lunes, 2 de noviembre de 2015

¿Cuánto cuesta casarse en China?

Spoiler alert: si eres hombre, un riñón y parte del otro.

Hace un par de semanas C. me contó la historia del cortejo de un compañero suyo de trabajo. Este chico, llamémosle Larry, es chino y debe tener unos 25 o 26 años. Estudió en Australia y volvió a China hace poco. Su familia no es especialmente rica.

Hará cosa de medio año, Larry empezó a salir con una chica. "¿Tenemos 25 años y llevamos saliendo 6 meses? Pues ya es hora de que nos casemos, ¿no?". Así son los chinos. (Los urbanitas, los del campo a los 25 ya tienen dos críos). Pero en China, la pareja no es la única que tiene que decidir sobre su matrimonio. ¡Los padres tienen mucho que decir! Muchas parejas han roto, y romperán, porque los padres no aprobaban la relación. Se dice que aquí un matrimonio no es la unión de dos personas, sino de dos familias.

Todos sabemos que en China hay muchos más hombres que mujeres (como 20 o 30 millones más, para ser exactos), gracias a la política del hijo único y a la preferencia por los hijos varones. Esto ha provocado que las chicas casaderas y sus familias pidan la luna y los anillos de Saturno a cambio de pasar por la vicaría y fabricar un heredero. Normalmente los requisitos son tener un piso y un coche en propiedad.

Pero vamos con la historia de la familia de la novia de Larry. Parece que se trata de una familia muy rica, con varios negocios y fábricas. Y la gente rica tiene aún más requisitos para casarse. Aunque naden en billetes, quieren más. Así que le mandaron a Larry una lista con lo que tenía que dar a la familia de la novia a cambio de casarse con ella. Nada de camellos y vacas, señores. Aquí estamos hablando de pasta.

Esta es la lista:

Y esta es la traducción, con equivalencias en euros. Hay algunas cosas que ni C. sabía lo que eran.

1. Un coche valorado en 900.000 RMB (128.500 euros). No está escrito, pero se supone que es un Mercedes.
2. Comida, tabaco, alcohol y una tarta grande para la ceremonia de petición de mano: de 10.000 a 30.000 RMB (1.430-4.285 euros).
3. Dos anillos de diamantes y un reloj de pulsera, precio total 150.000 RMB (21.400 euros).
4. Una pulsera de oro: 18.000 RMB (2.500 euros).
5. Un lingote de oro: 150.000 RMB (21.400 euros).
6. Este no sabemos lo que es. Creemos que es la dote que se le da a los padres de la novia: 188.000 RMB (26.800 euros).
7. Dinero para gastos del día a día (no sé de qué día a día exactamente, incluye la palabra pañales): 80.000 RMB (11.400 euros).
8. Dinero para comida. No está claro cuándo se consumiría esta comida: 100.000 RMB (14.300 euros).
9. Precio de poder empezar a llamar a tus suegros "papá" y "mamá": el novio le da a la familia de la novia 80.000 RMB (11.400 euros), la novia le da a la familia del novio 100.000 RMB (14.300 euros).
10. El banquete de la boda (los padres de la novia exigen 70 mesas, eso son 700 invitados): 500.000 RMB (71.400 euros).
11. Sobres rojos con dinero para dar a los niños durante la boda: 30.000 RMB (4.300 euros).
12. Pago a la gente que presentó a la pareja: 280 RMB por persona, 8 personas en total: 2.240 RMB (320 euros).

Total: casarse con esta chica le costaría a Larry más de dos millones de RMB (285.000 euros). Que es lo que cuesta un piso bastante bueno en Suzhou. Ah, en la lista no está incluido el piso que normalmente aporta el novio, supongo que porque la familia tiene ya pisos para dar y regalar.

La lista es una joyita, ¿verdad? Un lingote de oro, qué clase, qué elegancia. ¿Y pagar por llamar a tus suegros papá y mamá? Tendrían que pagarme ellos a mí... ¿Y 30.000 yuanes para los sobres rojos para los niños? Pero si con 10 o 20 yuanes cada uno van que chutan...

