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viernes, 26 de febrero de 2021

Lo que siempre me preguntan en China

¡Este mes ha hecho nueve años desde que vine a vivir a Suzhou! Es la ciudad en la que he pasado más tiempo, exceptuando Cáceres, claro, ahí estuve 18 años. Antes de venir a Suzhou viví en Beijing y en Shanghai cuatro años, así que echemos cuentas... llevo trece años en China. Cuando voy a España de vacaciones (bueno, cuando iba... antes de la era covid), la gente siempre hace bromitas diciendo cosas del tipo "ya eres china". ¡Ay, pobres ingenuos! Con esta jeta, ni aunque viviera en China 300 años dejarían de considerarme extranjera. Incluso a Baby A. (quizás ya debería llamarlo Niño A.) le llaman extranjero aunque también es chino, porque no tiene cara de chino.

Esto de ser (o parecer) extranjero en China hace que la gente siempre te haga ciertas preguntas. En serio, hay algunas que debo haberlas contestado un millón de veces, más o menos. Por ejemplo...

 

- ¿Te has acostumbrado a la comida china?

Para los chinos, la comida es una cosa muy importante. Sí, ya sé que todo el mundo come, pero no sé, aquí la comida es una parte de la cultura mucho más significativa que en otros sitios. Prueba de ello es que uno de los saludos tradicionales no es "Hola", sino "¿Has comido?" (吃饭了吗). Total, que cienes y cienes de veces me han preguntado: "¿Te has acostumbrado a la comida china?". He oído que muchos chinos lo pasan bastante mal con el tema del yantar cuando van al extranjero y un excompi al que mandaron a España dos semanas vino quejándose de "tener que comer pan todas las mañanas". Así que es de esperar que una de las cosas que más intriguen a la gente es qué tal llevo el tema de la comida, después de tantos años en China. La verdad es que no tengo ningún problema, a mí me gusta toda la comida del mundo (menos el pimiento verde, puaj).

Guotie o empanadillas fritas.

 


- ¿Sabes usar palillos?

Joer, si después de 13 años en China no supiera usar los palillos tendría que hacérmelo mirar, ¿no? Que tampoco es que sea física cuántica... (¿Los físicos cuánticos qué dirán cuando algo es muy difícil? A lo mejor dicen que es chino, jajaja).




- ¿Hablas chino?

Esta no es tan sorprendente, dado que hay muchos extranjeros que se tiran años viviendo en China y no son capaces ni de pronunciar xiexie (gracias) correctamente. Lo más gracioso es que a veces me han preguntado esto en medio de una conversación EN CHINO. Hola, ¿en qué estamos hablando si no?


- ¿Sabes chino porque estás casada con un chino?

¡Chan chan! Esta no me la preguntan tanto como las tres anteriores, pero algunas veces cae también. Me da mucho orgullo y satisfacción responder que no, ya sabía de antes. Aunque sí es verdad que con él he aprendido un montón de palabrotas y expresiones informales.


- Hello!

Vale, esto no una pregunta pero también lo dicen mucho. En plan, personas que no conoces de nada, por la calle. Pronunciado "halou", normalmente. Se lo dicen mucho a A. y él se queda en plan "¿Ein?", a lo que yo tengo que explicar que, aunque mi hijo tenga cara de extranjero, no habla inglés, pero sí mandarín y dialecto de Suzhou (y español).

Halou, extranjeros.


Yo creo que me tomo bastante bien estas preguntas aunque sean siempre las mismas. No sé, al menos preguntan sin malas intenciones. Son muy curiosos, los chinos. Una vez, un taxista de Beijing me preguntó cuánto ganaba mi padre... creo que eso ha sido lo más raro que me hayan preguntado nunca aquí.



domingo, 19 de enero de 2020

Aventuras panaderas

Hace un par de meses publiqué una entrada sobre mis intenciones de hacer pan en casa. Como dije en ese post, en China encontrar pan decente que no se venda a precio de sangre de unicornio no es tarea fácil, así que intenté hacerlo yo a ver qué me salía. Preferiblemente sin tener que hacer cosas complicadas, como amasar, o comprar otro trasto más para mi cocina en la que ya no cabe ni un alfiler. Busqué recetas de pan sin amasado, compré harina de fuerza y levadura y con todas mis ganas me puse a hacer mi pan. El pan sin amasar se hace mezclando los ingredientes la noche anterior y horneando el pan a la mañana siguiente.

El primer pan.

En el primer intento algo falló. Yo no veía que la masa hubiera crecido, pero como no entiendo de estas cosas y había seguido la receta al pie de la letra, tiré palante y la metí en el horno. Resultado: una piedra. Aquel pan olía bien pero estaba durísimo. Casi se me rompe el cuchillo al cortarlo. ¿Qué había salido mal? En aquel momento yo no lo sabía, luego ya lo averigüé. La receta que seguí decía que había que dejar la masa en la nevera por la noche. MAL. La masa hay que dejarla a temperatura ambiente, por lo menos ahora en invierno.

Para los intentos posteriores cambié a otra receta que me pasó alguien con experiencia en el tema panadero. Si os interesa, es esta receta. Es a prueba de torpes como yo y me salió al primer intento. 

¿A que es bonito?

La receta dice que hay que cocerlo dentro de una cazuela de hierro fundido, pero esas son muy caras. La misma persona que me recomendó esta receta (una chica alemana) me dijo que ella utilizaba una cazuela de barro de Taobao. Son las típicas cazuelas que usan los chinos para hacer sopa y tienen un agujerito en la tapa que se puede tapar con un poco de papel de aluminio. ¡Voila! Ya tenemos una cazuela barata para cocer el pan. La mía costó 30 yuanes, me parece (menos de 5 euros).

La cazuela barata.


