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martes, 5 de diciembre de 2017

Parque otoñal

Hace un par de fines de semana se me ocurrió la maravillosa idea de ir a un parque/montaña que hay a las afueras de Suzhou. Últimamente no doy una (como cuando se me antojó ir al centro comercial nuevo). Resulta que estamos en pleno otoño y una de las actividades otoñales favoritas de los chinos es ir a ver las hojas amarillas y rojas de los árboles de hoja caduca. Cuando estudiaba en Beijing, en el libro siempre había algún texto que iba sobre ir a la Montaña Perfumada (香山 xiang shan) a ver las hojas rojas (红叶 hong ye). Pues en Suzhou se va a la Montaña de la Balanza (天平山 tian ping shan) y a las hojas rojas aquí no las llaman hong ye sino feng ye (枫叶), que literalmente son hojas de arce, que se ponen rojas en otoño.

Como iba diciendo, últimamente no doy una. Cuando ya nos estabámos acercando al parque (en coche, porque está al otro lado de Suzhou), de repente un atasco morrocotudo en una calle. Al llegar al final de la calle, donde ya se entraba al parque, resulta que estaba la carretera cortada y había que dar la vuelta y meterse en otra calle y hacer cola con 5 millones de coches. Ahí ya dije "Vámonos pa casa" porque veía el percal, pero acabamos aparcando en un centro comercial de los alrededores y yendo a pata hasta el parque.

Aquí la entrada del parque:
¡El horror!

El parque era precioso, eso sí. Pero había millones y millones de personas. Este país da miedito.

Tendré que ir en verano para ver los lotos del lago en flor.

Conseguí hacer alguna foto en la que salieran menos de 300 personas:




Antes aquí vivía no se qué familia de postín. ¡Vaya finca de veraneo!





Como llegamos bastante tarde no nos dio tiempo a subir la montaña así que tendremos que volver cuando no sea temporada alta.

martes, 14 de noviembre de 2017

Viajecito ibérico II: Toledo

Vayamos con la segunda parada de nuestra ruta ibérica. Desde Madrid fuimos a pasar el día a Toledo, ciudad a la que yo no había ido nunca. Hay un montón de sitios en España a los que no he ido y Toledo era uno de ellos. Me sorprendió leer en la wikipedia que tiene menos habitantes que Cáceres. No sé por qué, pensaba que era una ciudad más grande.

Para llegar a Toledo solo hay que coger un tren en la estación de Atocha y en media hora ya estás allí. El billete de ida y vuelta cuesta unos 20 euros. La estación de Toledo es muy bonita. Al salir, está allí esperándote el autobús turístico ese en el que te puedes bajar y volver a subir donde quieras. No recuerdo cuánto valía, me suena que eran 12 o 15 euros... ¡súper caro! Nosotros fuimos andando y llegas perfectamente a todas partes. Desde la estación de tren a la parte antigua es menos de 30 minutos andando despacio y parándote a hacer fotos.
Andando desde la estación de tren hacia la ciudad pasas por este puente, que se llama puente de Alcántara.


Desde el puente andas cuesta arriba un poquillo y llegas a la plaza de Zocodover. Allí está la oficina de información turística, un poco escondidilla en unos soportales, donde te dan indicaciones y un mapa gratis. Muy útil si has ido sin preparar mucho el viaje, como yo. Desde esa plaza fuimos andando otro ratito, pasamos al lado del Alcázar, encontramos por casualidad la oficina del Partido Comunista y fuimos a visitar la catedral. El ticket de la catedral incluye una audioguía con varios idiomas disponibles, pero el chino no está entre ellos.
C. y sus camaradas.

La catedral.

La catedral por dentro.

La torre de la catedral desde el claustro.


C. entró en un par de tiendas de espadas de acero toledano. Pero, a ver, ¿para qué queremos nosotros una espada? Pa ná. También había un montón de pastelerías vendiendo dulces de las monjas. Quería probar alguno pero como estaba con mil llamadas de teléfono de cosas de la boda y haciendo de guía turística a la vez, se me olvidó.
Una calle mona.

Una tienda mona.

Dulces de las monjas en un escaparate.

Comimos en un restaurante que nos habían recomendado y luego a dos del grupo se les antojó ir a la tirolina. Menos mal que no estaba lejos.


Después nos tomamos un café, visitamos un par de sinagogas pequeñitas y ya prácticamente era hora de volver a la estación de tren.
Selfie del grupo al completo.

Vistas desde el jardín de una sinagoga.