¿Sabéis lo que dijo el padre de Larry cuando su hijo le enseñó la lista? Aparte de montar el pollo al pensar la que le iba a caer (porque los padres siempre ponen dinero para que sus hijos se puedan casar, por ejemplo pagando parte del piso, a ver un pimpollo de 25 años de dónde va a sacar el dineral que cuesta una entrada), dijo: "Hijo, ¿y no puedes buscarte otra novia?". Una más barata, estaría pensando el buen hombre. Porque, seamos claros, entre esta lista e irse a un pueblo de Vietnam a comprar una esposa... no veo muchas diferencias, aparte del precio. ¿Y a las chicas les parece bien que las vendan así?

No os penséis que esta lista es muy común, esto son cosas de ricos que con todo tienen que hacer negocio, hasta con sus hijas. Y por supuesto tienen que mantener su "cara" (de ahí lo de tener 700 invitados y dar 30.000 RMB en hongbaos a los niños).  La gente normal "solo" pide lo que he dicho antes, casa y coche (que ya es bastante, considerando el precio de esas dos cosas y la edad de los contrayentes).

¿Qué pasará con Larry y su novia tuhao? De momento Larry está intentando regatear y ya ha conseguido una rebaja sustancial: el coche ha sido eliminado de la lista (porque la familia de la novia ya lo ha comprado) y ha conseguido un 50% de descuento en el resto de las cosas porque parece que la chica sí que quiere casarse con él. Si finalmente se casan y voy a la boda de los 700 invitados ya os contaré.


martes, 27 de octubre de 2015

Turisteando por Shanghai

La semana pasada vino mi amiga Julia a Shanghai. Julia es una chica alemana que conocí en 2007 cuando estudiaba en Beijing. Estuvimos allí juntas un año y luego volvimos a coincidir durante la expo de Shanghai en 2010 (yo trabajaba en el pabellón de España y ella en el de Alemania). También vino a visitarme cuando yo vivía en Valencia y ahora, aprovechando que estaba de viaje por medio mundo antes de comenzar su nuevo trabajo, se ha pasado por Shanghai. Ni siquiera tuvo que pedir visado porque varias ciudades chinas permiten que los ciudadanos de ciertos países puedan quedarse durante 72 horas. Fue una visita relámpago y al no tener visado no podía salir de Shanghai, así que busqué un youth hostel y estuvimos dos días turisteando por Shanghai.

Hacía mucho, mucho tiempo que yo no hacía el guiri por Shanghai. Aunque este año he estado viviendo allí, todos los fines de semana me volvía a Suzhou y entre semana solo iba del apartamento a la oficina.

El hostel estaba cerca de Zhongshan Park, zona que yo había pisado poco. Al coger el metro sobre las 11 de la mañana me sorprendió lo vacío que estaba. ¡Como yo normalmente siempre voy en hora punta!

La primera parada fue Tianzifang, una manzana de casas viejas y callejuelas estrechas que desde hace varios años se ha convertido en una trampa para turistas. Pero hay que ir. Me sorprende que sigue habiendo viejecitas que viven allí, pobrecillas, con la cantidad de gente que hay siempre andando por allí, comprando tonterías y comiendo postres o aperitivos 5 veces más caros de lo normal.

¿No os encantan las bragas colgando?
A la hora de comer encontramos un sitio muy curioso que a Julia le encantó: servían desayuno chino todo el día. Era un restaurante muy nuevo y limpio, al lado de la salida 1 del metro Dapuqiao, y creo que era taiwanés.
Toma piscina de leche de soja y rollito de arroz con cosas dentro. La verdad es que estaba bueno.

Familia tomando el brunch. Los youtiao chinos son como nuestras porras.
Por la tarde fuimos hasta el Bund, previa parada en la librería de Fuzhou Lu. Julia es terrible cuando vamos de compras, siempre se tira mil horas y al final no compra nada. Esta vez se compró dos libros, menos mal.

Los carteles que tienen en la librería están hechos con rotuladores cutres, pero me gustan.

El bund estaba bastante tranquilo, qué alegría. Los más escandalosos eran un grupo de turistas italianos. A nuestro lado había dos chinas haciéndose selfies. Les propuse ayudarnos mutuamente y les hice una foto genial, se veían todos los rascacielos de fondo. Bueno, pues atención a la que nos hicieron ellas.

