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miércoles, 15 de agosto de 2018

Cosas que voy a hacer después de parir

Bueno, pues ya estamos en la semana 38. Ha ido todo bastante bien, si exceptuamos la semana que pasé en el hospital. No he tenido náuseas, ardores, estreñimiento ni se me han hinchado mucho los pies (las manos nada de nada, directamente); no he estado excesivamente cansada en ningún momento, no se me han revolucionado las hormonas, ni he tenido sueños raros, ni me he vuelto tonta u olvidadiza. Aparte de la mierda del hígado, lo único que he tenido ha sido dolor de espalda (que ya se me ha quitado, qué raro) y que sudo como un pollo en la incubadora. Aun así, hay ciertas cosillas que no he podido hacer durante estos meses y que intentaré hacer lo antes posible tras "descargar":

- Dormir boca arriba y boca abajo
Ya me imagino a los típicos pensando: "¡Ja! ¡Dormir! No vas a dormir ni boca arriba, ni boca abajo ni de lado!". Vale, pues tumbarme boca arriba o boca abajo. Llevo meses durmiendo de lado y ya toca un cambio, que esto aburre. Además yo siempre he dormido mejor boca abajo (y sin almohada). Debe ser porque cuando yo era bebé boca abajo era la postura de dormir recomendada (ahora te meten en la cárcel por intento de asesinato si no pones al bebé boca arriba).
Siempre durmiendo de lado...

- Comer sushi y sashimi
En Suzhou hay un montón de restaurantes japoneses y normalmente voy bastante a menudo a ponerme púa de pescado porque son "come todo lo que puedas". No piso uno desde diciembre... He leído que en teoría si el pescado se ha congelado a baja temperatura los bichos se mueren y las embarazadas lo pueden comer, pero con todos los escándalos alimentarios que hay en China... como para fiarse (aunque dudo muchísimo más que usen pescado fresco). Así que nada, abstención de pescado crudo. Además así evito discusiones con C. (recordemos que en la app que se bajó ponía que las embarazadas no pueden comer piña ni almendras).


- Ir a los masajes
Esto ha sido lo que más me ha dolido (literalmente), principalmente porque sé que en otros países hay hasta masajes especiales para embarazadas. Aquí, naranjas de la China, o yo no he sido capaz de encontrarlos (quizás los haya en Shanghai, para las extranjeras y a precio de lágrimas de unicornio). Los chinos están convencidos de que presionar ciertos puntos del cuerpo puede provocar un aborto durante los primeros meses y contracciones más adelante. Vamos, que se creen que por tocarme el tobillo me voy a poner de parto. Y, digo yo, si fuera tan sencillo, a nadie le tendrían que poner medicinas para provocarle el parto, ¿no? Con presionar aquí y allá ya valdría.
Puntos que no se pueden presionar durante el embarazo porque se te sale el alien.



martes, 24 de julio de 2018

Una semana en un hospital chino

La semana pasada no actualicé el blog porque... ¡estaba en el hospital!

Yo no había estado ingresada en mi vida. Vamos, es que nunca estoy mala mala de no poder ir a clase o al trabajo. La única vez que recuerdo fue hace como 15 años, cuando pillé la gripe y estuve una semana en cama. Así que hace un par de semanas, cuando me dijeron que los análisis de sangre para comprobar el funcionamiento correcto de hígado y riñones habían dado unos resultados raritos y que me tenían que ingresar una semana, se me cayó el mundo encima. ¿¿Una semana en el hospital?? ¿¿Justo cuando estaba más ocupada en el trabajo y tenía además que entregar la tarea final del curso online que estoy haciendo?? Menudo putadón...

Mis quejas no sirvieron de nada y el viernes 13 me ingresaron en el hospital municipal de Suzhou, también conocido como hospital de maternidad. Tenemos enchufe con la enfermera jefe de la zona VIP donde voy a hacerme las revisiones y ella se había encargado de conseguirme plaza, porque no veáis qué solicitado está ese hospital. Me pusieron en la sección de embarazos de alto riesgo, donde solo hay 20 camas y hay tortas por ellas. Vamos, que yo llegué a las 10 de la mañana pero la que estaba en mi cama no se fue hasta las 2 de la tarde...
Por cierto, por algún motivo las sábanas eran de Xi Yang Yang, unos dibujos animados chinos...


