jueves, 21 de febrero de 2019

Películas chinas (que vi en 2018)

¡Ya ha pasado medio febrero y yo sin hacer mi tradicional recopilación de películas chinas! ¡Esto no puede ser! Así que aquí va la lista de películas chinas que vi en 2018. También podéis ver las listas de 2015, 2016 y 2017.


Películas chinas que vi en 2018 y me gustaron 

- Paths of the Soul (冈仁波齐): Yo no sé si esto es una película o un documental, parece un poco de los dos. Va sobre un grupo de tibetanos que hacen una peregrinación a Lhasa, a 1200 kilómetros de su pueblo. "Vaya caminata", estaréis pensado, pero, ay, amigos, que las peregrinaciones tibetanas no son simplemente andando sino que se tiran al suelo tan largos son cada pocos pasos, rezan, se levantan y vuelta a empezar. Podéis verlo en el trailer. Y así se tiran casi un año. Suena raro y poca chicha para una película, pero no me aburrí en absoluto.
- Cow (斗牛): Niu'Er es un campesino un poco tontaina al que ponen a cargo de la única vaca lechera del pueblo. Esto sucede allá por los años 30 o 40 así que ya sabéis todos lo que va a pasar: el ejército japonés ataca el pueblo y se cargan a todito el mundo, menos a la vaca y a Niu'Er, que ahora tienen que apañarse para sobrevivir solos en el pueblo y con los japoneses y grupos de bandidos deseosos de comer ternera rondando por ahí.
- Battle of Memories (记忆大师): Un thriller sobre un escritor que se somete a una nueva operación para borrarse una parte de la memoria (la que tiene que ver con su ex mujer). Los datos borrados se guardan en un disco por si el paciente se arrepiente, pero ocurre un follón y el escritor acaba con un disco que no es el suyo y con recuerdos de crímenes. El prota es el mismo que el de Cow, un actor que ahora mismo está muy de moda (Huang Bo).
- Zhou Yu's Train (周渔的火车): Gong Li es una ceramista que viaja a menudo en tren a otro pueblo para visitar a su novio, que es poeta y un poco agonías. Cada vez tienen más problemas y en el tren ella conoce a otro hombre...Qué guapa es Gong Li.
- Twenty Two (二十二): Un documental sobre las mujeres de consuelo que usó el ejército japonés. En el momento de grabar el documental en China quedaban vivas 22, de ahí el título. Es una serie de entrevistas con las supervivientes. Para entender un poquito más por qué en toda Asia oriental la gente mayor le tiene un odio extremo a Japón...
- Little Red Flowers (看上去很美): Una peliculita muy mona sobre un niño al que llevan interno a una guardería al principio de la liberación comunista. El niño no está acostumbrado a que le digan lo que tiene que hacer y monta sus rebeliones. Bastante entretenida.
- Mr. Donkey (驴得水): Los profesores de una escuela rural se hacen con un burro para que les lleve agua desde el pozo. Lo bautizan como Lü de shui, que significa "el burro consigue agua". Para conseguir más dinero del gobierno, fingen que Lü de shui es el nombre del nuevo profesor de inglés de la escuela. En chino esto cuela porque utilizan un apellido que también se pronuncia y de shui pueden ser perfectamente los caracteres del nombre de pila de alguien. Total, que les sale bien la jugada y les dan la subvención. Hasta que un día el oficial a cargo de las subvenciones quiere ir a conocer al supuesto profesor de inglés... Esta es la segunda película de un grupo cómico de teatro muy famoso en China.


Películas chinas que vi en 2018 y me dejaron indiferente




- Lan Yu (蓝宇): Va sobre un hombre de negocios de mediana edad al que le gusta tener aventuras con jovencitos y empieza una relación con un estudiante universitario que acaba de llegar a Beijing. Esta peli tiene buenas críticas pero no sé por qué no me acabó de llegar. 


Cagarrutas del año

- This Is Not What I Expected (喜欢你): Yo no sé por qué se me ocurrió ver esto, si odio las comedias románticas y las chinas son aún peor de lo normal. Va sobre un señor rico y envarado que se obsesiona con la comida que hace la chef de un hotel. Los protagonistas dan grima (lo siento, Takeshi Kaneshiro, no te salvas esta vez) y obviamente la historia es una tontada total.
- Run for Love (奔爱): Otra película romántica y de esta es que no me acuerdo de absolutamente nada. He ido a leer el resumen y solo me suena una escena, así que debe ser súper chunga y mi cerebro se niega a recordarla.

