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martes, 21 de abril de 2020

Los chinos tienen el culo azul

Ya estoy bastante hartita de hablar sin parar del coronavirus y además últimamente no hay muchas novedades sobre ese tema en China, así que hoy os voy a contar algo que seguro que no sabíais y que tenía pendiente desde hace tiempo. Atención, redoble de tambores... ¡los chinos tienen el culo azul!

¿Cómo se os ha quedao el cuerpo?

Antes de que alguien se me eche al cuello, tengo que matizar esta afirmación. Los chinos (y todos los asiáticos, y más gente) tienen el culo azul cuando son pequeños, debido a una cosa que se llama melanocitosis dérmica congénita (más información en Wikipedia). Bueno, no siempre es el culo, a veces es en otras partes del cuerpo. Con la edad, esa coloración azulada va desapareciendo. Normalmente al llegar a la adolescencia ya ha desaparecido del todo y no pueden hacer bromas con los Pitufos y Verano azul (¡badabum tssss!).

Baby A. se parece más a mí que a su padre y no tiene mucho de chino, pero el culo azul sí lo ha heredado.

[Foto eliminada]



Más que azul, parece que le hubieran pegado una paliza, ¿verdad? Esta foto fue a las dos semanas de nacer, ahora ya no está tan oscuro.

Otra cosa de la que yo no sabía que había diferencias entre las razas es la cera de las orejas. Yo ya me había dado cuenta de que cuando C. se limpia los oídos el bastoncillo sale limpísimo y yo tenía un poco de complejo porque cuando yo me los limpio, el bastoncillo sale tirando a amarillo. ¡Pues resulta que es que hay dos tipos de cera de las orejas! La húmeda y amarilla/naranja es más común en la raza blanca y la seca y blanca es la que tienen la mayoría de los asiáticos. Baby A. ha heredado mi tipo de cera y sus abuelos chinos se asustaron cuando vieron el bastoncillo tan sucio (tranquilos, solo le limpiamos los oídos por la parte de más afuera, ya sé que no es bueno hurgarse). ¡Tuve que explicarles que esa es la cera normal para mí!

Yo no sé vosotros, pero a mí este tipo de curiosidades me fascinan porque no son cosas que te plantees. C. pensaba que todo el mundo tiene la mancha azul al nacer y yo pensaba que todo el mundo tiene la cera de las orejas amarilla. Hace poco también descubrí que no todo el mundo puede hacer vibrar el músculo del tímpano a voluntad, como yo. Resulta que tengo un superpoder y he tardado 35 años en descubrirlo, jajaja.


martes, 27 de noviembre de 2018

Moda infantil en China

A mí la verdad es que nunca me habían gustado especialmente los bebés, y antes de tener al mío solo había cogido en brazos a uno una vez (y se puso a llorar enseguida), pero la ropita de bebé siempre me ha parecido muy mona. La moderna, no la tradicional con faldones y cosas de esas. Pero, ay amigos, hasta que llegué a China y vi lo que les ponen aquí a los niños... ¿qué han hecho los pobrecitos para merecer este ultraje?

- Pantalones con abertura
Esto es lo que más choca cuando llegas a China: ver a los niños correteando con el culo al aire porque tienen un agujero o raja en los pantalones. Esto se debe a que a los niños chinos los enseñan a hacer sus necesidades a demanda, es decir, cuando su madre o abuela los pone en cuclillas y emite una especie de silbido. Como los ponen en cualquier momento y lugar (si están en la calle, pues en un árbol, encima de una papelera, o en el mismo suelo), no llevar pañales y tener los pantalones agujereados ahorra tiempo.

La madre de C. trajo un día una bolsa llena de ropa de bebé de segunda mano de la prima de C., y absolutamente todos los pantalones eran abiertos. Yo no quise ni uno porque, lo siento mucho, pero aunque mi bebé sea medio chino no va a ir por ahí con el culo al aire. Luego un día fue a una tienda y vino cargada con un montón de ropa. Los pantalones están cosidos, pero la costura de la entrepierna es más sencilla y se puede abrir fácilmente con una tijera para convertirlos en pantalones abiertos.


- Estampados y diseños horrorosos
Cada vez que paso por una tienda de ropa china para bebés me entran ganas de llorar porque es todo un horror. Unas combinaciones de colores, unos estampados feísimos, palabras sin sentido en inglés por doquier, conjuntos que parecen pijamas, vestidos de princesa y millones de volantes para las niñas... "Por suerte", solo una persona me ha regalado ropa de este estilo, un amigo de C. que vino a ver al niño y nos trajo una caja regalo con esto:
Los voy a usar como pijama porque no me gusta tirar cosas nuevas... pero no he visto cosa más horrorosa en mi vida, jajaja. Y lo peor es que he visto a niños vistiendo ropa en este plan por la calle.