No he vuelto a comprar pan, ahora siempre lo hago yo. Como prácticamente me lo como yo sola, hago solamente uno a la semana. Preparo la masa el jueves por la noche y lo horneo el viernes para tener tostadas el fin de semana. También le doy algunos mordisquitos al pan el viernes, cuando está todavía calentito, claro.

El pan de otro día. Cuando me queda la masa más húmeda, el pan sale más aplanado porque se desparrama por todo el fondo de la cazuela. Todavía no le he pillado el punto a la cantidad de agua.


Estoy contentísima con mis panes. Y los ingredientes se encuentran fácilmente en China y son baratos. Vamos, que las panaderías que están vendiendo esos panes a más de 20 y más de 30 yuanes están haciendo el negocio del siglo. Mi próximo paso será probar otras harinas y quizás semillas. De momento he usado solamente harina de trigo blanca e integral, pero ya he comprado también de centeno para probar. Y, ya que estaba, una semana hice magdalenas de calabaza y chocolate negro. En vez de azúcar usé dátiles, que así parecen más sanas aunque engorden igual, jajaja.



¡Hay que aprovechar el invierno para usar el horno, que luego en verano no apetece nada!

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Receta de pan... a lo chino

Comprar pan decente en China es tarea difícil. En algunos sitios se pueden encontrar baguettes o panes con semillas, pero seguramente son hechos de forma industrial y luego los hornean en la panadería de turno. Además, no son baratos que digamos. A veces también te llevas sorpresas, como comprar un pan con semillas por fuera y que al cortarlo ves que tiene dentro trozos de tarta de queso... ajá. Sí. Muy bien.
Para que veáis que no me lo invento.


Así que he decidido hacer pan yo en casa. No sé cómo saldrá, porque me tengo que apañar con la harina y la levadura que venden aquí. En mi primera intentona hice palitos de pan. Estaban buenos pero hay que comérselos en el día porque al día siguiente están ya más duros que la pata de Perico (mojados en leche se reblandecían y estaban bien ricos). Tuve que amasar durante unos 15 minutos y según la receta tras ese tiempo la masa no se debería quedar pegada a la mesa, pero la mía seguía estando pegajosa. Como ya estaba harta de amasar los metí al horno y al final salieron decentes.
No seáis superficiales, las apariencias no importan.


Para hacer el pan pan he buscado recetas de pan sin amasar, que no es plan de que se me pongan unos brazos como los de Popeye. La clave es mezclar todos los ingredientes y dejarlo reposar un montón de horas en la nevera. Crucemos los dedos porque qué ganas tengo de comer pan rico.

Pero bueno, que me voy por las ramas. Yo quería compartir con todos vosotros la receta de pan que viene en el paquete de harina que he comprado. Atención, porque no tiene desperdicio.



Ingredientes para un pan de 750 gramos:
- Un huevo
- 180 gramos de agua
- 30 gramos de aceite para ensaladas (¿?)
- 1 gramo de sal
- 80 gramos de azúcar
- 20 gramos de leche en polvo
- 400 gramos de harina
- 3 gramos de levadura

No sé qué saldrá de ahí. ¿Un brioche? ¿Un bizcocho? Pero un pan, pan, seguro que no. La receta que yo he buscado solo lleva harina, agua, sal y levadura. A ver qué tal me sale... bueno, a ver qué día me pongo a ello. Seguiremos informando.


lunes, 20 de mayo de 2019

Cuidar de un bebé en China

¡Baby A. ya va camino de los 9 meses! Dentro de poco habrá estado más tiempo fuera que dentro, jajaja. Hoy voy a escribir sobre algunos aspectos de la vida con un bebé en China.

- Los cuidadores
En China, la baja por maternidad depende de la provincia en la que trabajes y puede ser desde 98 días (a los que se suman 30 más si eres mayor de 25 años y otros 30 si has tenido una cesárea) hasta un año. Cuando la madre vuelve al trabajo, lo más normal es que los abuelos se encarguen del bebé a tiempo completo. Creo que no hay muchas guarderías y la mayoría de los niños están en casa hasta que empiezan el preescolar a los 4 años. Las mujeres chinas se jubilan a los 50-55 años y están deseosas de cuidar a sus nietos porque creo que ya alguna vez he mencionado que el sentido de la vida de los chinos es tener nietos.
Yo tuve 6 meses de baja de maternidad y ahora tengo a mis suegros en casa de lunes a viernes para hacerse cargo del niño. Alguna vez alguien me ha comentado que, total, si trabajo desde casa, ¿no podría yo cuidar del niño mientras trabajo? Obviamente, quienes preguntan esto no han tenido nunca un bebé y no saben lo que implica, jajaja.



- El aspecto físico del bebé
En China, mucha gente tiene todavía mentalidad como de la posguerra y piensan que un bebé sano es un bebé rollizo. Las abuelas chinas son famosas por enchufar biberones bien cargaditos y no dejar ni una gota. Pero conozco bebés que solo toman pecho y están gordísimos, así que también puede ser que la dieta de las madres lactantes chinas contribuya a los michelines infantiles. Porque, madre mía, qué bebés más gordos he visto aquí, es una exageración. El mío a su lado parece un espagueti. O un tallarín, que para eso estamos en China. No le forzamos a comer, come hasta que él mismo dice basta.
Los pies sí que los tiene rollizos.