¡Y ya está! El año pasado solo vi 10 pelis chinas... ¡y me da que este serán aún menos porque no me puedo permitir pasarme dos horas delante de una pantalla! ¡Prefiero dormir! Ah, he visto que muchas de las pelis de esta lista están en Youtube con subtítulos en inglés, por si os interesa verlas. Lo que no sé es si los subtítulos serán decentes o no...


martes, 12 de febrero de 2019

Mi primer Año Nuevo chino en Suzhou

¡Ya se han acabado las vacaciones de Año Nuevo chino! Como mencioné en la entrada anterior, esta ha sido la primera vez que las he pasado en Suzhou. A los chinos jóvenes no les gustan estas fiestas porque dicen que lo único que se hace es comer, comer, comer, ver la tele, comer más y visitar parientes (para que te hagan preguntas del tipo: "¿Cuándo te vas a comprar un apartamento?", "¿Cuándo te vas a casar?", "¿Cuándo vas a tener un bebé?", "¿Cuándo vas a tener otro bebé?", y así hasta el infinito). Nosotros no hemos comido tanto y solo hemos tenido una cena con los tíos por parte de madre de C. en la que Baby A. fue el protagonista absoluto y pasó de brazo en brazo (él encantado de la vida). Me preguntaron si todos los bebés extranjeros son tan simpáticos y se portan tan bien (dando a entender que los chinos no) y yo respondí que ni idea... no tengo experiencia con otros bebés, extranjeros o no.

La víspera del Año Nuevo cenamos en casa tranquilitos con los padres de C. y yo ni siquiera ví la gala especial que ponen en la tele y que es todo un clásico (algo así como un especial Nochevieja de José Luis Moreno, solo que lo ve todo el mundo) porque me parece un rollo patatero. Habíamos quedado para ir a tirar petardos y fuegos artificiales pero al final fue C. solo porque el bebé tenía un poco de tos. En aquel momento yo no lo sabía, pero ese fue el fatídico momento en el que comenzó nuestro Primer Constipado Familiar, ya que lo hemos pillado los tres (esto nos pasa por salir de casa y quedar con gente y exponernos a los viruses). Yo ya he pasado la fase "goteo de mocos" y ahora estoy en la de "tos perruna".

El día de Año Nuevo fuimos al parque de la Colina del Tigre porque había un festival de año nuevo. No era tan interesante como esperaba pero estuvo bien ir a echar un vistazo. Había actuaciones y baile del león pero no sabíamos a qué hora eran así que nos las perdimos. Por suerte, la calidad del aire era decente, así que algo es algo.
La pagoda de la Colina del Tigre. Está torcida pero en esta foto no se nota.

Tampoco está taaaaan torcida, es cosa de la foto.

Puestecitos.

Me hizo gracia la cara del león este.

Había una exposición de fotos antiguas hechas en este parque. En esta, la foto de la izquierda es de 1944 (antes de la liberación comunista, de ahí los trajes) y en la derecha los mismos dos señores en la actualidad, con 90 y pico años.

Foto familiar.

Que no falte una foto haciendo el payaso.




Otro día fuimos a Xiyuan o "jardín oeste", que es realidad es ahora un templo budista. Allí va la gente de Suzhou en año nuevo a rezar y poner inciensos. La noche antes había nevado y hacía un frío que pelaba. En este templo hay dos atracciones muy famosas, una es una sala con más de 500 estatuas de arhats (como el paso previo a ser un buda) y el otro es un estanque que hay en el jardín trasero y donde supuestamente viven dos tortugas gigantes (creo que ponía que medían dos metros). Pero, según la Wikipedia, una de las tortugas se murió en 2007 a los 400 años y la otra ha desaparecido...

Aquí es donde supuestamente viven (o vivían) las tortugas gigantes.


Aparte de estas visitas turísticas, quedamos con varios grupos de amigos para comer/cenar (en una de estas fue cuando nos pegaron los viruses) y fuimos a varios centros comerciales. Y poco más... ¡esto es todo lo que hicimos en las vacaciones!



martes, 5 de febrero de 2019

¡Feliz año nuevo del cerdo!