- Más capas que una cebolla
Yo creo que ya lo he mencionado alguna vez: para los chinos, el frío causa todo tipo de enfermedades y es probablemente la causa de muerte número uno. Y como los bebés son tan pequeñitos y delicados, hay que tener especial cuidado y abrigarlos bien para que no cojan frío. Así que a los pobres los envuelven en tropecientas mil capas de ropa hasta que no se pueden ni mover y se les ponen las mejillas coloradotas.
Así llevan a los bebés cuando hace 30 grados, que la brisa de septiembre es muy traicionera.

- Babero posterior
Esto está relacionado con el punto anterior. Como llevan a los niños excesivamente abrigados, los pobres sudan que es una barbaridad, sobre todo cuando son un poco más mayorcitos y corretean por ahí. Entonces les ponen una especie de toalla que se mete por el cuello, entre la piel y la ropa, y tiene un extremo con dibujitos que sobresale. Así la toalla absorbe el sudor. ¿No sería más fácil quitarle una de las capas de ropa, que si está sudando es porque lleva demasiadas? Nooo, qué va, mucho mejor ponerle el babero posterior.



- Zapatillas oruga
Estas zapatillas supongo que son cómodas porque no hay que andar preocupándose por los cordones, pero me dan coraje porque las tienen absolutamente todos los niños de China. ¡¡Son una plaga!! ¡¡Como las orugas esas peludas asquerosas en primavera!!


- Oros
Vale, esto no es algo que les pongan a los niños en el día a día, pero tienen la costumbre de regalarles cosas de oro a los bebés: pulseras, tobilleras y colgantes. Algunas aparte de oro también llevan jade. Si me hubieran regalado una o dos probablemente no hubiera dicho nada, pero es que tengo 7 u 8 cosas de estas de oro. Se supone que se las tengo que poner cuando hagamos su fiesta de los 100 días, que será el 9 de diciembre. Como le tenga que poner todos los oros que le han regalado, va a parecer M. A. Barracus, el del Equipo A. Mirándolo por el lado bueno, si hay otra crisis y todos mis ahorros se quedan en nada, puedo vender todo este oro y recuperar algo.
Lo que les gusta a los chinos el oro bien amarillo y brillante. A mí me parece una horterada, pero para gustos colores.


- Cabezas rapadas
Esto no es ropa ni complementos, pero forma parte de "la moda china". Aquí muchos siguen creyendo que si le rapan la cabeza a los niños, el pelo les crecerá más grueso y fuerte. Bueno, la verdad es que en España también hay gente que sigue pensando que esto es verdad (no lo es). A mí me da cosita ver a los bebés con la cabeza rapada porque parece que tienen cáncer o algo... También se hace cuando los bebés celebran su fiesta de los 100 días. Como podréis imaginar, yo no tengo intención de raparle la cabeza... y menos en pleno invierno.


Más entradas sobre moda china: la moda premamá, horrores estilísticos y las camisetas en inglés de Taobao.






viernes, 22 de junio de 2018

Protección contra los espíritus

El otro día C. apareció cargado con una especie de rama de alguna planta. A mí me recordó a cuando en Semana Santa la gente cuelga ramas de palma de la terraza (al menos en Cáceres), pero aquí se cuelgan de la puerta de entrada y he visto que las tienen varios vecinos.
Mi puerta, más chinorri imposible.

Al principio entendí que C. decía que esa planta espantaba los mosquitos, así que le dije que la pusiéramos dentro de casa (me traen frita los mosquitos, y eso que vivimos en el décimo piso. Yo no sé cómo llegan hasta aquí. A lo mejor es que tengo un criadero en casa y no me he enterado). Pero me contestó que no, que se tiene que poner fuera, porque también espanta a los malos espíritus y de ahí que también incluya un ajo. ¿Serán malos espíritus vampíricos?


No sé esta tradición de dónde viene porque yo es la primera vez que cuelgo la rama esta y no me suena haberla visto en años anteriores. Debe ser algo antiguo que se ha vuelto a poner de moda otra vez.
Detalle de la planta. No sé qué es...

jueves, 7 de junio de 2018

Creencias chinas en el embarazo

No sé si sabéis, y si no os lo digo yo ahora, que los chinos son muy supersticiosos. Creo que no tengo ninguna entrada dedicada a este tema (me lo apunto) pero, por ejemplo, cuando fuimos a Wuyuan vimos que encima de la puerta de las casas había un espejito colgado para evitar que los malos espíritus entraran (se ven reflejados y salen corriendo de lo feos que son). También es muy común que los chinos, aunque digan que no son creyentes, pongan inciensos en todos los templos que vean, ya sean budistas o taoístas. Y si pasan por una iglesia cristiana también rezan, por si acaso. Cualquiera sabe qué dios existe de verdad, así que mejor tenerlos a todos contentos.

