ni de pronunciar xiexie (gracias) correctamente. Lo más gracioso es que a veces me han preguntado esto en medio de una conversación EN CHINO. Hola, ¿en qué estamos hablando si no?


- ¿Sabes chino porque estás casada con un chino?

¡Chan chan! Esta no me la preguntan tanto como las tres anteriores, pero algunas veces cae también. Me da mucho orgullo y satisfacción responder que no, ya sabía de antes. Aunque sí es verdad que con él he aprendido un montón de palabrotas y expresiones informales.


- Hello!

Vale, esto no una pregunta pero también lo dicen mucho. En plan, personas que no conoces de nada, por la calle. Pronunciado "halou", normalmente. Se lo dicen mucho a A. y él se queda en plan "¿Ein?", a lo que yo tengo que explicar que, aunque mi hijo tenga cara de extranjero, no habla inglés, pero sí mandarín y dialecto de Suzhou (y español).

Halou, extranjeros.


Yo creo que me tomo bastante bien estas preguntas aunque sean siempre las mismas. No sé, al menos preguntan sin malas intenciones. Son muy curiosos, los chinos. Una vez, un taxista de Beijing me preguntó cuánto ganaba mi padre... creo que eso ha sido lo más raro que me hayan preguntado nunca aquí.



viernes, 21 de febrero de 2020

Confiar en el prójimo

Ayer tuve que bajar a por un paquete y vi el tinglado que hay montado ahora con los envíos. Normalmente (es decir, antes del virus) los repartidores meten los paquetes en unos casilleros que hay por todas partes y te mandan al móvil una contraseña para que puedas abrir el casillero y sacar el paquete. Si es comida a domicilio, te la suben a casa. Pero ahora, como los residenciales no quieren que entre nadie ajeno a la propiedad para minimizar contagios, los repartidores tampoco pueden entrar. Que quizás diréis, qué exageración, total, porque entre un mensajero. Pero es que aquí los residenciales son enormes, en el mío yo diría que viven 5000 personas por lo menos, y comprar o pedir comida por internet es algo totalmente común y corriente, así que normalmente hay un montón de mensajeros y repartidores entrando todo el día. Vamos, es que los mensajeros suelen trabajar solo un residencial, para que os hagáis una idea del volumen de paquetes que se mueve. Hasta hace unos días, como de todas formas solo había un par de empresas de mensajería trabajando y no les dejaban entrar, dejaban los paquetes en la acera, en la puerta del residencial, y te mandaban un mensaje para que fueras a buscarlo. Aquello parecía el mercadillo. Pero ahora el residencial ha montado estas estanterías para que dejen ahí las cosas:

Para los paquetes.


Para la comida.

La gracia de los tenderetes estos es que los repartidores dejan ahí el paquete o la comida y se piran... O sea, que en teoría, yo podría ir tan pancha, llevarme la comida de alguien y zampármela. O coger un paquete que no es mío. De hecho, cuando fui a recoger mi paquete nadie me preguntó nada. Pero si han montado esto es porque se fían de la honradez de los vecinos. ¡Qué bonito! Y, oye, mi paquete estuvo ahí varias horas y nadie lo tocó.

Todavía seguimos con el coronavirus pero en la última semana solo ha habido dos casos nuevos en Suzhou. C. lleva yendo a la oficina desde el lunes. Ikea sigue sin abrir. Los colegios y universidades tampoco se sabe cuándo empezarán el curso. Pero parece que poco a poco vamos volviendo a la normalidad.

viernes, 14 de febrero de 2020

Rumores sobre el coronavirus

Coronavirus, coronavirus, coronavirus. Qué pesada soy, ¿verdad? No hablo de otra cosa. Pero es que, muchachos y muchachas, llevamos tres semanas encerrados en casa así que no hacemos nada interesante, y aquí no se habla de otra cosa que del virus. Esta semana también he tenido algo de tiempo libre en horas de trabajo, así que me pongo a mirar cosas en internet, una cosa lleva a la otra, y acabas metida en un agujero como el de Alicia en el que los rumores son cada vez más alucinantes. Voy a hacer una lista de los que he oído hasta ahora:
  • El virus lo creó China en un laboratorio para diezmar a su población. Este rumor creo que cobró fuerza cuando salió la noticia de que un artículo de unos científicos indios decía que el virus parecía artificial. Lo que no se dijo tanto fue que ese artículo no había sido revisado por otros científicos (como suele ser lo normal) y que parece que sus conclusiones están bastante cogidas con pinzas. Por otra parte, el gobierno chino no es santo de mi devoción, pero tendrían que estar muy gilipollas para soltar adrede un virus que va a paralizar todo el país y a afectar la economía.
  • El virus lo creó Estados Unidos para desestabilizar China (y diezmar a la población). Mira, este ya me parece más verosímil, jajaja. Pero no, ya se ha demostrado que el virus no es articifial.
  • No hay ningún virus, la gente se está muriendo de la contaminación tóxica que hay en Wuhan. Bueno, es verdad que en Wuhan y en toda China hay una contaminación espantosa, pero no mata tan rápido.
  • Las cifras que publica cada día el gobierno chino son mentira. Esto creo que todo el mundo sabe que es así. Pero no necesariamente porque haya un afán de esconder la verdad (que no estoy diciendo que no lo haya, puede que sí, yo qué sé). Se sabe que las cifras de contagiados son probablemente mucho más altas porque no hay suficientes kits de prueba para hacerle el test a todo el mundo que tiene síntomas. Aparte, parece que estos tests no son del todo fiables y dan muchos falsos negativos. Hasta ahora, China solo contaba como casos confirmados a los que se hacían el test y daban positivo. Desde ayer cuentan a todos los que diagnostica el médico (creo que por examinación de los síntomas y radiografía de los pulmones, pero no estoy segura). Este cambio en la forma de contar los casos ha hecho que de un día para otro haya 14000 infectados más en la estadística.
  • La cifra real de muertes es 50 000, 90 000 o 300 000, dependiendo de a quién creas. Aquí mi principal duda es: Si hay tantísimos muertos en China, ¿cómo es que en el extranjero solo ha habido tres? 
  • Los crematorios en Wuhan están trabajando 24 horas al día para quemar todos los cadáveres. Y relacionado con este, el siguiente...
  • El nivel de dióxido de sulfuro en la atmósfera de Wuhan es muy elevado y esto quiere decir que se está quemando mucha materia orgánica (cadáveres). Parecía la prueba perfecta, ¿no? Excepto que... lo que más produce dióxido de sulfuro es la quema de combustibles fósiles y casualmente en Wuhan está la segunda acerería más grande del mundo. Aquí desmontan esta conspiración.
  • A algunos pacientes infectados los están ejecutando y cremando antes de que se mueran ellos solos.
Estos son algunos de los rumores que he leído hasta ahora. Varios ya se ha demostrado que son falsos, pero se siguen repitiendo una y otra vez. Yo el único que me creo es el de que las cifras reales sean más altas, me parece bastante probable. Pero vaya, que de "cifras más altas" a "300 000 muertos" hay un buen trecho.
Las cifras oficiales hasta ayer.


