domingo, 19 de enero de 2020

Aventuras panaderas

Hace un par de meses publiqué una entrada sobre mis intenciones de hacer pan en casa. Como dije en ese post, en China encontrar pan decente que no se venda a precio de sangre de unicornio no es tarea fácil, así que intenté hacerlo yo a ver qué me salía. Preferiblemente sin tener que hacer cosas complicadas, como amasar, o comprar otro trasto más para mi cocina en la que ya no cabe ni un alfiler. Busqué recetas de pan sin amasado, compré harina de fuerza y levadura y con todas mis ganas me puse a hacer mi pan. El pan sin amasar se hace mezclando los ingredientes la noche anterior y horneando el pan a la mañana siguiente.

El primer pan.

En el primer intento algo falló. Yo no veía que la masa hubiera crecido, pero como no entiendo de estas cosas y había seguido la receta al pie de la letra, tiré palante y la metí en el horno. Resultado: una piedra. Aquel pan olía bien pero estaba durísimo. Casi se me rompe el cuchillo al cortarlo. ¿Qué había salido mal? En aquel momento yo no lo sabía, luego ya lo averigüé. La receta que seguí decía que había que dejar la masa en la nevera por la noche. MAL. La masa hay que dejarla a temperatura ambiente, por lo menos ahora en invierno.

Para los intentos posteriores cambié a otra receta que me pasó alguien con experiencia en el tema panadero. Si os interesa, es esta receta. Es a prueba de torpes como yo y me salió al primer intento. 

¿A que es bonito?

La receta dice que hay que cocerlo dentro de una cazuela de hierro fundido, pero esas son muy caras. La misma persona que me recomendó esta receta (una chica alemana) me dijo que ella utilizaba una cazuela de barro de Taobao. Son las típicas cazuelas que usan los chinos para hacer sopa y tienen un agujerito en la tapa que se puede tapar con un poco de papel de aluminio. ¡Voila! Ya tenemos una cazuela barata para cocer el pan. La mía costó 30 yuanes, me parece (menos de 5 euros).

La cazuela barata.


No he vuelto a comprar pan, ahora siempre lo hago yo. Como prácticamente me lo como yo sola, hago solamente uno a la semana. Preparo la masa el jueves por la noche y lo horneo el viernes para tener tostadas el fin de semana. También le doy algunos mordisquitos al pan el viernes, cuando está todavía calentito, claro.

El pan de otro día. Cuando me queda la masa más húmeda, el pan sale más aplanado porque se desparrama por todo el fondo de la cazuela. Todavía no le he pillado el punto a la cantidad de agua.


Estoy contentísima con mis panes. Y los ingredientes se encuentran fácilmente en China y son baratos. Vamos, que las panaderías que están vendiendo esos panes a más de 20 y más de 30 yuanes están haciendo el negocio del siglo. Mi próximo paso será probar otras harinas y quizás semillas. De momento he usado solamente harina de trigo blanca e integral, pero ya he comprado también de centeno para probar. Y, ya que estaba, una semana hice magdalenas de calabaza y chocolate negro. En vez de azúcar usé dátiles, que así parecen más sanas aunque engorden igual, jajaja.



¡Hay que aprovechar el invierno para usar el horno, que luego en verano no apetece nada!

viernes, 10 de enero de 2020

Mis libros sobre China de 2019


Qué importantes son las tradiciones anuales, ¿verdad? Esta vez os vais a librar de las lista de películas chinas porque el año pasado vi exactamente cero películas, chinas o no, pero para la de libros sí tengo algo de material. En 2019 leí menos de lo normal: 12 libros de solo letras y 6 cómics o libros con dibujitos. Uno de los libros con dibujitos era este sobre el año nuevo chino del que ya hablé en una entrada, así que aquí voy a hablar de los 5 libros restantes relacionados con China. También podéis ver las listas de 2016, 2017 y 2018.

- Muerte de una heroína roja, de Qiu Xiaolong
Una novela policíaca en el Shanghái de los años 90. Ya solo con esa descripción me parece superinteresante, jajaja. Una chica que es una trabajadora modelo (un concepto muy comunista) y una figura pública aparece muerta y el inspector Chen Cao se encarga de la investigación. Tirando del hilo, se acaba topando con altos cargos del Partido... Me pareció muy entretenido. Es el primero de toda una serie protagonizada por este inspector de policía. El autor es un chino que vive en Estados Unidos desde finales de los 80 y que escribe en inglés.




