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martes, 12 de febrero de 2019

Mi primer Año Nuevo chino en Suzhou

¡Ya se han acabado las vacaciones de Año Nuevo chino! Como mencioné en la entrada anterior, esta ha sido la primera vez que las he pasado en Suzhou. A los chinos jóvenes no les gustan estas fiestas porque dicen que lo único que se hace es comer, comer, comer, ver la tele, comer más y visitar parientes (para que te hagan preguntas del tipo: "¿Cuándo te vas a comprar un apartamento?", "¿Cuándo te vas a casar?", "¿Cuándo vas a tener un bebé?", "¿Cuándo vas a tener otro bebé?", y así hasta el infinito). Nosotros no hemos comido tanto y solo hemos tenido una cena con los tíos por parte de madre de C. en la que Baby A. fue el protagonista absoluto y pasó de brazo en brazo (él encantado de la vida). Me preguntaron si todos los bebés extranjeros son tan simpáticos y se portan tan bien (dando a entender que los chinos no) y yo respondí que ni idea... no tengo experiencia con otros bebés, extranjeros o no.

La víspera del Año Nuevo cenamos en casa tranquilitos con los padres de C. y yo ni siquiera ví la gala especial que ponen en la tele y que es todo un clásico (algo así como un especial Nochevieja de José Luis Moreno, solo que lo ve todo el mundo) porque me parece un rollo patatero. Habíamos quedado para ir a tirar petardos y fuegos artificiales pero al final fue C. solo porque el bebé tenía un poco de tos. En aquel momento yo no lo sabía, pero ese fue el fatídico momento en el que comenzó nuestro Primer Constipado Familiar, ya que lo hemos pillado los tres (esto nos pasa por salir de casa y quedar con gente y exponernos a los viruses). Yo ya he pasado la fase "goteo de mocos" y ahora estoy en la de "tos perruna".

El día de Año Nuevo fuimos al parque de la Colina del Tigre porque había un festival de año nuevo. No era tan interesante como esperaba pero estuvo bien ir a echar un vistazo. Había actuaciones y baile del león pero no sabíamos a qué hora eran así que nos las perdimos. Por suerte, la calidad del aire era decente, así que algo es algo.
La pagoda de la Colina del Tigre. Está torcida pero en esta foto no se nota.

Tampoco está taaaaan torcida, es cosa de la foto.

Puestecitos.

Me hizo gracia la cara del león este.

Había una exposición de fotos antiguas hechas en este parque. En esta, la foto de la izquierda es de 1944 (antes de la liberación comunista, de ahí los trajes) y en la derecha los mismos dos señores en la actualidad, con 90 y pico años.

Foto familiar.

Que no falte una foto haciendo el payaso.




Otro día fuimos a Xiyuan o "jardín oeste", que es realidad es ahora un templo budista. Allí va la gente de Suzhou en año nuevo a rezar y poner inciensos. La noche antes había nevado y hacía un frío que pelaba. En este templo hay dos atracciones muy famosas, una es una sala con más de 500 estatuas de arhats (como el paso previo a ser un buda) y el otro es un estanque que hay en el jardín trasero y donde supuestamente viven dos tortugas gigantes (creo que ponía que medían dos metros). Pero, según la Wikipedia, una de las tortugas se murió en 2007 a los 400 años y la otra ha desaparecido...

Aquí es donde supuestamente viven (o vivían) las tortugas gigantes.


Aparte de estas visitas turísticas, quedamos con varios grupos de amigos para comer/cenar (en una de estas fue cuando nos pegaron los viruses) y fuimos a varios centros comerciales. Y poco más... ¡esto es todo lo que hicimos en las vacaciones!



lunes, 6 de noviembre de 2017

La pagoda Beisi

El sábado pasado hizo un día buenísimo. ¡¡Cielo azul!! Y el pobre C. en una reunión que duraba el día entero. Los días de cielo azul no se pueden desaprovechar, así que me fui solita a dar una vuelta por Suzhou. Mi objetivo era la pagoda Beisi, a la que no había ido nunca. Una vez lo intenté, pero cuando llegué ya estaba cerrada. Luego se pusieron a hacer obras. En fin, que hasta ahora no había surgido la oportunidad.

La pagoda Beisi es uno de los edificios más altos de la ciudad antigua y se ve desde muchos sitios. Por ejemplo, desde la estación de tren. Además ahora han abierto una línea nueva de metro y te deja en la misma puerta de la pagoda. Que, por cierto, está dentro de un templo budista que se llama Bao'en y que es el más antiguo de Suzhou, según ponía allí. Construido originalmente en el siglo III d. C., aunque después se habrá renovado un porrón de veces. Aparte de la pagoda hay varios pabellones/templos y un jardín clásico al fondo con su lago y su montaña de roca.
La entrada.

Un buda con sobrepeso.

Desde la ventana de la planta baja de la pagoda.