De camino a la estación de tren. El puente que se ve es el que cruzamos por la mañana.

lunes, 6 de noviembre de 2017

La pagoda Beisi

El sábado pasado hizo un día buenísimo. ¡¡Cielo azul!! Y el pobre C. en una reunión que duraba el día entero. Los días de cielo azul no se pueden desaprovechar, así que me fui solita a dar una vuelta por Suzhou. Mi objetivo era la pagoda Beisi, a la que no había ido nunca. Una vez lo intenté, pero cuando llegué ya estaba cerrada. Luego se pusieron a hacer obras. En fin, que hasta ahora no había surgido la oportunidad.

La pagoda Beisi es uno de los edificios más altos de la ciudad antigua y se ve desde muchos sitios. Por ejemplo, desde la estación de tren. Además ahora han abierto una línea nueva de metro y te deja en la misma puerta de la pagoda. Que, por cierto, está dentro de un templo budista que se llama Bao'en y que es el más antiguo de Suzhou, según ponía allí. Construido originalmente en el siglo III d. C., aunque después se habrá renovado un porrón de veces. Aparte de la pagoda hay varios pabellones/templos y un jardín clásico al fondo con su lago y su montaña de roca.
La entrada.

Un buda con sobrepeso.

Desde la ventana de la planta baja de la pagoda.

Puerta redonda (¿será para el buda?).

Uno de los pabellones. Me gustó porque no estaba restaurado.

El lago y la montaña de roca.

Todo el mundo mirando los peces. Hasta un gato blanco que hay en la esquina izquierda, aunque no se vea casi.

Decoraciones Instrumentos de percusión del templo.

Antes se podía subir a la pagoda pero ya no.
Un bonsai.



¡La entrada es GRATIS! ¡Lo nunca visto en Suzhou! Y, a pesar de esto, había muy poca gente. ¡Bieeen! Una visita muy agradable.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Viajecito ibérico I: Madrid

Como los padres de C. y cuatro amigos taiwaneses vinieron a España para asistir a la boda, había que organizar también un viajecillo para que aprovecharan y vieran cosas. Era la primera vez que estaban en Europa y no estaba yo muy segura de cómo iba a ir la cosa (más que nada por las comidas) pero se portaron muy bien y les gustó todo. ¡Menos mal! No hay nada más desesperante que un invitado cansino. Afortunadamente creo que nunca he sufrido uno de esos, jaja.

Yo llevaba en España todo el mes de septiembre y el contingente chino llegaba el 3 de octubre, así que cogí el bus y me fui para Madrid. Qué cruz, los transportes públicos de Extremadura. Casi 5 horas para recorrer 300 kilómetros. Paramos en todos los pueblos que había por el camino. El tren no es mucho mejor ya que tiene la fea costumbre de estropearse a mitad de camino (dicen las malas lenguas que al tren de Extremadura siempre le ponen las locomotoras más viejas que tiene la Renfe). Pero bueno, al final conseguí llegar a Madrid. Me quedé en casa de unos amigos, el lunes vi a Miss Y. y el martes por la mañana fui a recogerlos al aeropuerto. Qué de maletas traían, madre mía.

Nunca he vivido en Madrid, tampoco he ido demasiadas veces y nunca sé qué hacer allí. Una de las cosas más típicas es ir a los museos, pero como solo íbamos a estar en Madrid dos días y no sé si a esta gente le interesa mucho el arte, me decidí por otras actividades con la ayuda de varias aplicaciones de viajes. El hotel lo teníamos al lado de Tribunal, al lado de la zona por donde yo salía de joven (vamos, las dos veces que he salido en Madrid, hace más de 10 años). Esto fue lo que vimos (y sí, sé que nos faltaron muchas cosas. Es que no había tiempo para todo):

- El Palacio Real
Si os digo la verdad, yo ni sabía que esto se podía visitar, jaja. Vamos, que no había ido nunca. Según internet, este palacio es el más grande de Europa y tiene más de 3000 habitaciones (¿cuántas señoras de la limpieza trabajarán allí?). Solo se usa para eventos oficiales. Se pueden visitar algunas habitaciones, una galería de pinturas y la armería. Es interesante. La entrada vale 11 euros.


- La calle
Madrid siempre está muy animado, ¿verdad? Andamos bastante por todo el centro, el contingente chino alucinaba con los artistas callejeros y se compraron varios pares de zapatos. La dependienta de una zapatería de marca me pidió mi tarjeta por si tenía clientes chinos en el futuro. ¡Se pensó que yo era la guía o algo!
En la Plaza Mayor había un Spiderman barrigón.


- Centro Centro Palacio de Cibeles
Me habían recomendado ver la vista de Madrid desde aquí o desde la terraza del Círculo de Bellas Artes. Acabamos subiendo a esta.