Las habitaciones eran de 2 o de 3 personas. La mía era de 2 y mi compi era un poco mayor que yo y embarazada del segundo. Había sangrado y no se podía levantar de la cama ni para ir al baño. Yo creo que esto es una exageración y he leído artículos que aseguran que la horizontalidad total no garantiza un mejor resultado, pero bueno. Siempre tenía que acompañarla su marido o su cuñada porque claro, cuando quería hacer pipí o popó le tenían que poner la cosa esa para hacerlo en la cama. Pero es que no me puedo ni imaginar estar dos semanas en cama sin moverme en absoluto, si solo estando tumbada un rato en esa cama de hospital ya me dolía la espalda me pusiera como me pusiera...

El pasillo.


El hospital estaba limpio, las habitaciones eran decentes y me cuidaron muy bien pero, qué queréis que os diga, me daba la sensación de estar en una cárcel por los siguientes motivos:

- Me llamaban por el número de mi cama. Las enfermeras parecían incapaces de acordarse de un nombre extranjero y no querían llamarme Xiao Ma porque eran más jóvenes que yo (ahora que lo pienso, me podían haber llamado Hermana mayor Ma, pero no se nos ocurrió a nadie en ese momento). Así que me decían Número 8 o, si pensaban que no las oía, "la extranjera". Un día entró en la habitación una señora de la limpieza diciendo que "quería ver a la extranjera".

- No me dejaban salir del hospital, solamente andar por los pasillos o ir a una tiendecita que estaba fuera como a 30 metros. Yo que tenía pensado darme paseos por la calle e ir a la biblioteca pública que hay enfrente del hospital...

- ¡¡Me torturaron!! Cada día me hacían un test de estrés fetal en el que te ponen dos cacharros atados en la barriga y te tienes que quedar en la cama sin moverte. A partir de las 20 semanas todas las recomendaciones dicen que no te tumbes de espaldas sino de lado. Pues bien, un enfermero gilipollas que había el fin de semana me hizo estar tumbada de espaldas durante una hora para hacerme el puto test de estrés. La que acabó estresada fui yo. Qué dolor de culo, al terminar no podía ni mover las piernas. Las enfermeras mujeres siempre me dejaban ponerme de lado.

- No me dejaban dormir. Joer, yo pensaba que en los hospitales se descansa. PUES NO. Cada una o dos horas allí estaban las enfermeras dando por saco con una prueba o unas pastillitas. A las 12 de la noche iban con el doppler a todo trapo para oir el corazón del bebé (¿¿no podía ser a las 10, en vez de a las 12 cuando ya estamos todas durmiendo??) y a las 6 de la mañana tocaban diana y todo el mundo se tenía que despertar para contar movimientos fetales, tomarse la tensión, etc. QUÉ ESTRÉS. Claro, y eso sin mencionar que yo soy superdelicada para dormir, que allí había luces y ruidos toda la noche y que la cama estaba más dura que una piedra. Vamos, que en una semana dormí un mojón.

También fue la primera vez en mi vida que me pusieron un gotero. En China ADORAN los goteros. ¿Que el niño está tosiendo?, al hospital a que le pongan un gotero. ¿Que tienes mocos? Ve a que te pongan antibióticos en gotero, sin mirar si lo que tienes son bacterias o no, qué más da. (Así vamos a morir todos, gracias a los chinos que están creando superbacterias por su afición a tomarse antibióticos por todo). A mí me pusieron el gotero con 99,5 % de suero y 0,5 % de medicina para el hígado. Pues me podían haber puesto una inyección y ya está, ¿no? Porque menudo coñazo estar tres días enteros con la vía puesta en la mano. Cada día me tiraba 6 horas con el goterito puesto. 5 litros de líquido en total en una semana. Al final del tercer día, cuando me quitaban la vía, tenía la mano como una morcilla de Burgos.
El gotero del infierno.


Las enfermeras a veces también decían unas cosas que te tenías que reir. Por ejemplo, me dijeron que mis chanclas (de plástico, comodísimas y lo único en lo que me cabe el pie ahora mismo) no eran adecuadas y que me tenía que comprar unas zapatillas especiales de embarazada. Yo ni sabía que eso existía, pero de todas formas dudo que las vendan en el número 41, que es lo que parece que tengo ahora mismo. Pasé de ellas y me tiré toda la semana con mis chanclas. Otra regla que tenían es que no te podías duchar sola, tenía que haber alguien contigo en el baño por si te resbalabas o algo. De esta norma también pasé, si en mi casa me ducho yo sola... Y lo mejor fue cuando una enfermera me dijo que no me sentara encima de la cama con las piernas cruzadas (¿cómo se llama esa postura? ¿sentarse como los indios?) porque podía romper aguas. ¡¡Cágate, lorito!! ¡¡Si esa postura de yoga la recomiendan en Occidente a las embarazadas!!