- Viento del este, viento del oeste, de Pearl S. Buck
El año pasado me pegué un atracón de Pearl S. Buck. Bueno, no exageremos, solo me leí tres de sus libros (tiene un porrón). Esta señora fue premio Nobel de literatura en los años 30 pero parece que ha caído en el olvido. Este libro va sobre una joven china de familia tradicional (bueno, pa mí que todas las familias chinas eran tradicionales a principios del siglo XX) a la que casan con un médico que ha estudiado en el extranjero. Toda la novela es en forma de cartas en las que esta joven le cuenta a una amiga a la que llama hermana lo que le pasa, sobre todo relacionado con su matrimonio y las excentricidades de su marido, que quiere obligarla a quitarse las vendas de los pies y a ser su igual, entre otras lindezas que ella no entiende en absoluto porque son contrarias a todo lo que conoce. Al final se va "occidentalizando".




- Carta de Pekín, de Pearl S. Buck
Esta otra novela de Pearl S. Buck va sobre una mujer americana casada con un hombre que es medio chino (de padre americano y madre china). Tienen un hijo y viven en China, pero con todos los conflictos y violencia de los años 40, deciden que la mujer y el hijo se vayan por una temporada a Estados Unidos. El marido se queda en China porque es rector en la universidad y no quiere abandonar a sus alumnos; además está convencido de que la situación va a mejorar rápidamente y su esposa y su hijo volverán pronto. El título hace referencia a las cartas que la mujer recibe del marido. Creo que muchos hechos de la historia reflejan partes de la vida de la autora.
Por cierto, ¿qué me decís de las portadas de estas ediciones viejillas de los libros de Pearl S. Buck? Son una joya, ¿eh?




- Tres vidas chinas, de Dai Sijie
Dai Sijie es el autor de Balzac y la joven costurera china, que tuvo mucho éxito y leí hace un par de años. Este libro es un poco distinto porque contiene tres historias bastante más dramáticas aunque, al estilo chino, contado de una manera que hace que el argumento no parezca tan dramático. Los protagonistas de cada historia son un enano, una chica que cree que su padre ha matado a su madre y un chico que tiene un hermano atado con cadenas porque está loco. Los tres viven en una isla ficticia donde se tira toda la basura electrónica de China y que se llama, para más recochineo, Nobleza.



- La estirpe del dragón, de Pearl S. Buck
El último libro de Pearl S. Buck que leí. Este va sobre una familia campesina que vive en una aldea cerca de una ciudad. Es la época de la invasión japonesa y los ejércitos nipones cada vez están más cerca, pero a los de la aldea les da igual porque creen que a ellos no les afecta quien gobierne; total, si ellos solo se ocupan de sus tierras. Hasta que llegan los japoneses y empiezan a pasar cosas feas...




jueves, 2 de enero de 2020

El festival Laba

¡Feliz año nuevo y feliz festival Laba! Hoy, 2 de enero, es una festividad tradicional china que se llama Laba (腊八节). La palabra Laba no tiene ningún significado especial, simplemente es el octavo día (ba) del duodécimo mes (la) del calendario lunar chino. Según Wikipedia, el festival Laba no se celebraba en una fecha fija y era una fiesta para desear una buena cosecha hasta que el budismo se extendió por China allá por el siglo I y de alguna forma este festival se asoció con esta religión. Desde entonces se celebra el día 8 del mes 12, que es también el día en el que los budistas celebran la iluminación de Buda. Según mi suegra, es simplemente una celebración que marca el comienzo del invierno de verdad, cuando hace frío frío. A ver si a partir de ahora me deja encender el aire acondicionado caliente durante el día.
Doodle de hoy de Baidu (hasta en los doodles ha copiado descaradamente Baidu a Google).

Papel recortado con motivos del festival Laba.