Desde que ha empezado toda esta movida, el post más visto en mi blog es uno que escribí hace casi 4 años sobre las comidas chinas que a los extranjeros les parecen asquerosas. Parece que después de saber que el virus vino de algún animal raro que se vendía en el mercado de Wuhan, la gente quiere saber qué más cosas horribles se comen aquí. Supongo que todos los que llegaron buscando carnaza se fueron decepcionados, ya que en mi lista no aparecen ni la sopa de murciélago, ni ratones vivos, ni tofu mohoso y otras cosas que he visto por ahí. Que sí, que alguien las comerá porque hay gente pa tó, pero de ahí a ponerlas como platos típicos chinos...


jueves, 6 de febrero de 2020

Aquí seguimos con el coronavirus

Ya llevamos 15 días de arresto domiciliario autoimpuesto y no hay muchas novedades. Ayer nos enteramos de que hubo un infectado en nuestro residencial el 26 de enero, pero hasta ahora no hay más casos. El virus sigue campando aparentemente a sus anchas (ya hay más de 50.000 casos entre confirmados y sospechosos) pero el número de personas que se han recuperado ya duplica a las que han muerto. Vamos, que pillar el virus no es una sentencia de muerte, como parece ser que están haciendo creer los medios internacionales. En un periódico sensacionalista británico leí un artículo en el que pintaban al virus como poco más o menos el apocalipsis zombie y decían que la gente se caía muerta por las calles. Incluso en periódicos serios mencionan el número de muertes en todos sitios, pero el de recuperados es muy difícil encontrarlo (las cifras oficiales en este momento son 564 muertos y 1188 recuperados). Parece que las noticias en España están diciendo también que los supermercados están vacíos en China, porque varias amigas me han preguntado si necesitaba que me mandaran cosas. Yo agradezco la preocupación, pero al menos en Suzhou tenemos de todo. Hasta encontramos mascarillas en la farmacia de nuestra calle.
Las cifras oficiales esta mañana: 28060 infectados confirmados, 24702 sospechosos, 3859 en estado grave, 564 muertes y 1188 recuperados.

En Suzhou de momento ha habido 60 casos, de los cuales 4 ya se han recuperado. No se ha confirmado ninguna muerte. El comienzo del curso escolar se ha retrasado de momento hasta el 2 de marzo. El lunes que viene se supone que todo el mundo tiene que empezar a trabajar, pero es probable que vuelvan a retrasarlo. Ya se han anunciado subsidios para las pequeñas empresas. El domingo fuimos al Alcampo a comprar provisiones y conseguimos casi de todo. No había de todas las verduras, pero de otras sí (también es verdad que fuimos por la tarde; la gente mayor suele arrasar con las verduras por la mañana). En otras ciudades parece ser que están prohibiendo a la gente que salga de casa y solo puede salir una persona cada dos días para comprar comida, pero en Suzhou de momento no. Nosotros podemos salir si queremos, pero casi todo el mundo está en casa. Desde la ventana de la cocina veo el edificio de enfrente y todo el mundo está en pijama y mirando por la ventana. La comida a domicilio y una empresa de mensajería siguen funcionando, pero no pueden entrar al residencial y tienes que salir a la puerta principal a recoger tu pedido.

Yo casi que me he acostumbrado ya a estar en casa (más ahora que estoy trabajando; en nuestra empresa empezamos el lunes a trabajar todos desde casa). Lo peor es Baby A. Desde que empezó toda esta movida le cuesta mucho dormirse, supongo que porque no está lo suficientemente cansado, al no pisar la calle. Cada día intento pensar en algún juego nuevo para que se entretenga. De momento lo que más le gusta hacer es "cocinar" espaguetis de mentira y dárselos de comer a sus muñecos. También me ha llenado las paredes de rayajos de cera y lápiz. Me da bastante igual, la verdad. Ahí se van a quedar para la posteridad, jajaja. Muchos días ve la tele, pero solamente 10 minutos. Son unos dibujos sobre un bebé y cuando quiere verlos hace el gesto de lavarse los dientes, porque en uno de los primeros episodios que vio el bebé se lavaba los dientes.
El trajecito de año nuevo chino que solo ha podido lucir en casa, con lo presumido que es.


Nosotros pasamos mucho tiempo leyendo noticias en el teléfono, aunque yo cada vez estoy leyendo menos porque el tema cansa ya. Sobre todo la insistencia en pintarlo peor de lo que es en los medios internacionales. Que sí, que Wuhan es un puto caos y no dan abasto en los hospitales, pero el resto de sitios no. Lo peor que estamos pasando es el aburrimiento. Hace unos días hubo un escándalo porque la Cruz Roja china no estaba enviando las mascarillas y trajes protectores a los hospitales que tratan a los infectados, sino que tenía las cosas acumulando polvo en su almacén o las mandaba a otros hospitales. También se está hablando mucho de que el gobierno local de Wuhan tardó mucho en reaccionar y que muchos infectados allí no consiguen sitio en ningún hospital. La gente está bastante cabreada. Muchas aerolíneas han suspendido sus vuelos a China. De todas formas, a menos que se esté en Wuhan, me parece que es más probable pillar el virus estando encerrado en un avión durante más de 10 horas con 300 personas más que no quedándote aquí en tu casa. La cosa es que no sabemos cuándo tiempo vamos a tener que estar así en cuarentena. En teoría si todo el mundo lleva dos semanas en casa y el virus se manifiesta en máximo 14 días, ahora tendría que ralentizarse el número de contagios, ¿no? Menos la gente de Wuhan que no ha conseguido ingresar en el hospital y se lo está pegando a toda su familia...

