Mostrando entradas con la etiqueta piso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piso. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de junio de 2019

El precio de los pisos

En China los pisos llevan ya tiempo con los precios por las nubes. Y también los comentarios de que la burbuja inmobiliaria china va a estallar. Pero yo llevo oyéndolos ya unos 10 años y la burbuja sigue vivita, coleando e hinchándose más. Hace justo 5 años escribí un post al respecto y decía que el metro cuadrado estaba a 18 000 yuanes. En aquel entonces ya me parecía carísimo. Pues hoy lo veo y me parece una ganga, porque el metro cuadrado en mi barrio está ahora a, atención, más de 60 000 yuanes. 7700 euros. Y, claro, pisos chinos, con calidad de mierda, sin aislante térmico y materiales de "mírame y no me toques". Esto es en Suzhou, en otras ciudades como Shanghai o Shenzhen será más caro todavía.

Según esta web, el sueldo medio mensual en Suzhou es 4755 yuanes. Esta otra dice que es 5449 yuanes. Cada vez hay más reportajes sobre "jóvenes chinos que se dan cuenta de que nunca van a poder permitirse un piso en la gran ciudad y tiran la toalla". Normal. ¿Quién tiene 700 000 euros (que se dice pronto) para comprarse un piso? Como no tuvieras ya uno, lo vendas y te compres otro... Esto es lo que suelen hacer los hombres jóvenes chinos: como para poder casarse tienen que tener un piso o no se casa con ellos ni la Chana, sus padres usan los ahorros de toda su vida para pagar la entrada o venden el piso que tengan. Pero con estos precios, yo creo que ni así da para la entrada... La única posibilidad que se me ocurre es que tu padre sea Jack Ma, que todo lo que tiene de bocón lo tiene de millonario. Pero oye, la gente sigue comprando, ¿eh? Las hipotecas no salen caras porque uno de los conceptos incluidos en la seguridad social china es el de vivienda, y cuando te compras o alquilas un piso puedes usar la seguridad social. Gracias a esto, C. paga cada mes la mitad de su hipoteca y la otra mitad la paga su empresa.

Los alquileres son bastante baratos, comparado con lo que vale comprar, y no creo que nadie compre un piso pensando en amortizarlo con el alquiler. Pero como todo el mundo piensa que los precios van a seguir subiendo (como han hecho siempre en China hasta el momento), comprar un piso es un buen negocio porque en 2-3 años el precio ya se ha doblado como mínimo. Hasta que explote la cosa y se vaya todo a la mierda, claro. Pero los chinos no creen que esto vaya a pasar en China.

En mi calle, que debe medir unos 500 metros, hay unas 15 inmobiliarias. Varias están puerta con puerta, no sé si los vendedores se irán juntos a comer y todo. Muchas veces salen varios (suelen ser chicos jóvenes, chicas hay menos) a la calle y ponen un tablero en el suelo con varios anuncios de pisos en venta. No sé, como si a una señora que había bajado a comprar patatas se le ocurriera de repente comprarse un piso al ver el anuncio. A mí me parece surrealista todo.

Aquí se puede ver el precio por metro cuadrado: 58429, 69322, 62288, 66947, 56364... una ganga todo, vaya, no sé cómo no os estáis comprando ya un piso en Suzhou. El que pone 818 es un dúplex de 118 metros cuadrados (que es mentira, ya que en China incluyen el espacio proporcional que te toca de las escaleras y del ascensor, así que tendrá 100 o así) y según las fotos está completamente vacío, es básicamente una caja de cemento. Por el módico precio de 8 180 000 yuanes, que es más de un millón de euros.


Esto antes era una clínica de estética y ahora van a abrir una inmobiliaria, que parece que es el único negocio que prospera.

¡¡Oferta!! ¡¡Compra ya!! La locura esta de los pisos en parte también pasa porque es una forma de asegurar el colegio al que irá tu retoño. Los pisos cerca de colegios buenos son más caros e incluyen una plaza en el colegio. En el anuncio de la derecha se indica que todavía se pueden usar 9 años de plaza en el colegio, o sea que los derechos que te da el piso para llevar a tu niño al colegio se gastan, esto yo no lo sabía hasta ahora.

