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jueves, 10 de marzo de 2016

Vivir sin dinero en el bolsillo

En Suzhou ya se puede vivir perfectamente sin necesidad de usar dinero en efectivo ni tarjetas bancarias. ¡Puedes pagarlo todo con el móvil! Supongo que en otras ciudades también, ya que en China absolutamente todo el mundo tiene móvil (menos el padre de C.).

Las dos aplicaciones más usadas para pagar son Alipay y el monedero de WeChat. Alipay existe desde hace muchos años ya que es la forma de pago que se usa en Taobao.

Si tienes ambas aplicaciones en tu móvil no tienes que preocuparte de si tienes o no dinero en la cartera antes de salir de casa o antes de pedir comida a domicilio. La verdulería de debajo de mi casa acepta pagos con WeChat. La señora que vende tortas y churros para el desayuno acepta Alipay. Cuando pido comida (mediante una de las cientos de aplicaciones para pedir comida que existen en China, yo uso Eleme) la pago por anticipado con Alipay. ¡Qué comodidad!

¿Qué hay que hacer para poder usar Alipay y WeChat para pagar en tiendas y restaurantes? Lo primero es tener un teléfono inteligente. Si vives en China probablemente tengas WeChat instalado porque es la aplicación de mensajes por excelencia. Debes vincular una tarjeta bancaria, aunque si no lo haces, en tu cartera también puede que aparezca algo de dinero que hayas conseguido al hacer clic en los famosos hongbao (sobres rojos). Para vincular tu cuenta tendrás que introducir el número de la tarjeta (las de débito también sirven), tu nombre (tal y como lo registraron en el banco al abrir tu cuenta bancaria), número de pasaporte y número de teléfono. ¡Y voilá! Recibirás un mensaje de texto con una clave para activar el monedero. Es bastante fácil. Yo fracasé al primer intento porque intenté vincular una tarjeta del Bank of China y no me dejó. Con la del Merchants Bank no hubo ningún problema.

Con el monedero de WeChat también se puede recargar dinero en el móvil, traspasar dinero a otra persona y pagar las facturas. Las que se dejan pagar por internet, claro. Mi compañía del gas sigue anclada en el siglo XIX y tengo que ir a sus oficinas para recargar una tarjeta que luego tengo que meter en el contador. Agüita. Antes la electricidad y el agua también se recargaban así.

El monedero de WeChat.

Alipay es más complicado porque tienes que verificar tu identidad para poder meter dinero en tu cuenta. Pero con un poco de paciencia lo conseguirás. Durante el proceso tendrás que enviar copia de tu pasaporte y de tu visado, y te ingresarán una pequeña cantidad al azar en tu cuenta bancaria que tendrás que introducir como confirmación de que esa cuenta es tuya de verdad. ¡Pero si yo lo conseguí, tú también puedes! Una vez que todo esté terminado podrás gastarte todos tus ahorros en Taobao si quieres. Alipay también tiene una opción de depositar dinero en la que te pagan más intereses que en el banco. No sé cuánto tiempo más sobrevivirá esto, los bancos ya están atacando a Alipay porque les quita la clientela.
La interfaz de Alipay.

¡Qué cómodo es esto de pagar con el móvil! El problema es que como no veo el dinero no me doy cuenta de cuánto estoy gastando...

Otro día también os contaré cómo es totalmente posible vivir sin salir de casa, porque puedes pedir que te manden absolutamente todo a domicilio: la compra del supermercado, la fruta y las verduras, cualquier otra cosa que compres por internet, la comida ya preparada... ¡Mi bola de cristal me está avisando de la epidemia de obesidad que se prepara en China!

Para terminar, un juego: si estás añadiendo una tarjeta bancaria al monedero de WeChat, y de repente decides que no, que no quieres hacerlo, y le das al botón de volver y te sale este mensaje de confirmación, ¿le darías a que sí o a que no?
En otras palabras, si en español te preguntan "¿No vincular tu tarjeta?", responderías "No", ¿verdad? En inglés yo también hubiera respondido "No". ¡Pues no! Si pulsas no vuelves a la pantalla de vincular la tarjeta. Si pulsas sí sales de ese menú. "¿No vincular tu tarjeta?" "Sí". Lógica china. Con C. ya he tenido más de una discusión por esto y he pedido aclaraciones: ¿¿sí, significa que sí quieres o que no quieres??

jueves, 8 de enero de 2015

Más difícil todavía

Últimamente me han pasado varias cosas que me han llevado a pensar que China está haciendo todo lo posible para complicarle la vida al máximo a la gente, sobre todo a los extranjeros. ¿Lo harán a propósito? Voy a ser buena y voy a pensar que no, que debe ser por motivos de seguridad, o algo.