Como no podía ser menos, también tienen un montón de supersticiones y creencias raras para el embarazo. He encontrado un artículo científico publicado en la revista Asian Nursing Research donde mencionan varias. Voy a poner solo algunas de las más interesantes:
- No cambiarse de casa o hacer renovaciones en la casa: desestabiliza la energía vital del feto. Pues en la primera ya la hemos cagao, llevamos varios meses haciendo renovaciones en nuestro nuevo minipiso de arriba.
- No clavar clavos: si haces un agujero en la pared, el feto tendrá malformaciones.
- No ir a bodas: se dice que una invitada embarazada trae mala suerte a la novia. Pues yo tuve dos embarazadas en la boda china y otras dos en la boda española. ¡Toma ya!
- No preparar la cama del bebé con antelación: trae mala suerte tener una cuna vacía en la casa.
- No ir al cementerio ni a funerales ni visitar a personas enfermas: las situaciones tristes afectan al corazón y al hígado y las emociones negativas liberan partículas dañinas que afectan el desarrollo del feto. También se dice que los espíritus pueden poseer al bebé. Este año en abril no fui al cementerio el día de los muertos, aunque yo no tenía problemas pero C. me dijo que mejor no fuera.
- No cortar las alas y las patas de un pollo: puedes dañar la integridad del bebé (¿¿cómo exactamente??).
- No levantar las manos por encima de los hombros: desestabiliza la energía vital del feto y provoca un aborto.
- No comer las siguientes cosas: sandía y alubias verdes (ralentizan la circulación sanguínea, afectan la absorción de nutrientes del feto, provocan abortos en el primer trimestre), conejo (el bebé nacerá con labio leporino o hendidura en el paladar), cualquier comida de color oscuro (el bebé tendrá la piel oscura), serpiente (el bebé tendrá escamas), mango, lichis y gambas (el bebé tendrá alergias o eczema), cordero (el bebé tendrá epilepsia), helado y plátano (provocan abortos en el primer trimestre, el bebé tendrá convulsiones).
En China se comen la sandía a cucharadas.


Estas son las supersticiones tradicionales y la verdad es que muchas de ellas no se siguen practicando, o al menos yo no las había oído mencionar. Las que sí me han dicho durante estos meses son las siguientes:

- No comer piña o almendras: son tóxicas. Os juro que esto lo pone en una app que se bajó C. Busqué en google para ver si en Occidente había alguna creencia parecida. Parece ser que la piña de verdad contiene una sustancia que puede ser tóxica, pero para eso te tendrías que comer ocho piñas de una sentada. Las almendras amargas son tóxicas, pero no sé a qué retrasada se le ocurriría comerse más de una, si están malísimas (yo una vez me comí una y se me durmió la boca, vamos, que te das cuenta al instante de que algo raro pasa con la almendra).

- No tener perros: en todo el mundo se dice que las embarazadas mejor no cambien la arena de los gatos para no pillar la bacteria esa que pueden tener en la caca, pero lo de los perros nunca lo había oído. ¿Supongo que es porque te pueden pegar enfermedades? Pero, por esa regla de tres, tampoco podrías convivir con personas. Me parece a mí que es más fácil que mi marido me pegue la gripe, que no que mi perra vacunada y desparasitada me pegue la rabia... Por cierto, un día cuando estaba paseando a Nico, una chica joven me preguntó si no era que las embarazadas no pueden tener perros. Yo le dije que en Occidente no tenemos esta creencia.
Abuela: Dicen que los perros perjudican al feto, regálaselo a alguien.
Embarazada: en Occidente las embarazadas tienen perro y no les pasa nada.
Perro: ¿Pero yo qué he hecho?



- No hacer deporte: o, prácticamente, no moverse. En este otro artículo científico, solo el 11 % de las embarazadas que participaron en el estudio en la ciudad de Tianjin alcanzó el mínimo de ejercicio recomendado (150 minutos a la semana) y la razón que dieron fue que "moverse demasiado provoca abortos". Parece que muchas chinas creen que su cuerpo es súper débil y delicado y no pueden hacer lo mismo que nosotras las extranjeras, que somos fuertotas porque todos los días tomamos leche y ternera.