Esto está quedando como una superqueja de los hospitales chinos pero la verdad es que creo que hubiera estado igual de amargada en un hospital español. Ahora crucemos los dedos para que no me vuelva a subir la mierda esta del hígado, porque no quiero que me ingresen otra vez...

El hospital por fuera.

martes, 10 de julio de 2018

Fotos de maternidad

En China se lleva mucho lo de hacerse sesiones de fotos. Que si las fotos de preboda, que si las fotos de maternidad, que si las fotos de recién nacido, que si ahora me hago una sesión de fotos con ropa de la dinastía Han o Tang. Aparte de las ingentes cantidades de selfies, claro. El otro día en la piscina había una chica que llevaba el móvil en una funda impermeable colgado del cuello y se había colocado el gorro estratégicamente con un poco de flequillito por fuera para hacerse autofotos y salir mona. Joer, ni dentro de la piscina pueden dejar de hacerse fotos. Y, además, ya hay que tener ganas de hacerse fotos con el gorro de natación... ¿hay algo menos favorecedor?

Nosotros no nos hicimos fotos de preboda porque me hacía más ilusión hacer las fotos el día de la boda. En cambio, el día que me explote la barriga no voy a estar para fotos, así que mejor hacerlas antes, jaja. Hace justo tres semanas fuimos al estudio de una compañera de primaria de C. a hacernos el book de maternidad. En el estudio te peinan, te maquillan y te prestan ropa fashion. No sé yo si tenían muchos modelitos de mi talla; me sacaron tres vestidos de los que elegí dos. Y así nos tiramos toda la mañana.



Esto es a las 30 semanas... voy a reventar, jajaja.
Este pelazo que veis aquí va a desaparecer en breve. Cada vez que me lo tengo que secar me empieza a dar una lipotimia, y eso que uso el aire frío.

En mi vida había llevado un modelito parecido.




También hubo fotos en pelotillas pero esas me las reservo.






jueves, 7 de junio de 2018

Creencias chinas en el embarazo

No sé si sabéis, y si no os lo digo yo ahora, que los chinos son muy supersticiosos. Creo que no tengo ninguna entrada dedicada a este tema (me lo apunto) pero, por ejemplo, cuando fuimos a Wuyuan vimos que encima de la puerta de las casas había un espejito colgado para evitar que los malos espíritus entraran (se ven reflejados y salen corriendo de lo feos que son). También es muy común que los chinos, aunque digan que no son creyentes, pongan inciensos en todos los templos que vean, ya sean budistas o taoístas. Y si pasan por una iglesia cristiana también rezan, por si acaso. Cualquiera sabe qué dios existe de verdad, así que mejor tenerlos a todos contentos.

Como no podía ser menos, también tienen un montón de supersticiones y creencias raras para el embarazo. He encontrado un artículo científico publicado en la revista Asian Nursing Research donde mencionan varias. Voy a poner solo algunas de las más interesantes:
- No cambiarse de casa o hacer renovaciones en la casa: desestabiliza la energía vital del feto. Pues en la primera ya la hemos cagao, llevamos varios meses haciendo renovaciones en nuestro nuevo minipiso de arriba.
- No clavar clavos: si haces un agujero en la pared, el feto tendrá malformaciones.
- No ir a bodas: se dice que una invitada embarazada trae mala suerte a la novia. Pues yo tuve dos embarazadas en la boda china y otras dos en la boda española. ¡Toma ya!
- No preparar la cama del bebé con antelación: trae mala suerte tener una cuna vacía en la casa.
- No ir al cementerio ni a funerales ni visitar a personas enfermas: las situaciones tristes afectan al corazón y al hígado y las emociones negativas liberan partículas dañinas que afectan el desarrollo del feto. También se dice que los espíritus pueden poseer al bebé. Este año en abril no fui al cementerio el día de los muertos, aunque yo no tenía problemas pero C. me dijo que mejor no fuera.
- No cortar las alas y las patas de un pollo: puedes dañar la integridad del bebé (¿¿cómo exactamente??).
- No levantar las manos por encima de los hombros: desestabiliza la energía vital del feto y provoca un aborto.
- No comer las siguientes cosas: sandía y alubias verdes (ralentizan la circulación sanguínea, afectan la absorción de nutrientes del feto, provocan abortos en el primer trimestre), conejo (el bebé nacerá con labio leporino o hendidura en el paladar), cualquier comida de color oscuro (el bebé tendrá la piel oscura), serpiente (el bebé tendrá escamas), mango, lichis y gambas (el bebé tendrá alergias o eczema), cordero (el bebé tendrá epilepsia), helado y plátano (provocan abortos en el primer trimestre, el bebé tendrá convulsiones).
En China se comen la sandía a cucharadas.