- Pipís y cacas
En China, los pañales desechables se han popularizado hace relativamente poco tiempo. A las abuelas no les hacen demasiada gracia y creen que en verano no se deben llevar porque no corre el aire y es malo. Aquí la tradición es sostener a los bebés encima de una palangana y silbar para enseñarles a hacer pis. Pero ahora muchos jóvenes (y médicos) chinos están en contra de esto y dicen que no hay que empezar cuando los bebés son demasiado pequeños. Creo que el problema principal es que esas abuelas lo que hacen es forzar a los bebés a que hagan pis cuando ellas se lo mandan, pero el método en sí me parece bien si lo haces cuando crees que el bebé tiene ganas por sí solo. Es decir, darle la oportunidad de hacerlo en la palagana o en el wc en vez de en los pañales. Nosotros ponemos a Baby A. a hacer pis al levantarse, al cambiar el pañal y antes de acostarse. Cualquier pipí que se haga fuera y que no lleve encima un buen rato, bienvenido sea. Esto es aún más fácil hacerlo con la caca si el bebé es de los que lo anuncian muy claramente: en cuanto que empieza a poner la cara de hacer caca, lo sientas en su wc o lo sostienes encima de la palangana y te ahorras tener que limpiar una caca que se ha espachurrado en el pañal.



- Dar el pecho en público
En España creo que tampoco hay mucho problema con esto. Todas esas noticias de mujeres a las que se lo han recriminado suelen venir de EE. UU., donde menuda obsesión tienen con que las tetas son más peligrosas que las armas de destrucción masiva. Aquí nunca nadie me ha dicho nada y tampoco se te quedan mirando.
"¿Cómo que dando el pecho? ¡¡Esto es un centro comercial!! ¡¡No se pueden enseñar las tetas!!".



- Salir con el bebé
El distrito en el que yo vivo en Suzhou es maravilloso para salir con un bebé. Hay salas de lactancia en todos los centros comerciales (y un centro comercial en cada esquina) y cambiadores hasta en los aseos públicos. Y, para los que habéis estado en China hace tiempo, los aseos públicos ya no tienen nada que ver con lo que eran antes, chavales. Ha habido una mejora impresionante liderada por el mismísimo Xi Jinping (cuando hace algo bien hay que reconocerlo) y ahora esos olores a pises fosilizados desde el Paleolítico están desapareciendo. En mi barrio, los wc públicos están súper bien mantenidos, limpios y hasta tienen papel y jabón. Y los más nuevos hasta tienen una habitacioncita para dar el pecho también.
Sala de cambiadores en un centro comercial cerca de casa.

lunes, 21 de mayo de 2018

Por qué Suzhou es un buen lugar para vivir

A veces me escribe gente para preguntarme cómo se vive en Suzhou. Muchas veces se trata de señores/padres de familia a los que les han propuesto un traslado a la sucursal de Suzhou o les ha surgido una oferta interesante aquí. Una de las primeras cosas que me preguntan es: "¿Es mejor vivir en Shanghai y que mi mujer y mis hijos estén allí mientras yo voy y vengo de Suzhou cada día?". Cada vez que leo algo así se me abren las carnes pensando en el pobre señor malgastando 3 horas cada día yendo y viniendo (y 3 horas es en el mejor de los casos, si viviera al lado de la estación de tren en Shanghai o con una conexión cercana y directa en metro y si su oficina estuviera cerca de la estación en Suzhou). Supongo que siempre consideran esta opción primero, sobre todo si nunca han estado en China, porque quizás nunca han oído hablar de Suzhou pero saben que Shanghai es una ciudad moderna y desarrollada.

Yo siempre les digo que ir y venir cada día es un coñazo impresionante (lo sé por experiencia propia, menos mal que solo duró 3 meses) y que además, en mi opinión, para una familia es muchísimo mejor vivir en Suzhou que en Shanghai. Ahora es cuando miss Y. intenta asesinarme, ja ja ja. Seamos serios: lo único que Shanghai tiene y Suzhou no es una agitada vida nocturna, y dudo que esa sea una de las prioridades de las parejas con niños. Estas son mis razones por las que Suzhou es mucho más adecuado que Shanghai para una familia (me voy a referir en general al Suzhou Industrial Park, que es el barrio de Suzhou en donde yo vivo. Y con barrio no os imaginéis 4 manzanas, no, es gigantesco, tiene 288 kilómetros cuadrados y una población de unos 2 millones).

- Alquileres baratos
Los alquileres en Shanghai son absolutamente ridículos, cada año suben más y los extranjeros normalmente quieren vivir en zonas céntricas y bonitas. Por menos de la mitad de lo que costaría un piso de aprobado raspao en el centro de Shanghai puedes alquilar un piso grande y nuevo en el Suzhou Industrial Park, en un residencial con amplios jardines bien cuidados y cerca de todas las comodidades. Los residenciales más lujosos tienen piscina, gimnasio y cosas así y hay un montón de parques y centros comerciales, así que siempre tendrás alguno cerca.
Nico en el parque.

- Guarderías y colegios más baratos
No tengo experiencia con esto, pero me lo han contado quienes sí la tienen. Hay varias guarderías y colegios bilingües o internacionales y, aunque yo no los llamaría baratos ni de lejos, sí que son más baratos que en Shanghai. Los extranjeros cuyos hijos van allí están contentos con la calidad de la educación. De todas formas, los colegios internacionales suelen ser parte del paquete de expatriación de los que vienen aquí enviados por su empresa, porque son un buen pico (unos 25 000 euros al año, sin incluir el autobús, el uniforme, los materiales, las comidas, etc).


- Zonas verdes
El Suzhou Industrial Park fue un proyecto en cooperación con el gobierno de Singapur y se nota porque no se parece a otras ciudades chinas. Aquí las calles son anchas, hay mucho espacio para los peatones, carril bici por todas partes... Y, como he dicho antes, muchos parques. ¡Y también lagos!
El lago Jinji y la orilla este.

- Menos ruido
¡Sí! ¡Una ciudad china en la que no te despiertan a las 6 de la mañana los ruidos de los camiones, los viejos escupiendo los higadillos o los altavoces infames de tiendas o abuelas danzarinas! ¡Hasta se puede oir el canto de los pájaros! ¡Y no me tengo que poner tapones para dormir!