Un poco más de barandilla, por favor, que no hay suficiente.
Luego cogimos el ferry a Pudong (es mi manera favorita para cruzar el río, así no tienes que andar de vuelta a Nanjing East) para encontrarnos con C. Julia quería comer xiaolongbao así que acabamos yendo al iapm, al mismo restaurante donde fuimos con miss Y. una vez.

Xiaolongbao de colorines.

Al día siguiente, sin levantarnos muy temprano ni nada de eso, fuimos al 1933, el edificio del antiguo matadero. Han cerrado la azotea y ha perdido la mitad de la gracia, que eran las vistas.



Luego fuimos andando por Hongkou hasta llegar al norte del bund. Nunca había estado allí. Se ven los rascacielos igual y no había nadie, solo algunos viejos sentados en los bancos del parque.

Andando hacia el río.

No se puede llegar hasta el "paseo marítimo", está cerrado.

Verja electrificada, o eso ponía. Pasaban un montón de barcos y se estaba tan ricamente en ese parque.
Casa muy mona en Hongkou.
Y así pasaron mis dos días de vacaciones. Ale, ahora hasta año nuevo nada de nada.

jueves, 22 de octubre de 2015

Vacaciones en España II

Tras una semana zascandileando por Cataluña llegó la hora de volver a casa, y eso significaba conducir durante un día entero. Así que un día entero de nuestras vacaciones lo pasamos cruzando España de este a oeste.

En Cáceres tocó hacer la consabida visita a amigas y familiares. Un año tras otro, y allí no cambia nada. Bueno, esta vez si he notado algún cambio: tiendas que llevaban toda la vida han cerrado.

Un día fuimos a Portugal. ¡Está solo a 100 km! Así que allí nos plantamos con el coche y visitamos los dos pueblos que están más cerca de la frontera, y a los que yo nunca había ido, no sé por qué. Debe ser de estas cosas que dices, "huy, si está muy cerca, ya iré", y acabas yendo al culo del mundo pero allí no.

Los pueblos se llamaban Marvão y Castelo de Vide. Marvão es muy bonito, está en lo alto de una montaña y hay una muralla y las ruinas de un castillo. Estaba todo tan vacío... creo que nos cruzamos con 10 personas en todo el pueblo.

Síp, había nubarrones. Pero no llovió.

Esto era en Castelo de Vide.

Desde el ventanuco donde los soldados dispararían flechas, digo yo.

El castillo de Marvão.
Comimos bacalao, claro. Cocinado de dos maneras diferentes. Y C. probó el calimocho, jaja (pero con vino tinto de botella de cristal, nada de Don Simón).

En Cáceres no hicimos mucho turisteo, ya que C. ya lo vio todo el año pasado. Sí fuimos al museo Vostell en Malpartida, un sitio muy curioso en el que las obras de arte están hechas con motos, coches y otras cosas de gran tamaño... Dentro no se puede hacer fotos, pero fuera sí.

Como para ponerlo en tu jardín. Al lado de esto hay tres cruces de madera que son obra de Yoko Ono.

Este lago está detrás del edificio del museo.
El museo es un antiguo lavadero de lanas, donde los pastores lavaban después de esquilar, y está dentro de una especie de parque natural llamado los Barruecos. Si vais por Cáceres podéis ir a visitarlo. Decid que vais de mi parte y a ver si me dan una comisión, jaja. Esta es la página del museo en la web de turismo de Extremadura.

Y ya está. El último día completo en España lo pasamos yendo a Madrid y paseando por allí antes de coger el avión por la mañana.

A ver si me pongo al día con el blog. Desde este mes ya no vivo en Shanghai, ahora voy y vengo desde Suzhou cada día y apenas tengo tiempo para hacer nada.


miércoles, 14 de octubre de 2015

Vacaciones en España I

¡Ya estamos de vuelta! ¡Cuántos días sin escribir! Mis vacaciones en España han sido también unas vacaciones de los blogs.