- Comer por dos: esto también se dice en España, y es mentira. A partir del segundo trimestre necesitas ingerir más calorías, pero obviamente no como si fueras dos personas. ¡Si una es diminuta! La madre de C. intenta cebarme cuando viene a casa, pero yo no me dejo. No tengo estudios científicos que apoyen mi teoría, pero creo que muchas chinas engordan demasiado cuando están embarazadas... por no moverse y por comer como limas. La gente cuando me ve se sorprende de que solo me ha engordado la barriga y no el resto del cuerpo.

- No bañarse (es decir, sumergirse en agua): mucha gente aquí cree que si te bañas durante el embarazo, el agua le va a llegar al feto. Ejem. Estoy esperando a que abran las piscinas para ver la cara que ponen cuando me vean nadando con barrigón.

- No comer o beber cosas frías: bueno, esto lo dicen siempre, pero en el embarazo supongo que más aún. Para los chinos, las comidas y bebidas frías son el demonio en persona y probablemente la principal causa de mortalidad.

- Cortarse el pelo: mucha gente aquí aún cree que cuando te quedas embarazada tienes que cortarte el pelo bastante corto para que no le robe nutrientes al bebé. ¡Toma, morena!



¿Cómo se os ha quedao el cuerpo? A mí lo que me sorprende es que, creyendo los chinos que hay tantas formas en las que se puede tener un aborto espontáneo por hacer o comer algo equivocado, la gente aún se gaste el dinero en ir a una clínica de interrupción del embarazo. ¡Podrían ponerse a comer sandía y piña y levantar las manos por encima de los hombros mientras andan y ya tendrían la cosa solucionada!



jueves, 19 de abril de 2018

Mis caracteres chinos favoritos

Todo el mundo dice que el chino es muy difícil y yo, qué queréis que os diga, estoy de acuerdo. Que sííííííí, que la gramática es muy fácil y blablabla, pero aprender a escribir los caracteres es una putada muy gorda. Al principio te enseñan los facilitos, los que en origen eran una representación visual, como sol o luna, y dices: "Anda, qué gracioso". Luego la cosa se va complicando y ya no tiene ninguna gracia, y cada día después de clase tienes que escribir cada carácter nuevo 20 veces para que te entre en la mollera y te acuerdes en el dictado del día siguiente.

Cuando dejé de ser estudiante a tiempo completo, se me empezaron a olvidar un montón de caracteres. Si los veo escritos los reconozco, pero escribirlos a mano es harina de otro costal. Esto también les pasa a los chinos, sobre todo a los jóvenes que usan pinyin para escribir en el móvil (muchas personas mayores utilizan una opción que hay para "dibujar" los caracteres a mano en la pantalla y al hacerlo así supongo que no los olvidan tanto).

El carácter más complicado de todos (porque tiene muchos trazos) es biang, que es el nombre de unos tallarines. Menos mal que apenas se usa y los únicos que lo tienen que escribir son los pobrecillos que ofrezcan estos tallarines en su restaurante (pero muchas veces lo he visto escrito con el pinyin, porque no hay dios que lo escriba):
Es que parece de cachondeo, jajaja.

Yo prefiero los caracteres más sencillos. Mi preferido, sin ninguna duda, es este:

¿Sabéis lo que significa? PINCHITO. ¿A que es genial? ¡No hace falta saber chino para entenderlo! Por cierto, se pronuncia chuan, y si estás en el norte de China le tienes que añadir muchas erres detrás (chuanrrrrr) para que te entiendan.

Otro que me gusta mucho es san:
A ver si sabéis qué es, que también está muy claro. Es... ¡paraguas!

Otro que me hace mucha gracia es una combinación de dos caracteres (la tercera imagen, pero necesita explicación previa):

 Mu, que significa árbol o madera (este carácter normalmente se usa con el significado de madera). Parece un poco un árbol, ¿no? La línea horizontal es el suelo y las tres de abajo las raíces.




Lin es un apellido y también significa madera, ya que son dos árboles.






Senlin... cinco árboles... ¿y esto qué será? ¡Pues qué va a ser! Bosque, jajaja.






¡Ay, ojalá todos los caracteres fueran así de obvios! Entonces seguro que no se me olvidaría cómo escribirlos...

martes, 21 de julio de 2015

Horrores estilísticos chinos

Una de las cosas que me gustan de China es la alegría con la que los chinos se ponen cualquier cosa para salir a la calle y nadie les mira mal ni les dice nada. Yo una vez cuando tenía 16 años me teñí el pelo de rojo y un viejo por la calle, en Cáceres, me dijo que qué feo era mi pelo. En China nadie hubiera ni pestañeado, desde luego. Me mirarían por ser extranjera, pero si fuera china y llevara el pelo rojo a nadie le sorprendería. De hecho, últimamente se han puesto de moda (al menos en Shanghai y Suzhou) los pelos azules y morados, no en jóvenes de estética punk, sino hasta en señoras de mediana edad. Melena completa, media, o solo las puntas. He visto de todo.