- Menos gente
Supongo que por el diseño de esta parte de la ciudad, con calles anchas y tal, no tienes la sensación constante de estar dentro de un hormiguero. Claro que el metro va a estar petado a las 8:30 de la mañana, o el centro comercial más chic el fin de semana, pero siempre habrá menos gente que en Shanghai.
Un sábado por la tarde...

- Productos de importación
Una vez un colega de trabajo que vive en Shanghai me preguntó si en Suzhou había Nutella. Pues claro que hay. Y queso, y pan, y aceitunas. Tenemos un montón de supermercados de productos importados. Y las tiendas online para extranjeros de Shanghai hacen repartos en Suzhou también.
También tenemos chocolate.


- Cosas interesantes que ver/hacer
Suzhou es una ciudad antigua con un montón de historia. Hay muchísimos lugares de interés turístico, como jardines, templos, pagodas, museos o calles tradicionales. Si te va más la naturaleza, tenemos montañas relativamente cerca, un lago gigantesco (el lago Tai) y muchos otros más pequeños, pueblos antiguos, granjas donde puedes ir a recoger (y comer) fruta de temporada...
El lago Tai.


Esto parece un anuncio de Suzhou, ¿no? Le tenía que haber pedido al ayuntamiento que me patrocinara, ja ja ja. El resumen de toda esta historia es: si te sale un trabajo en Suzhou, vivir en Shanghai es una tontería porque aquí se vive perfectamente. Y para las cosas puntuales que quieras hacer en Shanghai (conciertos, exposiciones, tiendas concretas) coges el tren y te vas allí a pasar el día.

martes, 4 de julio de 2017

Para más comodidad...

Seguro que habéis oído hablar de las bicicletas compartidas que empezaron a invadir las ciudades chinas el año pasado (y que ahí siguen). Si no, podéis leer este artículo. Son empresas que fabrican bicicletas, las ponen en la calle de tu ciudad y tú las puedes usar tras un registro bastante sencillo y una fianza que está entre los 99 y los 299 yuanes (12-38 euros). Después de eso solo tienes que escanear un código que hay en la bici para que te manden la clave del candado, ¡y a pedalear! Suele costar alrededor de un yuan por hora, pero yo las dos veces que he utilizado esas bicis me ha salido gratis porque había promociones de fin de semana.

Pero las bicis no han sido el único objeto a compartir que ha aparecido en los últimos tiempos. Según las noticias, también hay paraguas y balones de baloncesto para usar por tiempo, pero en Suzhou esto no nos ha llegado todavía.

Lo que llegó hace tiempo fueron los casilleros para paquetes. En China comprar por internet es algo muy común y por tanto las empresas de mensajería exprés también hacen un buen negocio: ¡¡85 millones de paquetes diarios gestionados el año pasado!! (Si me pongo a pensar en las toneladas de cajas de cartón, celofán y plástico de embalar que supone eso, me da algo). Mucha gente recibe los paquetes en la oficina pero, para mayor comodidad, las empresas de mensajería han instalado casilleros en las entradas de las urbanizaciones u edificios de viviendas. El mensajero deja tu paquete en el casillero y te llega un mensaje automático al móvil donde pone en qué casillero está tu paquete y la contraseña para abrirlo. Al volver a casa pasas a buscarlo y listo.

Pero los casilleros para paquetes y las bicis compartidas son noticias viejas ya. Lo último, ultimísimo en mi urbanización es... ¡los casilleros de la lavandería!

Veamos qué pone:
"¡Aprovecha AHORA para lavar la ropa!".
"Con Yixiangyun no hay días lluviosos".
"Ahorra tiempo, dinero y esfuerzo".
"Puedes dejar y recoger tu ropa 24 horas al día".
"El especialista en lavado en seco que está a tu lado. ¡Te hace la vida más cómoda!".

Pues eso. No lo he usado nunca pero supongo que te haces una cuenta y luego puedes dejar tu ropa sucia en un casillero que se abrirá metiendo una contraseña en la pantalla. Durante el día vendrá un empleado a recoger la ropa, y al cabo de X tiempo la volverán a dejar limpia en el casillero. Pues no es mala idea, pero no sé si tendrá mucho éxito. Al fin y al cabo, prácticamente todo el mundo tiene lavadora en casa (al menos en mi barrio) y los que no tienen (trabajadores emigrantes en habitaciones compartidas, quizás) a lo mejor prefieren seguir lavando a mano y ahorrarse el dinero. Aunque la verdad es que es bastante barato, al menos de momento. Seguro que es una promoción inicial y luego será más caro, porque si no... no tengo yo muy claro que estos precios cubran costes.
Por supuesto, han puesto varios anuncios de este nuevo servicio en mi ascensor.

3 yuanes lavar un pantalón o una camisa, 12,80 un abrigo... No sé, es demasiado barato, ¿no?


Yo alucino con la cantidad de cosas que se inventan en China para "hacerte la vida más cómoda". ¿Qué será lo siguiente? ¡Se admiten apuestas!


martes, 22 de septiembre de 2015

Breve guía de Suzhou

Últimamente me han escrito unas cuantas personas preguntándome por la vida en Suzhou, ya que iban a mudarse aquí o lo estaban considerando. Y se me ha ocurrido que podría escribir un post hablando brevemente sobre cómo es la vida aquí y, por supuesto, lo que más nos preocupa a todos, cuánto cuesta vivir en Suzhou.