Este vale algo más de 800 000 euros y parece pequeño pero yo me lo compraría con los ojos cerrados porque tiene calefacción de suelo radiante, el sueño de mi vida.

miércoles, 18 de mayo de 2016

La protección de datos en China

Suena mi móvil. "¿Sí?". "Hola, soy Fulanita de Tal, la nutricionista del hospital XX. ¿Recuerdas que hace un par de meses viniste a hacerte un chequeo y te salió que tenías que adelgazar 5 kilos?". Caray, qué servicio tan personalizado y atento. "Sí, ¡y ya he adelgazado tres!". "Muy bien, ¿y el porcentaje de grasa corporal, cuánto tienes? Si no lo puedes medir, ven al hospital y te hago una medición gratuita". "Ah, mira qué maja, pero es que el hospital está un poco lejos, como que no me apetece mucho ir". "También tenemos una clínica más cerca de donde vives, podrías ir allí".

Al principio pensé: "¿Por qué no?". Pero después de que la chica me añadiera al WeChat, me diera bastante la lata y me anunciara unos tratamientos de adelgazamiento valorados en 2000 yuanes, se me quitaron las ganas.

Y empecé a pensar: "Esta chica, ¿por qué tiene mi número?". Sí, fui a hacerme un chequeo al hospital donde trabaja, y tuve que escribir mi número de teléfono en el formulario de registro, pero ahora me está llamando a título personal. No quiero ni imaginarme si a cada médico del hospital se le ocurriera llamarme para promocionar sus tratamientos.

En China, la protección de datos no existe. Tus datos personales, especialmente el número de teléfono, van de un lado a otro sin que tú lo puedas controlar. En España, cuando te piden que rellenes tus datos en un contrato o similar, debajo siempre pone: "No proporcionaremos o venderemos tus datos a terceras partes". En China debe poner "Vamos a vender tus datos al mejor postor, o a cualquiera que nos dé un céntimo por ellos, y no hay nada que puedas hacer para impedirlo. ¡MUAJAJAJA!". Sí, con risa malvada y todo.

Cuando C. decidió que quería comprar un piso visitó varias agencias y promotoras inmobiliarias. En todas ellas dejó su antiguo número de teléfono, uno que sigue teniendo pero apenas usa. Esta tarjeta SIM está siempre activa, metida en un móvil viejo. Ha pasado un año y medio desde que compró el piso, pero a día de hoy todavía recibe al menos una llamada diaria de agencias inmobiliarias: "Hola, ¿está buscando piso?". NO. NO ESTOY BUSCANDO PISO. ME LO COMPRÉ YA HACE MÁS DE UN AÑO. Ese número de teléfono debe estar en manos de todos las agencias inmobiliarias de China, que, por cierto, son un montón. En mi calle, en una distancia de unos 100 metros hay TRES y una cafetería perteneciente a otra cadena de agencias (tras hacerse con el local debieron decir "¿Para qué vamos a montar otra inmobiliaria aquí? Abramos una cafetería". (Y ponen tableros con anuncios de pisos en la puerta).

C. compró el piso directamente al dueño anterior, pero me ha contado que sus amigos los que se compran pisos en la promotora o en una agencia, al poco tiempo empiezan a recibir muchas llamadas de empresas de reparaciones del hogar. "¿No estará usted pensando hacer alguna reparación en casa?". Qué cruz, dios mío. Y pensábamos que en España nos molestaba el típico agente de Jazztel llamando a las 4 de la tarde.

martes, 14 de julio de 2015

El descansillo

En China, cuando te compras un piso, aparte de pagar por los metros cuadrados en los que vas a vivir también tienes que pagar por los metros cuadrados del descansillo, el ascensor, las escaleras, etc. (la parte proporcional que te toque, digo yo). Supongo que este es el motivo por el que los chinos suelen usar el descansillo como almacén.

En nuestro piso de Suzhou, como es un residencial "bien", lo único que mis vecinos colocan fuera de sus puertas es el armario de los zapatos (sí, en China se quitan los zapatos al llegar a casa). Alguien también tiene aparcado en el garaje un cochecito de pasear niños y un coche de juguete (como un todoterreno en miniatura), pero en el garaje hay mucho espacio y no molesta.

Ahora bien, el apartamento de Shanghai es otra historia. Este residencial es viejo y los pisos no son muy grandes (menos de 40 m2, yo diría), así que en el descansillo de cada piso hay todo un muestrario de objetos. Como vivo en el cuarto piso (quinto según los estándares chinos, para quienes la planta baja es el primer piso) y no hay ascensor, cada vez que subo o bajo las escaleras observo el tinglado que tienen montado. Macetas, montones de libros, cajas, zapatos, paraguas, bicicletas, balones de baloncesto y hasta un altar a algún dios, tienen. A todo esto ya estoy acostumbrada. Pero ayer ya fue el no va más: los del piso de abajo han sacado al descansillo lo que parece ser los muebles de su salón. Varias sillas de madera, el tablero de una mesa grande y algo que no sé si es la puerta de un armario o el cabecero de una litera.