Quizás este post debería llamarse más bien "curiosidades estilísticas chinas", pero horrores llama más la atención y vende más, ¿verdad? Vamos pues con la lista que he elaborado. Ya sé que este post sin fotos no vale nada, así que he sacado unas cuantas de Baidu (el google chino), porque la verdad es que propias no tengo. Siempre he querido sacar una foto al señor en pijama en plena calle o a la señora con el peinado de Marge Simpson, pero me da vergüenza.

- Gente en pijama por la calle
El clásico de los clásicos, especialmente en Shanghai y zonas circundantes. ¿Que tienes que sacar al perro? Uf, qué pereza cambiarse, ¿no? Ale, en pijama. Ay, si solo fuera eso... yo he llegado a ver parejas en pijama pasear por el centro comercial (esa foto si debería haberla hecho). Hay dos tipos de pijama: el modelo de verano y el de invierno.

Pijama de verano.

Pijama de invierno. 
He de reconocer que yo he paseado a la perra y he ido al supermercado de abajo en pijama. No es el pijama que uso para dormir, ¿eh? Es el de estar en casa.

- Estampados imposibles y brilli brilli
Ir a una tienda china a comprarse ropa puede ser una auténtica misión imposible. Huy, esa blusa parece que es mona... hasta que le das la vuelta y tiene más chorreras que una telenovela colombiana de los 80, o un pegote de diamantes falsos formando un corazón. La ropa de estilo chino siempre, siempre, tiene algo que falla.

Del mismo modo, a veces por la calle puedes ver a señoras con unas combinaciones que gritan "cómprese un espejo" a voces. Flores con cuadros, colores inimaginables, ¡todo es posible! ¡Que no coarten tu creatividad!

- Gafas sin cristales
Esta moda comenzó en Asia hace ya años y luego se extendió a Occidente. Buscando fotos para ilustrar este punto he encontrado muchas webs en las que critican a los que llevan gafas sin cristales. A ver, he de reconocer que a mí también me pareció la gilipollez máxima la primera vez que lo vi, pero oye... a mí me gustan las gafas. Si no las necesitara a lo mejor también me las pondría solo como accesorio. Sobre todo si son tan monas como estas.


Mientras buscaba esta foto de las gafas he encontrado esto:

Lentillas de Hello Kitty. Esto sí que es terrorífico.
No las he visto nunca en directo y de hecho no sabía de su existencia hasta ahora mismo. Lo que sí llevan muchas chinas jovencitas son unas lentillas negras que hacen que el ojo les parezca más grande y dan miedo, mucho miedo. En la foto también se pueden apreciar las pestañas postizas, complemento indispensable para las noches de fiesta.

- Chándal y tacones
Este es difícil de encontrar, pero juro que yo lo he visto. Chica o señora con chándal de felpa, de esos de Juicy, bolso copia de Chanel y tacones. No puedo decir más que: ¡olé!

- Pantalones de chándal y camisa
Esta es la versión masculina del chándal y tacones. Camisa o jersey de lana con pantalones de chándal y zapatillas de deporte. El horror máximo. Yo en Beijing tenía un pretendiente que solía ir con este look. La otra versión masculina del horror supremo son los pantalones de pinzas con el típico zapato de piel horroroso que llevan los hombres chinos de pueblo, calcetines blancos y una parte de arriba de chándal. ARGH. Esto se ve mucho en el campo.

- Pantalón sobaquero
Esto también se ve mucho entre los hombres chinos de cierta edad. El líder indiscutible de este movimiento es el ex presidente Jiang Zemin, al que reconoceréis en la foto sin que os señale cuál es.



- Sandalias con calcetines media
Parece que a muchas chinas les diera miedo ponerse unas sandalias a pelo, sin nada más. ¡Ay, a ver si se les va a resfriar el pie! ¿O será para evitar las rozaduras? El caso es que los calcetines de media color carne combinados con sandalias feas o bonitas, en mujeres de todas las edades, son una imagen normal en las calles chinas.

- Facekini
Este llama mucho la atención en internet, pero la verdad es que yo nunca lo he visto en vivo y en directo. Lo que sí se ve mucho son señoras en moto con una especie de visera de soldador que les cubre toda la cara y guantes largos hasta el hombro, que aquí ponerse morena es una desgracia sin igual.
El bañador también es precioso.