Suzhou, según los estándares chinos, es una ciudad de tamaño medio. Cuando buscas información en internet y te aparecen esas imagénes idílicas de calles con canales, y ese mote absurdo de "la Venecia de China" (no sabéis la cantidad de Venecias que hay en China, y el montón de ciudades que se autodenominan "la perla de Asia". Un poco más de originalidad, señores), te imaginas un pueblito. Esto me lo ha confirmado un chico que trabaja en mi ex empresa y que llegó hace dos semanas a Suzhou: no se esperaba las avenidas y los rascacielos. Pero es que, señores, ¡Suzhou tiene 6 millones de habitantes! Y cuando vives aquí, la verdad es que las calles antiguas y los jardines no los pisas mucho.

Suzhou se divide a grandes rasgos en 5 distritos urbanos: la ciudad antigua, en el centro; Suzhou Industrial Park (SIP) al este; Suzhou New District (SND) al oeste; Xiangcheng en el norte y Wuzhong en el sur. La mayoría de los extranjeros viven en el SIP, pero también hay bastantes en el SND y en la ciudad antigua. Si se viene con familia, yo creo que vivir en el SIP es la mejor opción. Los apartamentos son nuevos, las calles son amplias, es más tranquilo que otras zonas y hay muchas zonas verdes. ¿Y el desagradable tema pecuniario? Pues unos 4000-5000 RMB (570-715 euros, he hecho el cambio a 7) por un apartamento amueblado de dos habitaciones. Si se quiere vivir en uno de los residenciales favoritos de los extranjeros, con pisos bastante grandes y muy bonitos ya nos ponemos en unos 7000 RMB (1000 euros). Y si se quiere vivir en un service apartment, algo así como un apartamento-hotel, pues échale de 10.000 para arriba.

Una calle fantasma en el SIP.

El interior de mi ex residencial (sí, en Suzhou también nieva a veces).
 Si se viene con familia, uno de los temas que trae más quebraderos de cabeza es la escolarización de los niños. Si son niños pequeñitos yo creo que pueden ir perfectamente a la guardería china, pero si son niños mayores que tienen que continuar sus estudios ya es más complicado. Los colegios chinos dan todas las clases en chino, evidentemente, y me parece que ni siquiera pueden aceptar niños extranjeros, aunque hablen chino. Aparte está la cuestión de si algún padre occidental desearía que sus hijos pasaran por el infierno que es la escuela china, pero ese es otro asunto. (Por si alguien no sabe de qué hablo, los niños chinos tienen muchísima presión y no tienen tiempo más que para ir al colegio, hacer los deberes e ir a clases extraescolares. Algunos padres chinos de mi edad están empezando a rebelarse contra esto porque ya lo sufrieron en sus propias carnes y no están tan obsesionados con que su hijo sea el primero de la clase).

La otra opción es que tus hijos vayan a un colegio internacional. Pero, ay, amigos, esto cuesta un riñón y parte del otro. Los dos colegios internacionales que más me suenan (porque son los que más se anuncian, supongo) son el Dulwich y el Suzhou Singapore International School (se encuentran fácilmente en google). Los precios rondan los 20.000-25.000 euros por curso, y no estoy segura de si incluyen uniforme, autobús, comedor, etc. (Probablemente no). Con estos precios, obviamente casi todos, si no todos, los niños que estudian allí es porque las empresas de sus padres corren con los gastos. O eso, o sus padres tienen sueldazos. Pero bueno, si mis hijos estudiaran allí, yo pagara ese dineral y luego no llegaran a presidentes del gobierno como mínimo, yo demandaba al colegio. Con esos precios no esperaría menos.

Tema compras: en Suzhou hay un montón de centros comerciales. Los que hay en el SIP han abierto todos hace pocos años. Tenemos Auchan (Alcampo), Carrefour, Walmart y cadenas chinas. Aparte hay algunos supermercados de productos importados como Euro Mart y Summit. En los supermercados grandes también suele haber algunos productos importados, como mínimo aceite, galletas, pasta, salsa de tomate, cereales... Casi toda la leche que consumen los chinos es importada de Australia, Nueva Zelanda o Europa. Siempre hay alguna oferta y se puede conseguir un litro por aproximadamente 10 RMB/1,5 euros (cuando lo pienso en euros me duele). Si se compran productos locales es más barato, claro, pero depende de cuáles. La fruta no es especialmente barata. Un kilo de manzanas (normalitas, no las de mejor calidad) vale 9 RMB/1,3 euros en la frutería de debajo de mi casa. Las verduras sí son bastante baratas. El arroz se vende en sacos de 10 kilos o a granel. En esta entrada se pueden ver fotos de un supermercado (concretamente, el Auchan de Suzhou).

Uno de los centros comerciales más nuevos. En un día entre semana, claro. Los fines de semana hay bastante más gente.

¿Y comer en restaurantes? Pues hay precios para todos los gustos. Desde comerte un plato de arroz o tallarines con acompañamiento por 12 RMB / 1,7 euros en una de los miles de pequeños restaurantes que son poco más que un agujero en la pared, hasta gastarte 800 RMB por persona en el buffet de un hotel de lujo o en un restaurante de postín. En Suzhou hay restaurantes de casi todos los países asiáticos y una mezcolanza de restaurantes occidentales. Algunos están bien, otros son el timo de la estampita. En un restaurante occidental cuenta con gastarte de 100 RMB por persona para arriba (bueno, si eres de poco comer y poco beber, puede que menos). Como normal general, no esperes que la comida occidental esté igual de buena que en tu país, a menos que veas que el cocinero es occidental.

Para comprar ropa: en Suzhou se pueden encontrar casi todas las marcas occidentales. Desde H&M o Zara (que es bastante más caro que en España) hasta Prada, Gucci y cosas así (que también son más caras que en el extranjero). Por supuesto, también hay millones de tiendas chinas, para las que sean delgaditas y quepan en sus tallas. Además, hay mercadillos a los que me encantaba ir cuando era estudiante en Beijing pero en los que ya no pierdo el tiempo porque qué aburrimiento tener que regatear por cada calcetín (aparte de que la calidad es bastante mala). También está la opción, muy popular entre los extranjeros pero también entre los chinos, de hacerse ropa a medida por bastante menos de lo que costaría en Europa y eligiendo tú mismo las telas y los diseños.