Como la mayoría de las fiestas tradicionales chinas, hoy no es día de asueto oficial pero se siguen algunas tradiciones. La principal es comer una sopa de arroz con un montón de ingredientes como alubia roja, bayas de goji, dátiles chinos, cacahuetes y un montón de cositas más. Le deben echar mogollón de azúcar porque está muy dulce. Esta sopa de arroz no se hace en casa sino que la dan gratis en los templos. La hermana de mi suegra es voluntaria en el templo Xiyuan y ayer fuimos pallá a recoger nuestras raciones. Había un tráfico de cuidado alrededor del templo y eso que no era el día de reparto oficial, era solo para los enchufados. Para los no enchufados, el día de ir a recoger la sopa gratis era hoy.
Mi comida de hoy. Taba rico.
El templo Xiyuan.


En un periódico de Suzhou he encontrado algunas fotos sobre el proceso de elaboración de la sopa. Según la noticia, unos 800 voluntarios han participado en las tareas de cocina, empaquetamiento y distribución.
Los ingredientes.
Una de las superperolas.

Empaquetando.


El festival Laba también es la última fiesta tradicional antes del Año Nuevo Chino... ¡la cuenta atrás ya ha comenzado! El Año de la Rata (o ratón, que no está clara la cosa) empezará el 25 de enero.


viernes, 20 de diciembre de 2019

La Navidad en China

¡Madre mía, que ya es 20 de diciembre y yo con estos pelos! (Literalmente; últimamente paso hasta de peinarme). Las navidades ya casi están aquí. Durante mis primeros años en China ni las celebraba porque, total, si no es fiesta y hay que ir a clase/a trabajar. Pero hace dos o tres años me dio por intentar preparar algo especial e invitar a los padres de C. Son bastante abiertos y les hace gracia probar comida occidental aunque no para todos los días, claro, ellos sin su arroz y sus tallarines no pueden vivir. ¡Pero una vez al año no hace daño!

Este año no haré cena de Nochebuena porque C. ha reservado una cena en un hotel, así que a ver si para Nochevieja me animo y preparo algo. Tengo ganas de volver a hacer el pastel de langostinos y las magdalenas de espinacas y champiñones que hice otros años.

Lo que peor llevo es lo de comprar los regalos. Es imposible comprarle nada a C. porque siempre se lo compra todo él. El año pasado le compré un juego de la Play y dos días antes de Navidad se presenta en casa con el mismo juego en la mano... ¿es pa matarlo o no? Así que este año le he comprado una cosa bastante rara que no sé ni siquiera si le gustará. Pero sorpresa será seguro, jajaja. A mí no me gusta comprar regalos por obligación, porque es determinada fecha; prefiero comprar cuando veo que la otra persona necesita o quiere una cosa específica. Pero bueno, ahora con el niño hace gracia hacer lo de los regalos.

En China el día de Navidad no es fiesta, como ya he dicho, y nunca ha sido una fiesta que se celebre aquí porque no hay una mayoría cristiana. Pero ahora con la globalización y todo esto, los jóvenes se han hinchado a ver películas americanas y ahora la Navidad también se "celebra" aquí. Debe ser un poco como Halloween en España. Pero mucha gente no tiene claro de qué va la Navidad en el fondo. Una vez le pregunté a la madre de C. y dijo que era el cumpleaños de Papá Noel, ¿no? (Probablemente yo pensaría lo mismo, si ya la parte religiosa ni se menciona apenas).

La Navidad en China tiene algunas características especiales (podemos llamarla "Navidad con características chinas", como el "socialismo con características chinas"). La más llamativa es que en Nochebuena se regalan manzanas. Sí. Es porque Nochebuena en chino es 平安夜 (ping an ye) y manzana es 苹果 (ping guo). Esos dos ping se pronuncian igual y a los chinos les encanta relacionar dos conceptos según su pronunciación (el 4 es el número de la mala suerte porque se pronuncia igual que "muerte"). Estas manzanas navideñas son bastante grandes y bastante caras también, he llegado a ver precios como 60 yuanes (8 euros) por una manzana. Las empaquetan en una caja o bolsa muy bonita, eso sí.
Y a veces llevan tatuajes también.

Otra cosa que es distinta es que aquí la Navidad se considera una fiesta romántica, no familiar. Debe ser por todas las comedias románticas navideñas. La cosa es que en Nochebuena todos los restaurantes están petados de parejitas jóvenes.