Bonus track: moda infantil
Con lo monísima que puede ser la ropita de niño, en China se las han ingeniado para llevar a sus retoños horrorosos. La ropa en las tiendas de niños es fea, fea. Volantes y gasas a más no poder para las niñas. La prenda estrella en invierno es un mono-abrigo muy grueso con el que el niño parece una estrella de mar. Por supuesto, debajo lleva 28 capas más, a ver si va a pasar frío. Los chinos llevan a rajatabla lo de "más vale sudar que estornudar" y los niños chinos podrían criar pollos entre sus capas de ropa.
Parece una bola. Y atención, que está dentro de casa, no en la calle.

martes, 30 de septiembre de 2014

Fotos del Alcampo chino

Mañana empiezan las vacaciones del Día de la Patria China y se cumple el 65 aniversario de la fundación de la República Popular China. Habrá desfile militar en Chang'an Jie (la calle que pasa por Tiananmen en Beijing) pero "desgraciadamente" no podré verlo en la tele porque estaré muy ocupada volando rumbo a mis vacaciones en Taiwan. 

Chicas enseñando piernas en el desfile del 60 aniversario (2009)


Y para que no me echen mucho de menos, les dejo con unas fotos que hice hace unas semanas en el Alcampo de mi barrio (bueno, en China no se llama Alcampo, se llama Auchan). Ya he escrito algún que otro post sobre los supermercados chinos pero es que para mí siguen siendo un torrente de diversión, aunque para Miss Y. sean una auténtica tortura china.

Como en una gran superficie de España, en el Auchan de mi barrio se puede encontrar de todo, desde material escolar hasta plantas, pasando por bicicletas, ropa y por supuesto cualquier tipo de alimento.

Vista general

Todo lo que se ve en este pasillo son compresas. Debe haber 200 marcas diferentes.

El arroz se compra al peso. Hay distintas variedades, todas bien manoseadas (parece que antes de elegir un arroz hay que agarrar un puñado y dejarlo caer, para comprobar... no sé el qué).
El último grito en moda de baño.
Con las hojas de aloe gigantes te hacen una especie de zumo allí al momento si quieres.

Pato laqueado envasado.

Variedad de pescados secos.

85 sabores diferentes de tallarines instantáneos. Cada ración tiene unas 500 calorías.

Sapos y tortugas vivos. La mayoría del pescado también lo tienen vivo dentro de acuarios. 


¡Hasta la semana que viene!

lunes, 11 de agosto de 2014

Visita al templo en el día de los fantasmas

Ayer fuimos a visitar un templo que hay a las afueras de Suzhou: 灵岩山寺 o Lingyan Mountain Temple. Es un templo budista y como su propio nombre indica está en la cima de una montaña. Para llegar hay que "escalar la montaña", o como dicen los chinos, 爬山 (pashan). Pero no penséis que hay que ir preparado con botas de montañero, que se va por el medio del campo, ni nada: las montañas chinas están pavimentadas y tienen escaleras.

"Escalando" la montaña.

Se tarda solamente unos 20 minutos en llegar a la cima y por el camino se puede ir parando en los distintos miradores para ver el paisaje (ayer había niebla/polución y se veía más bien poco). También hay un pequeño bosque de bambú ("el restaurante de los pandas", C. dixit. No vimos ningún panda. Ooooh!).

El templo Lingyan me cayó simpático nada más llegar porque la entrada solo cuesta un yuan. ¡¡Un yuan!! Al principio pensé que ese era el motivo de que hubiera tanta gente, pero no: resulta que era el Festival de los Fantasmas, también llamado Festival de los Fantasmas Hambrientos, el día en el que los espíritus visitan el mundo de los vivos! (En chino se llama 中元节 zhongyuanjie o 鬼节 guijie). Así que mucha gente va al templo a hacer ofrendas.

Lo rojo son sacos de dinero de papel que se quema para los espíritus.

El templo tenía bastantes cosas para ver, había un par de salas de oración con las típicas estatuas de Budas, un par de estanques con tortugas, una pagoda, un jardín, un huerto... También nos metimos por la zona privada, donde viven los monjes (había un montón), hasta que un monje nos echó amablemente. ¡Horas de diversión por un yuan!


Había mucha gente, sí, pero no en plan abarrotado (拥挤 yongji) sino bullicioso (热闹 renao).

El patio de las fregonas de los monjes (justo antes de que nos echaran).

La vista desde el jardín trasero.

A la salida había un señor haciendo figuritas con hierbas. Compramos un saltamontes por tres yuanes. ¡¡Tres yuanes!!
Los hacía en el momento.