¿Y el transporte? Tenemos dos líneas de metro abiertas por el momento. Una cruza Suzhou de este a oeste y la otra de norte a sur. Están construyendo bastantes más y la ciudad está patas arriba en muchos sitios. El precio del billete cuesta entre 2 y 6 RMB, me parece, dependiendo de la distancia. También hay un montón de líneas de autobuses, pero si no sabes chino es complicado saber a dónde van ya que las paradas solo están en chino. De todas formas, no es mala idea saber qué autobuses pasan cerca de tu casa y en qué dirección van. Los taxis son muy baratos comparados con Europa. En Suzhou empiezan en 11 RMB y puedes cruzarte la ciudad por 60. Si no hablas chino, asegúrate de llevar el nombre del lugar al que quieres ir escrito en caracteres. Los taxistas no hablan inglés.

¿Has oído que la contaminación en China es un problema muy serio? Pues sí, lo es. Ahora, no como eso que dicen que equivale a fumar 40 paquetes de cigarrillos al día. Eso es un error de cálculo que se ha extendido por internet como la pólvora. Pero sí, el aire no está tan limpio como en España, ni el cielo es tan azul. Este último año parece que la calidad del aire ha mejorado, al menos con respecto a los años anteriores. Muchos extranjeros se compran un filtro de aire para respirar bien dentro de casa. El mío creo que costó 3.000 y pico RMB pero se puede hacer DIY por cuatro perras comprando los componentes en Taobao. Lo importante es cambiar el filtro con frecuencia (y estremecerse al comprobar la de mierda que se ha quedado pegada).

Respecto al clima, en verano hace calor y en invierno hace frío. ¡Jaja! Este verano ha sido suave, pero normalmente las temperaturas alcanzan los 35-40 grados con una humedad bastante alta, así que es bastante incómodo. Todas las casas, oficinas y centros comerciales tienen aire acondicionado para poder sobrevivir. En invierno llega a hacer 0 grados y en ocasiones incluso menos, pero no hay calefacción y también se pasa bastante mal. La mayoría de la gente lo sobrelleva como puede poniendo el aire acondicionado caliente o haciendo lo que hacen los chinos: ponerse el abrigo dentro de casa.

Parque al lado del lago en SIP y edificio de los pantalones al fondo.

Otro parque con lago pequeño y el antiguo edicio de las aduanas al fondo.


¡Y hasta aquí esta mini guía para vivir en Suzhou! Si me llegan preguntas nuevas quizás la actualizaré o escribiré la segunda parte.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Los peligros de dejar a tu novio solo en casa

Dejar aun hombre solo en casa durante la semana es muy arriesgado. Sobre todo si tiene acceso a Taobao y una tarjeta de crédito con amplio saldo para gastar. ¿Que por qué es arriesgado? Pues porque al volver a casa puedes encontrarte con algo como esto:

Ni mi abuela tenía unas tazas tan feas.
Al principio de trasladarme a trabajar a Shanghai, cada fin de semana que volvía a Suzhou iba con miedo. Miedo de ver qué horror supremo habría comprado C. en internet durante esos días. Taobao es un peligro y se acaban comprando cosas que no se necesitan con una facilidad asombrosa. Por ejemplo, C. compró esa preciosa taza con platillo de la foto (un juego de dos) porque estaba comprando otra cosa y de repente se le ocurrió que necesitábamos tazas (aunque ya teníamos varias). Para ahorrarse los gastos de envío tenía que comprarlas en la misma tienda online en la que había comprado las otras cosas, y las únicas que tenían eran estas. ¿Y qué era lo que estaba comprando en esa tienda, tan importante que acabamos cargando con las tazas horrorosas? Pues... algo que jamás usamos: las cositas donde se apoyan los palillos. No sé por qué se le ocurrió comprar eso, ni que fuéramos un restaurante pijo.



Normalmente C. no compraba cosas para la casa, pero todo empezó cuando nos mudamos al piso nuevo de Suzhou. Muchos muebles y electrodomésticos ya venían con la casa, pero la lavadora la teníamos que comprar. C. no pisa una tienda si no le va la vida en ello, así que por supuesto la compró por internet. De regalo le mandaron una cafetera, mira qué majos. "Mira qué bien, ahora puedes hacerte café de verdad". Pero a la semana siguiente, en vez de un paquete de café molido, lo que me encontré fue esto:
¡¡Un molinillo!!
Que sí, que el café recién molido está más rico y blablabla, pero total, yo no lo bebo. Y después de varios meses, puedo decir que la que muele el café todos los sábados y domingos soy yo, mientras C. saca a la perra. ¿Y sabéis por qué compró el molinillo? Porque al ir a comprar café molido, vio que el café en grano era más barato.

Cuando compramos las lámparas para las mesitas de noche casi nos peleamos también. Resulta que él quería que fueran transparentes, pero yo no, yo quería que tuvieran algo de color porque todo en la habitación es color madera y para que fuera un poco más alegre. Al final le dije: "¡Compra las que tú quieras!". Las personas normales saben que las lámparas de las mesitas de noche tienen que ser iguales, ¿verdad? Se compran en pareja. Bueno, pues C. optó por la vía salomónica y ahora tenemos dos lámparas diferentes: una de cristal transparente con pantalla blanca y otra con la pantalla y el pie azul turquesa. Ole con ole. Para que no nos enfademos.

Editado 11/8: por petición popular del 100% de los comentarios, foto de las lámparas. En realidad las mesitas de noche también son distintas... es que una venía ya con la casa.

