martes, 25 de diciembre de 2012

Estambul nevado...

qué cochina estaba la ventana.

Y la sala vip del aeropuerto: con comida y bebida, wifi, billares, duchas, periódicos, etc, todo gratis.
A ver si me hago con una tarjeta vip de esas por volar mucho, aunque lo dudo.


En el avión vi una película nueva de Tim Burton y Johnny Depp de la que ni había oido hablar.
Tim, cansas un poquito ya, a ver si renuevas la estética.
Y la de La vuelta al mundo en 80 días, de los tiempos de maricastaña, con Cantinflas en el papel de mayordomo y Shirley MacLaine en el papel de princesa india.
De la misma Nueva Delhi.

lunes, 17 de diciembre de 2012

La banda de los peluqueros

Os presento al boys band que hace furor en Vietnam: HKT
Guapos, eh?
De su música no vamos a hablar porque no merece la pena (es un mezcla entre tinonino de feria y... tinonino de feria) pero para los masoquistas dejaré un vídeo que atestigua sus grandes dotes líricas y artísticas, así como su buen gusto en el vestir:


Los encargados de marketing del grupo les están haciendo mucha promoción en China para ver si aquí también triunfan pero les ha salido el tiro por la culata y proliferan las páginas y comentarios en internet carcajeándose de estos chavalines. No por su música, no, todo el mundo sabe que en un grupo la música es lo de menos. HKT no triunfan en China porque su estética es clavadita a la de los peluqueros chinos. Los chinos, qué malvados, les han rebautizado como 洗剪吹组合 (el grupo de lavar, cortar y secar).

En China, la estética capilar masculina no es muy imaginativa que digamos. La mayoría de los hombres tienen el pelo corto y peinados aburridos. Si por la calle ves a un chico con el pelo de Son Goku, o teñido de un color raro, hay un 95% de posibilidades de que sea peluquero.
Este chico seguro que es peluquero, o cantante vietnamita.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Pa vestir santos

En China la gente te empieza a mirar con cara rara cuando tienes más de 25 años y no estás casada. La expresión de sus ojos es una mezcla de asombro y pena mezclada con un poco de recelo. ¿Tienes ya 25 años? ¿Y no estás casada? ¡Pobrecita! ¿O será que...?

Beijing, octubre de 2009. Semana de vacaciones por el Día Nacional. Marta y Leonor se van a pasar unos días a Seúl y para llegar al aeropuerto esperan un autobús en la calle. Sentados en una silla hay un par de voluntarios, esas figuras tan comunes en China y tan inexistentes en cualquier otro sitio. Voluntarios que vigilan el orden en la calle y que dirigen el tráfico de bicicletas si buscan emociones fuertes. Será que se aburren en sus casas. Marta y Leonor esperan el autobús. Los voluntarios, dos hombres de mediana edad, no se resisten a intentar entablar conversación con dos extranjeras. ¿Cuántos años tienes? 25. ¿Estás casada? No. ¿No? ¿Por qué? Eeeeh... en mi país la gente no se casa tan joven?

Suzhou, septiembre de 2012. Marta está en el supermercado comprando y elige un paquete de pañuelos de papel con dibujitos de Winnie the Pooh en el envoltorio. Una dependienta viene a ofrecerle otra marca de pañuelos que están promocionando. El envoltorio es negro. Marta dice: No, gracias, quiero los que tienen dibujitos en el envoltorio. La dependiente, con cara de comprensión, dice: Claro, a los niños pequeños les gustan los que tienen dibujitos. Ya ni preguntan, oye. Dan por supuesto que tengo un hijo, porque eso es lo que cabe esperar de una chica de mi edad. ¿Qué puede desear una mujer, sino tener un hijo lo antes posible?

Las chicas de mi edad que hay en la oficina están todas casadas y tienen hijos (bueno, hijo, más bien). Todas lo tuvieron cuando tenían entre 23 y 25 años. Es lo que hay que hacer, es lo "armonioso" (la palabra preferida de los gobernantes chinos): cuando tienes entre 23 y 25 años, te casas con el novio que tengas en ese momento y tienes un hijo enseguida. Es lo que la sociedad espera de ti. Solo hay una chica soltera (sin contarme a mí, claro). Jessica tiene 28 años, es una chica independiente, vive sola en su propio piso y se acaba de comprar un coche. Jessica tiene que soportar cada día que la gente la mire con cara de pena, que le digan que ya es demasiado mayor para encontrar un novio. Supongo que sus padres ya la habrán dado por imposible.

Hay una palabra en chino para designar a las mujeres solteras mayores de 27 años: 剩女 shengnü, la que sobra. Es una palabra muy de moda, en los kioscos no hay revista o periódico donde no aparezca.

martes, 4 de diciembre de 2012

Los chinos también protestan

Creo que en Occidente pensamos que los chinos nunca se quejan por nada y aguantan todo lo que les echen. Pero no! Los chinos protestan, y mucho. Cuando tienen un problema gordo y no consiguen solucionarlo en su pueblo se van a Beijing a protestar delante de los edificios del gobierno. Que luego aparezcan matones y les den una paliza y los devuelvan a su pueblo es otro tema, pero protestar, protestan.

Mirando fotos de los últimos meses me he encontrado con estas que hice en el aeropuerto cuando volvía de Hong Kong. Parece ser que hay una urbanización muy cerca del aeropuerto de Hongqiao (Shanghai), los aviones pasan muy cerca y los vecinos no pueden ya con el ruido. En una de las pancartas exigen al gobierno que les instale ventanas anti ruido.



Allí estaban todos los abueletes haciendo una sentada y dando voces con un megáfono. La verdad es que las fotos-denuncia daban miedo, los aviones pasan muy cerca de las casas!

¿Les habrán hecho caso? ¿Seguirán haciendo sentada en el aeropuerto? Al menos cuando yo los vi no había policía vigilándoles, ni pinta de que se fuera a formar follón. Era una protesta pacífica (aunque un poco ruidosa).

Estos últimos días se ha hecho muy famoso el caso de un señor que no quería abandonar su casa y le construyeron una carretera alrededor. Hace un par de días llegó a un acuerdo con el gobierno, aceptó mudarse y derrumbaron la casa. Durante mis primeros años en Beijing estaban tirando muchos barrios de casas tradicionales y toda la calle estaba llena del caracter 拆 chai (derrumbar). Buscando fotos en internet he encontrado coñas en las que escriben China como 拆哪, que se pronuncia chai-na y significaría "¿dónde hay que derrumbar?". A los chinos, eso de preservar las cosas antiguas, como que no. Todo a la basura! El Templo del Cielo cada día huele a recién pintado.