Es increíble la manera en la que han colocado las sillas. Como el descansillo es muy estrecho las han colgado del hueco de la escalera, sujetándolas a la barandilla con alambres.

Una auténtica obra de ingeniería.

Ahí en la esquina superior derecha se ve el altarcillo.

Hay otro vecino que tiene aparcada la bici en el descansillo. El otro de más allá, encima de un mueble viejo tiene la caja vacía de una tele Xiaomi de 50 pulgadas por lo menos. Una bici no cabe en casa, pero la tele gigante sí. Es que es de pantalla plana.

Obsérvese el montón de trastos encima del mueble, aparte de la caja de la tele.


La verdad es que más que un descansillo, lo de este edificio parece un bazar. ¿Y nadie robará nada?

miércoles, 17 de diciembre de 2014

A dormir al Ikea

Se me había olvidado contarles que el otro fin de semana fuimos al Ikea de Wuxi porque teníamos que comprar un sofá y un armario para el piso nuevo. Wuxi es una ciudad que está a una hora en coche desde Suzhou. El Ikea de Shanghai está a la misma distancia desde Suzhou pero normalmente el de Wuxi está bastante vacío, así que siempre vamos allí.

Debería decir "estaba bastante vacío". Han construido un centro comercial gigantesco al lado y parece que la zona se ha convertido en la más concurrida de Wuxi. Queríamos comer albóndigas suecas en el restaurante del Ikea pero en la cola había unas 50.000 personas. Abortamos misión albóndigas.

¿Tanta cola pa comer albóndigas y salmón congelados? ¿Estamos tontos o qué?

El centro comercial también estaba a reventar pero conseguimos una mesa en un restaurante. Tras el almuerzo empezó la caza y captura del sofá perfecto. Tras probar todos y cada uno de los sofás de la exposición elegimos al claro ganador:

Os presento a Tidafors Junior, nosotros hemos comprado el Senior (con espacio para tres posaderas).

Tidafors ganó por goleada porque era el único sofá en el que se podía apoyar la cabeza en el respaldo.

Después fuimos a por el armario. Ale, a abrir y cerrar todos los armarios para ver cómo eran por dentro. En realidad puedes diseñar cómo quieres que sea tu armario por dentro, pero no teníamos tiempo para liarnos tanto así que elegimos un modelo para que nos lo hicieran igual.

Pero una visita al Ikea en China no está completa si no ves a un buen número de chinos echándose la siesta en las camas, sofás y cualquier otro sitio que pillen. Yo nunca he ido a un Ikea fuera de China así que pensaba que esto era normal, pero parece ser que no.

Debajo de ese abrigo granate había un niño también durmiendo.

La señora esperando pacientemente a que su marido se despierte.

Esta niña ya es un poco grandecita para dormir en el carro.


Durante estas próximas semanas probablemente tengamos que volver al Ikea a por más cosas, así que quizás publique una segunda parte de "chinos durmiendo en el Ikea".

lunes, 15 de diciembre de 2014

Mudanza

¿Que qué he hecho el fin de semana? Pues empaquetar, cargar cajas y bolsas en la furgoneta del tío de C., bajar cajas y bolsas de la furgoneta del tío de C., desempaquetar, limpiar y colocar.
Y todavía queda para rato. ¡Mudarse es agotador!


lunes, 14 de julio de 2014

Reflexiones sobre el mercado inmobiliario

Hoy al volver a casa he visto desde el autobús que varias paradas estaban forradas con un anuncio de una promoción inmobiliaria. Un cartel en color amarillo y rosa, con la foto de un chico vestido muy a la moda (china) y un eslogan que decía: 有房,爱情更甜蜜 (el amor es más dulce cuando tienes un piso). También podrían haber sido más directos y poner algo en plan: "Joven, si no compras un piso te quedarás soltero para toda la vida", porque eso es lo que están insinuando. Parece ser que un requisito indispensable que ponen muchas chicas chinas para casarse es que el pretendiente tenga un piso en propiedad.