Taobao debería añadir un paso más a la hora de realizar el pago: ¡la verificación por parte de la mujer de la casa!

martes, 24 de marzo de 2015

El Día

Al lado de mi piso en Shanghai hay un supermercado Día. ¡En España nunca voy y tengo que venir a China para ir al Día!



En Shanghai el Día es un supermercado normal, no como en España que está todo revuelto y da miedo. Bueno, al menos era así antes, hace años que no voy. Creo que desde mi época de estudiante en Granada. Eso sí, el de Shanghai es más barato que el otro supermercado que hay en mi calle, así que me he hecho la tarjeta de socia y todo y siempre voy allí. Tienen galletas digestive, barquillos, chocolate y mermelada made in Spain. ¡La perdición!

Mira que he ido veces, pues el cajero todavía no me conoce. Ese no serviría para trabajar en el Mercado de la Seda de Beijing, al que vas una vez y al año siguiente las chicas todavía se acuerdan de ti y de lo que compraste. El cajero este cada vez que voy a pagar se pone a hacerme lenguaje de signos. "Que hablo chino", le digo en chino. Y entonces me dice: "De esta leche de soja hay oferta 3x2, ve a coger otro brick".

Hoy, antes de que me dijera nada, le he dicho: "Espérate, que tengo aquí la tarjeta de socia". Entonces me ha preguntado que de dónde era. "De España", le digo. "Este supermercado antes era español, ¿no? ¿Lo sigue siendo?". (Algo había oído yo de que lo había comprado Carrefour). "Ahora es español y francés", me dice. "¿Y os llevan allí de viaje de trabajo?", le he preguntado. "No, tendré que ir por mi cuenta", ha respondido.

A ver si la próxima vez que vaya se acuerda de mi.

jueves, 8 de enero de 2015

Más difícil todavía

Últimamente me han pasado varias cosas que me han llevado a pensar que China está haciendo todo lo posible para complicarle la vida al máximo a la gente, sobre todo a los extranjeros. ¿Lo harán a propósito? Voy a ser buena y voy a pensar que no, que debe ser por motivos de seguridad, o algo.

Las dificultades comenzaron hace ya un par de años, cuando se decidió que para comprar un billete de tren había que hacerlo mediante presentación del carnet de identidad para los ciudadanos chinos y pasaporte para los ciudadanos extranjeros. Esto en principio no debería suponer ningún problema, si exceptuamos el pequeño detalle de que las máquinas de venta automática de billetes solo aceptan el carnet de identidad chino, así que los pobres extranjeros se tienen que poner a la cola de la ventanilla sí o sí. Y cualquiera que haya estado en China sabe que el vestíbulo de venta de billetes de una estación china se parece más a esa escena de Mary Poppins en la que la gente cree que el banco ha quebrado y va a reclamar sus ahorros, que a otra cosa. Vivan las colas interminables y el señor que se cuela porque "solo quiere preguntar una cosita".

Como ahora vivo en Shanghai durante la semana y los findes vuelvo a Suzhou, cada semana me toca ir a comprar billetes de tren, De pronto recordé que en ctrip se pueden comprar billetes de tren por internet. ¡Albricias! Hace un par de semanas compré uno sin problemas.

Pero mi cuenta de alipay (como paypal pero chino) no tenía mucho dinero y me dispuse a recargar. ¡Ingenua de mí! Resulta que, no sé desde cuando, hay una nueva norma que exige que el propietario de una cuenta de alipay verifique su identidad. Si no verificas, no puedes recargar dinero (y por tanto no puedes comprar nada). ¿Y cómo se verifica? Pues primero tienes que mandar una foto de la página de datos de tu pasaporte, la página del visado y la página donde esté el último sello de entrada al país. Luego tienes que vincular tu cuenta de alipay con una cuenta corriente de un banco chino. A los dos días alipay te hace una transferencia de una pequeña cantidad. Cuando la recibes, vuelves a la página de alipay e introduces la cantidad que has recibido. Después de eso (durante este tiempo alguien en alipay habrá comprobado que efectivamente has mandado copia de tu pasaporte y no una foto del Pato Donald) tu cuenta ya está verificada y puedes empezar a recargar y comprar por internet.

Pero recordaréis que yo quería recargar dinero en alipay para poder comprar billetes de tren online. Hace un par de días abrí tan contenta la web de ctrip, busqué mi tren, elegí mi billete, y a la hora de pagar... QUE NO. ¡¡Que ahora para comprar billetes de tren por internet tienes que hacerte una cuenta en la web oficial de los ferrocarriles chinos y verificar tu identidad!! ¡¡AAAAAAH!! Así que mandé a ctrip a hacer gárgaras y fui a una oficina de venta de billetes, donde por una módica comisión de 5 yuanes pude por fin comprarlo.

Ah, y lo mejor: aunque por un milagro divino consigas comprar un billete de tren online, todavía tienes que ir a que te impriman tu billete en papel. Si decides ir a la estación de tren, tendrás que ponerte a la cola de la ventanilla. Así que comprar el billete por internet solo sirve para asegurarte de que no te vas a quedar sin billete.

Billete de tren chino, más complicado de conseguir que el Santo Grial.


El colmo de los colmos me pasó el otro día. La de recursos humanos de mi nueva empresa me mandó una invitación para unirme a un grupo de Wechat. Un grupo de Wechat es como un grupo de Whatsapp, un sitio donde solo se dicen tonterías. Pues bien, para poder unirme al grupo de Wechat... tuve que vincular mi cuenta de Wechat con una tarjeta de débito de un banco chino!!! No me preguntéis por qué, porque no tengo ni idea. Y encima, una de mis tarjetas fue rechazada sin darme ninguna explicación. ¿Quizás porque era de un banco de Suzhou y yo en ese momento estaba en Shanghai? Me creo cualquier cosa.