Puerta redonda (¿será para el buda?).

Uno de los pabellones. Me gustó porque no estaba restaurado.

El lago y la montaña de roca.

Todo el mundo mirando los peces. Hasta un gato blanco que hay en la esquina izquierda, aunque no se vea casi.

Decoraciones Instrumentos de percusión del templo.

Antes se podía subir a la pagoda pero ya no.
Un bonsai.



¡La entrada es GRATIS! ¡Lo nunca visto en Suzhou! Y, a pesar de esto, había muy poca gente. ¡Bieeen! Una visita muy agradable.

miércoles, 4 de enero de 2017

Primer paseo del año

En lo que a contaminación atmosférica se refiere, 2016 acabó un poco mal. Qué lastima, con el buen año que habíamos tenido. Pero ya se sabe que llega el invierno, encienden las calefacciones de carbón en el norte y el cielo azul se va a tomar por saco. 2017 ha empezado mal. Teníamos un fin de semana largo el 31, 1 y 2 y los tres días estuvieron por encima de 150 PM2.5.

Pero algo había que hacer aparte de estar encerrados en casa. El domingo parecía que mejoraba un poco la cosa así que fuimos a dar un paseo a la zona pintoresca de Panmen. Me la habían recomendado varias personas y yo todavía no había ido (¡glups!).

La zona pintoresca de Panmen está en la esquina suroeste de la ciudad antigua de Suzhou y consta de un parque con lago y varios pabellones, una pagoda muy fotogénica y un trozo de la muralla de la ciudad. La entrada vale 40 RMB, pero una ya está acostumbrada a estas cosas. Por lo menos el sitio estaba limpio y bien cuidado.

La pagoda es la estrella del parque y lo primero que se ve si entras por la puerta principal. Parece que antes se podía subir pero ahora ya no porque la están renovando por dentro. Pregunté a un señor guardia cuándo iban a terminar las renovaciones y me dijo que ni idea.
Admirando la pagoda desde la distancia.

El parque con lago incluía las míticas zamburguesas y había cola para cruzarlas.

Haciéndole una foto a un monje de piedra.
En el lago había muchos peces rojos.

La parte de la muralla era parecida a la que visitamos en septiembre. Aunque esta no sé si es renovada hace 3 años o no.


Saliendo del recinto por la puerta de la muralla había un parque en el había una reunión de perros. Había 6 o 7 golden retrievers, dos Alaskan gigantescos, un samoyedo, dos corgis y algunos más. Pensamos en llevar a Nico otro día pero se nos quitaron las ganas cuando dos golden empezaron a pelearse a mordiscos. Nico ya no está para esos trotes, en dos meses cumple 9 años.

lunes, 11 de agosto de 2014

Visita al templo en el día de los fantasmas

Ayer fuimos a visitar un templo que hay a las afueras de Suzhou: 灵岩山寺 o Lingyan Mountain Temple. Es un templo budista y como su propio nombre indica está en la cima de una montaña. Para llegar hay que "escalar la montaña", o como dicen los chinos, 爬山 (pashan). Pero no penséis que hay que ir preparado con botas de montañero, que se va por el medio del campo, ni nada: las montañas chinas están pavimentadas y tienen escaleras.

"Escalando" la montaña.

Se tarda solamente unos 20 minutos en llegar a la cima y por el camino se puede ir parando en los distintos miradores para ver el paisaje (ayer había niebla/polución y se veía más bien poco). También hay un pequeño bosque de bambú ("el restaurante de los pandas", C. dixit. No vimos ningún panda. Ooooh!).

El templo Lingyan me cayó simpático nada más llegar porque la entrada solo cuesta un yuan. ¡¡Un yuan!! Al principio pensé que ese era el motivo de que hubiera tanta gente, pero no: resulta que era el Festival de los Fantasmas, también llamado Festival de los Fantasmas Hambrientos, el día en el que los espíritus visitan el mundo de los vivos! (En chino se llama 中元节 zhongyuanjie o 鬼节 guijie). Así que mucha gente va al templo a hacer ofrendas.

Lo rojo son sacos de dinero de papel que se quema para los espíritus.

El templo tenía bastantes cosas para ver, había un par de salas de oración con las típicas estatuas de Budas, un par de estanques con tortugas, una pagoda, un jardín, un huerto... También nos metimos por la zona privada, donde viven los monjes (había un montón), hasta que un monje nos echó amablemente. ¡Horas de diversión por un yuan!


Había mucha gente, sí, pero no en plan abarrotado (拥挤 yongji) sino bullicioso (热闹 renao).

El patio de las fregonas de los monjes (justo antes de que nos echaran).

La vista desde el jardín trasero.

A la salida había un señor haciendo figuritas con hierbas. Compramos un saltamontes por tres yuanes. ¡¡Tres yuanes!!
Los hacía en el momento.

¡Tachán! Nuestra nueva mascota.