Pues nada, a ver cómo está la situación la semana que viene. Seguiremos informando...
¡Todo el mundo a ponerse la mascarilla!

¡Y si se te han acabado las mascarillas, puedes ponerte una garrafa de agua como escafandra! 

miércoles, 29 de enero de 2020

El coronavirus en Suzhou

Como ya sabéis porque está en todos los noticieros, hay un virus nuevo rondando por China. Los primeros casos aparecieron en Wuhan a principios de diciembre, pero hasta el 31 de ese mes no se anunció oficialmente que se trataba de un virus nuevo. Durante las tres primeras semanas de enero no se oyó mucho del tema, hasta que la cosa explotó el jueves pasado cuando se decretó el cierre de Wuhan. Hasta este momento (29 de enero a las 16:00, hora de China) hay 6043 casos confirmados y 9239 sospechosos. Han muerto 132 personas y 114 se han recuperado. En Suzhou de momento hay 20 casos confirmados.


El virus apareció en el peor momento, justo antes del año nuevo chino. Durante estas fechas, millones de chinos que trabajan fuera vuelven a sus pueblos o ciudades para celebrar las fiestas. Se dice que antes de que cerraran Wuhan habían salido ya 5 millones de personas; normal que el virus ya se haya extendido por todo el país y parte del extranjero. Supuestamente el virus se contagió a humanos en un mercado de Wuhan del que primero se dijo simplemente que era un mercado de marisco pero luego se supo que vendía toda clase de cochinadas. Menudo cabreo me pillé yo cuando vi las fotos del mercado, allí tenían animales salvajes vivos y te los mataban en el momento para que te los llevaras calentitos. Un cartel de uno de los puestos anunciaba desde marmotas hasta camellos, pasando por zorros o serpientes. ¿¿Quién quiere comer estas cosas?? La mayoría de los chinos también fliparon al saberlo y por las redes sociales empezaron a circular mensajes en plan "Cierra la puta boca y deja de comer cerdadas" (traducción libre, pero el sentido era ese más o menos). Una amiga que es de Hubei, la provincia donde está Wuhan, pero vive en Chengdu, iba a ir a pasar las fiestas con sus padres pero tuvo que cancelar el viaje. 19 días de vacaciones, probablemente todos los que tiene al año, desperdiciados.

Yo empecé las vacaciones el jueves, justo el día que la cosa se salió de madre. Por la mañana había quedado con una amiga para llevar a los niños a jugar y poco antes de salir de casa me escribió para decir que su marido no quería que salieran de casa. Creo que ese fue el día que se confirmó el primer caso en Suzhou. Nosotros no teníamos planeado viajar a ningún sitio, si acaso un día a Wuxi, aquí al lado, pero yo quería ir al Ikea, al centro comercial, estar fuera de casa simplemente... ¡que como curro desde casa siempre estoy aquí encerrada! Pero, aunque aquí no nos han puesto en cuarentena, la recomendación oficial es evitar salir si no es absolutamente necesario. Así que prácticamente no hemos salido de casa desde que empezó esta movida. Un día fuimos a cenar con unos amigos que habían venido de Taiwan y otro fuimos a visitar a la abuela de C. Ambas veces nos desplazamos en coche y llevamos mascarilla.
Calles vacías. Normalmente en año nuevo chino están vacías aunque no haya virus, pero ahora da más yuyu.

¿Y qué hacemos todo el rato en casa? Buena pregunta... nos levantamos tarde (porque, total, no tenemos nada que hacer), intentamos entretener al niño, vemos series, leemos... y poco más. Por lo menos no tenemos problemas de falta de comida ya que habíamos hecho acopio para las vacaciones y además nuestras respectivas empresas nos mandaron un montón de "cestas de año nuevo chino" con frutos secos, golosinas, fruta, carne... así que de momento no hemos tenido ni que ir al supermercado. Pero hay gente que había planeado ir de viaje y no ha podido y que están pasando las fiestas a base de tallarines instantáneos. Según se dice, en muchas ciudades es difícil encontrar fruta y verdura fresca. En este vídeo que grabó alguien de Wuhan después de que se impusiera la cuarentena se ven colas enormes para entrar en un supermercado. En Suzhou, por lo que he oído, no hay problemas de abastecimiento. Otra cosa que no hay es mascarillas, alcohol (del de desinfectar, no del de beber) y termómetros. El otro día C. fue a una farmacia y nada más entrar el dependiente le dijo que no había ninguna de esas tres cosas. Parece que estos días la gente no compra otra cosa en la farmacia. Nosotros mascarillas y termómetros tenemos, el alcohol se nos ha acabado y tenemos una botella pequeñita de desinfectante de manos para las emergencias. En el transporte público no te dejan entrar si no llevas mascarilla. Bueno, eso en las ciudades en las que no lo han cortado.
Pastelitos bastante apañados que le mandaron a C. desde Beijing. Me recuerdan un poco a los polvorones españoles.

En los últimos días los casos han aumentado bastante porque ahora están apareciendo los casos que se contagiaron hace una semana. Para intentar frenar los contagios, muchas ciudades han cerrado todos los lugares de esparcimiento público y prohibido las reuniones en restaurantes. Suzhou hoy ha anunciado el cierre temporal de algunos centros comerciales. No sé si mucha gente estaba saliendo de casa, mi impresión es que todo el mundo está encerrado. En las redes sociales chinas se han compartido vídeos de lo que está haciendo la gente para matar el aburrimiento, hay algunas muy graciosas como una familia que montó su propio baile del león con una manta y un cubo como cabeza. También se ha decretado la extensión de las vacaciones hasta el lunes que viene y algunas ciudades lo han extendido una semana más, hasta el 9 de febrero. Estas medidas son temporales y no sé si las volverán a alargar cuando llegue el momento. ¡Pero es que la movida esta podría durar perfectamente hasta el verano! Quizás nos pongan a todos a trabajar desde casa, y las fábricas no sé cómo lo harán. Pero la extensión de las vacaciones es algo nunca visto en China, donde normalmente tenemos que trabajar el fin de semana cuando hay una semana libre para recuperar algunos días. Y hoy varias aerolíneas han anunciado que dejan de volar a China temporalmente, a ver si va a ser más grave la cosa de lo que nos están contando. Yo ya no sé qué creer, porque WeChat está lleno de rumores y contrarrumores.