Lo que es igual es el aspecto consumista. Aquí no hay costumbre de intercambiar regalos ni creo que Papá Noel visite a muchos niños chinos, pero la Navidad se ha convertido en otra excusa para gastar dinero. Pero, al contrario que en España, aquí hay rebajas antes de Navidad. El otro día fui a un centro comercial y tenían rebajas en todas las tiendas de ropa, y en Taobao he visto que tienen una promoción también estos días.

El año pasado (o el otro, ya no me acuerdo) hubo una especie de campaña para que no se celebrara la Navidad y los centros comerciales no pusieron ninguna decoración. El motivo oficial era que se tenía que dar más importancia (en el aspecto decorativo) al Año Nuevo Chino, que es la fiesta de aquí de toda la vida. Pero parece que ya se ha olvidado esa campaña (igual que la de liderar la transición ecológica mundial, je) y este año los centros comerciales sí han podido poner árboles de Navidad. Aquí van unas fotillos de los centros comerciales a los que he ido.





Pues nada, ¡felices fiestas y eso!


jueves, 12 de diciembre de 2019

El restaurante familiar

El sábado pasado fuimos de cena con varias chicas españolas que conozco de un grupo de WeChat y sus familias. Como todas tenemos niños pequeños, la organizadora eligió un restaurante familiar, también llamado "restaurante de padres e hijos" en chino (亲子餐厅). Y se llama así porque permite mantener la paz familiar... ¿Cómo? Pues permitiendo que los padres se tomen un respiro mientras sus hijos corretean alegremente en una zona preparada para ellos. Me explico: aparte de tener mesas y sillas y servir comida, este restaurante tiene un montón de juguetes y áreas de juego diferentes y todo está acolchado para evitar chichones (bueno, menos las mesas de mármol...).

Yo no estaba segura de si Baby A. iba a jugar mucho porque en casa no le hace ni puñetero caso a sus juguetes la mayoría del tiempo pero pensé que, como íbamos a estar con españoles, C. podía encargarse de él mientras yo charlaba. O turnarnos o algo. Pero al final... ¡sí que jugó él solito! ¡Milagro! ¡Durante 3 o 4 horas ni se acordó de mi presencia! ¿Cómo puede ser? Veamos unas fotos del sitio, a ver si así se explica:

El comedor, vamos, lo que es un restaurante normal.

¡Hala, qué chulo! ¡Un supermercado para jugar! ¡Y un puesto de helados!

Detalle del puesto de helados. Por supuesto no estaba tan ordenadito cuando fuimos.

Supercocina con todo lo necesario. Tenía hasta cosas como microondas, horno de pizzas o batidora de juguete. ¿Y no es monísima esa barbacoa?

Esto no era arena, sino cubos del tamaño de dados.

Piscina de bolas a la izquierda y laberinto a la derecha. Baby A. se metió solito en el laberinto y se puso a trepar.
También había libros.


Baby A. jugó un poco en todas partes y la cocinita le flipó porque siempre le ha gustado ver cómo se hace la comida.


El hecho de que mantenga a los niños tan entretenidos es un GRAN punto a favor de este restaurante, a pesar de que la comida no sea muy allá y los precios sean bastante caretes. ¡Pero poder comer y charlar tranquila durante más de 10 minutos seguidos no tiene precio!

¿Hay sitios así en España? Cuando yo era pequeña desde luego no, ahora no sé. Claro que allí tampoco hace tanta falta porque se puede llevar a los niños al parque. Aquí en el residencial también hay zonas con algunos columpios pero son bastante pequeñas y cuando hay mucha contaminación no se puede ir...


jueves, 21 de noviembre de 2019

La feria internacional de libros infantiles de Shanghai

El finde pasado fuimos a Shanghai para visitar la feria internacional del libro infantil. Yo no sabía que esta feria existía hasta hace dos semanas, así que no estaba muy segura de qué me iba a encontrar. Compartí el evento en un grupo de madres de Suzhou y un par de ellas dijeron que creían que era más que nada una feria para profesionales del sector, pero para allá que nos fuimos de todas maneras. Yo iba con la esperanza de poder comprar algún libro para Baby A. (le voy a tener que cambiar el nombre porque ya de bebé tiene poco). En la web de la feria había visto que incluso había un stand con editoriales españolas y ya me emocioné, porque en China solamente puedo conseguir libros en español de algunos vendedores de Taobao que revenden excesos de pedidos o ejemplares un poco dañados de libros impresos en China.


