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viernes, 15 de junio de 2018

Funerales de buen rollo

La semana pasada se murió la mujer del primo de C. (llevaba 5 meses en la UCI). Según la costumbre china o, al menos, la de Suzhou (no estoy segura porque no he vivido más situaciones como esta), velaron el cuerpo en casa durante dos días y dos noches y el tercer día fueron al crematorio. Velar el cuerpo es más que nada "hacerle compañía": un montón de amigos y familiares van a la casa y allí se están toda la noche charlando, jugando a las cartas, etc. Uno de los tíos de la fallecida es un capo de la mafia y C. dice que les contó un montón de historietas.

Como ya expliqué en la entrada anterior, las embarazadas no pueden ir a funerales así que yo me libré de ir, pero a la cena-funeral del tercer día por la noche sí me invitaron. Al principio me extrañó un poco, pero al llegar vi que el ambiente no era triste, sino más bien festivo: parecía una reunión familiar más o menos normal. Yo iba un poco con cara de circunstancias y sin saber muy bien qué hacer o decir, y encima me tocó en la misma mesa que el hijo de 19 años de la fallecida. ¡Qué papelón! Pero oye, el chaval estaba muy compuesto, allí no hubo lágrimas ni nada.

Como ella era budista, o su familia lo es, durante la cena no se sirvió ningún plato de origen animal, ni siquiera huevos. La mayoría eran a base de tofu y algunas verduras. Y, como según los chinos, "si no es carne no te llenas", cuando ofreces un banquete vegano como este tienes que sacar 20 platos. Las camareras acabaron haciendo montañas en las mesas. Qué diferencia con las bodas, donde absolutamente todos los platos son de carne/pescado/marisco excepto uno de verduras.

Lo que sí tuvo esto en común con las bodas y "bautizos" es que nos dieron un regalo... una caja con Ferrero Rocher, un snack chino y una toalla. Parece que esto es normal ya que el diseño de la caja era bastante apropiado para un funeral (las de bodas y "bautizos" son rojas; cuando digo bautizo me refiero a la "presentación en sociedad" que les hacen a los bebés cuando cumplen 100 días).
Gracias por venir a mi funeral...

Según la tradición china, cuantas más personas vayan a tu funeral mejor y más puntos de honor consigues. En algunas zonas rurales, cuando se muere alguien, organizan fiestacas con animación, música e incluso bailarinas ligeritas de ropa para que asista todo el pueblo. Parece que esta "tradición" también es muy común en Taiwan. Supongo que solo se hace en los funerales de hombres... no he oído que haya versión con boys. Si tenéis curiosidad, aquí podéis ver un vídeo de dos chiquitas en ropa interior bailando al lado del ataúd. Es curioso, cuanto menos. El gobierno chino ya ha dicho que se acabó y que menos hacer guarreridas en los funerales.



domingo, 5 de abril de 2015

El tiempo está loco

Estoy ya como las viejas, hablando del tiempo. ¡Pero es que está como una cabra! Hace un par de días estábamos asfixiados, a 30 grados y con camiseta de manga corta. Yo estaba ya planeando llevarme algo de ropa de verano a Shanghai. Pero, obviamente, solo estamos a principios de abril y el calor no puede empezar a apretar ya, aunque el miércoles oliera a verano. Así que el jueves empezó a caer el diluvio universal acompañado de tormenta eléctrica.

Hoy era el festival de barrer las tumbas, Tomb Sweeping Festival en inglés y 清明节 en chino. Hemos ido al pueblo, como el año pasado, pero no hemos podido ir a ver las tumbas porque estaba todo embarrado y había riesgo de partirse la crisma. Así que hemos comido con los parientes que viven en el pueblo y les hemos dado los lingotes de oro de papel para que los quemen ellos cuando haga bueno.

Después de comer nos han llevado a tomar el té al despacho de un pariente que tiene un taller de montaje de brochas. Era para verlo, el despacho. Qué tonta, no he hecho fotos. Lo voy a describir con mil palabras en vez de una imagen: era un despacho enorme, con una mesa de madera maciza de unos 2 metros y medio, en forma de ele, y un sillón en plan "yo soy el presidente". Enfrente estaba la zona para atender a invitados que tienen todos los despachos de señor importante chino. En este caso había un sofá y dos sillones enormes a juego, de color dorado todos ellos, en plan discoteca china con ínfulas. Y todo este derroche no tendría mayor importancia si no fuera porque el taller en sí era el típico sitio cutrísimo, con cajas por el medio y todo desordenado. Era tan grande el despacho del presidente como el taller en sí. Ah, y aunque fuera domingo, y encima día de fiesta, allí estaban las abuelas del pueblo montando brochas.

