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lunes, 16 de marzo de 2015

El balneario

El sábado se nos ocurrió ir a un balneario/parque acuático que hay en las afueras de Suzhou. Es un tanto especial porque aparte de las típicas piscinas con agua caliente y esencia de lo que sea tiene también piscinas normales (pero con agua caliente), tobogán y piscina de olas. Y para que no cojas frío, todo el recinto está metido dentro de una burbuja gigante.

Tal que así.

¡Ay, qué ganas tenía yo de ir al balneario a chapuzarme! Pero, pobre de mí, al llegar y ver que el aparcamiento estaba lleno y que había gente amontonada en la puerta ya me entró el tembleque. Pues sí, estaba bastante lleno. Qué le vamos a hacer, esto es China. Vayas donde vayas siempre va a haber, como mínimo, MUCHA GENTE.

El vestuario estaba lleno de señoras en bolas y niños gritando y corriendo de un lado para otro. Al salir a la zona de piscinas hacía fresquete, aun con la burbuja y todo. Fuera estaba lloviendo.

Ni yendo al balneario puede una relajarse. A cada rato estaban llamando a gente por la megafonía: "Fulanita de tal, tu hijo te espera en la recepción". "Los del grupo de la empresa Tal Tal de Shanghai, a las 15.30 en la recepción para coger el autobús". Yo metía la cabeza debajo del agua y así se oía menos.

Al cabo de un par de horas descubrí que había una puerta para salir de la burbuja gigante y que fuera también había unos cuantos pozales en plan balneario de verdad: que si piscina con esencia de leche, que si vino tinto, que si no sé qué más. ¡Y no había nadie! Claro, estaba lloviendo. Pero el agua estaba bien calentita y allí no llegaba la megafonía.

Esta foto la he sacado de internet. Ni había tantos pétalos de rosa ni las chicas eran tan monas.

miércoles, 6 de agosto de 2014

El verano en Suzhou

¿Qué se puede hacer en verano en Suzhou? Yo había hecho muchos planes, que si ir aquí, que si ir allá, a ver cosas, la pagoda de no sé qué, el mercado de plantas y animales, hacer fotos, bla bla bla, pero la realidad es que... hace calor. Y humedad. Según una aplicación que tengo en el móvil, hoy hace 35 grados pero la sensación térmica es de 47. Y entonces pues no te entran ganas de ir a ningún sitio. Te quedas en casa con el aire acondicionado, y como mucho vas al centro comercial (con aire acondicionado) o a la piscina.

Este año hemos encontrado una piscina más barata. A la que íbamos el año pasado, que estaba chulísima y en un residencial pijorro, ya no se puede ir. Ahora es solo para los pijos que viven allí. Así que hemos tenido que buscar una piscina nueva. Como decía, es más barata (30 yuanes si dices que vives en ese residencial) pero tiene tres grandes inconvenientes: 1) abre a la una de la tarde; 2) hay que ponerse gorro para nadar y 3) solo hay tres tumbonas.



Llevar gorro en una piscina descubierta no mola nada. Pero bueno, es lo que hay.
En esta piscina también hay un montón de socorristas que están toooodo el día dándole al silbatito para que los niños no se metan en la parte honda (que solo cubre metro y medio, pero bueno). Eso sí, el otro día un puto niño gordo estaba salpicando a otro al lado de donde estábamos nosotros y nos puso pingando y el socorrista que había al lado no dijo ni mu.

No he visto a ninguna señora con facekini en la piscina. Pero sí a muchas con camiseta y hasta traje de neopreno. No se vayan a poner morenas y las confundan con campesinas, por dios santo.

Es una pena que Nico no pueda ir a la piscina, con lo bien que se lo pasaría. Así que un día la llevamos a una fuente.



Fue todo un espectáculo. Aunque bueno, los chinos en realidad se paran a mirar cualquier cosa. El otro día había unas 30 personas en un puente mirando el canal que pasa por debajo, cuando me acerco a ver qué pasaba, pues qué va a pasar, que había un señor con un cazamariposas sacando las algas del canal. Y 30 personas mirando. Qué interesante.