Estas son las supersticiones tradicionales y la verdad es que muchas de ellas no se siguen practicando, o al menos yo no las había oído mencionar. Las que sí me han dicho durante estos meses son las siguientes:

- No comer piña o almendras: son tóxicas. Os juro que esto lo pone en una app que se bajó C. Busqué en google para ver si en Occidente había alguna creencia parecida. Parece ser que la piña de verdad contiene una sustancia que puede ser tóxica, pero para eso te tendrías que comer ocho piñas de una sentada. Las almendras amargas son tóxicas, pero no sé a qué retrasada se le ocurriría comerse más de una, si están malísimas (yo una vez me comí una y se me durmió la boca, vamos, que te das cuenta al instante de que algo raro pasa con la almendra).

- No tener perros: en todo el mundo se dice que las embarazadas mejor no cambien la arena de los gatos para no pillar la bacteria esa que pueden tener en la caca, pero lo de los perros nunca lo había oído. ¿Supongo que es porque te pueden pegar enfermedades? Pero, por esa regla de tres, tampoco podrías convivir con personas. Me parece a mí que es más fácil que mi marido me pegue la gripe, que no que mi perra vacunada y desparasitada me pegue la rabia... Por cierto, un día cuando estaba paseando a Nico, una chica joven me preguntó si no era que las embarazadas no pueden tener perros. Yo le dije que en Occidente no tenemos esta creencia.
Abuela: Dicen que los perros perjudican al feto, regálaselo a alguien.
Embarazada: en Occidente las embarazadas tienen perro y no les pasa nada.
Perro: ¿Pero yo qué he hecho?



- No hacer deporte: o, prácticamente, no moverse. En este otro artículo científico, solo el 11 % de las embarazadas que participaron en el estudio en la ciudad de Tianjin alcanzó el mínimo de ejercicio recomendado (150 minutos a la semana) y la razón que dieron fue que "moverse demasiado provoca abortos". Parece que muchas chinas creen que su cuerpo es súper débil y delicado y no pueden hacer lo mismo que nosotras las extranjeras, que somos fuertotas porque todos los días tomamos leche y ternera.

- Comer por dos: esto también se dice en España, y es mentira. A partir del segundo trimestre necesitas ingerir más calorías, pero obviamente no como si fueras dos personas. ¡Si una es diminuta! La madre de C. intenta cebarme cuando viene a casa, pero yo no me dejo. No tengo estudios científicos que apoyen mi teoría, pero creo que muchas chinas engordan demasiado cuando están embarazadas... por no moverse y por comer como limas. La gente cuando me ve se sorprende de que solo me ha engordado la barriga y no el resto del cuerpo.

- No bañarse (es decir, sumergirse en agua): mucha gente aquí cree que si te bañas durante el embarazo, el agua le va a llegar al feto. Ejem. Estoy esperando a que abran las piscinas para ver la cara que ponen cuando me vean nadando con barrigón.

- No comer o beber cosas frías: bueno, esto lo dicen siempre, pero en el embarazo supongo que más aún. Para los chinos, las comidas y bebidas frías son el demonio en persona y probablemente la principal causa de mortalidad.

- Cortarse el pelo: mucha gente aquí aún cree que cuando te quedas embarazada tienes que cortarte el pelo bastante corto para que no le robe nutrientes al bebé. ¡Toma, morena!



¿Cómo se os ha quedao el cuerpo? A mí lo que me sorprende es que, creyendo los chinos que hay tantas formas en las que se puede tener un aborto espontáneo por hacer o comer algo equivocado, la gente aún se gaste el dinero en ir a una clínica de interrupción del embarazo. ¡Podrían ponerse a comer sandía y piña y levantar las manos por encima de los hombros mientras andan y ya tendrían la cosa solucionada!



viernes, 11 de mayo de 2018

"Mira, aquí está el pito"

El lunes me tocaba la revisión de las 24 semanas y una de las pruebas era una ecografía chachiguay en 3D. Pero, atención, en los hospitales públicos chinos el padre no puede estar presente en las pruebas de las revisiones prenatales, ni siquiera en las ecografías... Tócate el pie. Pero C. es un hombre de recursos y lo primero que hizo cuando empezó toda esta movida fue buscar un contacto en el hospital al que íbamos a ir. Así conocimos a la enfermera jefe de la sección VIP, que supongo que es amiga de la prima del vecino del padre de alguien con quien C. trabaja. Aquí los contactos, por lejanos que sean, funcionan muy bien. Total, que la enfermera jefe le dijo a C. que podía reservar una ecografía VIP en la que él sí pudiera entrar. Y eso hicimos el lunes.
Tranquilos, esta no es mi barriga y la máquina era bastante más moderna. Es una foto de internet.