En China se construye una barbaridad. Vayas a donde vayas verás andamios por todas partes y edificios que salen como setas tras un día de lluvia. En mi barrio, en todas las calles hay anuncios de nuevos residenciales. En China hay mucha gente, pero... ¿hay gente para tanto piso? Hace unos años se decía que en China había más de 60 millones de apartamentos vacíos. En este otro artículo, más reciente, se habla de 48 millones de viviendas vacías. Por no hablar de Ordos, la ciudad fantasma de Mongolia Interior (seguro que hay más ciudades fantasma en China; Ordos es la más famosa).

A mí lo que me fascina es que todos los chinos que conozco tengan pisos en propiedad. Dice C. que en Suzhou, por nuestro barrio, el metro cuadrado está a 18.000 yuanes (aproximadamente 2.200 euros), y aquí cuando te compras un piso lo que te dan son las 4 paredes, con el cemento mondo y lirondo. El suelo, las conexiones de luz, las tuberías del agua, etc... todo te lo pones tú (y lo pagas aparte, claro). Mis compañeras de oficina ganan unos 6.000 yuanes al mes. Sus maridos no creo que ganen mucho más. ¿De dónde sacan el dinero para comprarse un piso antes de cumplir los 30 años? Incluso una que está soltera se ha comprado un piso ella solita. Vale, todavía lo está pagando.

El año pasado salió una ley por la que quienes tuvieran dos pisos y quisieran vender uno tendrían que pagar unos impuestos bastante elevados. Esto dio lugar a que se multiplicaran los divorcios en las semanas posteriores a la implementación de la ley. Las parejas se divorciaban, cada parte se quedaba con un piso, y así podían vender el piso que no querían sin tener que pagar los impuestos de segunda residencia. Si es que los chinos tienen soluciones para todo.

domingo, 17 de junio de 2012

La limpieza

Los chinos tienen fama de no ser demasiado limpios. En lo que se refiere a la higiene personal cada uno es un mundo, pero en lo que se refiere a la limpieza de la casa... yo tengo muy claro por qué no son muy limpios. Porque los instrumentos de limpieza de última generación no han llegado a China todavía.

Observen ustedes la escoba con la que tengo que barrer mi casa:

¿Cómo voy a barrer con esta escoba de la Barbie, que parece de juguete y que me llega por la mitad del muslo? Cada vez que barro acabo con dolor de espalda de estar encorvada. ¿Que por qué no me compro una escoba con el mango más largo? Pues mire usted, ¡porque no hay!

En el caso del fregoteo, la situación no es mucho mejor. En vez de optar por la fregona de toda la vida (¿es cierto que es un invento español? Pues ya podían exportarlo más) utilizan este trasto del demonio

Consiste en una esponja pegada a la punta de un mango. La esponja se mete en el cubo/barreño, y para quitar el exceso de agua, se tira de la manivela hacia arriba y la esponja se dobla por la mitad, escurriendo el agua.
Como es una esponja muy blanda, no es nada efectiva si hay un manchurrón en el suelo. No limpia nada bien.

Fregonas y cubos normales hay, al módico precio de unos 10 euros el conjunto. De todas formas, la próxima vez que vaya al Auchan me los compro. Ya no aguanto más. Tener el suelo del baño siempre medio sucio es un sinvivir.

jueves, 26 de abril de 2012

Las pelusas de la lavadora

Las lavadoras chinas se distinguen de las lavadoras de cualquier otro país por tres características fundamentales.

1) La ropa se mete por arriba. Esto os puede llevar a pensar "Bueno, ¿y qué?". Pues que al centrifugar el tambor rota hacia los lados, no de arriba abajo como en España, y por la fuerza centrífuga (ahí va lo que he dicho!!) la ropa se enreda una con otra, se pega en las paredes del tambor y las prendas se quedan de un estirado que da miedo.

Esta es mi lavadora. Parece inofensiva pero no lo es.


2) Solo se puede lavar con agua fría. Bueno, en algunos sitios donde tienen lavadoras normales (de carga lateral) se puede elegir la temperatura del agua (oooooh!!) pero esas lavadoras solo las he visto en apartahoteles y casas de gente rica.
Como todo el mundo sabe, si lavas con agua fría no hay huevos a que el blanco quede blanco. (Si hay algún truco que desconozco agradecería que me lo dijerais ahora para no seguir haciendo el ridículo. Aviso: la lejía me da miedito).