- El parque del Retiro y la Puerta de Alcalá
En el Retiro no estuvimos mucho tiempo, solo entramos para verlo un poquillo. Para ser jueves por la mañana había bastante gente. Cuando estábamos delante de la Puerta de Alcalá empezaron a pasar un montón de aviones y helicópteros volando en dirección noreste y yo pensé que había empezado la guerra de independencia de Cataluña... menos mal que solo debían estar ensayando para el día de la Hispanidad o algo.
Ahí está, ahí está... (he leído en la Wikipedia que es anterior al Arco de Triunfo de París y a la Puerta de Brandenburgo de Berlín).

- Estadio del Bernabéu
Yo no tenía ningún interés en ver esto, pero mis invitados sí. Como de todas formas queríamos ir a un restaurante valenciano que hay por los alrededores, pasamos por allí. Qué feos son los estadios de fútbol, madre de dios. Uno de los taiwaneses hasta compró en la tienda del Real Madrid... que ya son ganas de pagar más de 100 euros por una camiseta hecha en Camboya. Lo que hace el márketing...


- Flamenco
¡Toma turistada! Obviamente, el contingente chino quería ver un espectáculo de flamenco. No veáis los sablazos que pegan con las entradas de este tipo de espectáculos, ¿eh? Elegí uno que no era de los más caros y fueron 30 euros por persona, con una bebida incluida. Estuvo bien. El sitio se llamaba La Taberna de Mister Pinkleton y está al lado de la Plaza Mayor.


- COMIDAAAA
Qué pechá de comer nos dimos en Madrid. Bueno, en todo el viaje, en general. Lo curioso es que no engordé, o al menos seguía pesando lo mismo cuando llegué a Suzhou. En Madrid comimos cocido madrileño (con todo el calor, jajaja), callos, tortilla de patatas, croquetas, chocolate con churros (yo me quedé con las ganas, es que después del cocido no me entraban), jamón, pulpo y otras tapas, paella en un restaurante valenciano finolis... todo muy rico.



La siguiente parada fue Toledo, pero eso os lo contaré en la próxima entrada.

martes, 19 de septiembre de 2017

Fotos de Cáceres

¡Aquí sigo en Cáceres organizando la boda! Ya no queda casi nada. He hecho la degustación, hoy tengo la prueba de peluquería y maquillaje, ya me he reunido con el decorador y con el dueto que va a tocar, el ramo ya está encargado, me he hecho una limpieza facial (que no me había hecho en la vida, jajaja, anda que no me habrán quitado células muertas de la cara)... Me falta decidir la comida definitiva y organizar las mesas. Yo pensaba que esto se hacía con muchísima antelación, pero no. Con que lo diga 7 días antes ya va bien. El problema es que los días antes de la boda voy a estar en Madrid con la comitiva china, así que a ver cómo sale la cosa.

Como no tengo muchas cosas interesantes que escribir en el blog, he pensado poner unas fotillos de Cáceres. Para hacerle algo de publicidad y tal. Seguro que sabéis que Cáceres está en la lista de patrimonio de la humanidad desde 1986 por el siguiente motivo: La historia de las batallas libradas entre moros y cristianos se refleja en la arquitectura de esta ciudad, que presenta toda una variedad de estilos: románico, islámico, gótico septentrional y renacentista italiano. De la época musulmana subsisten unas treinta torres, pero... ¿habéis venido a verlo? Yo bajé el sábado a la parte antigua a ver una actividad de baloncesto que habían puesto en la plaza y a hacer algunas fotillos.
La plaza mayor de Cáceres. A la derecha, el ayuntamiento.

Pusieron unas canastas en plena plaza y hala, a jugar al baloncesto. A la izquierda, la torre de Bujaco, del siglo XII.

¿Sabéis que Cáceres sale en la última temporada de Juego de Tronos? Lo voy a detallar en blanco, y si ya la habéis visto o no os importan los destripes (así es como hay que decir spoilers en español) seleccionáis el texto y lo veréis. Cuando Euron vuelve a King's Landing con Yara y Ellaria de prisioneras y la gente le recibe, esa calle es delante de la concatedral de Cáceres. La batalla entre el ejército de Jaime cuando vuelve de saquear Highgarden y el dragón es en Malpartida, a 10 kilómetros de aquí. Y el castillo desde el que Jaime y Bronn miran el ejército de Daenerys en el último capítulo es el castillo de Trujillo, a 40 kilómetros.

Fotos de la parte antigua:
A la derecha, la muralla. En la casa de la izquierda han descubierto unos restos romanos hace poco.

El palacio episcopal.

Ahí en el huequito está la plaza de San Jorge. Aquí tocaron Hanggai hace unos años en el festival WOMAD. ¡Y hay un vídeo! (Empieza a partir del minuto 2:30).

El interior de uno de los palacios.


A ver si encontráis el pavo real.


Al fondo se ve Gredos.



El arco de la Estrella.


Qué, ¿os han entrado ganas de venir o no?