Hoy voy a contar la primera semana de mis vacaciones, que transcurrió en Cataluña, donde tengo a un montón de tietas, tiets y cosins. Tras aterrizar a las 6.30 de la madrugada en el aeropuerto de Barajas, mis padres vinieron a buscarnos en coche y pusimos rumbo al noreste, a donde llegamos para la hora de comer. ¡Había reunión familiar y paella para 30! Tras ponernos como el quico y cumplir con mi primer punto de la lista de "Cosas que hacer en España" (comerme un frigopie), hice la entrega de los regalos que había traído de China... ¡la moda de ponerse un brote en la cabeza ya ha llegado a España! ¡No hace falta que me lo agradezcáis! Los que no tenían pelo para enganchar la pinza con el brote se la pusieron con un trozo de cinta adhesiva.
Tal que así.
 El segundo día mi tieta Nuria nos llevó a una excursión muy chula por el Priorato, una región de Tarragona donde se hacen unos vinos que al parecer son muy famosos en el extranjero.
La iglesia de Siurana.
En plena época de la vendimia.
El Ebro al fondo.

También visitamos Reus, Tarragona y Sitges, y nos llovió durante un par de días. Yo que me había llevado hasta el bikini por si podíamos ir a la playa... mi gozo en un pozo. Hacía más frío allí que en Shanghai.
Sitges (casi coincidimos con el festival de cine).

Después estuvimos 3 días en Barcelona. Qué de gente, oiga. C. se agobió un poco porque le parecía igual que en China, con tanta muchedumbre. Visitamos el parque Güell, la Sagrada Familia, el paseo de Gracia, el barrio gótico, la catedral, el puerto, dimos un paseo en el barco del tiet Joan y la tieta Eli... A la Pedrera, la Casa Batlló y esos sitios no entramos porque, atención, ¡¡la entrada vale 20 euros!! ¡¡Pero qué exageración!! Donde sí entramos fue en la tienda de Louis Vuitton, porque a C. le habían hecho un "encarguito" de 3.900 euros; y en la tienda de Loewe a saludar a mi amiga L. La mitad de los clientes de estas tiendas eran chinos y la otra mitad rusos. Estas marcas, antes de que los chinos y los rusos tuvieran dinero, ¿vendían algo?

Venga gente...

Por fuera...

Por dentro...

Esta no sé qué iglesia es.

¡Capitán!

Y así pasó la primera semana de nuestras vacaciones, pateando pueblos y ciudades y poniéndonos morados de comer. ¡No se pierdan la segunda parte: Extremadura y Portugal!

martes, 22 de septiembre de 2015

Breve guía de Suzhou

Últimamente me han escrito unas cuantas personas preguntándome por la vida en Suzhou, ya que iban a mudarse aquí o lo estaban considerando. Y se me ha ocurrido que podría escribir un post hablando brevemente sobre cómo es la vida aquí y, por supuesto, lo que más nos preocupa a todos, cuánto cuesta vivir en Suzhou.

Suzhou, según los estándares chinos, es una ciudad de tamaño medio. Cuando buscas información en internet y te aparecen esas imagénes idílicas de calles con canales, y ese mote absurdo de "la Venecia de China" (no sabéis la cantidad de Venecias que hay en China, y el montón de ciudades que se autodenominan "la perla de Asia". Un poco más de originalidad, señores), te imaginas un pueblito. Esto me lo ha confirmado un chico que trabaja en mi ex empresa y que llegó hace dos semanas a Suzhou: no se esperaba las avenidas y los rascacielos. Pero es que, señores, ¡Suzhou tiene 6 millones de habitantes! Y cuando vives aquí, la verdad es que las calles antiguas y los jardines no los pisas mucho.

Suzhou se divide a grandes rasgos en 5 distritos urbanos: la ciudad antigua, en el centro; Suzhou Industrial Park (SIP) al este; Suzhou New District (SND) al oeste; Xiangcheng en el norte y Wuzhong en el sur. La mayoría de los extranjeros viven en el SIP, pero también hay bastantes en el SND y en la ciudad antigua. Si se viene con familia, yo creo que vivir en el SIP es la mejor opción. Los apartamentos son nuevos, las calles son amplias, es más tranquilo que otras zonas y hay muchas zonas verdes. ¿Y el desagradable tema pecuniario? Pues unos 4000-5000 RMB (570-715 euros, he hecho el cambio a 7) por un apartamento amueblado de dos habitaciones. Si se quiere vivir en uno de los residenciales favoritos de los extranjeros, con pisos bastante grandes y muy bonitos ya nos ponemos en unos 7000 RMB (1000 euros). Y si se quiere vivir en un service apartment, algo así como un apartamento-hotel, pues échale de 10.000 para arriba.