Las únicas fotos que he hecho hoy:

La colza en flor. Justo antes de que empezara a llover a cántaros.
La comilona en el restaurante del pueblo.



viernes, 11 de abril de 2014

Cementerio de ciudad

En la entrada anterior conté la primera parte de mis vacaciones de Qingmingjie y puse fotos de cementerios rurales chinos. Hoy voy a hablar de los cementerios urbanos, y más concretamente de los que hay en los alrededores de Suzhou.

El lunes, último día de las vacaciones de Qingmingjie, fuimos a visitar a los difuntos de la familia enterrados en Suzhou. Están en dos cementerios diferentes, los dos al oeste de Suzhou, en la zona del pueblo de Mudu.

Los cementerios urbanos se diferencian de los rurales principalmente en dos aspectos:
1. Las tumbas son pequeñitas (se entierran las cenizas, no el cuerpo entero) y las lápidas están bien ordenadas en filas. Las parcelas en el cementerio son caras y hay que aprovechar el espacio.



2. En los cementerios de ciudad no se puede quemar el dinero de las ofrendas delante de la tumba. Durante Qingmingjie hay policías en la entrada del cementerio que comprueban que no llevas nada para quemar. Pero los difuntos enterrados aquí también necesitan recibir la paga extra, ¿cómo hacérsela llegar? Muy fácil, a la entrada del cementerio hay un banco para hacer transferencias al más allá.

En la foto no se ve pero encima de la cristalera pone 冥通银行. No conozco el primer caracter, ming, pero C. dice que se puede traducir como "Banco del más allá".
Las bolsas de papel con ofrendas en "efectivo" se introducen en las ventanillas de la izquierda y se les prende fuego con un mechero. No hay que olvidar escribir el nombre del receptor en la bolsa antes de acercarle el mechero, no sea que llegue a la persona equivocada.




Muchas de las tumbas son compartidas por quienes fueron matrimonio en vida, y no estoy hablando necesariamente de un hombre y una mujer:

Un hombre y tres mujeres, y los cuatro enterrados juntitos.
Si en la lápida aparece el nombre en negro es que la persona murió y está enterrada ahí. Si aparece en rojo es que aún no se ha muerto pero ya ha reservado sitio en el camposanto. Cuando muere, sus descendientes pintarán de negro su nombre en la lápida. El apellido se deja en rojo.
Estos dos no se han muerto todavía pero ya tienen la lápida preparada, con foto y todo. A mí me parece bastante tétrico.
En la lápida no solo aparece el nombre de las personas que ocupan/ocuparán ese espacio, sino el de todos sus descendientes (son los caracteres pequeños que aparecen a la izquierda). Cuando la pintura está descolorida se repasa con un pincel:

Super concentrada.

Y aunque parezca fácil, con el pincel se pueden cometer desaguisados como este:
Parece el cartel de una película de miedo.

Y bueno, ya está bien de tumbas, lápidas y camposantos.


domingo, 6 de abril de 2014

清明节 o el día de visitar el cementerio

Ayer fue 清明节, también conocido en inglés como Tomb Sweeping Festival. Como nuestro día de Todos los Santos, vamos. Ya lo conté el año pasado así que quizás os suene la historia y las fotos.

Nos levantamos a las 5.30 de la mañana (eso duele) y fuimos a buscar a los padres y la abuela de C. Nos encontramos con el resto de la familia en un área de descanso de la autopista a las 7 o así. Había bastante más tráfico que el año pasado. Tardamos 2 horas y pico en llegar al pueblo. Primero fuimos al mismo pueblo del año pasado, que creo que se llama 辛丰 Xinfeng pero no me hagáis mucho caso. Está a medio camino entre 镇江 Zhenjiang y 丹阳 Danyang (donde se fabrican prácticamente todas las monturas de gafas del mundo). Al llegar pudimos observar las pintas con las que se había maqueado para ir al pueblo uno de los tíos de C.
Parece sacado de una película de Ip Man.

El procedimiento fue el mismo que el del año pasado: primero quemaron dinero de mentira en la casa de los antepasados. Pero esta vez no había billetes de ocho mil millones de RMB del banco del infierno, sino 元宝, papeles doblados imitando lingotes que se usaban como dinero antiguamente. No sé cómo se llaman en español, en inglés se llaman sycee.



Después fuimos al cementerio, que está a 10 minutos andando atravesando los campos de colza.