Pues eso, que menudas vacaciones nos han dado y vaya la que han liado los subnormales a los que les da por comer murciélago y cosas parecidas (y los que las venden). Que los cuelguen a todos del palo mayor.


lunes, 12 de febrero de 2018

Cocina china vs cocina española

Desde que trabajo desde casa (este es mi tercer año) cocino más y solo salgo a comer fuera los fines de semana. Antes comía en restaurantes cada día y la diferencia se nota un montón... en la báscula. Desde mi momento más "pesado", a finales de 2015, hasta ahora, la diferencia es de 8 kilos, que no es moco de pavo. Y no es que esté pasando hambre ni nada, simplemente como más verduras, menos arroz, menos fritangas y, por supuesto, nada de aditivos y aceites chungos de los que usan en los restaurantes. Pero la verdad es que hoy no venía a hablar de la comida en sí, sino del lugar en el que se prepara: las diferencias entre una cocina china y una cocina española.

Lo que más se echa en falta en las cocinas chinas, cuando vienes de España, es un horno. ¿A que no se os ocurre ningún plato chino que se haga en el horno? Ea, es que no lo usan, así que no lo tienen. Nada de pollo asado, pescado o verduras al horno, ni por supuesto pizza o lasaña. Pero los chinos jóvenes y modernos sí suelen comer estas cosas (al menos pizzas, y la moda de hacer galletas y tartas en casa también ha llegado aquí), así que muchos apartamentos ahora tienen un hornito pequeño, tamaño microondas. Yo tenía uno en el piso de Shanghai pero la verdad es que nunca lo usé. Ahora en Suzhou tengo un horno de verdad (era uno de mi requisitos indispensables; el otro era lavadora con agua caliente) así que puedo hacer todo lo que se me ocurra (que tampoco es mucho, jajaja).
Hornito que se compran los chinos jóvenes para hacer pastelitos.

Algo que hay en todas las cocinas chinas pero que yo antes no sabía ni que existía es la arrocera (bueno, yo la llamo mifanera, mifan es arroz en chino). Claro, en España esto no tendría ningún sentido porque nadie come tanto arroz blanco como para tener una maquinita específica para cocerlo. Pero la verdad es que el cacharro este sirve para más cosas: hacer platos de arroz con cosas y sopa de arroz y cocinar al vapor.
La usamos bastante.

Otro electrodoméstico imprescindible en las casas chinas es el hervidor de agua, no solo para hacer té sino también para beber agua caliente (según los chinos, el agua caliente bebida cura todas las enfermedades). Esto no lo hay en todas las casas en España, pero cada vez es más común (según mis observaciones totalmente subjetivas).
Yo la uso más que nada para rellenar la botella de agua caliente y no congelarme por las noches.

En todas las cocinas chinas hay también un wok, pero yo no tengo. Me apaño con las sartenes normales de fondo plano. El wok parece muy complicado de manejar y no me veo yo poniendo el fuego con llamas en modo infierno y lanzando los salteados por los aires...

En cuanto a lo más básico de una cocina, que son los fogones, también hay algunas diferencias. En España suele haber 4 fogones, mientras que en China se apañan con dos. Debe ser porque los platos chinos se hacen más rápido y además porque el wok ocupa un montón de espacio. También el wok debe ser el motivo de que aquí no haya vitrocerámicas (o yo nunca las he visto en una casa), porque a ver cómo usas el wok...

En los pisos pequeños que no tienen cocina independiente suele haber un hornillo eléctrico para una sola sartén/cacerola, pero supongo que esa gente no cocina mucho.


Una cosa que me acabo de comprar y con la que estoy encantada de la vida es la yogurtera. En China es complicadísimo encontrar yogures con una textura adecuada (que no sea líquida, parece que aquí se lleva beber el yogur con pajita) y sin azúcar añadido (y además un montón). Hay un par de marcas que fabrican yogures sin azúcar, pero a un precio de escándalo, más de un euro por vasito. Así que al final decidí comprarme una yogurtera, que vale cuatro perras, y hacerme el yogur natural yo misma.
Mi yogurtera, más maja ella...

Otra cosa que en China no existe es el lavavajillas. Jamás he visto uno. Aquí lo friegan todo a mano. En cambio, mirad lo que he encontrado en Taobao mientras buscaba fotos para poner en esta entrada... un aparato que todo el mundo debería tener en su casa:
¡Máquina para hacer tostadas y huevos fritos a la vez! ¡Súper útil!

miércoles, 18 de enero de 2017

"Mi madre también es extranjera"

La mayoría de los niños (y adultos) de mi residencial tienen miedo de Nico, pero hay un par de niñas que se atreven a tocarla. El sábado por la mañana bajé a hacer el pipí matutino y una niña de 5 o 6 años me preguntó:
- Tía, ¿tu perro muerde?
(Tía en el sentido de pariente, no el "tía" que decimos en España a los amigos. Los chinos llaman hermano mayor a las personas un poco mayores que ellos, tío a las personas de la edad de sus padres y abuelo a las personas de la edad de sus abuelos. El momento en el que pasan de llamarte hermana mayor a llamarte tía es un gran trauma).
- No, claro que no.
- Quiero tocarla pero me da un poco de miedo.

La niña se acercaba un poco y cuando Nico se movía hacia ella se asustaba. Agarré a la perra, le enganché la cabeza entre mis piernas y le ofrecí el lomo a la niña para que la tocara. La niña encantada de la vida.

Me mira (yo llevaba la mascarilla anti contaminación puesta) y me pregunta:
- Tía, tú eres extranjera, ¿no?
- Sí.
- ¿De dónde eres?
- De España.
- Mi madre también es extranjera, ¿sabes?
- ¿Ah sí? ¿De dónde es?

La niña sale corriendo y chillando: "¡¡MAMÁAAAA!! ¿Tú de dónde eres?" y vuelve a los 5 segundos:
- De Ningxia (una provincia en el noroeste de China).

Cuando se lo conté a C. se partía el culo. Supongo que la niña confundió las palabras 外国人 waiguoren (extranjero) con 外地人 waidiren (chino de otra provincia).

Al volver a casa pasé al lado de la niña y su madre. La niña estaba diciendo: "¡¡MAMÁAAAAA quiero un perro!!".