Una calle fantasma en el SIP.

El interior de mi ex residencial (sí, en Suzhou también nieva a veces).
 Si se viene con familia, uno de los temas que trae más quebraderos de cabeza es la escolarización de los niños. Si son niños pequeñitos yo creo que pueden ir perfectamente a la guardería china, pero si son niños mayores que tienen que continuar sus estudios ya es más complicado. Los colegios chinos dan todas las clases en chino, evidentemente, y me parece que ni siquiera pueden aceptar niños extranjeros, aunque hablen chino. Aparte está la cuestión de si algún padre occidental desearía que sus hijos pasaran por el infierno que es la escuela china, pero ese es otro asunto. (Por si alguien no sabe de qué hablo, los niños chinos tienen muchísima presión y no tienen tiempo más que para ir al colegio, hacer los deberes e ir a clases extraescolares. Algunos padres chinos de mi edad están empezando a rebelarse contra esto porque ya lo sufrieron en sus propias carnes y no están tan obsesionados con que su hijo sea el primero de la clase).

La otra opción es que tus hijos vayan a un colegio internacional. Pero, ay, amigos, esto cuesta un riñón y parte del otro. Los dos colegios internacionales que más me suenan (porque son los que más se anuncian, supongo) son el Dulwich y el Suzhou Singapore International School (se encuentran fácilmente en google). Los precios rondan los 20.000-25.000 euros por curso, y no estoy segura de si incluyen uniforme, autobús, comedor, etc. (Probablemente no). Con estos precios, obviamente casi todos, si no todos, los niños que estudian allí es porque las empresas de sus padres corren con los gastos. O eso, o sus padres tienen sueldazos. Pero bueno, si mis hijos estudiaran allí, yo pagara ese dineral y luego no llegaran a presidentes del gobierno como mínimo, yo demandaba al colegio. Con esos precios no esperaría menos.

Tema compras: en Suzhou hay un montón de centros comerciales. Los que hay en el SIP han abierto todos hace pocos años. Tenemos Auchan (Alcampo), Carrefour, Walmart y cadenas chinas. Aparte hay algunos supermercados de productos importados como Euro Mart y Summit. En los supermercados grandes también suele haber algunos productos importados, como mínimo aceite, galletas, pasta, salsa de tomate, cereales... Casi toda la leche que consumen los chinos es importada de Australia, Nueva Zelanda o Europa. Siempre hay alguna oferta y se puede conseguir un litro por aproximadamente 10 RMB/1,5 euros (cuando lo pienso en euros me duele). Si se compran productos locales es más barato, claro, pero depende de cuáles. La fruta no es especialmente barata. Un kilo de manzanas (normalitas, no las de mejor calidad) vale 9 RMB/1,3 euros en la frutería de debajo de mi casa. Las verduras sí son bastante baratas. El arroz se vende en sacos de 10 kilos o a granel. En esta entrada se pueden ver fotos de un supermercado (concretamente, el Auchan de Suzhou).

Uno de los centros comerciales más nuevos. En un día entre semana, claro. Los fines de semana hay bastante más gente.

¿Y comer en restaurantes? Pues hay precios para todos los gustos. Desde comerte un plato de arroz o tallarines con acompañamiento por 12 RMB / 1,7 euros en una de los miles de pequeños restaurantes que son poco más que un agujero en la pared, hasta gastarte 800 RMB por persona en el buffet de un hotel de lujo o en un restaurante de postín. En Suzhou hay restaurantes de casi todos los países asiáticos y una mezcolanza de restaurantes occidentales. Algunos están bien, otros son el timo de la estampita. En un restaurante occidental cuenta con gastarte de 100 RMB por persona para arriba (bueno, si eres de poco comer y poco beber, puede que menos). Como normal general, no esperes que la comida occidental esté igual de buena que en tu país, a menos que veas que el cocinero es occidental.

Para comprar ropa: en Suzhou se pueden encontrar casi todas las marcas occidentales. Desde H&M o Zara (que es bastante más caro que en España) hasta Prada, Gucci y cosas así (que también son más caras que en el extranjero). Por supuesto, también hay millones de tiendas chinas, para las que sean delgaditas y quepan en sus tallas. Además, hay mercadillos a los que me encantaba ir cuando era estudiante en Beijing pero en los que ya no pierdo el tiempo porque qué aburrimiento tener que regatear por cada calcetín (aparte de que la calidad es bastante mala). También está la opción, muy popular entre los extranjeros pero también entre los chinos, de hacerse ropa a medida por bastante menos de lo que costaría en Europa y eligiendo tú mismo las telas y los diseños.