3) Las lavadoras chinas tienen una bolsita incorporada que sirve para recoger pelusas. Es increíble la cantidad de pelusas que se sueltan en cada lavado! Esto es lo que he sacado hoy, después de 3 o 4 lavados sin vaciar la bolsita.

La textura y el color son sorprendentemente parecidos a los de aquellas "alfombrillas" que usábamos en preescolar para poner debajo del papel que íbamos a pinchar con el punzón. Jo, cómo molaba eso de recortar figuritas con el punzón. Pero seguro que los niños de hoy en día ya no lo utilizan, no? Cómo le vas a dar un punzón a un niño de preescolar?? Irresponsable!!


jueves, 22 de marzo de 2012

Mi piso

Uhm, últimamente el vpn no va y no puedo entrar a blogspot ni a facebook. Menudo rollo. Señores censores del gobierno chino, son ustedes un rollo. Así de claro se lo digo.

Bueno, el fin de semana pasado me tocó mudanza. La primera parte fue traer mis cosas del hotel al piso. Esta parte fue fácil. La parte chunga fue ir al Auchan en plena hora punta (sábado después de comer) para comprar todos los trastos que necesitaba: sábanas, almohadas, edredón, toallas, platos, vasos, tazas, cuencos, palillos, cubiertos, sartén, bayetas y líquidos de limpieza... La verdad es que el piso me lo dieron pelao, pelao. Pero no importa, así elijo yo las cosas que quiera. Me he comprado una vajilla con muñequitos que es ideal.

Mi piso me gusta mucho pero por supuesto tiene los dos eternos problemas de los pisos chinos:

1) Hace más frío que pescando focas. Cuando empezaron a construir la China moderna (allá a mediados del s. XX) a algún lumbreras se le ocurrió que el sur de China no necesitaba calefacción. Y vale, puede que en Hainan (isla tropical enfrente de Vietnam) no la necesiten, pero señores, puedo hablar de lo que conozco, y en Shanghai y Suzhou SÍ hace frío en invierno y no vendría mal tener calefacción. Que a veces nieva y todo, coñe. Y estamos aquí tiritando. Y el aire acondicionado caliente no hace mucho.

2) La cama está dura. Normalmente me gustan las camas duras, pero la de mi piso no llega a la categoría de cama. Es una piedra. De hecho, creo que la piedra caliente del balneario de Tianmu era más blanda que mi cama. Que me clavo las arrugas del pijama, por dios santo.
Este problema se soluciona yendo a Ikea y comprando una colchonetilla que se pone encima del colchón (y ya que vas pues compras más cosas!). Pero todas las personas con coche que conozco me han hecho saber subrepticiamente que no tienen ni putas ganas de ir al Ikea de Shanghai, y a mí me sabe mal forzar a nadie. Al final lo que tendré que hacer será irme en tren a Shanghai, comprar todo lo que necesito y pedir que me lo manden a casa. Que digo yo, pa hacer eso, ya podrían tener la opción de comprar por internet y que te lo manden a casa directamente, sin necesidad de ir tú a la tienda. Mal, Ikea, mal.

Y ahora, lo que todos estabais esperando: fotos de mi piso, al que por supuesto estáis invitados. Ya veis que hasta tengo una cama de sobra, y un sofá bien hermoso.










jueves, 1 de marzo de 2012

La galería de los horrores

Hoy he ido a mirar pisos.
¡¡¡El horror!!!
No tengo fotos, y os aseguro que es mejor para vosotros. Menudas CUEVAS he visto. Cocinas churretosas, baños negros de mierda, wateres que nunca se han limpiado por dentro, paredes grises en vez de blancas (es que los chinos andan por las paredes??), sofás mugrientos.
Y tienen la cara dura de pedir 3500 yuanes por esas mierdas!! Pero cómo pretenden alquilar un piso sin limpiarlo antes??? Si es que te asomas y se te quitan las ganas de entrar!!!

Solo he visto dos pisos decentes, uno con unos muebles bastante ñoños pero en buen estado, en una zona animada y en un edificio con piscina y gimnasio gratis. Piden 5000 yuanes sin incluir comunidad ni nada. Yo me había puesto un tope de 4500...
El otro era un piso nuevo, en el que no ha vivido nunca nadie (parece ser que en cuanto que ha vivido un chino es como si lo hubieran arrasado los hunos, el piso). 4000 y pico, no está mal. El problema es que está en el culo de Suzhou. Es el último bloque antes de llegar al campo...


Ay, tendré que seguir buscando. Qué difícil va a ser esto.