¡¡Feliz año nuevo!! Hoy, cinco de febrero, comienza el año lunar y el año del cerdo, según el calendario chino. Si naciste en 1947, 1959, 1971, 1983, 1995 o 2007, eres cerdo y este es tu año. Pero eso no es bueno, sino todo lo contrario: la mala suerte te perseguirá y para contrarrestrarla tendrás que llevar siempre encima algo de color rojo. C. es cerdo y ya lleva puesta una pulserita roja (y su jefe le ha regalado varios pares de calcetines rojos). Puedes leer las predicciones del horóscopo chino para este año aquí.

Como esta es la primera vez que voy a pasar el año nuevo chino en Suzhou y, la verdad, no tengo mucha idea de las tradiciones porque nunca las he vivido, me he preparado leyendo un libro muy chulo con muchas figuras en relieve y pestañitas donde explican los detalles. También incluye al final un recortable de una linterna, dos papeles con el carácter de fortuna para pegar en las ventanas y un desplegable para poner en la mesa.

La leyenda del monstruo Nian.

Una calle engalanada.

La cena familiar. Los platos son pegatinas que puedes poner y quitar.

El baile del león.

El baile del dragón.


Pues eso, ¡¡feliz año nuevo otra vez!! A ver si esta semana no hace mal tiempo y puedo ir a visitar los templos y ver las actividades que hacen.


domingo, 27 de enero de 2019

Preparados para el Año Nuevo chino

¡Ya ha empezado la cuenta atrás para el Año Nuevo chino! El año del cerdo empezará el 5 de febrero, así que queda poco más de una semana. Aunque llevo ya casi 7 años en Suzhou, esta va a ser la primera vez que pase aquí estas vacaciones así que no sé qué tal será. ¿Habrá mucha gente? ¿Organizarán algo interesante? La madre de C. dice que hay un festival en un templo y bailes del león. pero no sabe en dónde y le ha preguntado a una amiga de esas que siempre se enteran de todo. A ver si podemos ir a ver algo porque, sinceramente, yo pensaba que no había nada de nada.

El otro día fuimos a un supermercado nuevo que han abierto en el barrio y ya lo tenían todo decorado para las fiestas. Nada más entrar había una estantería con las decoraciones:

Lo de arriba del todo son peluches de cerdo y lo demás son decoraciones que se pegan en la puerta de entrada de tu casa para atraer buena suerte. Yo ya tengo las mías preparadas.

Todo el supermercado estaba decorado con guirnaldas y farolillos rojos. En la pancarta en primer plano pone: Calle de los productos de Año Nuevo:

¿Y cuáles son esos productos? Pues, básicamente, cualquier cosa de comer o beber de las que se compran normalmente, pero en una caja distinta y engalanada ya que están pensadas para regalar. En China, mucha gente vive y trabaja en un sitio distinto de su ciudad natal y vuelven a casa para celebrar el Año Nuevo (como en el anuncio del Almendro: "Vuelveeee, a casa vuelveeee, por Año Nuevo chinoooo"). Y, aunque ya hasta en el pueblo más perdido se puede comprar cualquier cosa por internet, la gente tiene la costumbre de comprar cajas de galletas, leche, frutos secos, etc. y llevárselas a los parientes del pueblo. Las principales actividades que se hacen durante las fiestas son comer y picar entre horas mientras se ve la tele, por eso se regala comida.
Caramelos, gominolas y chocolatinas a granel.

Chips Ahoy y Oreo con bolsa y caja redonda metálica especial Año Nuevo chino.

Esto son unas tortitas de arroz muy populares, también con caja festiva.

Las empresas también regalan una cesta con comida y ahora mismo tenemos en casa unos 30 paquetes de frutos secos y otros tantos de setas secas que se usan para cocinar. No los vamos a gastar en todo el año... ¡seguro que se juntan con los del año que viene!