¿Y el transporte? Tenemos dos líneas de metro abiertas por el momento. Una cruza Suzhou de este a oeste y la otra de norte a sur. Están construyendo bastantes más y la ciudad está patas arriba en muchos sitios. El precio del billete cuesta entre 2 y 6 RMB, me parece, dependiendo de la distancia. También hay un montón de líneas de autobuses, pero si no sabes chino es complicado saber a dónde van ya que las paradas solo están en chino. De todas formas, no es mala idea saber qué autobuses pasan cerca de tu casa y en qué dirección van. Los taxis son muy baratos comparados con Europa. En Suzhou empiezan en 11 RMB y puedes cruzarte la ciudad por 60. Si no hablas chino, asegúrate de llevar el nombre del lugar al que quieres ir escrito en caracteres. Los taxistas no hablan inglés.

¿Has oído que la contaminación en China es un problema muy serio? Pues sí, lo es. Ahora, no como eso que dicen que equivale a fumar 40 paquetes de cigarrillos al día. Eso es un error de cálculo que se ha extendido por internet como la pólvora. Pero sí, el aire no está tan limpio como en España, ni el cielo es tan azul. Este último año parece que la calidad del aire ha mejorado, al menos con respecto a los años anteriores. Muchos extranjeros se compran un filtro de aire para respirar bien dentro de casa. El mío creo que costó 3.000 y pico RMB pero se puede hacer DIY por cuatro perras comprando los componentes en Taobao. Lo importante es cambiar el filtro con frecuencia (y estremecerse al comprobar la de mierda que se ha quedado pegada).

Respecto al clima, en verano hace calor y en invierno hace frío. ¡Jaja! Este verano ha sido suave, pero normalmente las temperaturas alcanzan los 35-40 grados con una humedad bastante alta, así que es bastante incómodo. Todas las casas, oficinas y centros comerciales tienen aire acondicionado para poder sobrevivir. En invierno llega a hacer 0 grados y en ocasiones incluso menos, pero no hay calefacción y también se pasa bastante mal. La mayoría de la gente lo sobrelleva como puede poniendo el aire acondicionado caliente o haciendo lo que hacen los chinos: ponerse el abrigo dentro de casa.

Parque al lado del lago en SIP y edificio de los pantalones al fondo.

Otro parque con lago pequeño y el antiguo edicio de las aduanas al fondo.


¡Y hasta aquí esta mini guía para vivir en Suzhou! Si me llegan preguntas nuevas quizás la actualizaré o escribiré la segunda parte.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Alcoholismo nacional

En China, y en otros países asiáticos, beber alcohol es una muestra de respeto. Brindar con tus mayores, tus superiores, o tus amigos, y vaciar el vaso de un trago, es la máxima muestra de cortesía. 干杯 ganbei, se dice. Secar el vaso. Bottoms up.

El sábado quedamos con unos amigos. Chinos y taiwaneses. El plan era probar un nuevo restaurante de pinchitos y carne a la brasa que uno de ellos había descubierto, muy cerca de nuestra casa. Como era un restaurante musulmán, casi toda la carne era cordero. Y para acompañar, pues cerveza, claro.

La comida estaba rica.

La forma en la que beben muchos chinos me recuerda a los típicos niños de 15 años que empiezan a hacer botellón en la plaza de su pueblo y consideran que emborracharse es lo más. Porque parece que no beben para pasárselo bien, sino para acabar potando y tirados en el suelo. Porque si no, no puedo explicarme esa manía de brindar, uno tras otro, y beberse el vaso de un trago. Una botella, y otra, y otra más (y las botellas de cerveza en los restaurantes son de 600 ml). Tener capacidad de beber mucho (酒量) es sinónimo de ser un machote. Qué machote eres que te has bebido 7 litros de cerveza y media botella de baijiu en tres horas. Ahora, cómo llegues a tu casa es un misterio.