La madre me miró con cara de odio.

jueves, 10 de marzo de 2016

Vivir sin dinero en el bolsillo

En Suzhou ya se puede vivir perfectamente sin necesidad de usar dinero en efectivo ni tarjetas bancarias. ¡Puedes pagarlo todo con el móvil! Supongo que en otras ciudades también, ya que en China absolutamente todo el mundo tiene móvil (menos el padre de C.).

Las dos aplicaciones más usadas para pagar son Alipay y el monedero de WeChat. Alipay existe desde hace muchos años ya que es la forma de pago que se usa en Taobao.

Si tienes ambas aplicaciones en tu móvil no tienes que preocuparte de si tienes o no dinero en la cartera antes de salir de casa o antes de pedir comida a domicilio. La verdulería de debajo de mi casa acepta pagos con WeChat. La señora que vende tortas y churros para el desayuno acepta Alipay. Cuando pido comida (mediante una de las cientos de aplicaciones para pedir comida que existen en China, yo uso Eleme) la pago por anticipado con Alipay. ¡Qué comodidad!

¿Qué hay que hacer para poder usar Alipay y WeChat para pagar en tiendas y restaurantes? Lo primero es tener un teléfono inteligente. Si vives en China probablemente tengas WeChat instalado porque es la aplicación de mensajes por excelencia. Debes vincular una tarjeta bancaria, aunque si no lo haces, en tu cartera también puede que aparezca algo de dinero que hayas conseguido al hacer clic en los famosos hongbao (sobres rojos). Para vincular tu cuenta tendrás que introducir el número de la tarjeta (las de débito también sirven), tu nombre (tal y como lo registraron en el banco al abrir tu cuenta bancaria), número de pasaporte y número de teléfono. ¡Y voilá! Recibirás un mensaje de texto con una clave para activar el monedero. Es bastante fácil. Yo fracasé al primer intento porque intenté vincular una tarjeta del Bank of China y no me dejó. Con la del Merchants Bank no hubo ningún problema.

Con el monedero de WeChat también se puede recargar dinero en el móvil, traspasar dinero a otra persona y pagar las facturas. Las que se dejan pagar por internet, claro. Mi compañía del gas sigue anclada en el siglo XIX y tengo que ir a sus oficinas para recargar una tarjeta que luego tengo que meter en el contador. Agüita. Antes la electricidad y el agua también se recargaban así.

El monedero de WeChat.

Alipay es más complicado porque tienes que verificar tu identidad para poder meter dinero en tu cuenta. Pero con un poco de paciencia lo conseguirás. Durante el proceso tendrás que enviar copia de tu pasaporte y de tu visado, y te ingresarán una pequeña cantidad al azar en tu cuenta bancaria que tendrás que introducir como confirmación de que esa cuenta es tuya de verdad. ¡Pero si yo lo conseguí, tú también puedes! Una vez que todo esté terminado podrás gastarte todos tus ahorros en Taobao si quieres. Alipay también tiene una opción de depositar dinero en la que te pagan más intereses que en el banco. No sé cuánto tiempo más sobrevivirá esto, los bancos ya están atacando a Alipay porque les quita la clientela.
La interfaz de Alipay.

¡Qué cómodo es esto de pagar con el móvil! El problema es que como no veo el dinero no me doy cuenta de cuánto estoy gastando...

Otro día también os contaré cómo es totalmente posible vivir sin salir de casa, porque puedes pedir que te manden absolutamente todo a domicilio: la compra del supermercado, la fruta y las verduras, cualquier otra cosa que compres por internet, la comida ya preparada... ¡Mi bola de cristal me está avisando de la epidemia de obesidad que se prepara en China!

Para terminar, un juego: si estás añadiendo una tarjeta bancaria al monedero de WeChat, y de repente decides que no, que no quieres hacerlo, y le das al botón de volver y te sale este mensaje de confirmación, ¿le darías a que sí o a que no?
En otras palabras, si en español te preguntan "¿No vincular tu tarjeta?", responderías "No", ¿verdad? En inglés yo también hubiera respondido "No". ¡Pues no! Si pulsas no vuelves a la pantalla de vincular la tarjeta. Si pulsas sí sales de ese menú. "¿No vincular tu tarjeta?" "Sí". Lógica china. Con C. ya he tenido más de una discusión por esto y he pedido aclaraciones: ¿¿sí, significa que sí quieres o que no quieres??

lunes, 1 de febrero de 2016

La vecina cotilla

El otro día bajé a sacar a la perra nada más levantarme, como de costumbre. Estaba lloviendo así que fuimos al parking, que es el lugar oficial de pasear a los perros y los niños en los días de lluvia. Iba yo toda adormilada con el pijama de oso peludo, los pelos de loca recién levantá y las legañas de no me he lavado la cara todavía. Y hete aquí que nada más llegar, una señora de mediana edad con un caniche marrón viene hacia mí y señala la hoja de periódico que llevaba en la mano.
"¿Sabes leer chino?", me pregunta.
"Sí", le digo. Tampoco era plan de ponerme a explicar que aunque leo chino, el periódico solo lo quiero para recoger las cacas de la perra. Ay, madre. Menudas ganas de charrar tenía la señora. Empezó a hacerme el tercer grado habitual: ¿De dónde eres? ¿Trabajas aquí? ¿Estás casada? ¿Cuántos años tienes?

Cuando le dije 31 se puso muy contenta. "¡Anda, como mi hija! ¡Es tigre!". "Err, no, si es tigre es del 86 así que es dos años más joven que yo, yo soy rata". "Ah, es verdad, que los occidentales contáis los años de la otra manera". (La manera correcta, diría yo, jaja. Qué es eso de sumar dos años por toda la cara...). "¡Eres toda una experta en China! ¿Y tu novio es chino? Claro, por eso hablas tan bien". No daba una, la pobre.

Luego me preguntó qué país era mejor, China o España. Esta es una pregunta que los chinos plantean muy a menudo y probablemente no haya una buena respuesta. Yo normalmente digo que "los dos sitios están bien". Pero esta señora dijo que no, no, seguro que España estaba muchísimo mejor y que a ver si su hija conseguía emigrar a algún país extranjero.