¡Tachán! Nuestra nueva mascota.


martes, 29 de julio de 2014

Los nombres en inglés de los chinos

Muchos jóvenes chinos tienen, aparte de su nombre chino, que es el que sale en su documento de identidad, un nombre en inglés. Lo eligen (o lo elige por ellos el profesor) cuando empiezan a estudiar inglés, ya que supuestamente los nombres chinos son tan complicados de pronunciar para los extranjeros que es mejor ahorrarles el esfuerzo. Pero los chinos no son los únicos que hacen esto, los estudiantes extranjeros que vienen a estudiar a China también se ponen un nombre chino, porque los chinos son incapaces de recordar un nombre extranjero.

Elegir un nombre en un idioma que no es el tuyo puede ser una tarea complicada. En cada cultura hay unas determinadas normas para la elección de un nombre propio. Por ejemplo, en España solemos elegir un nombre del santoral, casi nadie se inventa un nombre completamente nuevo y se lo pone a su hijo. En Filipinas sí hay mucha gente que se inventa los nombres (mítico es el caso de la conocida de un amigo que se llama Mary Christmas Aguinaldo (Aguinaldo es el apellido), hay que ser muy genio).

¿Y cómo se eligen los nombres propios en China? Aquí no hay santoral ni nada parecido, así que los padres eligen uno o dos caracteres que combinen bien, tengan un significado que les guste y además que queden bien con el apellido. ¿Suena fácil? Pues no lo es. Hay gente que se dedica profesionalmente a elegir nombres  de buenos auspicios y los padres pagan por ello. Incluso el tono que tengan los caracteres influye, una profesora de etimología que tuve en Beijing nos contó que ella a su hijo no le pondría en el nombre un caracter con el cuarto tono, que es descendente, porque entonces el hijo tendría una suerte descendente en la vida.

Un problema añadido es que, al ser tantos chinos, es difícil evitar que haya otras personas que se llamen como tú. La cosa se agrava si tenemos en cuenta que en China hay muy pocos apellidos (en Wikipedia está la lista de los 100 apellidos más comunes, que suponen el 85% de la población). Ahora está de moda ser único y original, así que los padres chinos tienen que estrujarse el coco buscando caracteres extraños para que su bebé no se llame como nadie más. Se da el caso de gente que tiene caracteres tan raros en su nombre que no se pueden escribir en el ordenador.

Pero bueno, estábamos hablando de los nombres en inglés que se ponen los chinos. Estos nombres no solo los utilizan durante su época de estudiantes, sino que también los usan cuando empiezan a trabajar. Incluso en las empresas estatales chinas a la gente le gusta utilizar su nombre en inglés como dirección y firma de los emails. Y también se lo ponen en las tarjetas de visita (las tarjetas de visita chinas tienen dos caras, una en chino y una en inglés).

Algunos de estos chinos no prestaron mucha atención en sus clases de inglés, o no tuvieron más contacto con el idioma más allá del colegio. Esto hace que elijan nombres digamos... un tanto peculiares. He aquí los nombres ingleses más extraños con los que me he topado:

- Banana. Banana en realidad pretendía ser un nombre español. Era de un chica china que estudiaba en mi universidad y quería hacer intercambio de idiomas. Anna y yo intentamos convencerla de que se cambiara el nombre, pero no hubo manera. Aparte de la cancioncita "el único fruto del amor es la banana", que Anna no podía dejar de cantar, banana también se usa para designar a una persona que parece china (amarilla) por fuera pero en realidad por dentro es blanca (occidental), por ejemplo, un chino nacido y criado en Estados Unidos.

- Demon. Demon es una chica china que conocí en mi viaje a Taiwan, era la amiga de un amigo. ¿Quién la engañaría para ponerse ese nombre? Nota: ella no hablaba ni una palabra de inglés.

- Calaja. Es un chico que entró hace poco a trabajar en mi empresa. ¿Qué tipo de nombre es Calaja? ¿De dónde leches lo habra sacado?

- Hermit. Hermit era el comercial de una empresa que me mandó un email para ver si hacíamos negocios. No sabía que los ermitaños tuvieran internet, se habrán modernizado.

- Mr. Abalon. Con el mr y todo, así firmaba los emails, debe ser para que se supiera que era un hombre. Mr. Abalon debe ser aficionado a comer marisco, ya que lo único que me parece que puede haber inspirado su nombre es lo que en China llaman 鲍鱼 y traducen como abalone, con e al final.

Yo esto nunca lo he comido en España, no sé cómo se llama en español.

Sobre este tema hay un vídeo de Sexy Beijing, grabado hace mil años, en la prehistoria de youtube.