Según la web de la feria, es la más grande de este tipo en toda Asia. ¡Y era supergrande de verdad! No me dio tiempo a ver todas las casetas porque estuvimos poco tiempo y con el niño tampoco era plan. No todos los stands eran de libros, también vi algunos de manualidades, programas de estudio (que para eso estamos en China) y cosas así. También había charlas con autores y actividades para niños. Pero la mayoría eran de editoriales y había muchos libros a la venta, la mayoría en chino e inglés, aunque también vi en alemán y neerlandés. El stand de España estaba en la parte reservada a los profesionales del sector pero pude entrar porque a última hora abrieron esa parte al público. Los del stand de España ya se habían pirado y lo único que pude encontrar fue un catálogo de los libros que habían estado promocionando. Otros stands de la parte profesional, como los de Australia, Francia o Polonia sí seguían abiertos. Vamos, que los de España picaron espuela antes de tiempo. Siempre dando buen ejemplo...
El stand de Alemania era bonito y profesional. Y siguió abierto hasta el final.

Había bastante gente pero como la feria era muy grande no estábamos muy apretujados. Bueno, por los pasillos, dentro de los stands donde hacían descuentos gordos ya era otro cantar. Como era ya el final de la feria, los expositores querían venden todo lo que fuera posible y hacían descuentos finales de más del 50% anunciándolos con un megáfono. Aquello parecía el Black Friday o el primer día de las rebajas de El Corte Inglés.
Una caseta mona.

En esta foto parece que estaba la feria vacía, ja.

Actividad de pintura en un stand.


Aunque estuvimos poco tiempo pude comprar algunas cosillas. A Baby A. le ha encantado el libro del grupo musical, le flipan los libros con música. Para conseguir libros nuevos en español tendré que seguir dependiendo de Taobao...


miércoles, 6 de noviembre de 2019

Receta de pan... a lo chino

Comprar pan decente en China es tarea difícil. En algunos sitios se pueden encontrar baguettes o panes con semillas, pero seguramente son hechos de forma industrial y luego los hornean en la panadería de turno. Además, no son baratos que digamos. A veces también te llevas sorpresas, como comprar un pan con semillas por fuera y que al cortarlo ves que tiene dentro trozos de tarta de queso... ajá. Sí. Muy bien.
Para que veáis que no me lo invento.


Así que he decidido hacer pan yo en casa. No sé cómo saldrá, porque me tengo que apañar con la harina y la levadura que venden aquí. En mi primera intentona hice palitos de pan. Estaban buenos pero hay que comérselos en el día porque al día siguiente están ya más duros que la pata de Perico (mojados en leche se reblandecían y estaban bien ricos). Tuve que amasar durante unos 15 minutos y según la receta tras ese tiempo la masa no se debería quedar pegada a la mesa, pero la mía seguía estando pegajosa. Como ya estaba harta de amasar los metí al horno y al final salieron decentes.
No seáis superficiales, las apariencias no importan.


Para hacer el pan pan he buscado recetas de pan sin amasar, que no es plan de que se me pongan unos brazos como los de Popeye. La clave es mezclar todos los ingredientes y dejarlo reposar un montón de horas en la nevera. Crucemos los dedos porque qué ganas tengo de comer pan rico.

Pero bueno, que me voy por las ramas. Yo quería compartir con todos vosotros la receta de pan que viene en el paquete de harina que he comprado. Atención, porque no tiene desperdicio.



Ingredientes para un pan de 750 gramos:
- Un huevo
- 180 gramos de agua
- 30 gramos de aceite para ensaladas (¿?)
- 1 gramo de sal
- 80 gramos de azúcar
- 20 gramos de leche en polvo
- 400 gramos de harina
- 3 gramos de levadura

No sé qué saldrá de ahí. ¿Un brioche? ¿Un bizcocho? Pero un pan, pan, seguro que no. La receta que yo he buscado solo lleva harina, agua, sal y levadura. A ver qué tal me sale... bueno, a ver qué día me pongo a ello. Seguiremos informando.