Después de un buen rato de charla en la que me preguntó mi vida y me alabó en todos los aspectos posibles, le dije que tenía que irme. Me acompañó hasta el ascensor. Le pregunté si vivía en mi bloque y me dijo que no. ¿Entonces para qué se había ido conmigo hasta el ascensor? En ese momento pensé si no sería un miembro de uno de esos grupos de jubilados chinos que hacen dinero extra denunciando sospechas de comportamientos ilegales (en Beijing la policía detuvo a varios actores por consumir drogas gracias a estas señoras espías, y en Zhejiang denunciaron a varios extranjeros por trabajar de forma ilegal). No sé si esta vecina se quedó abajo esperando a ver en qué piso me bajaba, pero si espera ganar dinero conmigo va lista. Yo soy 100% legal. O quizás solo era una señora aburrida con ganas de conversación.

martes, 22 de septiembre de 2015

Breve guía de Suzhou

Últimamente me han escrito unas cuantas personas preguntándome por la vida en Suzhou, ya que iban a mudarse aquí o lo estaban considerando. Y se me ha ocurrido que podría escribir un post hablando brevemente sobre cómo es la vida aquí y, por supuesto, lo que más nos preocupa a todos, cuánto cuesta vivir en Suzhou.

Suzhou, según los estándares chinos, es una ciudad de tamaño medio. Cuando buscas información en internet y te aparecen esas imagénes idílicas de calles con canales, y ese mote absurdo de "la Venecia de China" (no sabéis la cantidad de Venecias que hay en China, y el montón de ciudades que se autodenominan "la perla de Asia". Un poco más de originalidad, señores), te imaginas un pueblito. Esto me lo ha confirmado un chico que trabaja en mi ex empresa y que llegó hace dos semanas a Suzhou: no se esperaba las avenidas y los rascacielos. Pero es que, señores, ¡Suzhou tiene 6 millones de habitantes! Y cuando vives aquí, la verdad es que las calles antiguas y los jardines no los pisas mucho.

Suzhou se divide a grandes rasgos en 5 distritos urbanos: la ciudad antigua, en el centro; Suzhou Industrial Park (SIP) al este; Suzhou New District (SND) al oeste; Xiangcheng en el norte y Wuzhong en el sur. La mayoría de los extranjeros viven en el SIP, pero también hay bastantes en el SND y en la ciudad antigua. Si se viene con familia, yo creo que vivir en el SIP es la mejor opción. Los apartamentos son nuevos, las calles son amplias, es más tranquilo que otras zonas y hay muchas zonas verdes. ¿Y el desagradable tema pecuniario? Pues unos 4000-5000 RMB (570-715 euros, he hecho el cambio a 7) por un apartamento amueblado de dos habitaciones. Si se quiere vivir en uno de los residenciales favoritos de los extranjeros, con pisos bastante grandes y muy bonitos ya nos ponemos en unos 7000 RMB (1000 euros). Y si se quiere vivir en un service apartment, algo así como un apartamento-hotel, pues échale de 10.000 para arriba.

Una calle fantasma en el SIP.

El interior de mi ex residencial (sí, en Suzhou también nieva a veces).
 Si se viene con familia, uno de los temas que trae más quebraderos de cabeza es la escolarización de los niños. Si son niños pequeñitos yo creo que pueden ir perfectamente a la guardería china, pero si son niños mayores que tienen que continuar sus estudios ya es más complicado. Los colegios chinos dan todas las clases en chino, evidentemente, y me parece que ni siquiera pueden aceptar niños extranjeros, aunque hablen chino. Aparte está la cuestión de si algún padre occidental desearía que sus hijos pasaran por el infierno que es la escuela china, pero ese es otro asunto. (Por si alguien no sabe de qué hablo, los niños chinos tienen muchísima presión y no tienen tiempo más que para ir al colegio, hacer los deberes e ir a clases extraescolares. Algunos padres chinos de mi edad están empezando a rebelarse contra esto porque ya lo sufrieron en sus propias carnes y no están tan obsesionados con que su hijo sea el primero de la clase).

La otra opción es que tus hijos vayan a un colegio internacional. Pero, ay, amigos, esto cuesta un riñón y parte del otro. Los dos colegios internacionales que más me suenan (porque son los que más se anuncian, supongo) son el Dulwich y el Suzhou Singapore International School (se encuentran fácilmente en google). Los precios rondan los 20.000-25.000 euros por curso, y no estoy segura de si incluyen uniforme, autobús, comedor, etc. (Probablemente no). Con estos precios, obviamente casi todos, si no todos, los niños que estudian allí es porque las empresas de sus padres corren con los gastos. O eso, o sus padres tienen sueldazos. Pero bueno, si mis hijos estudiaran allí, yo pagara ese dineral y luego no llegaran a presidentes del gobierno como mínimo, yo demandaba al colegio. Con esos precios no esperaría menos.

Tema compras: en Suzhou hay un montón de centros comerciales. Los que hay en el SIP han abierto todos hace pocos años. Tenemos Auchan (Alcampo), Carrefour, Walmart y cadenas chinas. Aparte hay algunos supermercados de productos importados como Euro Mart y Summit. En los supermercados grandes también suele haber algunos productos importados, como mínimo aceite, galletas, pasta, salsa de tomate, cereales... Casi toda la leche que consumen los chinos es importada de Australia, Nueva Zelanda o Europa. Siempre hay alguna oferta y se puede conseguir un litro por aproximadamente 10 RMB/1,5 euros (cuando lo pienso en euros me duele). Si se compran productos locales es más barato, claro, pero depende de cuáles. La fruta no es especialmente barata. Un kilo de manzanas (normalitas, no las de mejor calidad) vale 9 RMB/1,3 euros en la frutería de debajo de mi casa. Las verduras sí son bastante baratas. El arroz se vende en sacos de 10 kilos o a granel. En esta entrada se pueden ver fotos de un supermercado (concretamente, el Auchan de Suzhou).

Uno de los centros comerciales más nuevos. En un día entre semana, claro. Los fines de semana hay bastante más gente.

¿Y comer en restaurantes? Pues hay precios para todos los gustos. Desde comerte un plato de arroz o tallarines con acompañamiento por 12 RMB / 1,7 euros en una de los miles de pequeños restaurantes que son poco más que un agujero en la pared, hasta gastarte 800 RMB por persona en el buffet de un hotel de lujo o en un restaurante de postín. En Suzhou hay restaurantes de casi todos los países asiáticos y una mezcolanza de restaurantes occidentales. Algunos están bien, otros son el timo de la estampita. En un restaurante occidental cuenta con gastarte de 100 RMB por persona para arriba (bueno, si eres de poco comer y poco beber, puede que menos). Como normal general, no esperes que la comida occidental esté igual de buena que en tu país, a menos que veas que el cocinero es occidental.