Para muchos chinos, beber se ha convertido en una tortura. Si están con sus amigos de verdad prefieren no beber, pero si no son amigos muy íntimos, o si son clientes, no queda más remedio que apechugar. Una de las responsabilidades de trabajar en una empresa estatal, si tu cometido implica relacionarte directamente con los clientes, es que bebas con ellos en las comidas y cenas de trabajo. A veces ponen como excusa que están tomando medicamentos, o que están malos de la tripa, para no tener que beber y que la otra persona no pierda la cara. Porque no brindar, no beber, es hacer un feo muy grande.

Un amigo/cliente de C. es un señor de unos 45 años, taiwanés. Este señor tiene un problema con el alcohol bastante serio. Cada vez que lo veo acaba borracho, farfullando incoherencias, cantando las mismas dos frases de una canción en inglés y frotándose los ojos. Me da mucha pena. Pero parece que aquí la gente no se ha dado cuenta aún de que ser alcohólico es un problema. Hace un par de meses, este señor pasó 45 días en una cárcel china porque le pillaron conduciendo borracho. Ve las botellas y es como que no puede controlarse. Y tiene mujer y tres hijos y todos dependen de él...

En febrero, cuando fuimos a Tianshui, el padre de un amigo de C, que es doctor de medicina tradicional china, nos dijo que en Tianshui había mucha gente con problemas de estómago. "Coñe", pensé yo, "¿y no se le ocurre que probablemente sea porque están con la botella en la mano desde las 5 de la tarde?". La imagen más típica de cualquier ciudad china un viernes a las 8 de la noche es ver salir de los restaurantes a legiones de zombis medio borrachos, o borrachos del todo, apoyándose los unos en los otros.

Los chinos espabilados, que saben sacar partido de todo, ya han inventado cómo aprovecharse de la costumbre china de salir a darlo todo. Desde hace cosa de un año, abundan las empresas que "conducen por ti". Llamas a un número de teléfono, dices donde estás y viene un señor en patinete que se ocupa de conducir tu coche, dejarlo aparcado en tu garaje y subirte a casa por un módico precio. Aquí el que no encuentra una posibilidad de negocio es porque no quiere.

lunes, 7 de septiembre de 2015

El pueblo histórico de Mingyuewan

Para aprovechar el puente con motivo del 70 aniversario y el super desfile militar, decidimos salir de casa, que últimamente nos cuesta despegarnos del sofá tela marinera. Bueno, no. Es que ha estado lloviendo todo el verano y poco se podía hacer, aparte de ir al centro comercial. Estábamos entre la isla Chongming (en Shanghai) y la isla Xishan (en Suzhou), y al final fuimos a Xishan.

Cuando digo isla, no os imaginéis un sitio con playas y palmeras. Nada de eso, lamentablemente. Xishan es una de las islas que están en medio del lago Tai, que es el tercer lago más grande de China. La orilla norte del lago pertenece al municipio de Suzhou, y también varias de las islas.

Desde casa (x) al pueblo de Mingyuewan (o).
A la isla Xishan (literalmente, montaña del oeste) se puede llegar fácilmente en coche porque hay un super puente (en realidad, varios, puesto que van haciendo escalas en otras islas). Cuando C. era pequeño solo se podía ir en ferry. Ahora ferry ya no hay. Como salimos de casa cuando acababa de empezar el desfile, casi no había coches y llegamos a Xishan en poco más de una hora. Paramos a comer en un pueblito antes de llegar a Mingyuewan y estaban poniendo ya la repetición.


Por cierto, en este mismo pueblo nos encontramos con este sitio tan colorido. No me quedó claro si era un hostal, un centro de actividades, o qué.




Finalmente llegamos a Mingyuewan. Yo me estaba esperando la clavada del siglo con el precio de la entrada, pero afortunadamente había alguna especie de promoción y solo costaba 35 yuanes. El pueblo se considera digno de vender entradas porque data de la época del emperador Qianlong (1735-1796). Mingyuewan (明月湾) significa Bahía de la Luna Brillante. La verdad es que hubiera estado bien quedarse a dormir allí, se tenía que estar tranquilísimo, y así hubiéramos podido comprobar si la luna era brillante o no. Pero Nico nos estaba esperando en casa.




Todas las señoras del pueblo estaban en la puerta de sus casas pelando y vendiendo castañas crudas.




El embarcadero del pueblo.