Como habéis podido ver, el color oficial de Año Nuevo chino es el rojo. También es costumbre estrenar ropa nueva (roja) pero yo esa tradición nunca la he seguido, si acaso me pongo ropa roja que ya tengo. Pero a Baby A. sí le he comprado un trajecito especial:
Es muy suave y calentito.



viernes, 18 de enero de 2019

Mis libros sobre China de 2018

¡Ya va siendo hora de publicar la lista de los libros sobre China que leí el año pasado! Esta vez habéis tenido suerte y son poquitos. En 2018 leí en total 34 libros y 5 cómics, pero solamente cuatro de los libros iban sobre China. Es que estuve muy ocupada leyendo sobre partos y lactancia, y después de parir me lié con la saga de Harry Potter (que es bien entretenida, por cierto). También podéis echar un vistazo a las listas de 2016 y 2017.

Estos son los cuatro libros relacionados con China que leí en 2018:

- ¡Vivir!, de Yu Hua
Me gusta este autor; me parece muy chino. Con Crónica de un vendedor de sangre y Brothers me reí bastante, y con ¡Vivir! no tenía muy claro si me iba a pasar lo mismo porque la película de Zhang Yimou basada en la novela es un dramón total. Pero Yu Hua es fiel a su estilo y, pese a que lo que pasa en la historia es efectivamente muy dramático, también hay notas de humor y hasta ocurrencias ridículas. Vamos, que lo que cuenta es lo mismo que la película, pero la impresión que deja es diferente, más optimista. Va sobre Fugui, un señor de familia rica que pierde hasta la camisa apostando y se ve obligado a vivir muy humildemente. Pero, como dice el proverbio chino, a lo mejor es bueno que a tu caballo se le haya roto la pata porque así tu hijo no puede ir a la guerra, ya que Fugui se arruina justo antes de la liberación comunista, cuando ser rico era buscarse una muerte segura. Después pasan muchas más cosas, porque la historia llega hasta después de la Revolución Cultural. Muy recomendable.


- La vida y la muerte me están desgastando, de Mo Yan
Vaya título, ¿verdad? Pero es bastante acertado. Va sobre un terrateniente al que ejecutan al comienzo de la era comunista (porque, como he comentado antes, los ricos eran el enemigo en aquel momento) y va al infierno. Allí Yama (que debe ser el equivalente de Satanás) lo tortura para que confiese sus pecados, pero él erre que erre con que no ha hecho nada malo y que siempre trató bien a los campesinos que trabajaban para él. Así que, harto de escucharle, Yama le manda de vuelta al mundo de los vivos... pero reencarnado en varios animales. Está gracioso también y es larguito, ya que la historia llega hasta el año 2000. Según la Wikipedia, Mo Yan lo escribió en solo 42 días. Ya solo por eso se merecía el Nobel, jajaja.


- En el gallo de hierro: Viajes en tren por China, de Paul Theroux
Este libro me debió pasar sin pena ni gloria porque casi no me acuerdo de nada. El autor hace varios viajes en tren por China en los años 80, uno de ellos acompañado de un oficial del gobierno que le hace de acompañante en plan Corea del Norte. El autor es muy cascarrabias, todo le parece mal y todo el mundo es tonto menos él. O eso creo que pasaba.


- La caja china, de Jesús Maeso de la Torre
Ficción histórica sobre un joven cartógrafo del siglo XVI al que mandan a China con una misión secreta del rey Felipe II, que quería nada más y nada menos que conquistar China y convertir a los chinos al catolicismo. Se creía que con 300 soldados podría conquistar China entera. Qué atrevida es la ignorancia, ¿eh? Me recuerda un poco a esos (todavía quedan algunos, a estas alturas de la vida) que creen que van a llegar a China y se van a hacer ricos vendiéndoles cualquier trasto a los chinos.


Y vosotros, ¿qué leísteis en 2018?

jueves, 3 de enero de 2019

Regalos perfectos para Reyes

Madre mía, ya es 2019 y yo con estos pelos. Quería haber escrito un post resumen de 2018 pero este otro es más urgente porque falta muy poquito para que vengan los Reyes. Bueno, para que vayan. A España. Por China no pasan, que aquí son muy republicanos. El otro día, hablando con mi amiga Claire, me mandó un par de fotos de juguetes que se anunciaban en los catálogos navideños en Inglaterra:
Perro o cordero (no lo tengo nada claro) recién llegado del infierno.
Juego de atrapar mocos secos con la vela que te cuelga de la nariz.