La presentadora le pregunta a la gente que se cruza por la calle si tienen nombre en inglés o no, y se encuentra con propuestas tan originales como Samanfar ("suena mejor que Samantha") o Smacker. Aparte de por los nombres también está gracioso ver el vídeo porque se ve antiguo ya, aunque solo han pasado 8 años. Aunque hay cosas que no han cambiado en el verano pekinés, como por ejemplo los hombres con las camisetas remangadas enseñando la barriga.

martes, 1 de julio de 2014

A empujar el autobús

A veces me da por pensar qué es lo más raro que he visto o me ha pasado en China. Y me acuerdo de la anécdota del autobús. No sé si es lo más curioso que he presenciado aquí, pero se me ha quedado grabado.

Cuando todavía vivía en Beijing, una tarde salí de compras con una amiga. Queríamos ir al centro y cogimos un autobús; en aquella época no había ninguna línea de metro que fuera a donde queríamos ir. En el centro de Beijing muchos de los autobuses son en realidad trolebuses y tienen unos cuernos que van enganchados a los cables de la calle. A los 5 minutos de subirnos sonó un pitido y el trolebús se quedó parado en medio de la calle: se había estropeado. Nos esperamos un momento a ver si el conductor era capaz de volverlo a arrancar o no; al ver que no, pensé que nos dirían que nos bajáramos y nos montáramos en el siguiente bus.

Por aquellos entonces, en la mayoría de autobuses, aparte del conductor, había un señor o señora (normalmente señora) que vendía los billetes y controlaba que la gente con tarjeta de transporte "fichara" al subir. Estas señoras tenían un superpoder alucinante: no importaba que el autobús estuviera lleno a reventar o que entraran 30 personas en tromba, ella sabía perfectamente quién había fichado y quién no, y desde una distancia de 10 metros, con un millón de personas apretujadas entre tú y ella, te señalaba con el dedo acusador mientras pegaba un berrido de espanto: "¡Compra el billete!!!".

¿Por dónde íbamos? Ah, sí, se había estropeado el trolebús. Cuando yo ya estaba esperando a que abrieran la puerta para dejarnos coger el siguiente bus, la señora que vendía los billetes gritó: "¡Todos abajo! ¡Vamos a empujar el autobús!". "¿Pero de verdad se cree que alguien se va a poner a empujar el autobús?", pensé yo. Para mi sorpresa, sí. Todo el mundo se bajó del autobús, excepto unas cuantas señoras mayores que se quedaron sentadas, y se puso a empujar. La señora de los billetes gritaba: "A la de una, a la de dos, y a la de tres!", y a la de tres había que pegar el empujón.






Como se puede ver en las fotos, el autobús era de esos dobles. La señora de los billetes decía 加油 (ánimo!) con mucha energía y la gente empujaba con todas sus ganas, pero evidentemente aquello no se movió ni un milímetro. Finalmente, la señora de los billetes se dio por vencida y nos dijo que nos metiéramos dentro y que vendría a recogernos otro autobús. Y así nos fuimos sin saber qué pasó con el pobre trolebús y la señora de los billetes.

lunes, 23 de junio de 2014

China, el país de los clones arquitectónicos

Hace unos días el periódico británico The Guardian publicó un artículo en el que concedía a Suzhou el título de "La ciudad de los clones". Yo ya escribí un artículo sobre esto el año pasado pero no me atreví a decir que Suzhou era la ciudad con más clones de toda China. La verdad es que ese es un título bastante disputado ya que aquí se estila bastante esto de la "duplitectura" (copiar obras arquitectónicas).
Pero como una imagen vale más que mil palabras (y más en estos casos), veamos algunos ejemplos:

La esfinge de Shijiazhuang



Saltó a la fama en mayo y parece que no va a durar mucho: un ministro egipcio se ha quejado a UNESCO de esta burda copia y la van a demoler.


La torre Eiffel de Shanghai


Parece que no es solamente la torre Eiffel, sino que a las afueras de Shanghai hay un barrio entero que imita París.
"Parisinos" duchándose en la calle.

El capitolio de una ciudad desconocida


Copias del capitolio de Washington hay a cascoporro, asi a ojo calculo que en cada ciudad china hay al menos una.


La Gran Muralla de Chengdu

No todo son copias de monumentos extranjeros, también los hay nacionales. Si estás en Chengdu y de repente te apetece ir a darte un garbeo por la Gran Muralla no hace falta que te molestes en ir a Beijing.


El mundo en miniatura

Pero si lo que se pretende es ver muchos monumentos mundiales en el menor tiempo (y espacio) posible, lo mejor es ir al parque temático Window of the World, en Shenzhen.





¡La vuelta al mundo en una hora!