Vuelvo a dar fe de que en China hay cementerios.
Allí quemamos más mini lingotes de papel e hicimos reverencias con incienso ante la tumba del primer marido de la abuela de C. Que ni es familia de C. ni nada, ya que su abuela se casó con su abuelo cuando se murió su primer marido, pero bueno. Uno de los tíos de C. es hijo de este primer marido y ahí van todos a hacer piña y mostrarle sus respetos. La pintura de la lápida estaba un poco descolorida y a C. le tocó repasarla.



Después fuimos a otro pueblo que estaba a una media hora en coche y en el que todo el mundo tiene el mismo apellido que C. (蒋 Jiang). Los parientes de este pueblo organizaron una comilona en su casa y el baijiu corrió a raudales. Menos mal que C. tenía la excusa de conducir (afortunadamente nadie sabía que yo ya tengo el carnet).

Este pueblo era bastante bonito.
Si exceptuamos que el agua del estanque estaba más bien puerca.

Después de la comilona y de que los hombres de la familia se hartaran a beber fuimos al cementerio. Aquí estaban el bisabuelo y el tío-bisabuelo de C. El cementerio también estaba rodeado de flores de colza.





Después de quemar todos los lingotes y tirar petardos llegó la hora de volver a casa. Propuse que todos nos hiciéramos una foto juntos y los parientes del pueblo se pusieron muy contentos.


sábado, 27 de abril de 2013

El cementerio chino

A principios de mes ya escribí una entrada sobre el equivalente chino del día de todos los santos, pero por si no ha quedado claro que en China también hay cementerios, contrariamente a lo que dicen las malas lenguas en España, aquí van más fotos.

Un cementerio de Hong Kong: todos apretujados, igualito que cuando estaban vivos.
Arrejuntados en el más acá y en el más allá.
Esos apartamentos de ahí atrás con vistas al cementerio... uhm.
Todo camposanto que se precie tiene que tener al menos un árbol terrorífico, ya sea por la copa o por las raíces. Este se ve que está bien alimentado.
Muchos portugueses en el cementerio de Hong Kong. Pobre Maritonhi, murió joven.

Y para terminar, un cementerio chino (el de Suzhou). Es costumbre, como en muchos sitios, supongo, enterrar juntos a los matrimonios. Se compra la parcela, el primero que se muere la estrena y el siguiente llegará cuando llegue pero ya tiene el sitio reservado. Lo que es tétrico en los cementerios chinos es que en la lápida pone el nombre tanto del marido como de la mujer, aunque no se hayan muerto todavía. El nombre del muerto se pone en negro y el del vivo en rojo. Y cuando se muere y ocupa su lugar, se pinta su nombre en negro.
Por cierto, en la lápida también pone el nombre de los hijos, nietos y demás familia, pero más pequeñito, a un lado.
Y luego hay cosas como estas: un marido y tres mujeres!! Y todos en la misma tumba!! Eso es llevarse bien y lo demás son tonterías. La de más a la izquierda sigue viva porque su nombre está en rojo.

miércoles, 10 de abril de 2013

El día de los muertos

La semana pasada fue el día de todos los santos chinos. Bueno, en realidad este día en chino se llama 清明节 y en inglés lo traducen como "tomb sweeping festival", o el día de barrer las tumbas. Es fiesta nacional en China desde hace unos años, cuando decidieron que tenían que recuperar las fiestas tradicionales.
Esta fiesta, como todas las fiestas chinas, se caracteriza porque todo el mundo tiene que ir a algún sitio y hay mucho tráfico, atascos y trenes abarrotados.

En mi caso, fuimos a un pueblo a una hora y media desde Suzhou. No había tanto tráfico como esperaba.

A veces en China también hace sol.
El ritual comenzó quemando dinero de mentira en la casa donde habían vivido los antepasados.
Toma ya! 8 mil millones en un solo billete!

A mi pregunta de "¿Por qué es Hell Bank y no Heaven Bank? ¿No es como insinuar que tus antepasados han ido al infierno?" todo el mundo se quedó pensando y me dio la razón.
 Después de ahumar la casa de los antepasados tocaba ir al cementerio a quemar más dinero (esta vez delante de las tumbas), hacer reverencias y poner incienso. (Sí! confirmo que en China sí hay cementerios!).

Las tumbas son un montículo de tierra con una lápida.

Se hacen ofrendas de fruta y pastelitos, que quedan un poco chamuscados cuando se quema el dinero al lado...
Después de mostrar los respetos a los habitantes del más allá se va a casa de los parientes del pueblo a ponerse como el quico. El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Camino del cementerio. El color amarillo hacía daño en los ojos, en serio.