Y otro día, por casualidad, otra amiga mandó esto en Instagram:
Sí, es lo que parece. Un juego de atrapar al vuelo un zurullo que sale volando de un wc.

Pero es que después en Amazon encontré este otro juego:
Que va de pisar cacas (de plastilina, menos mal).

Y este otro:
Este no va de cacas, sino de explotarle los granos de la cara a este señor.

No sé por qué de repente se han puesto de moda tantos juguetes escatológicos, pero todos los niños pasan por una época de reírse de estas cosas, según creo, así que probablemente tengan éxito. Y qué lástima que ya haya pasado diciembre, porque estos juegos son ideales para que los cague el cagatió catalán :D

¡Que os traigan muchas cosas los Reyes! A mí no, que ya no me cabe nada más en casa.

jueves, 13 de diciembre de 2018

La fiesta de los 100 días

El domingo pasado, 9 de diciembre, fue el día 100 fuera de la barriga de Baby A. y para celebrarlo organizamos una fiestaca, como es costumbre por estos lares. Supongo que es más o menos el equivalente a los bautizos en España, pero sin la carga religiosa. En la fiesta de los 100 días lo que se hace es invitar a toda la familia y amigos para que vean al bebé. También hay algunas tradiciones como raparle la cabeza, pero yo de esto pasé y nadie dijo nada (menos mal). Al final tampoco se puso ninguno de los oros que le habían regalado durante estos meses (menos mal x2).
Baby A. llevando todos los oros que le han regalado.

Hicimos la fiesta en un hotel que hay aquí cerca y había más invitados que en la boda china (y que en la española). ¡¡Unos 180!! C. invitó a todo quisqui de sus amigos y del trabajo y su madre también invitó a sus amigas. Este tipo de fiestas sirven para recuperar todo el dinero que has tenido que dar cuando otra gente tiene hijos, ya que es costumbre dar un sobre rojo con dinero a los padres del bebé. Pero en realidad todo lo que recuperas te lo acabas gastando en la fiesta...

Últimamente las fiestas de los 100 días a las que he ido se están saliendo de madre y tienen entretenimiento y regalos para los niños asistentes. Yo lo odio porque aquello se convierte en un gallinero insoportable con música a todo trapo y no puedes ni comer a gusto. Así que no tuvimos nada de eso y los niños invitados tampoco se aburrieron, si los niños con correr entre las mesas y jugar con los globos de la decoración ya se lo pasan pipa. Lo que sí dimos fue un regalo de agradecimiento por familia, como es tradición. Era una caja con unos pastelitos de estilo chino que están buenísimos.
Y además son muy bonitos. La pastelería se llama 唐饼家 Tang's Cake y es de Shanghai, pero en Suzhou también hay sucursal.

Todo el mundo estaba muerto de curiosidad por ver al bebé porque en China están obsesionados con los bebés extranjeros o mezclados y nosotros no habíamos colgado ninguna foto suya en internet. En chino hay hasta una palabra especial para describir la acción de compartir fotos de tu bebé en redes sociales: 晒娃.
Bueno, C. colgó una serie de fotos pero con este filtro que te pone cara de muñeca pepona.

Todos los invitados (sobre todo las invitadas) querían cogerlo en brazos y Baby A. fue pasando de mano en mano todo el rato. Pero, oye, él contentísimo. Le encanta que todo el mundo le haga caso (por lo menos de momento, no sé si más adelante se volverá tímido). Se portó muy bien y lanzó sonrisas a diestro y siniestro. Luego, al volver a casa en el coche, cuando ya no había invitados delante, se cagó enterito, la caca (a.k.a. puré de calabaza) se salió por el lado del pañal y atravesó dos capas de ropa. Al menos esta vez no llegó a la sillita. No os preocupéis, de eso no os voy a poner foto.

La fiesta la organizó C. y yo solo elegí el menú, mandé unas fotos para que hicieran la decoración y compré los pastelitos de regalo. Así que yo no tenía ni idea de cómo se iba a ver el sitio y me sorprendí gratamente.



Nuestra mesa.

C. dando un discurso.

Aparte de los típicos sobres rojos con dinero, a Baby A. le regalaron un osito con luces y música, una pandereta electrónica que habla en inglés y unos libros.