Para comprar ropa: en Suzhou se pueden encontrar casi todas las marcas occidentales. Desde H&M o Zara (que es bastante más caro que en España) hasta Prada, Gucci y cosas así (que también son más caras que en el extranjero). Por supuesto, también hay millones de tiendas chinas, para las que sean delgaditas y quepan en sus tallas. Además, hay mercadillos a los que me encantaba ir cuando era estudiante en Beijing pero en los que ya no pierdo el tiempo porque qué aburrimiento tener que regatear por cada calcetín (aparte de que la calidad es bastante mala). También está la opción, muy popular entre los extranjeros pero también entre los chinos, de hacerse ropa a medida por bastante menos de lo que costaría en Europa y eligiendo tú mismo las telas y los diseños.

¿Y el transporte? Tenemos dos líneas de metro abiertas por el momento. Una cruza Suzhou de este a oeste y la otra de norte a sur. Están construyendo bastantes más y la ciudad está patas arriba en muchos sitios. El precio del billete cuesta entre 2 y 6 RMB, me parece, dependiendo de la distancia. También hay un montón de líneas de autobuses, pero si no sabes chino es complicado saber a dónde van ya que las paradas solo están en chino. De todas formas, no es mala idea saber qué autobuses pasan cerca de tu casa y en qué dirección van. Los taxis son muy baratos comparados con Europa. En Suzhou empiezan en 11 RMB y puedes cruzarte la ciudad por 60. Si no hablas chino, asegúrate de llevar el nombre del lugar al que quieres ir escrito en caracteres. Los taxistas no hablan inglés.

¿Has oído que la contaminación en China es un problema muy serio? Pues sí, lo es. Ahora, no como eso que dicen que equivale a fumar 40 paquetes de cigarrillos al día. Eso es un error de cálculo que se ha extendido por internet como la pólvora. Pero sí, el aire no está tan limpio como en España, ni el cielo es tan azul. Este último año parece que la calidad del aire ha mejorado, al menos con respecto a los años anteriores. Muchos extranjeros se compran un filtro de aire para respirar bien dentro de casa. El mío creo que costó 3.000 y pico RMB pero se puede hacer DIY por cuatro perras comprando los componentes en Taobao. Lo importante es cambiar el filtro con frecuencia (y estremecerse al comprobar la de mierda que se ha quedado pegada).

Respecto al clima, en verano hace calor y en invierno hace frío. ¡Jaja! Este verano ha sido suave, pero normalmente las temperaturas alcanzan los 35-40 grados con una humedad bastante alta, así que es bastante incómodo. Todas las casas, oficinas y centros comerciales tienen aire acondicionado para poder sobrevivir. En invierno llega a hacer 0 grados y en ocasiones incluso menos, pero no hay calefacción y también se pasa bastante mal. La mayoría de la gente lo sobrelleva como puede poniendo el aire acondicionado caliente o haciendo lo que hacen los chinos: ponerse el abrigo dentro de casa.

Parque al lado del lago en SIP y edificio de los pantalones al fondo.

Otro parque con lago pequeño y el antiguo edicio de las aduanas al fondo.


¡Y hasta aquí esta mini guía para vivir en Suzhou! Si me llegan preguntas nuevas quizás la actualizaré o escribiré la segunda parte.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Los peligros de dejar a tu novio solo en casa

Dejar aun hombre solo en casa durante la semana es muy arriesgado. Sobre todo si tiene acceso a Taobao y una tarjeta de crédito con amplio saldo para gastar. ¿Que por qué es arriesgado? Pues porque al volver a casa puedes encontrarte con algo como esto:

Ni mi abuela tenía unas tazas tan feas.
Al principio de trasladarme a trabajar a Shanghai, cada fin de semana que volvía a Suzhou iba con miedo. Miedo de ver qué horror supremo habría comprado C. en internet durante esos días. Taobao es un peligro y se acaban comprando cosas que no se necesitan con una facilidad asombrosa. Por ejemplo, C. compró esa preciosa taza con platillo de la foto (un juego de dos) porque estaba comprando otra cosa y de repente se le ocurrió que necesitábamos tazas (aunque ya teníamos varias). Para ahorrarse los gastos de envío tenía que comprarlas en la misma tienda online en la que había comprado las otras cosas, y las únicas que tenían eran estas. ¿Y qué era lo que estaba comprando en esa tienda, tan importante que acabamos cargando con las tazas horrorosas? Pues... algo que jamás usamos: las cositas donde se apoyan los palillos. No sé por qué se le ocurrió comprar eso, ni que fuéramos un restaurante pijo.



Normalmente C. no compraba cosas para la casa, pero todo empezó cuando nos mudamos al piso nuevo de Suzhou. Muchos muebles y electrodomésticos ya venían con la casa, pero la lavadora la teníamos que comprar. C. no pisa una tienda si no le va la vida en ello, así que por supuesto la compró por internet. De regalo le mandaron una cafetera, mira qué majos. "Mira qué bien, ahora puedes hacerte café de verdad". Pero a la semana siguiente, en vez de un paquete de café molido, lo que me encontré fue esto:
¡¡Un molinillo!!
Que sí, que el café recién molido está más rico y blablabla, pero total, yo no lo bebo. Y después de varios meses, puedo decir que la que muele el café todos los sábados y domingos soy yo, mientras C. saca a la perra. ¿Y sabéis por qué compró el molinillo? Porque al ir a comprar café molido, vio que el café en grano era más barato.

Cuando compramos las lámparas para las mesitas de noche casi nos peleamos también. Resulta que él quería que fueran transparentes, pero yo no, yo quería que tuvieran algo de color porque todo en la habitación es color madera y para que fuera un poco más alegre. Al final le dije: "¡Compra las que tú quieras!". Las personas normales saben que las lámparas de las mesitas de noche tienen que ser iguales, ¿verdad? Se compran en pareja. Bueno, pues C. optó por la vía salomónica y ahora tenemos dos lámparas diferentes: una de cristal transparente con pantalla blanca y otra con la pantalla y el pie azul turquesa. Ole con ole. Para que no nos enfademos.

Editado 11/8: por petición popular del 100% de los comentarios, foto de las lámparas. En realidad las mesitas de noche también son distintas... es que una venía ya con la casa.