Y por último, hoy en la oficina un compañero brasileño estaba intentando configurar el acceso a su banco online. Para ello tenía que crearse un usuario y escribir su nombre real, que es el que figura como titular de la cuenta del banco. Pues no ha podido hacerlo porque... su nombre es demasiado largo y no cabe en el espacio que dan en la página web. ¡Chan chan! Cierto es que tiene un nombre larguísimo, como de telenovela, pero el banco chino ya podía prever que los extranjeros tienen nombres más largos que los chinos.

jueves, 19 de junio de 2014

Así limpiaba, así, así...

Aprovecho esta entrada que he escrito para Chinalati y actualizo el blog. Ya había hablado de estos temas por aquí pero me van a perdonar ustedes, ¿verdad?
La limpieza es una de las diferencias culturales a las que todavía no termino de acostumbrarme en China. Y no, no me refiero a la típica queja de "¡Qué sucias están las ciudades chinas!" (creo que no están tan sucias, en general, al menos no como para indignarse) o la experiencia extrasensorial que es entrar en un aseo público chino (esto daría para una entrada aparte). Me refiero al hecho cotidiano de limpiar mi casa.
Lo primero que hice al llegar a China (tras ir al banco a cambiar dinero) fue ir a un supermercado. Entre otras cosas quería comprar útiles de limpieza para asear un poco la habitación de la residencia: una escoba, un recogedor, cubo, fregona, unos trapos, limpiamuebles en spray, fregasuelos, líquido para limpiar el baño... vamos, lo normal. Pero claro: lo que es normal en España, no lo es China. Así que veamos qué utensilios de limpieza podemos encontrar aquí.
La escoba:

Las escobas en China son tamaño muñeca. ¿Sabéis esos sets con escoba, cubo y demás trastos de juguete con que algunas niñas juegan de pequeñas? Pues así, más o menos. El palo de la escoba te llega a la altura del muslo y evidentemente es muy incómodo barrer con ella, aparte de un ejercicio ideal para ganarse un buen dolor de espalda, al tener que encorvar la espalda todo el rato. El único sitio donde he encontrado escobas aptas para el humano medio es en esa conocida tienda de muebles sueca y a precio de oro. Pero la pregunta es: ¿en China no hay escobas con palo largo simplemente porque es un avance tecnológico que no ha llegado, o porque los chinos se empeñan en usar la mini escoba? Me inclino por lo segundo: una amiga que tiene señora de la limpieza en casa me contó que le compró una escoba tamaño humano pero ella se empeñó en usar la miniatura. Como colofón, los recogedores suelen ser de bastante mala calidad (de esos que el polvo se cuela por debajo de la subidita).
¿Y qué decir de las fregonas? La primera fregona que tuve en China era algo así:

Sí, está hecha como de tiras de tela, quizás son camisetas viejas recicladas. Evidentemente no limpia nada (porque las tiras son muy blandas) y tampoco sirve para recoger el agua porque enseguida se empapa y pierde su poca capacidad absorbente.
Como esa fregona no sirve para nada, los chinos prefieren usar esta especie de mopa:

Tiene una esponja en el extremo que cuando está seca se pone dura como una piedra y cuando la metes en agua se reblandece. Al tirar de la palanca hacia arriba la esponja se dobla, eliminando el exceso de agua. Y con esto friegan y recogen el agua.
En los supermercados grandes se pueden conseguir fregonas de toda la vida, pero parece que los chinos no están acostumbrados a usarla. De hecho, parece ser que las señoras de la limpieza lo que prefieren es coger un trapo y fregar el suelo de rodillas. Normal, si con la fregona de tiras de camiseta o con la mopa-esponja es imposible que el suelo quede limpio.
¿Y sobre los líquidos de limpieza? Hace años me resultaba imposible encontrar fregasuelos, así que me tenía que apañar con una mezcla de líquido limpiabaños y lavavajillas. Ahora en supermercados grandes ya se puede encontrar de todo, pero aun así hay que tener cuidado: ¡el último spray para limpiar el baño que compré huele fatal! ¿No podrían ponerle olor a pino, o a limón, o qué se yo? ¡Que acabas de limpiar el baño y huele peor que antes! (Es el spray para baño de la marca Mr. Muscle, por si queréis ahorraros la desagradable sorpresa).
Otra cosa que es completamente diferente es la lavadora:
Os presento al demonio, digoooo, a mi lavadora.
Las lavadoras chinas tienen tres características fundamentales:
1) La ropa se mete por arriba. Esto os puede llevar a pensar "Bueno, ¿y qué?". Pues que al centrifugar el tambor rota hacia los lados, no de arriba abajo como en España, y por la fuerza centrífuga (lo he dicho bien, ¿no?) la ropa se enreda una con otra, se pega en las paredes del tambor y las prendas se quedan de un estirado que da miedo. Mi consejo es meter la ropa interior dentro de una rejilla de esas especiales para la lavadora, o te encontrarás que tus bragas habrán aumentado tres tallas.
2) Solo se puede lavar con agua fría. Bueno, en algunos sitios donde tienen lavadoras de carga lateral (las hay, pero no abundan, yo solo las he visto en hoteles y casas de gente rica) se puede elegir la temperatura del agua. Dicen que lo de lavar solo con agua fría es para ahorrar energía, ¡pero es que entonces el blanco no queda blanco!

3) Las lavadoras chinas tienen una bolsita incorporada que sirve para recoger pelusas. ¡Es increíble la cantidad de pelusas que se sueltan en cada lavado! Esto lo podrían copiar las lavadoras españolas, es muy útil y quizás sirva para prevenir atascos y llamadas al fontanero. 
 

¡Y hasta aquí mi breve repaso a los utensilios de limpieza chinos!