Las dificultades comenzaron hace ya un par de años, cuando se decidió que para comprar un billete de tren había que hacerlo mediante presentación del carnet de identidad para los ciudadanos chinos y pasaporte para los ciudadanos extranjeros. Esto en principio no debería suponer ningún problema, si exceptuamos el pequeño detalle de que las máquinas de venta automática de billetes solo aceptan el carnet de identidad chino, así que los pobres extranjeros se tienen que poner a la cola de la ventanilla sí o sí. Y cualquiera que haya estado en China sabe que el vestíbulo de venta de billetes de una estación china se parece más a esa escena de Mary Poppins en la que la gente cree que el banco ha quebrado y va a reclamar sus ahorros, que a otra cosa. Vivan las colas interminables y el señor que se cuela porque "solo quiere preguntar una cosita".

Como ahora vivo en Shanghai durante la semana y los findes vuelvo a Suzhou, cada semana me toca ir a comprar billetes de tren, De pronto recordé que en ctrip se pueden comprar billetes de tren por internet. ¡Albricias! Hace un par de semanas compré uno sin problemas.

Pero mi cuenta de alipay (como paypal pero chino) no tenía mucho dinero y me dispuse a recargar. ¡Ingenua de mí! Resulta que, no sé desde cuando, hay una nueva norma que exige que el propietario de una cuenta de alipay verifique su identidad. Si no verificas, no puedes recargar dinero (y por tanto no puedes comprar nada). ¿Y cómo se verifica? Pues primero tienes que mandar una foto de la página de datos de tu pasaporte, la página del visado y la página donde esté el último sello de entrada al país. Luego tienes que vincular tu cuenta de alipay con una cuenta corriente de un banco chino. A los dos días alipay te hace una transferencia de una pequeña cantidad. Cuando la recibes, vuelves a la página de alipay e introduces la cantidad que has recibido. Después de eso (durante este tiempo alguien en alipay habrá comprobado que efectivamente has mandado copia de tu pasaporte y no una foto del Pato Donald) tu cuenta ya está verificada y puedes empezar a recargar y comprar por internet.

Pero recordaréis que yo quería recargar dinero en alipay para poder comprar billetes de tren online. Hace un par de días abrí tan contenta la web de ctrip, busqué mi tren, elegí mi billete, y a la hora de pagar... QUE NO. ¡¡Que ahora para comprar billetes de tren por internet tienes que hacerte una cuenta en la web oficial de los ferrocarriles chinos y verificar tu identidad!! ¡¡AAAAAAH!! Así que mandé a ctrip a hacer gárgaras y fui a una oficina de venta de billetes, donde por una módica comisión de 5 yuanes pude por fin comprarlo.

Ah, y lo mejor: aunque por un milagro divino consigas comprar un billete de tren online, todavía tienes que ir a que te impriman tu billete en papel. Si decides ir a la estación de tren, tendrás que ponerte a la cola de la ventanilla. Así que comprar el billete por internet solo sirve para asegurarte de que no te vas a quedar sin billete.

Billete de tren chino, más complicado de conseguir que el Santo Grial.


El colmo de los colmos me pasó el otro día. La de recursos humanos de mi nueva empresa me mandó una invitación para unirme a un grupo de Wechat. Un grupo de Wechat es como un grupo de Whatsapp, un sitio donde solo se dicen tonterías. Pues bien, para poder unirme al grupo de Wechat... tuve que vincular mi cuenta de Wechat con una tarjeta de débito de un banco chino!!! No me preguntéis por qué, porque no tengo ni idea. Y encima, una de mis tarjetas fue rechazada sin darme ninguna explicación. ¿Quizás porque era de un banco de Suzhou y yo en ese momento estaba en Shanghai? Me creo cualquier cosa.

Y por último, hoy en la oficina un compañero brasileño estaba intentando configurar el acceso a su banco online. Para ello tenía que crearse un usuario y escribir su nombre real, que es el que figura como titular de la cuenta del banco. Pues no ha podido hacerlo porque... su nombre es demasiado largo y no cabe en el espacio que dan en la página web. ¡Chan chan! Cierto es que tiene un nombre larguísimo, como de telenovela, pero el banco chino ya podía prever que los extranjeros tienen nombres más largos que los chinos.