Taobao debería añadir un paso más a la hora de realizar el pago: ¡la verificación por parte de la mujer de la casa!

martes, 14 de julio de 2015

El descansillo

En China, cuando te compras un piso, aparte de pagar por los metros cuadrados en los que vas a vivir también tienes que pagar por los metros cuadrados del descansillo, el ascensor, las escaleras, etc. (la parte proporcional que te toque, digo yo). Supongo que este es el motivo por el que los chinos suelen usar el descansillo como almacén.

En nuestro piso de Suzhou, como es un residencial "bien", lo único que mis vecinos colocan fuera de sus puertas es el armario de los zapatos (sí, en China se quitan los zapatos al llegar a casa). Alguien también tiene aparcado en el garaje un cochecito de pasear niños y un coche de juguete (como un todoterreno en miniatura), pero en el garaje hay mucho espacio y no molesta.

Ahora bien, el apartamento de Shanghai es otra historia. Este residencial es viejo y los pisos no son muy grandes (menos de 40 m2, yo diría), así que en el descansillo de cada piso hay todo un muestrario de objetos. Como vivo en el cuarto piso (quinto según los estándares chinos, para quienes la planta baja es el primer piso) y no hay ascensor, cada vez que subo o bajo las escaleras observo el tinglado que tienen montado. Macetas, montones de libros, cajas, zapatos, paraguas, bicicletas, balones de baloncesto y hasta un altar a algún dios, tienen. A todo esto ya estoy acostumbrada. Pero ayer ya fue el no va más: los del piso de abajo han sacado al descansillo lo que parece ser los muebles de su salón. Varias sillas de madera, el tablero de una mesa grande y algo que no sé si es la puerta de un armario o el cabecero de una litera.

Es increíble la manera en la que han colocado las sillas. Como el descansillo es muy estrecho las han colgado del hueco de la escalera, sujetándolas a la barandilla con alambres.

Una auténtica obra de ingeniería.

Ahí en la esquina superior derecha se ve el altarcillo.

Hay otro vecino que tiene aparcada la bici en el descansillo. El otro de más allá, encima de un mueble viejo tiene la caja vacía de una tele Xiaomi de 50 pulgadas por lo menos. Una bici no cabe en casa, pero la tele gigante sí. Es que es de pantalla plana.

Obsérvese el montón de trastos encima del mueble, aparte de la caja de la tele.


La verdad es que más que un descansillo, lo de este edificio parece un bazar. ¿Y nadie robará nada?

martes, 23 de septiembre de 2014

Cosas a las que terminas acostumbrándote en China

¡Pues ya estoy de vuelta en Suzhou! Creo que ya se me ha pasado el jet lag y ahora tengo que ir mentalizándome para empezar a buscar trabajo, aunque no creo que empiece en serio hasta que no vuelva de Taiwan (nos vamos allí del 1 al 7 de octubre). Y llevo unos días pensando en cosas a las que terminas acostumbrándote cuando vives en China. Como por ejemplo...

- Comer arroz todos los días. 
Cada vez que vuelvo a España mucha gente me pregunta: "¿No te aburres de comer arroz todos los días?". La verdad es que ni lo pienso. Simplemente, si comes comida china tiene que estar acompañada de un bol de arroz, de lo contrario te sientes raro. Yo no llego al extremo de algunos chinos, que dicen que si no comen arroz es como si no hubieran comido, pero para acompañar está bien, sobre todo cuando te ponen muchos platos con salsas aceitosas.
También es cierto que en muchos restaurantes medio finos el arroz ya se ve como algo vulgar; en ese tipo de sitios se come sin arroz y tampoco pasa nada (aunque seguro que muchos chinos tradicionales dicen que se quedan con hambre y piden un bol de arroz para rematar la faena).

- La comida picante.
Recuerdo la primera vez que compré un pinchito de carne en un puesto callejero, en mi primera semana en Beijing. Estaba cubierto de un polvillo rojo muy curioso y cuando le di el primer mordisco me salió fuego por la boca. ¿Pero cómo se podían comer eso tan tranquilos? ¡Si picaba como un demonio! Con la ayuda del pollo Gongbao y de la comida coreana fui acostumbrando el paladar a la comida picante y ahora ya puedo con casi todo. Me sigue dando respeto cuando te traen el típico plato de Sichuan en el que solo se ve rojo y sudo por las patillas mientras me lo como, pero me gusta.

El hot pot picante y el no picante.

- Beber agua caliente o del tiempo.
Los españoles están acostumbrados a beber agua de la nevera y se quedan ojipláticos cuando van a un restaurante en China y les ponen un vaso de agua humeante (sin té ni nada). Al principio a mí también me daba fatiga, beber agua caliente a palo seco es demasiado raro, pero después de un tiempo me acostumbré. Ahora soy incapaz de beber agua de la nevera, me duelen los dientes y todo. La prefiero del tiempo, aunque sea verano.

- Las preguntas personales.
La primera vez que un taxista pekinés te pregunta cuánto gana tu padre (la pregunta original era cuánto ganaba yo, pero en aquel momento yo no trabajaba) la situación te parece un poco violenta. Pero será cotilla este hombre, ¿a él qué le importa? Ocho años después, cuando el vigilante de tu residencial te pregunta que cuándo te vas a casar y a comprar un piso, que ya tienes una edad, sonríes y dices "Ya veremos". Qué vas a hacer, ellos son así y así seguirán, nunca cambiarán.

Estos niños se acaban de enterar de que todavía no me he casado.


- Salir a la calle en pijama.
Esto no lo vi apenas en Beijing, así que cuando me mudé a Shanghai me sorprendió ver a tanta gente por la calle en pijama. ¿Pero estos no eran los más glamourosos de China? ¡Pues vaya timo! ¿Cómo se atreven a salir así? He de confesar que en la actualidad paseo a Nico en pijama todas las noches (en mi defensa he de decir que no es un pijama que use para dormir, es solo el pijama de estar por casa).

- Los baños públicos.
Bueno, no creo que nunca nadie pueda acostumbrarse al olor de un baño público chino. Es difícil de explicar si nunca se ha estado en uno, pero huele como pises fosilizados de la prehistoria en un lugar que nunca ha conocido lo que es el desinfectante o la lejía. Simplemente aprendes a soportarlo durante unos segundos y salir corriendo de allí lo antes que puedas!


¿Se os ocurre alguna otra cosa? Seguro que me he dejado un montón en el tintero.