Ha tardado, pero ha llegado. Calor y humedad sofocante. El verano ya está aquí y es mejor no salir a la calle hasta que se haga de noche, so pena de sufrir una lipotimia. Hasta tengo que encender el aire acondicionado dentro de casa, con lo que lo odio.
El otro día me quedó pendiente subir las fotos del domingo pasado, cuando la rubia vino a visitarme. Fuimos a Pingjiang Lu, que es una calle muy turística de Suzhou. Algo así como Nanluoguxiang pero con canal a un lado.
Como llegamos un poco tarde fuimos directamente a comer a un restaurante muy mono que servía comida occidental y era sorprendentemente barato, para lo que supone ser un restaurante muy mono y que sirva comida occidental. También tenían juegos de mesa, así que la hora del café se convirtió en una partida de Jenga (algo a lo que yo nunca había jugado).
Ese día todavía no hacía mucho calor así que pudimos pasear sin asfixiarnos. Y por supuesto, hacer lo más típico en China: comer, comer y comer. Después de la comida en el restaurante mono hubo doble ración de postre: la primera tanda fue, por una parte, un yogur casero típico de Suzhou, y por la otra, nata envuelta en una especie de gominola/gelatina de mango.
Y luego, por fin! encontramos en Suzhou el famoso helado de plátano que se pela como un plátano y sabe a manzana y que hasta ahora solo había visto en Beijing. Por cierto, según las estadísticas de blogger (a las que estoy totalmente enganchada, he de decir) la mayoría de los visitantes de mi blog llegan a él buscando en google información sobre el helado de plátano que se pela como un plátano.
En Pingjian Lu no podía faltar una de las imágenes más típicas a este lado del río Yangtsé:
También había un vendedor de grillos:
Y un puesto de hacer puntería:
Vamos, como las ferias de los pueblos!
El otro día me quedó pendiente subir las fotos del domingo pasado, cuando la rubia vino a visitarme. Fuimos a Pingjiang Lu, que es una calle muy turística de Suzhou. Algo así como Nanluoguxiang pero con canal a un lado.
Como llegamos un poco tarde fuimos directamente a comer a un restaurante muy mono que servía comida occidental y era sorprendentemente barato, para lo que supone ser un restaurante muy mono y que sirva comida occidental. También tenían juegos de mesa, así que la hora del café se convirtió en una partida de Jenga (algo a lo que yo nunca había jugado).
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| Daban ganas de comerse las piezas, parecían golosinas. |
Ese día todavía no hacía mucho calor así que pudimos pasear sin asfixiarnos. Y por supuesto, hacer lo más típico en China: comer, comer y comer. Después de la comida en el restaurante mono hubo doble ración de postre: la primera tanda fue, por una parte, un yogur casero típico de Suzhou, y por la otra, nata envuelta en una especie de gominola/gelatina de mango.
| Ay omá qué rico! |
Y luego, por fin! encontramos en Suzhou el famoso helado de plátano que se pela como un plátano y sabe a manzana y que hasta ahora solo había visto en Beijing. Por cierto, según las estadísticas de blogger (a las que estoy totalmente enganchada, he de decir) la mayoría de los visitantes de mi blog llegan a él buscando en google información sobre el helado de plátano que se pela como un plátano.
| Luego diremos que si la operación bikini... |
En Pingjian Lu no podía faltar una de las imágenes más típicas a este lado del río Yangtsé:
| Señora en pijama dándose una vueltecita. |
También había un vendedor de grillos:
Y un puesto de hacer puntería:
Vamos, como las ferias de los pueblos!