Yo no estaba muy segura si nos iban a revelar el sexo porque, como seguramente sabéis, en China es ilegal que te lo digan. En hospitales chungos y en clínicas ilegales te lo dicen si les das un soborno, pero en los hospitales decentes no te lo dicen a menos que te conozcan (otra vez, la importancia de los contactos).

El doctor que nos hizo la ecografía era un señor bastante simpático que hasta se levantó a darme la mano al entrar (creo que le hace gracia tratar con extranjeros). Sin yo preguntar nada, y sin preguntarme él si yo lo quería saber, me dijo que... ¡Tachán! Es un niño. A lo que yo respondí que si no era ilegal contármelo. "No, la ley solo aplica a los ciudadanos chinos; a los taiwaneses, hongkoneses y extranjeros se lo puedo decir". Parece que la ley tampoco le aplica a C., ya que no le pidió que se tapase los oídos ni nada. Para demostrar que estaba en lo cierto, el médico nos enseñó el pito del niño en la pantalla: "Mira, aquí está el pito".

Por lo menos en esta prueba el médico iba enumerando en voz alta las partes que iba viendo y decía que estaban bien. En las demás pruebas no te dicen nada, a menos que haya algún problema. Hacerse las revisiones prenatales en un hospital chino es un poco como estar en una cadena de montaje, una mujer detrás de otra. Bueno, por lo menos tienen mucha experiencia. En este hospital ven más partos en un mes que en todos los de Cáceres en un año...

jueves, 12 de abril de 2018

Moda premamá en China

Hace ya unas semanas que me empezó a apretar la ropa y tuve que ir a comprarme pantalones de premamá (¡chan chan! ¡20 semanas!). Primero fui a mirar algunas tiendas y centros comerciales, pero estaba todo lleno de ropa para bebés y apenas nada para premamás. Luego me enteré de que en el Suzhou Center hay bastantes tiendas, pero total... esta ropa no la voy a usar mucho tiempo y en Taobao es más barata. Solo hay un pequeño problema... el estilo. Os voy a enseñar los básicos indispensables de la moda premamá en China, patrocinados por Taobao.

- El pichi antirradiación
Esta prenda de ropa no se ha visto jamás en un país occidental, pero en China (y parece que también en Japón) es un must. Según los chinos, los móviles y los microondas emiten radiaciones malignas y para proteger al bebé te tienes que poner el pichi este, que está hecho con no sé qué material especial. Solo me queda una duda: si te verdad te expones a radiación, te va a entrar también por las manos y por la cara, ¿no? Tendrías que ponerte un traje como los de las centrales nucleares o algo. Los periódicos chinos ya dijeron en 2011 que los pichis estos son el timo de la estampita y que absorben más radiación de la que absorberías normalmente. Pero parece que la gente no se ha enterado, porque por la calle se siguen viendo y en Taobao hay millones de tiendas que los venden. Por cierto, aparte de ser un horror estético, son carísimos. La única ventaja que tienen es que son como ir gritando que estás embarazada, así que enseguida te ceden un asiento en el metro o el autobús.
Este tan "bonito" cuesta 469 yuanes. ¡¡¡60 eurazos!!!

También hay esta otra versión, que debe dar mucho calorcito en verano.

- El peto
Una amiga china me ha dicho que es una de las prendas más usadas durante el embarazo. Dejando aparte las consideraciones estéticas (a mí no me gusta, creo te hace parecer gordísima), ¿qué hacen estas señoras cuando están fuera de casa y tienen que ir al servicio? Porque en China los baños públicos normalmente limpios, lo que se dice limpios no están, y además son de water a ras de suelo. Con el peto este te tienes que despelotar entera al ir a mear, y me imagino totalmente los tirantes cayéndose al suelo y empapándose bien en el liquidillo.


- Los vestiditos de niña
Digo yo, si tienes 14 años y te has quedado preñada estos vestidos te pegan, pero si no...


- El pijama
Las veces que he ido al hospital siempre he visto a embarazadas ya muy gordas o a recién paridas con el pijama este gordote. Supongo que es la opción más cómoda y llega un momento en el que te da todo igual, pero espero no llegar a ese punto.
¿Vosotros os atreveríais a salir así a la calle? Las chinas no tienen ningún problema.


Menos mal que tengo varias camisas y vestidos anchos y creo que de partes de arriba podré sobrevivir sin comprar casi nada...